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lunes, 29 de marzo de 2021

Capitulo 986: Un suspiro acompasado.

 


Padre, debo decirle que hoy me armé de valor, agarré mi vara de avellano la mochila y llamé a mi perro... bien temprano ponemos rumbo en busca de nuestras raíces. No he vuelto desde hace años a pisar por allí y la verdad que no se si tengo ganas o por lo contrario, me invade el miedo y la pena al ver lo que voy a encontrarme.

El camino me lleva a recorrer día a día lo que fuimos, cada paisaje me recordaba alguna anécdota, cada cortijo que me encuentro por el camino me lleva a recordar a sus inquilinos y recuerdo el nombre de todos aquellos que años atrás, ocupaban aquellas moradas.



A medida que me voy acercando los nervios se apoderan de mi y temo tropezar y caer a lo largo del camino. La calleja está irreconocible y vuelve a mi mente la figura de mi padre el cual tenía todas las piedras encima de las paredes. No dudaba en bajarse del burro para colocar la que se encontrara en el suelo, incluso sin pertenecer a la finca que él cuidaba, Hoy por ti, mañana por mi. Ese era el lema de todos y cada uno de aquellos hombres de campo.



A pocos metros de llegar al río el paisaje es desolador. Las paredes de la calleja no existen y los dueños en lugar de levantar los portillos, han optado por la manera mas económica que es poner dos cancillas en la calleja y apoderarse de todo ese tramo. Lo sé padre, con usted esto no hubiera pasado nunca, no lo hubiera permitido por nada del mundo, pero ya ve usted lo que han cambiado los tiempos.



Desde la calleja veo el puente, aquel que tanta ilusión nos hizo cuando se construyó y el esfuerzo tremendo que tuvo que hacer mi padre y los vecinos de fincas colindantes para construirle. Recuerdo en verano como nos servía a todos los niños para tirarnos desde el. Ninguno sabía nadar pero sabíamos de sobra cual era la parte honda donde jamás debíamos de acercarnos.



Los recuerdos me vienen desordenados y las primeras lágrimas asoman en mis ojos al ver la casa donde nací, en el suelo. Quedan dos muros de pie y los pilares del medio. Lo siento padre, es verdad que jamás debí permitir esto, me arrepiento de no haber hecho algo más para evitarlo.



Me quedo mirando los restos de una zahurda la cual siempre estaba habitada por algún cochino que de tantos apuros nos sacaban sus carnes a lo largo del año, y es cuando decido sentarme en la piedra que hay al lado y dejar mis ojos a su libre albedrío. Mi perro me mira extrañado y viene a rozarme con su cuerpo para de esta forma darme consuelo. Le abrazo y sigo llorando a lágrima viva mientras me viene a la memoria el lugar donde años atrás se encontraba el gallinero. Una sonrisa me viene al acordarme del día en que tío Anselmo le regaló aquella pequeña y extraña gallina a mi padre, y que decían que era americana. La de días que estuvimos mirándola y dándola ración doble de comida para que creciera como estaban las otras... lo que hacía la ignorancia. 



En las fincas de alrededor están cortando encinas, aquellos chaparros que usted podó y guio hace años para que este fuera el resultado. Ya no se hace picón padre, las ramas quedan amontonadas en cualquier sitio y son propicias para un presunto incendio, a los cuales usted y sus vecinos tenían tanto respeto. Todavía recuerdo la chambra que usted usaba cuando iba a hacerlo y a madre remendándola cuando usted la traía llena de quemaduras y agujeros. "Algún día tu padre sale ardiendo". Susurraba madre mientras enhebraba la aguja...




Todo está en el suelo padre, no queda nadie en los campos y las tierras ya no se trabajan. Solo hay vacas que pacen en las fincas y que sus dueños se quejan de los bajos precios de las carnes y los altos precios de los piensos, todo es un desierto y de aquellos jolgorios de niños por los cortijos no queda nada.



Mientras suspiro poniendo en orden otro montón de recuerdos, mi perro me vuelve a rozar como queriendo decirme que ya es hora de emprender el regreso. Me levanto de mala gana y comienzo a caminar hasta el citado puente donde vuelvo la vista atrás para decir en voz alta, "padre perdóneme por haber consentido esto"...



En memoria de todos nuestros paisanos que vivieron en los campos pasando calamidades para sacar adelante a sus familias.


lunes, 16 de noviembre de 2020

Capitulo 978: Perderse en la dehesa extremeña.



 A pesar de tener el camino decidido, es una suerte poder coger variantes y cambiar de calleja en el ultimo momento, pero siempre con el destino final en mente.

Hay miedo en el caminar, la rodilla lleva tres meses fuera de juego y es toda una prueba de fuego meterla esta tralla. Aunque según la magnifica fisio Villanovense que la ha tratado, ya va siendo hora de volver a realizar lo que mas le gusta a uno los domingos.



La temperatura es espectacular para caminar y creo que he hecho bien en salir en manga corta, puesto que muy pronto después de tanto tiempo, arranco a sudar. Caminar siempre me hizo falta puesto que es la mejor manera que tengo de ordenar mis ideas y organizar mi trabajo y está claro que lo necesitaba como el comer, puesto que últimamente la rodilla me ha robado el pensar en otras cosas. Ahora que es tiempo de bohemios y ermitaños por culpa del virus, cada vez es mas difícil encontrar alguien que quiera acompañarte.

Pero es lo que toca ahora y debemos asumirlo de la mejor manera que podamos. Las encinas que en otro tiempo gritaron lucha ahora transmiten una paz difícil de describir y el canto de los pájaros autóctonos del lugar suena más claro que nunca. Las grullas han vuelto a poblar las dehesas extremeñas y este año van a tener mas suerte que el anterior, las bellotas abundan por las zonas y es todo un espectáculo el ver las encinas repletas de ellas.



Los encargados de echar de comer al ganado van en sus coches con la mente puesta en lo mal pagado que están las canales por culpa de lo que ahora colma todo y solo piensan en que esto acabe pronto y los precios vuelvan a ser los de antes de la pandemia o incluso algo mas caros, aunque esto ultimo no lo ven muy viable a corto plazo.

Me saludan y yo les respondo levantando la mano, antes, cuando se podía, me gustaba hablar con ellos y preguntarles por el estado de las fincas y sobre todo les preguntaba por cordeles y caminos que nunca aprendí a pesar de haber andado por alguno de ellos. 



Me apetece debajo de una enorme encima, sentarme y sacar de la mochila algo de picar. Mi perro y fiel escudero se pone mas contento que yo y se sienta a mi vera esperando que le caiga algo mientras descansa un rato. La edad le va haciendo andar mas rato a mi lado y aquellas rutas largas hoy se le van atragantando, por eso a la mas mínima, busca una sombra y no duda en tumbarse a descansar.



Poco mas de media hora después volvemos a seguir andando y vuelvo a meterme por mitad de las encinas puesto que el cordel es demasiado aburrido. Voy mirando el tamaño de estas y algunas me hacen detenerme delante de ellas y mirar hacia su copa para ver el tamaño y contemplar que está cargada de bellotas y recuerdo de pronto a dos hermanos que conocí hace años en una finca donde trabajaban vareando encinas para una piara de guarros que llevaban siempre detrás de ellos, daba gusto verlos manejar aquellas varas largas a las cuales tenían atadas cuerdas para que el lance llegara mas lejos. Cuando caían las bellotas al suelo, los cerdos montaban toda una guerra para ver quien comía mas bellotas y parecía imposible que no acabaran tirando al suelo a los dos hermanos, que como podían se iban escabullendo a la siguiente encina para hacer el mismo ritual. Así se pasaban el tiempo de montanera desde las ocho de la mañana, hasta que anochecía y volvían con la piara tras ellos hasta la nave donde dormían los cochinos.



Sigo caminando debajo de las encinas y no pienso por donde voy ni lo que me queda, solo camino y camino respirando de vez en cuando mas hondo al apreciar algún aroma nuevo. Soy feliz allí en mitad de la dehesa y es un momento tan difícil de describir que solo me apetece estar allí y no pensar en nada más. Solo otro grupo de grullas me sacan de mi letargo y me quedo prendado mirándolas como se atiborran de bellotas. Una alambrada me hace desviarme de la línea recta que llevo y vuelvo al cordel que en pocos minutos después me devuelve a la civilización donde los primeros humanos van a sus cercas a echar de comer al poco ganado que tienen y a recoger los huevos de las gallinas, que ahora parece que vuelven a poner en condiciones.



Antes de montarme en el coche me digo a mi mismo que esto lo tengo que hacer mas a menudo, el poder perderte por mitad del campo y caminar sin rumbo fijo. Es bueno para la mente y sano para las piernas, si podéis hacerlo no lo dudéis.









martes, 15 de agosto de 2017

Capitulo 852: Y tú, ¿aceptas el reto?


Sintiendo vergüenza de pertenecer a la misma especie que los cerdos que van dejando toda la porquería que pueden y mas por el campo. Lanzo el reto de recoger una bolsa entera de suciedad que no hará falta que te vayas muy lejos para llenarla, aunque yo aproveché el día mejor y caminé por nuestra dehesilla para de paso hacer unas cuantas de fotografías para mis seguidores, que hará mucho que no pisan por estos contornos.


Latas, paquetes de tabaco, plásticos, cartuchos viejos etc. De todo un poco hasta juntar un kilo dentro de la bolsa que ya no permitía mas contenido e su interior.
Dame amaneceres en mitad del campo, huyendo del mundanal ruido.


En las tierras donde nací, donde di mis primeros pasos y donde espero dar los últimos.



Siempre con mi compañero fiel dispuesto a acompañarme a cualquier hora, a cualquier lugar y en cualquier momento.





jueves, 6 de julio de 2017

Capitulo 845: Mil novecientos cuarenta y cinco.


Mil novecientos cuarenta y cinco, son los kilómetros que el Trujillo recorrerá este año en su aventura por la tercera división extremeña, encuadrada en el grupo catorce.

Y aunque aun no hay calendario oficial, sabemos que el desplazamiento mas largo será hasta Jerez de los Caballeros, que está a casi doscientos kilómetros de Trujillo.
El mas corto le haremos a Sierra de Fuentes y dos veces a Caceres.
Saldremos fuera de la provincia doce veces y jugaremos con equipos consagrados en la categoría desde hace un montón de años y que, a quien nos gusta el fútbol cercano y de barro, siempre les hemos tenido simpatía. Al antes mencionado Jerez, se unen el Don Benito que lleva años quedándose a las puertas de liguilla. El novedoso Azuaga que jugó liguilla este año y que tan buena imagen dio. El Coria hizo quinto y lleva dos años muy buenos. El Calamonte con muy buena temporada y el Plasencia que hace un par de años nos enfrentábamos en preferente y que este año ha quedado en octava posición.

El siempre eterno Moralo nos medirá en su difícil campo y otro desplazamiento largo sera el que nos lleve a Olivenza a casi ciento ochenta kilometros del Julian.
Nos jugaremos las castañas para mantenernos con equipos como el Pueblonuevo, que se salvó en la ultima jornada. Nuestros vecinos de Sierra de Fuentes, y los equipos del regadío como yo les llamo que son Valdivia, Castuera que sube como nosotros, Santa Amalia que lleva también bastante en tercera. Montijo y el, últimamente decaído Arroyo de la Luz, hasta hace poco militante de la segunda B.

El desplazamiento estrella será al Príncipe Felipe donde me gusta ir un par de veces por temporada y que este año una ya sé contra quien será. El Aceuchal y Diocesano recién ascendidos como nosotros no nos lo pondrán fácil y visto los puntos que han hecho falta los últimos años para salvar la categoría nos costará un mundo sumar por lo menos 35, que fueron bastantes el año pasado. Aunque los tres anteriores a este con 33 se salvaron y los otros tres años atrás, se fueron hasta los 39 puntos.

Nos mediremos en el Francisco de la Era al Extremadura B que ha fichado de entrenador al consagrado Agustín Izquierdo.

Creo que la campaña de socios va despacio y siendo la ciudad de Trujillo no me extraña mucho este hecho. Espero que los que andáis dudosos os animéis a ultima hora y echéis una mano al equipo que pondrá ganas y sobretodo mucha ilusión este año,para que los amantes del fútbol modesto este año nos demos un homenaje viendo equipos en nuestro campo que antes solo veíamos por la televisión.

Pretemporada: Dará comienzo el 20 de Julio, jueves 20:30 Julian de Guadiana.

Nos vemos en el Julian para disfrutar de nuestro equipo. Abonarse ya, cohones!!

viernes, 14 de octubre de 2016

Capitulo 770: A la una y media en punto.



Miro el reloj y a continuación, miro hacia arriba y hacia abajo de la calle y no te veo. Que raro se me hace no verte venir con tu peculiar andar de hombre de campo. De hombre curtido en mil batallas y en mil historias. De hombre que pasó junto a su familia mil penurias para salir adelante. De hombre que sabía mas por viejo que por diablo. De hombre que lo daría todo si un necesitado se lo pidiera.

Así eras tu, un fiel servidor de nuestro párroco en tu lucha diaria por ir hasta la ermita, aprovechando el paseo para enseñar a quien allí estuviera, el espectacular museo que el pueblo de Huertas posee. Recostado al palo que nunca abandonabas, se te veía muchas veces por la carretera de los perales, la cual tanto revindicaste su arreglo. Es un peligro te comentaba yo mas de una vez. Ten cuidado que con el sol de cara no se ve y cualquier día te quitan del medio. Tu riéndote me decías que para que me creía yo que tu llevabas el palo, para parar a los coches si se pasan de la raya. me decías tu...

Te has ido tan sigilosamente, que preferiste cantar la Salve este año desde un lugar privilegiado y único. Desde allí habrás visto a mucha gente, la cual mezclaba la emoción del momento junto a tu perdida. Y es que no has querido ni avisar de que nos dejabas...

Tus preguntas acerca de mi trabajo me reconfortaban. Hay mucho? a lo que yo te contestaba que no me podía quejar. Tu rematabas la conversación diciendo !cuanto me alegro! y te encaminabas a la rutina de tu chato de vino diario, el cual sentado al lado de tu hermano Joaquin, disfrutabas como el que mas. A veces me gustaba sentarme entre vosotros para adquirir cultura. Fueron tantos años viviendo en los campos, que solo con poner el oído pegado a vosotros, me enriquecía de manera sublime.

Y acabado el chato nunca querías otro. Yo, uno y me voy a comer. Y al igual que a la una y media en punto entrabas por la puerta del Bar Vizcaíno, a las dos en punto estabas saliendo del bar. Esas manías que uno va adquiriendo con el paso de los años y que nunca abandona ya hasta el final.

Seguro que ahora estarás sentado, tomándote tu chato de vino con todos los que aquí abajo faltan. Cada vez sois mas allí arriba, una lastima y a la vez un orgullo, el haberos conocido.

Descansa en paz tío Antonio Quintín.

Fotografias: J. Fabregat

miércoles, 12 de octubre de 2016

Capitulo 769: Saldremos a la lluvia.



Que ya va siendo hora de volver a pisar charcos. Que ya va siendo hora de mojarse los pies.
Que el campo quiere cambiar de color, que uno se aburre del dorado tantos meses seguidos.
Que nos encanta ver bañarse a los gurriatos, nos encanta ver correr a los corderos y terneros, todos ellos contentos con esta agua.

Que el olor a pasto mojado inunde todos nuestros sentidos, que el agua resbale por nuestras mejillas. Que un paraguas no sea un escudo frente a la deseada lluvia.
Que el agua nos entre por arriba y nos salga por abajo, que los primeros mocos asomen por nuestras narices.

 Que mi perro se sacuda y me mire tiritando, que corra mas deprisa que nunca.
Que no me encuentre con nadie en mi camino, que el campo sea solamente mio. Que con una goma de borrar ficticia pueda borrar de la dehesilla todo el asfalto impuesto a base de bien.

Que un conejo le haga un caño a un cazador mojado. Que sus perros se vuelvan locos corriendo de cancho en cancho tras el.

Que alguien mire algún día por nuestros monumentos y se vuelque en su restauración, sin importarle el coste y si la satisfacción de hacer el bien.
Que las tarjetas black se usen en limpiar nuestras callejas y llenar nuestras dehesas de encinas. Que las bellotas nos caigan en nuestras cabezas y se las coman nuestros "guarros" de pata negra.

Que el agua que llevamos encima no nos cueste un resfriado, aunque tengamos puesta la vacuna de autónomo.
Que no esperemos tanto para bailar la danza de la lluvia y los albañiles tengan trabajo....

martes, 13 de septiembre de 2016

Capitulo 760: Y volvió a llover.


Dicen que cien días después unos, otros que algunos días menos, el caso es que desde bien temprano esta mañana se respiraba otro ambiente. Las nubes ganaban la batalla a los claros y pronto se empezaron a adueñar de la inmensidad del cielo.

Los pájaros se les notaba alborotados, sus trinos se oían mas fuerte, como si esperaran a la lluvia entre estrofa y estrofa. Tres buitres negros posaban como buenos modelos encima de una peña, ni me molesté en fotografiarlos, era todo tan extraño que preferí formar parte del paisaje y ser uno mas de los que, cantando, esperábamos a la lluvia.

Una pequeña coguta parecía decirle a otra el baño que se iba a dar en el primer charco que el agua caída formara. La compañera parecía querer contestarla riéndose, justo antes de que las primeras gotas de agua, hicieran acto de aparición.
Y a pesar de estar esperando el momento, corro a recoger el cemento para que no se moje y fragüe antes de tiempo. La temperatura desciende de forma fulminante y uno que no baja del coche la ropa de manga larga de un invierno para otro, busca algo que ponerse por encima. Lo encuentro y busco refugio. Desde una ventana aprovecho el instante donde mas agua cae, para desconectar de todo y ver llover. Que sensación mas indescriptible, que placer ver caer el agua canales abajo. Ni un solo pájaro vuela por el cielo en ese momento, todos esperan en sus refugios que el agua cese de caer.

Las ultimas gotas dan paso a un ruidoso y molesto aire que se lleva consigo la gran nube. Uno desearía que se quedara el tiempo justo que tardaran en llenarse todas las charcas y norias de todos los campos y fincas, pero no es así y de la misma manera que vino, el agua se fue.

Nos queda aprovechar el magnifico olor a pasto mojado, quizás el olor que mas me gusta oler cuando estoy en el campo. Esperemos que la madre naturaleza se apiade de nosotros y no nos tenga otros cien días sin ver llover en nuestra tierra....

Por lo menos comenzaremos a dormir bien por las noches, que falta nos hacía.

sábado, 29 de agosto de 2015

Capitulo 675: Se veía venir.



Y a todo al que preguntaras ya se lo iba imaginando; ¿Pagar por los cascotes? estamos locos o que. "La llevan clara", decían otros, si creen que voy a llevar dos trozos de azulejos y un poco de arena que ha salido de la pequeña reforma que yo mismo he realizado en casa y que por supuesto, no he ido a ningún lado a pedir un permiso de obras.

¿No sabes que hay que pedir permiso hasta para pintar la fachada?. Calla, que el otro día subí al tejado a colocar una teja que el aire había descolocado y paró el coche de la policía para pedirme el permiso. "Estoy hasta los huevos de tanto puto impuesto", le decía un vecino a otro. No tienen ya bastante con el IBI que pagamos, ademas del rodaje de los coches que encima nos quieren cobrar hasta por estornudar.

Pues no te lo pierdas, ahora si pides un contenedor para llenarlo de cascotes o de lo que sea, debes de ir antes al ayuntamiento a sacar un "permiso especial" para ese fin. Es una mierda lo que pagas, de acuerdo, y el rato de ir en busca del dichoso papel ¿quien te lo paga?...

Y los albañiles del pueblo somos gilipollas, yo el primero. Aquí nadie dice nada, todo el mundo agacha la cabeza y tira "pa lante". El que mas y el que menos intenta engañar haciendo "reformillas" sin sacar permiso. Lógico si ya de por si el presupuesto va entallado, contra mas si tienes que pagar X dinero.

¿Que quien paga estos absurdos? sal andando hacia cualquier calleja que te saque de la ciudad y podrás comprobar en que lamentable estado se encuentran. Es cierto, la gente son unos cerdos y nada de lo anterior les puede excusar, pero si ya sabes como es el ser humano, no le des facilidades para que llene las callejas de todo tipo de basuras, cascotes, muebles y todo lo que te puedas imaginar, queriéndole cobrar por ello.

Lo que parece una tontería para algunos, otros estamos verdaderamente preocupados con el tema. Y es que no te pueden denunciar cuando estas tapando algún bache de los quinientos mil que hay por ejemplo en la dehesilla, con algo de cascote fino que has sacado de algún tejado y que le viene como anillo al dedo al bache, y no pillar con las manos en la masa a quien ha depositado en una calleja, toda la loza de un cuarto de baño, así, como el que no quiere la cosa. "Aquí mismo", !corre, que nos pillan! Tranquilo, aquí no pisa la policía, tiene otras cosas mas importantes de las que preocuparse.

Y claro que se veía venir. Pero tranquilos, quedan muchas callejas para llenarlas de cascotes y demás enseres que la gente no está dispuesta a llevar al centro de reciclaje, para que encima le "claven" unos pocos de euros. No hace falta ser muy inteligente para poner remedio a este improperio. Ya hubo algún partido político sin afán recaudatorio, que en su programa llevaba la colocación de contenedores en sitios estratégicos de la ciudad y hubo quien se descojonò de ellos. Que curioso, los mismos que ahora echan sapos y culebras por sus bocas.

!Hay berrocal de mi vida! que están haciendo contigo estos sinvergüenzas.

jueves, 13 de marzo de 2014

Capitulo 569: Entre el cielo y el suelo.



Agua y mas agua que no deja de caer. Trabajo, poco y a la intemperie. Angustia, pagamentos, días que pasan volados. Vueltas y mas vueltas a la cabeza. Nada parece convencerme ni entretenerme, ni si quiera  las redes sociales que cada vez son mas monótonas.
Te asomas a la puerta y ves el agua abundante que viene calle abajo buscando algún sumidero limpio, que quiera engullirla. Parece ser que de momento no encuentra ninguno que lo esté. Casi nunca lo están, y no solo los de mi calle.

Decido en un abrir y cerrar de ojos que tengo que salir urgentemente de casa, es como si te faltara el aire dentro de ella. No aguanto ni un segundo mas en su interior.
Botas y chubasquero puestos y salimos a la lluvia. No muerde, ni tampoco hace daño ninguno. Respiro hondo y comienzo a caminar. De pronto la mente se empieza a despejar, lo que antes era de color negro, se vuelve de color gris. Las ideas, brillantes o no, vuelven a tu cabeza. Con el paso de los metros andados una sonrisa aparece en tu cara. Te mojas, si, pero eso no es excusa para que tu cuerpo lo esté pasando bien.
Los primeros regatos desbordados comienzan a verse. Muchos de ellos hacia años que no corrían y menos, con la intensidad que hoy lo hacen.
Las vacas que veo según voy andando, tienen puesto el culo en dirección a donde viene el agua. Según los antiguos es síntoma de que seguirá lloviendo. Tres o cuatro pájaros chapotean en un charco de agua, se bañan y se les ve felices. A mi al ver esta escena, me vienen a la cabeza las palabras de mi abuela. Cuando veas bañarse a los pájaros, es que va a llover mucho.

Sigo caminando sin dirección alguna definida, la verdad que me da igual ir a un lado o al otro, todo está lleno de agua y no tiene pinta de que vaya a dejar de llover. A mi paso saltan algunos sapos por la carretera, otro síntoma de lluvia. Ya lo único que me queda por ver es el castillo con la capa puesta y alguna babosa, arrastrándose por el suelo. 

Casi sin darme cuenta me veo delante de una gran charca de agua, a la cual ceba un regato que a simple vista se puede observar como viene fuera de su cauce, normal si piensas en todo lo que ha llovido.
La lluvia me da una tregua y me deja fotografiar el momento que estoy viviendo, solo, en mitad de un campo y rodeado de agua por todos lados. Es impresionante el quedarte allí delante de aquello en silencio y tan solo escuchar el ruido del agua golpear a los canchos que se encuentra en su camino.
Me recuesto a una encina y pienso en lo afortunado que soy de poder estar allí viviendo aquel momento. Sin pensar en nada, sin tener ni una sola preocupación, esas cosas las dejo para luego. De momento sigo haciendo fotos y disfrutando el momento. La rama seca de una encina que viene regato abajo, me despierta de mi letargo, eso y el agua que empieza de nuevo a caer.
Es hora de regresar, me da pereza moverme de aquel lugar, estoy seguro que aguantaría allí quieto un buen rato mas. No me canso de mirar ni tampoco me cansa el tener la mente perdida en aquel paraje.

De regreso, según me voy acercando al pueblo, me vuelven a venir pensamientos inquietos y algún escalofrío me recorre el cuerpo. Lo dejo correr, tengo mas energía positiva encima en ese instante, que puede con todo lo negativo tranquilamente.

Y ahora ya te pueden echar encima todo lo que quieran, las pilas y baterías están cargadas y seguro que duran un par de días por lo menos y si no, es muy fácil y barato el ir a cargarlas de nuevo.
Y es que está claro que entre el cielo y el suelo hay algo, que merece mucho la pena.







sábado, 28 de diciembre de 2013

Capitulo 547: Amanece, que ya es bastante.




El sol herido de muerte, intenta luchar en el lugar de la batalla que ocupan en una amplia mayoría, unas nubes caprichosas que ansían apoderarse del cielo. El aire quiere ser el arbitro del combate y hace acto de presencia poniéndose a favor de la mayoría. Cobarde de el, que no quiere ser vencido junto a su primo el sol. No han pasado ni siquiera quince minutos y el combate da por finalizado. Las nubes son proclamadas vencedoras por el señor arbitro, que muy contento, sopla mas fuerte aun si cabe.

Mientras, un hombre junto a su mascota hacen su aparición. Abrigados mas que de costumbre, andan a paso ligero para entrar en calor. Los restos de la lluvia caída la noche anterior, mojan la vereda por la que vienen caminando. La mascota salta y brinca como perro joven que es, totalmente ajeno a los problemas de su dueño, que con la mirada perdida al frente, aprieta el paso un poco mas si cabe. Andar le despeja y le ayuda a tener su mente limpia, es el momento del día en el que intenta poner en orden sus pensamientos y la verdad, que casi siempre lo consigue.

Una vaca recién parida le saca de su letargo y una ligera sonrisa aparece entre la bufanda que lleva al cuello. La criatura intenta enderezarse y ponerse de pie, la madre, le ayuda entre "lametazos" para que no pierda la calor maternal. Al toro, que probablemente sea su padre, no le preocupa dicho nacimiento. Sigue a lo suyo que no es otra cosa que hacerse cargo de la manada que tiene a su cargo. Entre bocado y bocado alguna de las hembras es satisfecha con su monta. Es feliz, no cabe duda de que lo es. Mas adelante vendrán los lamentos cuando sus dueños, separen a las criaturas de sus madres.El hombre continua su camino pensando en lo triste de la situación. Separar a madres de sus hijos es algo muy doloroso, tanto que el ser humano no es capaz de soportarlo como lo hacen los animales.

Un cancho lleno de musgo y agua, pone en peligro la estabilidad de nuestro paisano y casi consiguen entre los dos aliados, tirarle al suelo. En un ultimo intento, logra mantenerse en pie y su mascota anda rápida para llegar a su lado, como si el pudiera ayudarle a no caer.

Llegando al pueblo, se dan cuenta de lo temprano que es, tanto que la mayoría de sus habitantes, se desperezan de forma cansada y empiezan a asomar a las calles. Las arrugas de los mas mayores están mas coloradas que nunca, fruto del frío que reina en la calle. Los niños siguen de vacaciones y apuran todo lo que sus madres, les dejan en sus camas. Algunos valientes prefieren madrugar y acompañar a los abuelos a echar de comer a las gallinas, estos días ellos son los que hacen de padres. Recoger los huevos es uno de los primeros oficios que cada niño, hace en su infancia.

Al llegar a casa la esposa espera a nuestro paisano, con una larga lista de cosas por hacer. Ya se acabo en ese instante la paz interior que a nuestro amigo y su mascota, les ha acompañado durante su paseo matutino. El cual, no cambiaría por todo el oro del mundo....

Amanece un dia mas, que ya es bastante.¿ Para que pedir mas?



Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...