domingo, 12 de julio de 2026

Capítulo 1035: Mas bien que pa la hostia.




 Una voz a lo lejos suena en mi cabeza, en realidad no suena tan lejos, está ahí, a la vuelta de la esquina. 

¿Eres tú Kiko? Te viene bien quedar hoy para tomar un café y contarnos nuestras penurias?

Pues claro, dame diez minutos y nos vemos. Este ritual le teníamos al principio muy a menudo, luego el puto trabajo nos iba absorbiendo todo nuestro tiempo y nuestros cafés se hacían esperar, pero creo que incluso nos venía mejor a los dos distanciarlos en el tiempo puesto que así teníamos más cosas que contarnos, aunque eso si, había que hacerlo en media hora que somos autónomos y nadie nos va a sacar nuestro trabajo...

Y en esos ratos nuestras conversaciones e intentos de cambiar el mundo por otro mejor y que cada día veíamos mucho más difícil. ¿Has escuchado a este?¿Has oído a este otro? ¿Has visto los resultados electorales en tal país? y así nos poníamos al día de nuestras cosas y nuestras ideas y es cierto que cada vez nos dolía un poco más en lo que se está convirtiendo el mundo.

Pero tú siempre intentabas poner un poco de esperanza a mi negrura. porque a positivo no te ganaba nadie y mira que en el camino han existido personas que te han echado la zancadilla y en lugar de guardarles rencor, si hubiera hecho falta, les hubieras encima pedido perdón tú mismo, cuando el daño tanto psíquico como económico te lo habían hecho a tí.

Tu vicio de taller le has mantenido hasta el ultimo día y es que con la ilusión que compraste la nave, montaste el taller y le llenaste de herramienta solo tú y tu familia sabe lo que tuviste que currar, con el metro en una mano y la calculadora en otro. Los principios son difíciles para todo el mundo y en eso te di la razón cuando empecé yo y muchos días me tocaba pasear las escaleras en la vaca del coche y frecuentar bares para que alguna persona requiriera mis manos para trabajar. Hay que insistir y persistir me decías, en cuanto te conozcan cuatro o cinco, las voces se correrán y ya no te faltará el curro. Mira yo, antes apenas había nadie en el taller y ahora no falta alguien toda la semana que venga a encargar algo. Hacer bien nuestro trabajo, cobrar lo justo y lo demás vendrá rodado...


Ahora que tu voz se va alejando me sale la mala ostia que llevo dentro cuando veo que la vida no es justa y nos priva de la presencia de gente buena como tú que tanta falta hacen en este mundo de mierda que nos está quedando. Aunque sé que siempre estarás ahí para guiarnos por el camino correcto y echarnos la bronca cuando nos veas tristes y cabreados, será entonces cuando vendrán a mi cabeza muchas de nuestras conversaciones, nuestras inquietudes y nuestros miedos y ante eso cuando me pregunten ¿Cómo andas?

siempre contestaré tu frase favorita que incluso en tus últimos momentos seguias diciendo;

!Mas bien que pa la hostia!

Hasta siempre amigo Kiko, como bien dijo el gran Robe Iniesta en su canción Nana cruel 

Yo, que estudié al ser humano, te digo

que no, que ya nada espero.

Yo, que intenté comprender sus motivos

Que no, que ya nada espero.

Yo que quisiera encontrarme contigo....


Descanse en paz. Un abrazo a familiares y amigos que hoy estamos jodidos porque es una putada que gente tan querida como tú, tenga que marchar.


miércoles, 24 de junio de 2026

Capitulo 1.034; Fin de semana en Soria, Laguna Negra.

 



Como viene siendo habitual entre los seguidores de estos viajes organizados por nuestro Ángel de la guarda ( Paqui), cuando se va aproximando la fecha uno empieza con los cosquilleos en el estómago, y no es porque no estemos acostumbrados, pero mientras uno siga disfrutando y sintiendo eso es porque merece la pena seguir descubriendo lugares y ciudades.








La ruta escogida esta vez fue conocer la "Laguna negra" y subir hasta el Urbión, todo esto guiados por uno de los mejores profesionales que nos hemos encontrado a lo largo de la península. Y no es que los otros fueran malos, pero Ismael demostró que disfrutaba haciendo su trabajo y que encima seguía formándose para poder enseñar más a sus clientes. Además de enseñarte el paisaje, nos enseñó la leyenda de la laguna e incluso nos recitó obras de Machado con una maestría que cualquiera diría que ese era su trabajo.



En el viaje nos faltaron varios miembros habituales y eso se notó, a parte de la perdida reciente de un familiar que aunque uno sabe que hay que seguir viviendo, no deja de ser doloroso el intentarlo y aplicarlo. Sin duda que el tiempo lo cura todo y los amigos ayudan mucho a que nos sintamos cómodos en todo momento. Muchas gracias a todos por consolarnos y preocuparse por nosotros. 








Un par de paradas y pronto, antes casi de amanecer, estamos recogiendo al guía para seguir hasta el comienzo de la ruta. La cual en su comienzo apenas separan dos kilómetros hasta la laguna, por lo que casi todos los miembros de la expedición, deciden hacerla para luego volver tranquilamente mientras los demás seguimos caminando hasta el Urbión. La ruta completa son unos catorce kilómetros y aunque no es muy dura, no deja de ser alta montaña y hay que estar un poco preparado para realizarla, aunque siempre hay quienes se preocupan de que todos los que vamos caminando, lleguemos de la mejor manera hasta el final. Siempre, desde la primera ruta que hicimos nueve años atrás, el buen rollo siempre reina entre nosotros.






La ruta para mi la meto dentro de las top de las que hemos realizado. Un paisaje precioso entre pinos, chopos y varias especies más, regado con las precisas explicaciones de Ismael, siempre pendiente de todos nosotros.

Coronar el Urbión no es sencillo para todos, pero quien lo intenta lo consigue con la ayuda de unos y otros, es una gran experiencia subir y poder contemplar las vistas que desde allí se ven.






Y que mejor momento para comernos el muerdino que en una bonita llanura, rodeada de neveros y por supuesto un rebaño de cabras controladas por los mastines.

Toca emprender la bajada, la cual se pone por momentos complicada pues hay mucha arenilla suelta y muchas piedras. Aunque hay alguna que otra caída, nada importante que no deje seguir caminado al grupo, soportando una temperatura algo mas alta pero bastante soportable visto lo que nos contaban que había por nuestro pueblo.







Y poco a poco nos vamos acercando hasta el lugar de recogida pero antes tenemos que disfrutar de un impresionante mirador en el lugar conocido como el castro viejo y donde todo el grupo disfruta de unas maravillosas vistas.


Ponemos rumbo hasta Soria donde tenemos el hotel, un precioso monasterio restaurado y convertido en hotel. Un lugar muy céntrico desde donde podemos desplazarnos por toda la ciudad, la cual no es muy grande y se la puede patear de cabo a rabo. Pero eso lo haremos después de ducharnos y descansar un rato, que los días son mas largos y da tiempo a todo.

Nos sorprendió gratamente ver la cantidad de gente que había por las calles y terrazas, disfrutando del fresquillo que reinaba en mitad de la noche. Una cena ligera y a descansar que el domingo toca seguir haciendo turismo.







Y eso hicimos, la ermita de San Saturio nos sorprendió muy gratamente, una cueva cavada en la roca y aprovechada desde siglos atrás para vivir en ella. Pudimos pasear por las orillas del Duero el cual el día anterior vimos donde nacía y el domingo nos sorprendía el caudal que posee varios kilómetros después.

Toca buscar el lugar donde comer antes de poner rumbo a nuestro lugar de origen. Tuvimos suerte de encontrar un buen restaurante, aunque una vez que hablas con todos los integrantes de la excursión, Soria es una ciudad donde se come bueno y barato y donde el trato con los turistas es exquisito, nosotros lo hemos podido comprobar este fin de semana.






Otra ruta en los gemelos con gente que merece mucho la pena caminar.

Nos vemos por las callejas de la península.

P.D: Las fotografías son algunas mías y las demás de todos los participantes en el grupo, capturadas en el grupo de wasap. Gracias a todos por hacer los viajes amenos.

 





sábado, 10 de enero de 2026

Capítulo 1033: De vuelta a la bohardilla.



Entre papeles de periódicos María y José vuelven a su caja que un día muy lejano guardaron unos zapatos. Saben que si por bien es hasta el próximo diciembre no volverán a ver la luz, siempre y cuando a sus dueños, no les de pereza el subir a la boardilla en busca de ellos.
Esa tarea Juan y Puri, siempre la hacían con alguno de los nietos que hoy ya piensan en otras cosas que no son precisamente el montar con sus abuelos el portal de Belén.

La vaca y el buey junto a los pastores van en otra caja distinta, ésta en su día fue el refugio de latas de conserva, ahora es el hogar del otro medio portal. Todas las cajas juntas son acompañadas a su sitio por Juan, aunque Puri le sigue de cerca para asegurarse que los coloca en su sitio, no se fía mucho de su marido que con tal de acabar la tarea es capaz de colocar las cajas en mitad de la bohardilla.

Enero se despereza y todo va volviendo a su sitio, los niños y jóvenes a sus colegios y universidades, los currantes que tuvieron la suerte de pillar vacaciones vuelven en busca de las herramientas las cuales hay algunas oxidadas por culpa del tiempo. La maldita rutina para algunos es un calvario, sobre todo las personas que viven solas y que estos días han visto sus casas llenas de gente y cariño. Es duro volver a la realidad de estar parte del día hablando solo o cargando contra quien sale en la televisión. Y es que ni siquiera el haber conocido la era digital llega a entretenerles, sobre todo porque aun no entienden como desde un aparato tan pequeño, pueden estar viendo y hablando con sus familiares al otro lado del charco.

Los vecinos van y vienen a sus corrales donde les esperan las gallinas y el mas valiente posee algún cochino que apura sus últimos días de vida antes de que sirva de alimento a su dueño y familia, aunque saben de sobra que los médicos le tienen prohibido la mitad de los alimentos que el cerdo le va a dar. "Toda la vida se ha comido esto y no existían la mitad de las enfermedades que dicen que tenemos ahora", murmura por lo bajo tío Vicente, mientras maldice al colesterol, los triglicéridos y el azúcar, todo lo tengo alto menos la pensión, que sigo cobrando lo justo para no morirme de hambre.



En el comercio del pueblo todo son quejas por los precios y el temido enero por su famosa cuesta y por ser el mes donde todos los precios suben, siguen acojonando a las personas mayores que no terminan de entender como puede haber subido tanto la cesta de la compra y terminan echando pestes contra el gobierno de turno, no sin antes asegurase bien de quien está a su lado en la tienda, no vaya a ser que ande por allí algún o alguna defensora del gobierno y tengamos montada ya la guerra entre partidarios y opositores, que siempre zanja alguien que se mantiene al margen diciendo la manida frase de "son todos iguales", con la que parece ser que todo vuelve al orden de momento, hasta que por la puerta entre algún paisano o paisana volviendo a quejarse de lo mismo. La cajera que como todo el mundo tiene sus ideales se mantiene callada, está harta de escuchar todos los días lo mismo y su indiferencia hace que algunas clientas la tachen de estúpida cuando lo que no saben es que lleva ocho horas escuchando la misma frase durante toda la semana una y otra vez, " Que caro está todo, no sé donde vamos a llegar".

Mientras tanto María, José y el niño descansan en su aposento hasta el año que viene, donde no saben aun quien los sacará de nuevo a la luz, ni si quiera quien faltará en la familia, lo que si tienen claro es que hasta entonces, seguirán cogiendo polvo envueltos en aquel papel de periódico que un día de mil novecientos ochenta y ocho anunciara el comienzo de las olimpiadas en Seúl y que ahora sirve para cobijar a San José, la Virgen y el niño....







Capítulo 1035: Mas bien que pa la hostia.

  Una voz a lo lejos suena en mi cabeza, en realidad no suena tan lejos, está ahí, a la vuelta de la esquina.  ¿Eres tú Kiko? Te viene bien ...