miércoles, 14 de octubre de 2026

Capitulo 1.038: Viernes de chuletas. ( Articulo publicado en el libro de las fiestas 2026)

 

      


           
            

                                        VIERNES DE CHULETAS

Siempre se dice que las fiestas de un pueblo para que merezcan la pena, tienen que ser organizadas y vividas por la mayoría del pueblo y de esta manera, con todo el mundo en la calle disfrutando y viviendo cada acto que se organice, las fiestas siempre triunfaran sea el pueblo que sea.

Huertas de Ánimas de eso sabe un montón quizás porque la mayoría o una buena parte de sus habitantes, han pasado por las distintas comisiones que se han encargado de programar dichas fiestas.

Pero este año quiero mirar un poco más allá y ensalzar la labor que hacen muchos y muchas huerteños y huerteñas celebrando ya sea con sus peñas, o con amigos diversos o con compañeros de trabajo alguna reunión, cena o comida antes de comenzar las fiestas, como por ejemplo la que quiero exponer a continuación que nació después de una de las frases más famosas que se pueden decir para hacer cualquier cosa que no es otra que la que dice; “A que no hay huevos”-

Veinticinco años atrás una cuadrilla de albañiles nativos de Huertas comienzan el último día de trabajo, antes de pillar la semana de vacaciones en la que transcurren las fiestas. Viernes y en el cuerpo ese cosquilleo de saber que no queda nada y que además de vacaciones, toca cobrar el mes y encima trabajando a destajo hay alguna”perrina” más que otros meses.

Un poco de limpieza en la obra, colocar unas herramientas, aparcar otras y a las diez y media toca parar y comerse el bocadillo. Ese día sin duda que dicho momento toca regarle con algo de vino y alguna que otra cerveza. Por aquellos años el alcohol se llevaba mejor con los trabajadores que hoy en día, que está prohibido hasta asomarse por las ventanas, no vaya a ser que venga un poco de aire y te lleve.

El bocata es de media hora escasa pero es viernes y vísperas de fiestas por lo que hay que estirarle un poco más. Total el jefe sabe que ese día los de las Huertas van a arriesgar poco trabajando, no vaya a ser que un puto dolor de lumbago estropee las fiestas a alguno.

Hora de comer y antes de volver una copichuela en alguno de los bares del pueblo que huelen ya a fiestas, donde los forasteros que han cogido vacaciones se van dejando ver.

Vámonos que nos liamos y no aparecemos por la obra dice el oficial al mando, es verdad que con la boca chica pues es el primero que está deseando de liarse ya de fiestas…

Esta noche podíamos hacer algo, cuando dejemos de trabajar, una cena o algo. Unas chuletas o un poco de carne para los tres.

Ahora mismo la encargo y ni corto ni perezoso Manolo, encarga seis kilos de chuletas de cordero porque con uno por barba a lo mejor se quedan con hambre los tres compañeros.

Y allí se presentan un rato después de trabajar y de visitar algún que otro bar de la ciudad, esperando a que el jefe lleve la “morterá”. Había chuletas allí para medio pueblo, unas asadas y otras rebozadas, mitad y mitad fue el encargo de Manolo y así fue. Una vez sentados a la mesa y algo perjudicados por el exceso de líquido peligroso los tres artistas se volvían cada vez que sonaba la puerta y entraba alguien nuevo al bar, su interés porque alguien les echara una mano ante tal fuente de chuletas fue tal que ya optaron por salir a la puerta del garito en busca de algún conocido que anduviera cerca y sin cenar todavía y así fue como veinticinco años después, aquel grupo de personas que ayudaron a los albañiles a terminar con las chuletas, se siguen juntando cada viernes de la tuna para empezar las fiestas del mismo modo.

Este año faltará el oficial principal, el que soltó la famosa frase antes escrita y que nos ha dejado después de luchar contra su enfermedad como un guerrero que nunca tuvo miedo a nada ni a nadie. En tu honor el viernes de la tuna brindaremos y seguiremos con esta joven tradición que cumple las bodas de plata como el que no quiere la cosa.

Felices fiestas.

FONTA

lunes, 12 de octubre de 2026

Capitulo 1037: Simplemente, volver.

  






 Una vez repasado mi blog me doy cuenta que nunca he escrito del ultimo día de las fiestas. Y si lo he hecho, no lo recuerdo a estas alturas, donde la memoria se va alejando cada vez más deprisa....

Llega el último día de fiestas y desde que te levantas el cuerpo ya lo sabe. Y son muchas las muestras que te hace para que recuerdes que esto se acaba. El estomago es uno de los fieles avisadores, demasiado alcohol y comidas copiosas fuera de toda dieta alimenticia que cada uno ha gestionado lo mejor posible. Otro fiel avisador es el bolsillo, uno se registra buscando los últimos "doblones" para terminar las fiestas y a pesar de tener varios bolsillos, no existe remanente en ninguno de ellos, pronto comenzará de nuevo la rutina de meter las monedas de dos euros en una hucha, para intentar que los gastos de estos diez días sean menores y mas llevaderos. "Si por lo menos tenemos para pagar las comidas", se oye en los corrillos...



La cara de los vecinos también te avisan que hemos pasado de los rostros sonrientes a las caras un poco mas largas, con sonrisas casi obligadas y miradas perdidas en el infinito donde las mentes empiezan a opositar de vuelta a la rutina. Un golpe en la espalda, un simple empujón o una voz entrecortada que por culpa de los hielos y de hablar a todas horas no sale del cuerpo como debiera.

Es el último desayuno juntos y en el se recuerdan algunos de los mejores momentos, algunas de las mejores anécdotas y entre muerdo y trago aparece la palabra trabajo y las preguntas de donde iras a currar mañana, de como seremos capaces de ir poco a poco volviendo a la rutina y los mas afortunados repetirán varias veces que les quedan más días de vacaciones, aunque lo que es en Huertas estar de vacaciones después de las fiestas es sinónimo de que te tocará currar desmontando trastes y volviendo a dejar el pueblo decente, que falta le hace después de pasar por el una marabunta de gente todos estos días, y nosotros bien contentos y orgullosos de ello.



Las ultimas cervezas de mediodía en las que ya se habla más de cuando marcha la gente de fuera que del programa de fiestas, dan paso a la última comida de peña, en la que se vuelve a recordar los mejores momentos y alguna que otra historia de años pasados que a pesar del tiempo no se borran de nuestras memorias. No entra dicha comida demasiado alegre en los estómagos y el omeprazol sigue en los bolsillos de la gente, además de alguna que otra pastilla más que se va sumando a la rutina a la vez que vas cumpliendo años.

Las mas previsoras se van a coger sitio a las capeas, los demás disfrutamos de los últimos calambucos y preparamos los carros con la "piltraca" que nos hará que las capeas sean mas llevaderas, puesto que uno está un poco "tupío" de tanta vaca. 



La última subida, la última vez que las damas y reinas ocupan sus lugares en la plaza y las últimas carreras con los habituales sustos dan paso al festejo donde las caras siguen igual de largas y la mente está puesta en el canto de la salve que dará por finalizada las fiestas. Aunque antes de todo eso hay que repartir trofeos a los ganadores de las competiciones de peñas y ver como alguno de ellos acaban dentro del pilar y otros se escabullen de ello.

Las bengalas se empiezan a repartir por toda la plaza, la gente se empieza a poner nerviosa y las últimas vacas a penas se las presta atención. Las mentes empiezan a trabajar deprisa pensando en que ojala el próximo año estemos todos y todas, que tengamos salud y podamos disfrutar de nuevo de ellas.



El cura coge el micrófono y con la ya consagrada frase que va unida a Huertas "Que la volvamos a ver" da paso al canto salve, donde ateos y creyentes, taurinos y antitaurinos, rojos y azules, verdes y morados, todos bengalas en mano, brazos en alto cantamos todos la misma canción. Lo siguiente es entre cohete y petardos abrazar limpiándote las lagrimas a tus amigos y desear salud para que volvamos a estar todos juntos, con nuestras virtudes y nuestros defectos, pero al fin y al cabo juntos de nuevo porque el ser humano está concebido para socializar con otros seres y si no es así, la vida puede ser demasiado aburrida, por eso una vez al año como poco, hay que volver al pueblo, saludar a tus vecinos y familiares, divertirte con tus amigos y ver como lo hacen tus hijos y o sobrinos que han cogido el relevo de cuando nosotros tuvimos su edad y éramos los que llorábamos a moco tendido cuando nos separábamos de los que tenían que marchar.



Nos quedan muchos días para volver a la rutina poco a poco, adecentar todas las casas, lavar y colocar camisetas en sus lugares donde esperaran todo un año para volver a ver las calles pero todo eso será más fácil viendo fotos y videos y recordando cada uno de los momentos que hemos tenido el placer de compartir en nuestro pueblo, con nuestra gente y rodeados de todos los que han querido venir a disfrutar de las fiestas de Huertas, donde hemos vuelto a demostrar que un pueblo unido puede aspirar a organizar lo que se le antoje, sin alardes y sin fardar de nada.

Y como dice el titulo de este capitulo, simplemente volver.

A descansar y pensar ya en las siguientes. Orgulloso de ser un Huerteño más.






miércoles, 29 de julio de 2026

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

 












A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas donde nos esperaba un finde diferente al que normalmente planeamos cuando vamos de rutas senderistas.

Esta vez la aventura mas que en tierra, era navegando por el atlántico. Y dicha novedad es cierto que nos animó a apuntarnos para vivir otra experiencia nueva.


La hora de salida era a las tres y cuarto de la madrugada, la verdad que nos dio tiempo a echar un picón antes de ponernos en ruta. A pesar de venir muchos viajeros nuevos, el buen rollo siempre está presente en este autobús y los más veteranos siempre nos gusta estar pendientes de ellos para que se sientan a gusto todo el fin de semana.

Una parada en Miajadas para recoger algún viajero más y ponemos rumbo a Badajoz, donde haremos la primera parada para estirar piernas y hablar un rato con los viajeros que nos caen un poco mas lejos en el autobús. Se nota en el ambiente las ganas que hay de barco y la inquietud que existe entre quien se suele marear, deseando que no ocurra nada de eso.

La llegada a Peniche es la hora de desayunar y uno es cuando se da cuenta de que estamos en Portugal, puesto que sin animo de ofender, sus gentes viven y trabajan con el freno de mano echado, que seguro que para la salud es buenísimo, pero nos cuesta comprender a los que vivimos siempre acelerados.



Como buenamente podemos vamos tomándonos el café y algún dulce típico de la zona mientras esperamos la salida del barco. A simple vista el mar no parece muy cabreado, pero todo parece cambiar una vez que todos estamos acoplados en nuestros asientos. Salir a mar abierto te hace darte cuenta lo insignificante que somos y cuando el barco comienza su pelea con el mar, a más de uno se le pone el café y los dulces en la garganta y ya no serán capaces de que se baje de ahí en todo el viaje. Varios tienen que tirar de bolsas y otros ríen y chillan con las olas que nos llegan a mojar, por no llorar.

El viaje son unos cuarenta y cinco minutos, pero estoy seguro que a muchos se les hizo mucho mas largo en el tiempo. Cuando llegas a la isla te das cuenta de lo bonita que es el agua gracias al color de la arena y las rocas. Tienen limitado los visitantes puesto que la zona no da para más. Una playa pequeñita y un par de bares donde no te puedes recostar mucho tiempo si quieres volver con euros en el bolsillo.

Una vez allí nos queda dar el paseo en barca para enseñarnos los túneles que el agua se ha encargado de ir generando y la fortaleza, desde donde arranca un paseo que te lleva hasta el faro y baja de nuevo al lugar de partida. Nos da tiempo todavía a darnos un baño e ir nadando hasta otro de los túneles que el agua a escarbado. Es impresionante lo que uno siente allí metido además de disfrutar de la buena temperatura del agua.

Toca volver y para la suerte de los mareados en la ida, el mar se muestra super calmado y el viaje es mucho más rápido que en la ida aunque mucho mas aburrido...






La vuelta hasta el hotel la hacemos en bús, puesto que hay un cuarto de hora andando desde el puerto hasta nuestras habitaciones. La gente busca sitio para comer a pesar de que no son horas para muchos garitos y si consigues que te den algo eres afortunado.

Un rato de descanso para unos y otros aprovechan el tener la playa enfrente del hotel, aunque el aire se ha vuelto a apoderar de la playa y las olas vuelven a cabrearse y consiguen colocar la bandera amarilla en todo lo alto de Peniche.

Quedamos pronto para poder cenar en algún restaurante donde abunde el pescado, que hay varios en el pueblo pero se nota que están en ferias y la gente hace cola en muchos de ellos.






En la feria abundan los puestos de churros, aunque los hacen distintos de los nuestros y muchos los rellenan con multitud de ingredientes. Un puesto enorme de zapatos nos anima a feriar algo visto los precios y la calidad del calzado. 

Los cacharritos hacen las delicias de los más jóvenes del lugar y el fresco de la noche portuguesa hace abrigarse a mas de uno. Cuando miras las temperaturas que dan para los siguientes diez días y ves que no subirán de 23 grados, la pena y envidia se apoderan de nosotros sabiendo lo que nos espera en nuestro pueblo.

El domingo unos lo saludan viendo amanecer en la playa y otros con un buen desayuno entre pecho y espalda para poder aguantar el día de turismo que nos queda hasta las cinco de la tarde donde nos volvemos a montar en el bús para regresar a tierras extremeñas.





Un finde de diez donde hemos disfrutado de un tiempo excelente que nos ha hecho olvidar nuestras calores, hemos degustado la buena cocina portuguesa y nos ha dejado hasta bañarnos en aguas atlánticas, a pesar del fresquito.

Gracias a nuestra ángel de la guarda que nos ha brindado un viaje espectacular donde hemos conocido una de las islas portuguesas mas bonitas que existen.

Nos vemos en las callejas o en el mar, quien sabe.




 

domingo, 12 de julio de 2026

Capítulo 1035: Mas bien que pa la hostia.




 Una voz a lo lejos suena en mi cabeza, en realidad no suena tan lejos, está ahí, a la vuelta de la esquina. 

¿Eres tú Kiko? Te viene bien quedar hoy para tomar un café y contarnos nuestras penurias?

Pues claro, dame diez minutos y nos vemos. Este ritual le teníamos al principio muy a menudo, luego el puto trabajo nos iba absorbiendo todo nuestro tiempo y nuestros cafés se hacían esperar, pero creo que incluso nos venía mejor a los dos distanciarlos en el tiempo puesto que así teníamos más cosas que contarnos, aunque eso si, había que hacerlo en media hora que somos autónomos y nadie nos va a sacar nuestro trabajo...

Y en esos ratos nuestras conversaciones e intentos de cambiar el mundo por otro mejor y que cada día veíamos mucho más difícil. ¿Has escuchado a este?¿Has oído a este otro? ¿Has visto los resultados electorales en tal país? y así nos poníamos al día de nuestras cosas y nuestras ideas y es cierto que cada vez nos dolía un poco más en lo que se está convirtiendo el mundo.

Pero tú siempre intentabas poner un poco de esperanza a mi negrura. porque a positivo no te ganaba nadie y mira que en el camino han existido personas que te han echado la zancadilla y en lugar de guardarles rencor, si hubiera hecho falta, les hubieras encima pedido perdón tú mismo, cuando el daño tanto psíquico como económico te lo habían hecho a tí.

Tu vicio de taller le has mantenido hasta el ultimo día y es que con la ilusión que compraste la nave, montaste el taller y le llenaste de herramienta solo tú y tu familia sabe lo que tuviste que currar, con el metro en una mano y la calculadora en otro. Los principios son difíciles para todo el mundo y en eso te di la razón cuando empecé yo y muchos días me tocaba pasear las escaleras en la vaca del coche y frecuentar bares para que alguna persona requiriera mis manos para trabajar. Hay que insistir y persistir me decías, en cuanto te conozcan cuatro o cinco, las voces se correrán y ya no te faltará el curro. Mira yo, antes apenas había nadie en el taller y ahora no falta alguien toda la semana que venga a encargar algo. Hacer bien nuestro trabajo, cobrar lo justo y lo demás vendrá rodado...


Ahora que tu voz se va alejando me sale la mala ostia que llevo dentro cuando veo que la vida no es justa y nos priva de la presencia de gente buena como tú que tanta falta hacen en este mundo de mierda que nos está quedando. Aunque sé que siempre estarás ahí para guiarnos por el camino correcto y echarnos la bronca cuando nos veas tristes y cabreados, será entonces cuando vendrán a mi cabeza muchas de nuestras conversaciones, nuestras inquietudes y nuestros miedos y ante eso cuando me pregunten ¿Cómo andas?

siempre contestaré tu frase favorita que incluso en tus últimos momentos seguias diciendo;

!Mas bien que pa la hostia!

Hasta siempre amigo Kiko, como bien dijo el gran Robe Iniesta en su canción Nana cruel 

Yo, que estudié al ser humano, te digo

que no, que ya nada espero.

Yo, que intenté comprender sus motivos

Que no, que ya nada espero.

Yo que quisiera encontrarme contigo....


Descanse en paz. Un abrazo a familiares y amigos que hoy estamos jodidos porque es una putada que gente tan querida como tú, tenga que marchar.


miércoles, 24 de junio de 2026

Capitulo 1.034; Fin de semana en Soria, Laguna Negra.

 



Como viene siendo habitual entre los seguidores de estos viajes organizados por nuestro Ángel de la guarda ( Paqui), cuando se va aproximando la fecha uno empieza con los cosquilleos en el estómago, y no es porque no estemos acostumbrados, pero mientras uno siga disfrutando y sintiendo eso es porque merece la pena seguir descubriendo lugares y ciudades.








La ruta escogida esta vez fue conocer la "Laguna negra" y subir hasta el Urbión, todo esto guiados por uno de los mejores profesionales que nos hemos encontrado a lo largo de la península. Y no es que los otros fueran malos, pero Ismael demostró que disfrutaba haciendo su trabajo y que encima seguía formándose para poder enseñar más a sus clientes. Además de enseñarte el paisaje, nos enseñó la leyenda de la laguna e incluso nos recitó obras de Machado con una maestría que cualquiera diría que ese era su trabajo.



En el viaje nos faltaron varios miembros habituales y eso se notó, a parte de la perdida reciente de un familiar que aunque uno sabe que hay que seguir viviendo, no deja de ser doloroso el intentarlo y aplicarlo. Sin duda que el tiempo lo cura todo y los amigos ayudan mucho a que nos sintamos cómodos en todo momento. Muchas gracias a todos por consolarnos y preocuparse por nosotros. 








Un par de paradas y pronto, antes casi de amanecer, estamos recogiendo al guía para seguir hasta el comienzo de la ruta. La cual en su comienzo apenas separan dos kilómetros hasta la laguna, por lo que casi todos los miembros de la expedición, deciden hacerla para luego volver tranquilamente mientras los demás seguimos caminando hasta el Urbión. La ruta completa son unos catorce kilómetros y aunque no es muy dura, no deja de ser alta montaña y hay que estar un poco preparado para realizarla, aunque siempre hay quienes se preocupan de que todos los que vamos caminando, lleguemos de la mejor manera hasta el final. Siempre, desde la primera ruta que hicimos nueve años atrás, el buen rollo siempre reina entre nosotros.






La ruta para mi la meto dentro de las top de las que hemos realizado. Un paisaje precioso entre pinos, chopos y varias especies más, regado con las precisas explicaciones de Ismael, siempre pendiente de todos nosotros.

Coronar el Urbión no es sencillo para todos, pero quien lo intenta lo consigue con la ayuda de unos y otros, es una gran experiencia subir y poder contemplar las vistas que desde allí se ven.






Y que mejor momento para comernos el muerdino que en una bonita llanura, rodeada de neveros y por supuesto un rebaño de cabras controladas por los mastines.

Toca emprender la bajada, la cual se pone por momentos complicada pues hay mucha arenilla suelta y muchas piedras. Aunque hay alguna que otra caída, nada importante que no deje seguir caminado al grupo, soportando una temperatura algo mas alta pero bastante soportable visto lo que nos contaban que había por nuestro pueblo.







Y poco a poco nos vamos acercando hasta el lugar de recogida pero antes tenemos que disfrutar de un impresionante mirador en el lugar conocido como el castro viejo y donde todo el grupo disfruta de unas maravillosas vistas.


Ponemos rumbo hasta Soria donde tenemos el hotel, un precioso monasterio restaurado y convertido en hotel. Un lugar muy céntrico desde donde podemos desplazarnos por toda la ciudad, la cual no es muy grande y se la puede patear de cabo a rabo. Pero eso lo haremos después de ducharnos y descansar un rato, que los días son mas largos y da tiempo a todo.

Nos sorprendió gratamente ver la cantidad de gente que había por las calles y terrazas, disfrutando del fresquillo que reinaba en mitad de la noche. Una cena ligera y a descansar que el domingo toca seguir haciendo turismo.







Y eso hicimos, la ermita de San Saturio nos sorprendió muy gratamente, una cueva cavada en la roca y aprovechada desde siglos atrás para vivir en ella. Pudimos pasear por las orillas del Duero el cual el día anterior vimos donde nacía y el domingo nos sorprendía el caudal que posee varios kilómetros después.

Toca buscar el lugar donde comer antes de poner rumbo a nuestro lugar de origen. Tuvimos suerte de encontrar un buen restaurante, aunque una vez que hablas con todos los integrantes de la excursión, Soria es una ciudad donde se come bueno y barato y donde el trato con los turistas es exquisito, nosotros lo hemos podido comprobar este fin de semana.






Otra ruta en los gemelos con gente que merece mucho la pena caminar.

Nos vemos por las callejas de la península.

P.D: Las fotografías son algunas mías y las demás de todos los participantes en el grupo, capturadas en el grupo de wasap. Gracias a todos por hacer los viajes amenos.

 





Capitulo 1.038: Viernes de chuletas. ( Articulo publicado en el libro de las fiestas 2026)

                                                                            VIERNES DE CHULETAS Siempre se dice que las fiestas de un pueb...