"Se ha escrito en Huertas"
sábado, 10 de enero de 2026
Capítulo 1033: De vuelta a la bohardilla.
miércoles, 24 de diciembre de 2025
Capítulo 1032: Aquella maldita Nochebuena.
Aquella Nochebuena enterraron en vida a Tía Isabel, desde entonces las Navidades en su casa han sido un suplicio más que una celebración. Cada año que se acercaban a Tía Isabel se le ponía un nudo en el estomago y hasta bien entrado enero, no era capaz de comer apenas bocado.
No soporta ir a comprar el pan y empezar a ver los turrones, mazapanes o polvorones en las estanterías de la tienda, eso es síntoma de que están a punto de llegar y la pena que intenta soportar a lo largo del año, por esa fecha se apodera de ella igual que se apoderan las nieblas de los paisajes en los meses de invierno.
La televisión no se volvió a encender en su casa y pasó a ser un mueble más, donde Tía Isabel pega la hoja donde va apuntando las cosas que tiene que comprar cuando baja al comercio, la cabeza dice ella para sus adentros, no le funciona igual cada año que va pasando, aunque lo que no es capaz de olvidar es aquel veinticuatro de diciembre cuando recibió aquella llamada informándola de la triste y trágica noticia.
Diego tenía recién cumplidos los dieciocho y jamás quiso ir a cumplir con la patria, él decía que había cosas mucho más importantes que hacer por su país que ir a pegar tiros a no se sabe quién y donde. Hubiera preferido seguir siendo útil en la fragua al lado de su padre, el cual le había enseñado todo lo necesario para ganarse la vida con ese oficio. Pero Ángel, su padre, siempre tuvo en la cabeza que un hombre no acaba de serlo nunca si no cumple el servicio militar y fue el primero en quitar de la cabeza a su hijo el objetar no se qué cojones de conciencia ni ostias. Déjate de historias y mira a ver donde te ha tocado en el sorteo fueron sus ultimas palabras hacia su hijo, pues aquel día después de venir de la fragua, mientras se estaba lavando en la pila que tenían en el patio, a Tío Ángel le dio un dolor fuerte en el pecho y allí mismo quedó para siempre.
Aquel suceso hizo que Diego pudiera salvarse del servicio militar si hubiera querido, pero las ultimas palabras de su padre seguían retumbando en su cabeza y lejos de arreglar los papeles para poder librarse, optó por irse a Cerro Muriano en Córdoba, para cumplir con la patria y terminar de hacerse un hombre, como le dijo su padre el día que falleció.
A Tía Isabel no le hizo mucha gracia ver como en una semana se había quedado sin marido y también sin hijo, puesto que había marchado a hacer la mili a cuatrocientos kilómetros de su casa.
Los días se le hacían eternos y deseaba que llegara la hora en que la cartera pasara con el correo para ver si su hijo la había escrito. En el calendario de la pared con rotulador negro iba tachando los días para descontar lo que le quedaba de mili a su hijo. Cuando llegaba el treinta de cada mes, sus ojos se llenaban de lágrimas al ver que un mes menos le separaban de su criatura, el cual en cada carta que mandaba al pueblo intentaba no disgustar a su madre mucho y como podía disimulaba su mal estancia en aquel maldito cuartel.
Ni si quiera las palabras de su padre retumbando en su cabeza fueron capaz que Diego no se viera envuelto en más de una pelea con los compañeros, los cuales le hicieron la vida imposible desde el primer día que llegó al cuartel. Empezaron a reírse de su acento, luego de su aspecto físico, por culpa de aquella delgadez que siempre acompañó al bueno de Diego que nunca fue capaz de ser mala persona con nadie a pesar de que le dieron motivos para serlo.
Empezaron a putearle con las imaginarias, luego con las guardias y cuando le tocaba el polvorín, en lugar de dos horas de garita le colocaban seis, eso si se acordaban de ir en busca de él, puesto que siempre le tocaba de forma intencionada, la garita mas alejada del puesto de mando.
Aquel globo se fue inflando tanto que estaba claro que algún día iba a explotar y todo sucedió aquella mañana de Nochebuena cuando Diego en lugar de hacer el petate y poner rumbo a su casa como tenía previsto, le cambiaron las guardias los listos de sus compañeros y tuvo que coger los trastes y desfilar para el polvorín donde le esperaba aquella desgraciada garita a la que tanta manía llegó a coger.
En su cabeza las palabras de su padre se amontonaban con la idea de quitarse del medio, era tal la depresión que entre todos hicieron pillar al bueno de Diego, que cuando se subió a la maldita garita una luz se iluminó en su cara y fue entonces cuando tuvo claro que no podía seguir con aquello. Apretó el gatillo de aquel viejo cetme y Diego descansó para siempre el día de Nochebuena, mientras sus compañeros disfrutaban en sus casas con sus familias...
Hoy, cuando Tía Isabel escucha en su vieja radio que es probable que vuelva el servicio militar obligatorio, por dentro de sus entrañas algo se le revuelve y desea con todas sus fuerzas que a quien lo propone, tenga la misma mala suerte que tuvo ella con su hijo aquella maldita Nochebuena, dónde las palabras Feliz Navidad se le empezaron a atragantar de por vida.
sábado, 20 de diciembre de 2025
Capitulo 1031: Y si no es ahora, ¿Cuándo?
Vivir sólo pensando en el mañana a parte de no ser bueno para la mente, tampoco es bueno para la salud.
El decir ahora no puedo hacerlo, no puedo ir, no me puedo permitir esto o aquello es negarse a uno mismo vivir. Cuando me jubile haré esto o aquello son frases que uno escucha demasiado en la era que vivimos y es una torpeza tener que esperar a ese momento cuando nadie te garantiza que llegues a el, ni tampoco en que condiciones.
Vivir con el freno de mano echado por miedo a que el coche que conducimos pueda emprender la marcha cuesta abajo y sin frenos. El truco está en saber colocar el vehículo en una carretera totalmente llana, donde tan solo haya que esquivar los típicos baches que a las carreteras les van saliendo por su edad y desgaste. Los talleres cada vez están en más manos privadas y donde hasta hace poco te iban haciendo las revisiones gratis, ahora hay que rascarse el bolsillo si quieres que en la ITV te llamen de los primeros y todo te vuelve a hacer pensar en guardar todo lo que puedas para tu jubilación.
Es triste perderse todo lo que la vida te pone a tú merced por el simple hecho de no gastar lo que vamos ganando, aunque es cierto que cada vez somos más a los que el mañana nos importa lo mismo que el día de hoy, porque si no es ahora ¿Cuándo? Como decía el maestro Robe "Estad atentos a la vida y no os perdáis nada" quién sabe si mañana estaremos aquí para seguir contando las tristes monedas que hemos ido guardando para que al llegar nuestra jubilación, poder gastarlas en talleres donde nos irán poniendo parches y piezas de segunda mano para pasar la siguiente revisión antes de que entreguemos la cuchara, para escuchar las alabanzas que ese día todo el mundo nos dedicará delante de nuestras familias, aunque en vida no les cayéramos muy bien, es de obligado cumplimiento entregar la pellica y por arte de magia uno pasa a ser Jesucristo García rodeado de mercaderes.
Que sigamos cumpliendo años no depende sólo de nosotros, hace falta esa pizca de suerte que a muchos y muchas jamás se les aparece.
Por mucho que algunos se empeñen, no se puede concretar la fecha de nuestra muerte, ni con Satán, ni con la divina providencia.
Feliz vida y para los que esperan su jubilación atrincherados en sus casas, también.
domingo, 14 de diciembre de 2025
Capítulo 1030: Viudos de Robe
He dejado pasar los días en parte porque no sé que escribir y por otra parte para dejar pasar el dolor de mi corazón.
Después de leer tantas y tantas muestras de cariño hacia su persona, uno sabía el genio que era y la cantidad de seguidores que tenía y tiene, entre los que me encuentro desde que empezó su andadura musical. Lejos de esperar este desenlace tanta terrible por el que Robe nos ha dejado, siempre tuve la esperanza de poder escuchar que andaba grabando otro disco, o mejor dicho, otra obra de arte que es lo que siempre hacía este genio de la poesía cantada.
Pero no, la caprichosa parca nos lo arrebató antes de que pudiera seguir deslumbrando en sus conciertos donde uno escuchaba versos a cascoporro a la vez que cantábamos todos sus himnos que son unos cuantos.
Hubo amigos que se quedaron en Extremoduro y que se negaron a seguir la carrera de Robe en solitario exponiendo que nada tenía que ver su música actual con aquella otra al lado de Iñaqui "Uoho", pero en mi caso no sé si por los años que uno va cumpliendo la paz que había en sus canciones llenas de violines me hacían sentirme bien escuchando sus letras, poniendo cada canción en cada momento de mi vida pasajero.
Ese tiempo de depresión y ansiedad fue curado por la letra del "Hombre pájaro" que tantas y tantas veces escuché entre lágrimas y mal cuerpo y que por arte de magia sanaban pues parecía que el maestro me la había escrito sólo para mi.
De aquel concierto de Extremoduro en 2.014 en el Príncipe Felipe donde desde el pueblo pusimos un autobús para ir a verlo y que por culpa de aquella famosa final de la chapions entre el Atlético y el Madrid, nos tuvieron esperando a que terminara la prorroga para empezar el concierto. Yo me imaginaba a Robe cagándose en todos los santos esperando a salir a cantar. Fue el ultimo que vi de Extremoduro en directo porque ya sabemos lo que pasó en su gira de despedida y el puto covid, que nos privó seguramente de una de las giras mundiales mas importantes que pudiéramos haber visto. Y mira que nos costó conseguir entradas por aquellos días.
Luego tuvimos la suerte de ver la gira de "Mayeutica" donde creo que jamás he presenciado por parte de ningún grupo o artista cantar y tocar del tirón el disco entero sin descansar. Como se escuchaba aquella música es algo que me quedaré para mis oídos para toda la vida y al lado de mi hijo en aquel concierto me costó aguantar las lágrimas al verle disfrutar tanto como yo a mi lado. La vuelta a casa comentando aquella maravilla que habíamos tenido la suerte de presenciar juntos es otro de los recuerdos que jamás se me borraran de mi memoria.
Y lo ultimo que ya nos acabó de llenar completamente fue la gira del ultimo disco " Se nos lleva el aire", donde volvimos a poner otro bús para ir juntos otros pocos de vecinos de Huertas y Trujillo para disfrutar juntos, el antes, durante y después de aquella obra maestra. Esta vez con mi hijo y sus amigos que a pesar de crecer entre el puto reguetón, han sabido limpiar sus oídos y disfrutar de lo que en realidad es música y poesía.
Como si fuera un familiar sigo guardando el luto y me cuesta incluso escuchar sus canciones quizás porque es demasiado pronto todavía para hacerme a la idea de que todo lo vivido ya no volverá jamás y cuando se pase todo este boom donde parece ser que todo Dios le escuchaba y gustaba, aun sabiendo que es puro postureo por parte de muchos y muchas que por quedar bien han sido capaces de copiar algunas estrofas de alguna canción y pegarlas en redes para así hacer ver que también eran seguidores suyos. Sólo ha faltado escuchar a la iglesia mostrar su pena por tan enorme perdida.
Si el maestro levantara la cabeza todos sus auténticos seguidores sabríamos la frase que diría; "Iros todos a tomar por culo"...
Gracias Robe por hacerme ver el mundo de otra forma a través de tus letras. Un viudo de Robe más.
sábado, 8 de noviembre de 2025
Capítulo 1029: La "Velá" en el llano de Porras.
Este año como bien sabéis los huerteños, en las fiestas la comisión de festejos tuvo a bien reconocer la labor que hacen los barrios por donde pasa el Rosario. En nuestro barrio, "El llano de Porras" decidieron que subiera yo al escenario para dar las gracias y esto fue lo que escribí para ese día.
Buenas
noches a todos los presentes y gracias por este premio de parte de todos los
vecinos del llano de Porras, porque aunque ya hace años que nos dejó, el llano
sigue llevando su nombre.
Sin duda
alguna que la velá en este barrio es parte de las fiestas y para eso se
comienza quince días antes acarreando las escobas y apalabrando los palés que
quemaremos esa noche al paso del Rosario. Unos años les ha tocado a unos y
otros años a otros, pero sin duda que los que llevaban la película los últimos
veinte años o más, han sido mi padre, que no ha querido subir, y su
incondicional ayudante Chiqui, que nos dejó el año pasado como bien sabéis
todos.
Fue un golpe
tan duro en el barrio que incluso nos replanteamos seguir hacia delante con la
hoguera, aunque sin duda que el mejor homenaje que podemos hacer a los
habitantes que faltan en nuestro llano, es seguir alumbrando esa noche el paso
del Rosario.
Es típico
poner en la fachada de Isabel La Petaca (que en gloria esté) una vela por cada
vecino que nos haya dejado a lo largo del año y por desgracia creo que no ha
habido ningún año que haya faltado una vela.
Pero la vida
sigue y allí delante de la lumbre nos juntamos los Mochuelos, los Vizcaínos,
los Cascarillas, los Manés y todos los incondicionales vecinos
que año tras año vemos pasar el Rosario mientras se van quemando las
escobas y alguno echa un trago de manzanilla para que pasen mejor las
emociones…
Desde aquí
quiero hacer un llamamiento a todas las peñas para que esta tradición tan
bonita no se pierda y que cada una elija uno de los sitios por donde pase el
rosario y se haga cargo de una de las hogueras. Sin duda que hay sitios libres
para poder hacerlas porque como dice Emilio, antiguamente se hacían muchas más.
Tantas que en el llano de Porras es famosa una de las historias que se cuentan
de que los vecinos de la plazoleta del colegio donde se preparaba otra hoguera,
asaltaron el corral donde se guardaban los jaramagos que se iban a quemar en
nuestro llano la noche antes, menos mal que los vieron y aquello acabó como
podéis imaginar, a guantazos limpios hasta recuperar los matojos.
Gracias de nuevo
por este reconocimiento y luchemos entre
todos por continuar con las tradiciones, "porque un pueblo sin identidad, ni es
pueblo, ni es na".
Felices fiestas a todos.
miércoles, 29 de octubre de 2025
Capítulo 1028: Viaje a Tarifa, Los Barrios, La Linea de la Concepción y Gibraltar.
Un viaje más nos volvimos a poner en ruta y es que la ultima semana de octubre es sinónimo de viaje. Unos cuantos llevamos ya en nuestras posaderas y ojala que nos queden muchos por hacer todavía.
La ruta que teníamos preparada era en un lugar fantástico pero que por culpa del calor que no debía de hacer, tenían cerrado el paso por riesgo de incendio. Por eso hubo que cambiar el plan y escoger otra ruta que fuera parecida aunque nunca llegaría a ser como la que elegimos en un principio.
El viaje como siempre es sinónimo de buen rollo, risas, confidencias y mucha amistad dentro del autobús, puesto que al fin y al cabo compartir tantas horas juntos te hace ser algo más que amigos de todos tus compañeros de asiento.
Después de un par de paradas durante el trayecto, llegamos al pueblo de Los Barrios donde nos apeamos del autobús los que teníamos pensado hacer la ruta, los demás continuaron dentro del mismo camino de Tarifa, donde pasarían la mañana mientras nosotros realizábamos la ruta.
La mañana nos acompañó con una buena temperatura, por lo que no nos hizo falta abrigarnos. La ruta recorría una dehesa llena de alcornoques y vacas sueltas, las cuales esperaban ansiosas al pienso de sus dueños.
El rio de la miel nos acompaña mientras caminamos y lo mas bonito de la ruta es cruzar un puente medieval de piedra.
Un bosque lleno de alisos y laurel nos enseñan una pequeña cascada donde finaliza la ruta, puesto que desde ahí hacía adelante el camino se vuelve casi intransitable y el guía nos advierte de la peligrosidad del mismo, por lo que optamos por no continuar y tomarnos la vuelta con calma y disfrutando de un muerdino algo más largo de lo habitual.
Esta vez nos toca a nosotros esperar a que venga el bús en busca nuestra y a la sombra degustamos alguna que otra cerveza para hacer más amena la espera.
Una vez que nos recogen ponemos rumbo a La Línea de la Concepción, donde tenemos el hotel para hospedarnos. Ducha y un rato de relax para coger fuerzas y recorrer el pueblo y charlar con sus gentes. Las calles están a tope, las terrazas de los negocios llenas y es difícil encontrar una mesa vacía para poder tomarnos algo todos los que vamos juntos.
Al final lo conseguimos y optamos por cenar pescaito frito y alguna que otra ración más que nos quite el hambre, antes de irnos en busca de la cama que ya hay ganas.
El domingo viene fuerte, hay que desayunar bien para poder tener energías para visitar Gibraltar, dado que entre lo que hay que andar y esperar uno quema mucho. Después de cruzar la frontera y enseñar los DNI, cogemos un bus que nos deja cerca del centro del peñón, aunque algunos decidimos buscar algún sendero donde estirar las piernas, puesto que estaban descansadas del día anterior y la verdad que nos sorprende una ruta que recorre algunos viejos túneles abandonados y obras que cuando estén terminadas dejaran unas escaleras y pasarelas de maderas muy chulas para subir al castillo. Nosotros seguimos andando hasta que una puerta cerrada de hierro no nos deja continuar y nos hace recorrer lo andado a la inversa y preguntar a los habitantes un camino para subir al castillo el cual no queda muy lejos de la cima del Peñón pero que no podemos alcanzar por falta de tiempo.
Como no habíamos usado los móviles quedamos a una hora para juntarnos a comer antes de volver a cruzar la frontera y volver a España a coger el autobús que nos devolviera hasta nuestro pueblo, pero nos queda un puñado de kilómetros para comentar lo que ha sido el viaje y volver a escuchar risas y cantes y muy buen rollo que al fin y al cabo es lo que uno busca para desconectar de la monotonía.
Otra experiencia vivida donde volvimos a conocer lugares nuevos y gente maja.
Es un verdadero placer viajar con este grupo por toda España porque los kilómetros no son ningún impedimento cuando pueden las ganas de pasarlo bien y a eso, no nos gana nadie.
Nos vemos en la próxima.
martes, 16 de septiembre de 2025
Capitulo 1027 : El año que el charpazo ganó la champions. (Articulo del libro de las fiestas 2025)
EL AÑO QUE EL CHARPAZO GANÓ LA CHAMPIONS
Y sé que
poniendo un titulo futbolero, me aseguro lectores de varias edades, que la
verdad falta hace.
Fue a
mediados de los noventa cuando el último sábado de aquellas fiestas del
Rosario, era el turno de uno de los concursos con más participantes de todas
las fiestas y que hoy en día ha caído a los últimos puestos en participación.
En la peña
de El Charpazo este concurso estaba marcado en rojo en el calendario de las
fiestas, quizás porque era lo único que se nos daba bien a todos los miembros
de la peña, dado que en los deportes hemos puesto siempre mucho empeño pero
poca efectividad, que le vamos a hacer, no se puede ser buenos en todo.
El año
anterior en el concurso del tirón de soga, logramos llegar a la final y
perderla contra los grandes favoritos, que año tras año se hacían con el jamón
del premio, además de vacilarnos a los finalistas y decirnos que todavía nos
quedaban muchos años para poder ganarlos. Esta peña no era otra que la famosa
“Bulla”, que viendo a los miembros de su equipo, era muy normal que se alzaran
con la victoria.
Esa mañana
en nuestra peña se respiraba aire de concurso y lejos de tomárnoslo a broma
como todo, estábamos cada uno concentrados esperando a que terminaran las
capeas de por la mañana, para a continuación, dieran paso al famoso concurso.
Durante las
capeas nos dedicamos a confeccionar el once, colocar a los participantes en la
mejor posición que pudiera ayudar al equipo y lo más doloroso, dejar a alguno
de los componentes fuera del equipo, aunque bien es cierto que a quien le
tocaba quedarse fuera no le sorprendía en absoluto, puesto que éramos casi
siempre los mismos que tirábamos.
En el sorteo
nos tocó por la parte contraria a los favoritos, así nos asegurábamos si
lográbamos ir pasando de ronda, enfrentarnos a ellos solo en la final.
La primera
ronda nos tocó contra “los rebeldes” a los cuales ganamos sin sufrir mucho, hay
que decir que son los concursantes más cercanos a nuestra edad y eso significa
que las fuerzas podían estar más o menos parejas. En semifinales nos tocó la
peña “El taponazo” a los cuales vencimos con algún que otro apuro. La otra
semifinal enfrentó a “La Bulla” contra un grupo que se juntaba y que eran de
diferentes peñas, con el único requisito de pesar más de cien kilos o estar más
fuerte que el vinagre. Esa semifinal estuvo muy reñida y los contrarios de los
favoritos, llamados “La comisión”, los pusieron contra las cuerdas. Se tiraron
varios minutos con la cuerda más tensa que la de un violín. Nosotros seguíamos
con mucha expectación dicha tirada pues de ella saldría nuestro rival. La
verdad que nosotros pensábamos que contra más rato estuvieran así era mejor
para nuestras posibilidades de ganar. Y casi cinco minutos después “la Bulla”
ganaba su semifinal.
Sin tiempo
casi para que descansaran, nosotros nos encarrilamos hasta la soga y comenzamos
a tomar posición. Ellos protestaron un rato con razón, puesto que el cansancio
acumulado jugaba a nuestro favor. Pero había prisa por terminar el concurso y
nuestro once estaba ya posicionado en el terreno, con toda la intención del
mundo nos colocamos en el que tiene un poco de pendiente a favor, que en
tiradas igualadas siempre te da un plus.
Nuestro once
estaba compuesto por: Maleta, Fonta, Chicho, Cavila, Pino, Alberto y Vito (Mané),
Yupi, Socio, Milindre y Alberto Cartero. En frente teníamos a los famosos:
Zarito, Mauro, Javi (DEP) y Miguel Beato, su hermano Elías, Javi Higuera, Vale
Porrito, Domingo, Jose Chicho, Isidro y Pepe Canalejas.
Que
relatando con la boca pequeña, tomaron posesión de su lado de la soga. La final
era a dos tiradas ganadas, por lo que teníamos alguna posibilidad de por lo
menos ganarles una de ellas.
Al lado
nuestro, haciendo de director, estaba nuestro amigo Kuko que a la voz suya de “ahora”
teníamos todos que tirar a la vez. Y eso hicimos, tirar con todas nuestras
fuerzas intentando no caernos ninguno al suelo, porque eso sería sinónimo de
perder.
Al estar el
segundo en la fila podía ver el pañuelo que marcaba el medio de la soga en todo
momento y la verdad es que estaba más cerca de nuestra línea del suelo por
momentos, pero no éramos capaces de acabarles de ganar, hasta que en otro
arreón conseguimos vencerles. El publico nos aplaudía al vernos que habíamos
logrado ganar a los favoritos, pero todavía quedaba otra tirada y la verdad que
las fuerzas estaban escasas.
Cambiamos de
terreno de juego y ahí sabíamos que sería más complicado ganarles, más aun con
las pocas fuerzas que nos quedaban. Pero comenzamos a tirar como si no hubiera
un mañana todos a una y la verdad que los tuvimos a centímetros de ganarles,
pero se rehicieron y al final nos tumbaron.
La final se
ponía empatada y quien ganara el último tirón, se haría con el titulo de campeón
del tirón de soga.
Hubo que
sortear el campo pues los dos equipos sabíamos que el de la izquierda tenía un
plus de ventaja, así que se tiró una moneda y ganamos el sorteo. No sé si el
triunfo de poder elegir campo nos dio alas o qué, pero el caso es que una vez
todos en nuestro lugar correspondiente y a la voz de nuestro amigo Kuko, empezamos
a tirar como no habíamos hecho antes. El pañuelo venía demasiado deprisa hasta
nuestro campo y no podíamos creer que lo estuviéramos logrando. Ellos al ver
que se les iba el triunfo intentaron reaccionar, pero les habíamos ganado
demasiado trozo de cuerda para dejarnos ir el triunfo.
Y así fue,
aquel año logramos vencer a los campeones y lejos de alegrarnos por ganar el
jamón del premio, nuestra mayor victoria fue ganar a nuestros amigos de “la
bulla”, a los que nunca antes habíamos logrado vencer.
Felices
fiestas.
Fonta.
Capítulo 1033: De vuelta a la bohardilla.
Entre papeles de periódicos María y José vuelven a su caja que un día muy lejano guardaron unos zapatos. Saben que si por bien es hasta el p...
























.jpg)









