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jueves, 31 de diciembre de 2020

Capitulo 980: El año que dejamos atrás.

 



Puede que haya vivido el año mas largo de mi vida por culpa de lo que todo sabemos. Puede que haya sido el año que mas cosas me ha enseñado la vida o el año que mas interés he puesto en aprender. Ha sido un cambio tan brusco en nuestra forma de vivir que todavía uno mira hacia atrás para ver de donde venimos y me siguen dando escalofríos.

No dejo de acordarme de aquellos días duros de confinamiento donde en el pueblo las calles estaban vacías de personas, los que pudimos seguir trabajando nos era duro el concentrarnos en nuestra labor. El aparato de radio solo daba malas noticias y confieso que mas de dos veces no fui capaz de contener las lagrimas al pensar en la que teníamos encima. En lo profesional creo que ha sido el mejor año desde que soy empresa y aprovecho para dar las gracias a todos mis clientes y pido perdón a todos los que no he podido atender como merecen, el tiempo que no nos dejaron entrar en las casas a trabajar lo llevamos de rastra y los planes para que las obras salieran en tiempo y forma se fueron todos al garete haciendo esperar mas de lo deseado a todos los clientes.

Creo también que ha sido el año que mas días he trabajado puesto que al no haber nada que celebrar fui aprovechando días de puentes y fiestas para ir recortando trabajo y también porque para mi era un refugio para desconectar de la dichosa pandemia.

Fue duro el ir viendo como se iban suspendiendo las fiestas de cada pueblo, comuniones y todo tipo de celebración que cualquier otro año hubiéramos disfrutado todos. Sin duda que cuando se pueda nos hará darnos cuenta de lo importante que es divertirse en esta vida.


Pero una de las imágenes que jamás olvidaré mientras viva fue el primer día de apertura de colegios, esa avenida de Huertas llena de niños con sus mascarillas puestas y caminando mezclando en sus pasos la ilusión y el miedo. La ilusión de volver a las aulas y el miedo al encontrarse con un mundo nuevo. Sin duda han sido los mas fuertes y los que mas lecciones han dado ha todos, no quiero dejar pasar la oportunidad de felicitar a los profesores que han demostrado saber amoldarse a los nuevos tiempos, que gran labor.

Los trabajadores esenciales tendrán siempre mis respetos. Fue duro ir a comprar alguna que otra vez y ver sus ojos tristes y llenos de preocupación sin saber hasta cuando duraría esto.


Y por lo demás, viendo que en mi familia estamos todos bien, creo que es sin duda una victoria en la que mucha culpa tenemos nosotros por haber hecho las cosas bien, cosa bastante difícil el renunciar a los abrazos y besos habituales que de golpe y porrazo han desaparecido de nuestras vidas.

Nos quedan varios meses duros en los que no debemos bajar la guardia, cosa que ya hemos hecho en las fiestas navideñas, donde podemos ver como mucha gente ha antepuesto la diversión a la salud de sus propias familias. El anuncio de la esperada vacuna parece haber sido un misil en los contagios y en Extremadura hemos registrado la mayor cifra de toda la pandemia. Un día de descuido y ya la tenemos liada....

Espero que cada uno saque lo mejor del año vivido y sepamos acoplarnos a la nueva vida que nos espera de la mejor manera posible.

Quiero mandar mis condolencias a todos los que nos han abandonado por culpa de la maldita pandemia y mandar muchos ánimos a los familiares que han vivido en sus carnes, la peor manera de despedir a nuestros difuntos.

Feliz año nuevo y no bajéis la guardia por favor.








 

lunes, 5 de octubre de 2020

Capitulo 977: Queridos biznietos y tataranietos.



 Con la presente paso a explicaros lo que fue la pandemia que nos tocó vivir en nuestras carnes, allá por el año dos mil veinte, del que he de decir por otra parte, que estamos hasta los cojones.

Como las demás pandemias de siglos atrás, esta tampoco la vimos venir, ni nosotros ni los que nos gobiernan, aunque hay quien duda de esto ultimo como podéis imaginaros. Estoy seguro que en el año que vosotros vivís, también existirán negacionistas o mas bien gilipollas como aquí se les llama que van en contra de todo, sea lo que sea. Incluso seguro que también saldrán famosos a apoyar a estos para hacerse mas notar y no sabemos el motivo, quizás para tirar al traste sus carreras poniéndose al frente de un grupo que se niega a creer en la pandemia.

Quiero avisaros de lo que os va a pasar a vosotros cuando os llegue la pandemia que os tocará vivir y que ojalá y no sea tan cruel como esta y sepáis defenderos de ella mejor, que lo que hemos hecho los de nuestra generación.

Primero os descojonaréis de risa cuando os digan que hay una pandemia en la otra punta del planeta que se está cebando con los chinos, la veréis tan lejos que no os preocuparéis nada.

Cuando os queráis dar cuenta en los hospitales de las grandes ciudades, ya dirán que hay dos o tres fallecidos y que nadie se explica por donde ha entrado el puto virus. En lugar de cerrar fronteras para no perjudicar a la economía, seguirán viendo morir a las personas, sobre todo a nuestros mayores que sin duda han sido los mas castigados por este virus.

Lejos de contratar mas personal médico seguirán con las mismas plantillas que con los pasos de los días y a falta de material, se irán contagiando poco a poco y alguno incluso morirá en acto de servicio. Será entonces cuando empezarán a buscar mascarillas y Epis por todo el mundo, pero como todo el mundo está combatiendo al bicho, el material médico será casi imposible conseguirlo. Los estafarán con varios cargamentos de mascarillas y las comunidades en lugar de aliarse con el gobierno para comprar todas al por mayor, comenzarán cada una su guerra para hacerse con mascarillas al precio que fuere necesario.

Los muertos queridos biznietos, pasaran a ser simples números y muchos de los fallecidos se tirarán en los depósitos semanas o incluso meses sin que nadie los reclame En las grandes ciudades tendrá que instalar el ejercito a marchas forzadas, hospitales de campañas y los pabellones de hielos harán las veces de depósitos, será muy duro ver tanto ataúd junto sin que sus familiares si quiera hayan podido despedirse de ellos. 



El personal sanitario trabaja a destajo y nos dicen que algunos están haciendo mas de doce horas seguidas, aislados de sus familias y mal viviendo en zonas que les han preparado.

Cuando peor se ponga la cosa os obligarán a quedaros metidos en vuestras casas, bueno, a todos no, hay trabajos indispensables que deberán salir a jugarse la vida para llevar el pan a sus casas. Los colegios cerrarán y aunque os parezca mentira, se dejaran de ver aviones por el cielo a todas horas. La hierba crecerá en todas las callejas y el que tenga un perro será un afortunado puesto que te dejarán salir a pasearle y los habrá que se escondan de sus dueños para no salir más. Habrá gente que adoptará perros tan solo para el confinamiento con tal de salir de su casa.

Al final la solución a la falta de material estará en nuestras casas y en casi todos los pueblos las amas de casa se organizarán para hacer epis y mascarillas a diestro y siniestro, mientras de china vienen de vez en cuando algún que otro cargamento. Las mascarillas pasarán de opcionales a obligatorias cuando haya mas mascarillas en el mercado que gente por las calles y entrar en los bares será como descifrar un jeroglífico de lo complicado que han puesto el ir a beberte una cerveza. Después de varios meses cerrados algunos no han podido volver a abrir. Las fiestas como comprenderéis serán todas suspendidas y los días festivos pasarán a convertirse en un día cualquiera mas para todos los confinados en sus casas. Los rollos de papel se terminarán en los supermercados y os pondrán pegas a los que solo salís a comprar el pan.

A las ocho de la tarde seguramente que os tocará salir a aplaudir no sabemos muy bien a que, pero seguramente que cogeréis asco a alguna canción que pondrán de moda y que os tocará escuchar hasta la saciedad. Los vecinos jugaran a ver quien tiene el altavoz mas potente y en redes sociales se compartirá todo, desde como hacer pasteles, hasta como hacer gimnasia sin levantarte del sillón.

Seguramente que el día que os levanten el arresto y os dejen salir con vuestros hijos, ese día no le olvidaréis en la vida y os tocará limpiaros las lagrimas que derramaréis al pasear junto a los pequeños. Cuando podáis acercaros a ver a vuestros padres y abuelos será otro momento emocionante que no olvidaréis jamás. 


Y cuando os digan que la pandemia está controlada y llegue el verano, ellos, los que os gobiernen dejarán todo y se irán de vacaciones para según ellos reactivar la economía y también según se ha visto, para volver a repartir el virus por todos los rincones del país.

Volverán cuando termine agosto a subir las cifras tanto de muertos como de infectados y será un caos el controlar el numero de contagiados por cada comunidad. Los políticos seguirán sin ponerse de acuerdo para nada y siempre su defensa será echar la culpa a nosotros los ciudadanos, unas veces a los jóvenes por hacer su vida y otras veces a los demás por no guardar distancias de seguridad cuando los vagones de metro van petados como latas de sardinas.



Y así queridos biznietos hemos pasado la pandemia, la cual ha día de hoy no ha acabado ni mucho menos. La lucha por encontrar la vacuna que nos cure es una carrera continua que por el camino y entre tanta prueba se llevará a otros pocos de humanos. Los lideres de países enormes también caerán contagiados y hasta el que menos se lo esperé le tocará hacer cuarentena en su casa por haber estado en contacto con algún contagiado.


Me despido de vosotros esperando que seáis capaces de hacerlo infinitamente mejor que nosotros y exijáis a quienes os gobiernen por entonces, que se pongan de acuerdo y vayan todos a una contra el puto virus que desgraciadamente va a acabar con la vida de miles de personas.
















jueves, 2 de julio de 2020

Capitulo 971: Lloré todo un río.


Con la cabeza agachada camina buscando la sombra que un verano extremeño te obliga hacer. No hace mucho que amaneció y no deja de mirar el reloj no vaya a ser que se le pase la hora de visitar al médico. Un día más piensa que será hoy cuando le digan que ya pasó todo. Aunque por dentro sabe que no queda mucho de aquel hombre que andaba todavía recuperándose de la muerte de su mujer y que sin saber cómo ni porqué, se vio envuelto en la última pandemia que ha sacudido y dejado temblando a todo el planeta.

Una vez más piensa en que lugar ha podido ser el contagio y sigue sin ser capaz de saber poco más de lo que su médico de cabecera le cuenta cada semana. Si no me he movido del pueblo y en mi familia gracias a Dios, nadie lo ha cogido.
Nadie sabe el suplicio que ha tenido que pasar ni la cantidad de lágrimas que ha ido derramando por el camino. Vuelve a repetir para sus adentros que este calvario no se le desea ni al peor de sus enemigos, que pensándolo fríamente, sabe que no tiene.

Dónde, cómo y cuándo, estas preguntas le taladran la cabeza justo antes de encontrarse con el primer vecino que le vuelve a preguntar como se encuentra desde la distancia. Su contestación suena poco creíble cuando le dice que bien, puesto que el vecino le conoce de toda la vida y ha visto como los kilos los iba perdiendo por el camino a la vez, que su agilidad.

No he fumado en mi vida y apenas puedo coger aire y expulsarlo sin que me entre un golpe de tos. De las comidas mejor no te cuento nada, me da igual comer arroz que garbanzos o incluso lentejas, esas que a mi me salían tan buenas. No gasto sal en las comidas, ni tampoco azúcar en el café. Añoro el sabor de las especias en el gazpacho e incluso estoy echando pepino en el, a pesar de que siempre me sentaba como un tiro cuando después de comer tocaba volver a la obra. 

El miedo a contagiar a los míos era contrarrestado por sus visitas a través de las ventanas y hubo días que para que no vieran mis lágrimas, no llegué a subir si quiera la persiana.

He acabado hablando solo por cualquier rincón de mi casa y le comentaba a mi difunta señora cada día que abría los ojos, que ojalá y ese fuera el día que me reuniera con ella, aunque sé que si he salido de esta ha sido por su ayuda desde el cielo, cuando por las noches apagaba la luz y al cerrar los ojos ella aparecía en mis sueños. ! Lucha, tú eres fuerte y haces falta a tus hijos y nietos ahí abajo, no te rindas!!! 

Y así, con la sonrisa en la boca lograba conciliar el sueño, aunque es verdad que nunca han sido mas de tres horas las que he podido dormir. La televisión me daba mas miedo del que yo tenía y cada día que decían un síntoma nuevo, yo también le cogía o por lo menos ese día, también le padecía.

Si una cosa tiene dolorosa esta puta enfermedad ademas de los síntomas, es el desprecio que te hacen tus propios vecinos al saber que estas contagiado y a pesar de que seguramente a lo largo del día no cumplan las normas de higiene, cuando me cruzaba con ellos multiplicaban la distancia por tres, para de esa manera estar tranquilos de no contagiarse ante mi presencia.

Y vuelvo a visitar a mi médico el cual está contento con mi evolución y no deja de repetirme que soy un campeón por haber superado todo esto, aunque yo lo que verdad deseo es que esto hubiera sido un mal sueño del cual me hubiera despertado buscando las mejillas de mis nietos para comérmelos a besos.

Tened mucho cuidado y no os toméis esto a broma, que el siguiente puedes ser tú o cualquiera de tus familiares o conocidos y entonces os daréis cuenta de lo solos que tendréis que pasar esos días y jamás olvidaréis las miradas de vuestros vecinos y paisanos que seguirán dando vueltas igual que yo, de dónde, cómo y porqué, me ha tenido que tocar a mi precisamente, sin salir de mi pueblo....















Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...