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miércoles, 3 de mayo de 2017

Capitulo 829: No me gusta que a los toros.



No se trata de ser taurino o no, esa no es la cuestión cuando hablas de toros en la ciudad de Trujillo. Se trata de que se ríen de los aficionados taurinos año tras año sin que nadie lo remedie, es mas, se subvencionada esta forma de ser empresario. Otros sin embargo nos buscamos la vida emprendiendo sin tener a nadie detrás nuestra que nos aporte el dinero que vamos a arriesgar.

Y no es moco de pavo decir que los toros se subvencionaron con treinta mil euros, aunque es cierto que al no celebrarse el festejo este dinero no llegó a manos del cobarde empresario, el cual se escudó en las inclemencias meteorológicas para esconder una mas que anunciada suspensión del festejo.
Tan simple como una llamada a taquillas tres horas antes y pronto la calculadora comenzó a funcionar y de pronto la bombilla se encendió en la cabeza de esta mala persona y optó por lo mas fácil, suspender y no perder un solo euro. Total, estamos en Trujillo donde se hacen tropelías de esta índole y sin represalias ninguna.

Me molesta en especial por ese abuelo al cual sus nietos le habían comprado la entrada y estaba nervioso asomado a su ventana viendo si escampaba el día para acercarse hasta el coso trujillano. O esos niños amantes de los toros los cuales llevaba ahorrando varios meses para comprar su entrada. Y que me dices de quienes pillaron el fin de semana entero hospedándose en la ciudad tan solo por ver a uno de los integrantes del fracasado cartel haciendo quinientos kilómetros. ¿Quien paga moralmente a estos señores?

Es una vergüenza como está el mundo del toro de mal visto por un alto tanto por ciento de la sociedad, como son los propios taurinos quienes mas palos se ponen en sus ruedas. Esta vez echando la culpa al estado de la plaza, cuando había caído un litro y medio de agua en todo el día. Menos mal que con las nuevas tecnologías pudimos ver el coso y pronto nos dimos cuenta que otro granuja había venido a reírse de Trujillo y su comarca, cosa que por desgracia ya no extraña a nadie.

Y es que como dice mi amigo Tito que su padre en paz descanse le repetía una y otra vez: "En el mundo del toro el mas honrado es el toro". 

Ya vale de reírse del personal e irse de rositas. Justicia.

sábado, 15 de octubre de 2016

Capitulo 771: La tercera capea.


Probablemente muchos de los que no estáis en edad de estar criando, no sabéis que una vez se escucha el cohete que da por recogido el ganado toreado por la tarde, comienza en el ruedo de la plaza la tercera capea. Los peques que deben de esperar al ruido del cohete para bajarse (no todos lo hacen), llaman a los padres para que los bajen de la grada, esto el que no sabe, que muchos de ellos tienen una especial agilidad adquirida con el breve paso de los años y se deslizan por los barrotes como verdaderos profesionales.

Es en este momento donde se reparten los puestos que hay que ocupar. Unos son los que sueltan las vacas, otros hacen de recortadores y normalmente los peques que no son del pueblo, les toca hacer de vacas o de toros. Otros se dedican a jugar con la abundante arena de la plaza y el agua del pilar, estos suelen ser "los pequeños anti taurinos"...

Una de estas capeas, sentado en una de las farolas esperando a que mi peque se cansara de jugar, puede asistir a una conversación muy emocionante entre dos niños. Uno de ellos es del pueblo y el otro había venido a pasar el fin de semana y disfrutar de las fiestas junto a sus padres. El niño local le explicaba al de fuera que debía de ser vaca y meterse dentro de los "cuasiles", para que los del pueblo torearan. El niño de fuera se negaba a aceptar el puesto que le ofrecían dentro de dicha capea y a voces decía que el era recortador. El niño nativo de Huertas le explicaba de la mejor manera posible a su amigo que el puesto de recortador se iba ganando con la cantidad de veces que uno asistía a estas capeas y que si al día siguiente volvía, seria ya otro recortador mas en la plaza, pero ese día tenia que ser vaca.

A regañadientes el niño forastero se metió dentro de los chiqueros, no sin antes decir que mas que vaca, el sería uno de los toros que ese día habían subido a la plaza....
En eso quedaron justo antes de que el encargado de abrir la puerta, diera un par de golpes en la chapa para que los recortadores estuvieran al loro para cuando saliera el toro de los cuasiles.

Yo, encima de la farola asistía entretenido a esta capea y la verdad que el tiempo se me pasó volando cuando mi peque de forma voluntaria, vino a decirme que nos íbamos para la carpa.
Cuando me disponía a bajar de mi asiento para alcanzar el ruedo, los niños que anteriormente me habían entretenido con su conversación, habían vuelto a entablar otra. Yo frené en seco mi huida y volví a prestar atención a lo que estos hablaban de nuevo.

El niño local le estaba prometiendo al visitante que al día siguiente, este seria otro de los recortadores en el ruedo. Contento con la noticia nuestro pequeño amigo alzó la voz para preguntar al niño autóctono, que a cuantas capeas debía de asistir para ser uno de los que abrían las puertas de los cuasiles. Para eso debes de quedarte las fiestas enteras, le contestaba el niño local.
Buff, le diré a mis padres, que al año que viene quiero estar en las fiestas desde el primer día hasta el ultimo, para de esta manera ser un Huerteño más. No creo que me dejen, ni quieran, y eso que los he escuchado decir que quieren arreglar la casa de los abuelos, que está muy vieja y no podemos quedarnos en ella.
Les diré que cuando rompa mi hucha, el dinero no lo querré para ningún capricho y si para arreglar mi habitación y de esta manera, poder venir toda la semana.

Con un emotivo abrazo estos dos amigos se despedían hasta el día siguiente, donde el niño de fuera sería un poco mas huerteño que el día anterior, gracias a la experiencia del primer día.
Y yo, agarrando fuerte la mano de mi pequeño, me fui caminando despacio a la vez que me vinieron a la memoria recuerdos exquisitos de cuando el niño que toreaba, repartía los puestos o abría los cuasiles, era yo...

Pequeños detalles que a uno le emocionan el doble cuando los protagonistas, son los niños.


Fotografias: Miguel Villa.
Todas las fotos de las fiestas aqui.






lunes, 10 de octubre de 2016

Capitulo 767: Un japones en los encierros.


Una vez concluidas las fiestas y con los dedos de mis manos, mejor que mi garganta, quiero comentar algunas de las cosas en las que me he podido fijar estas fiestas y a las que he prestado mas atención que otros años.
Sabiendo como todos, que el buen tiempo nos ha acompañado todos los días, esto ha hecho sin duda que venga mas gente que otros años en los que la climatología, hace echarse para atrás a los visitantes. El ultimo fin de semana ha sido espectacular y cuentan los mas viejos del lugar, que nunca antes vieron la plaza tan llena como este año, y no me refiero solo a la parte de arriba, sino que abajo los allí habituales, nos vimos sorprendidos ante la magnitud del personal que poco a poco se fue acumulando.

La catedral de la capea como bien ha sido nombrada este año en su cartel anunciador de los eventos taurinos, recibió gente de todos los pueblos de alrededor. A los ya habituales amigos y algunos familiares de Almaraz y Miajadas, se han ido uniendo gente de Cañamero, Zorita, Herguijuela, Madroñera, Moraleja, Coria y a lo largo de las fiestas hemos tenido la suerte de acoger a visitantes internacionales, como ingleses, alemanes y ayer un Japones nos sorprendió a varios huerteños en la subida, con la suerte de poder hablar algunas palabras con él.

Fue por pura casualidad su presencia y no pudo evitar las ganas de correr el encierro para sentir, según palabras suyas, la sensación de estar delante de un animal bravo, aunque bien es cierto que corriendo a mi lado, poco cerca estuvo en todo el recorrido.
Nos preguntaba que si no teníamos nervios justo antes de escuchar el ultimo cohete que tiran, para anunciar la salida de los astados. Al contestarle que si, el Japones (tac) o algo así, se quedó mucho mas tranquilo. Sin perder su sonrisa en ningún momento, corrió todo lo deprisa que pudo e incluso antes de entrar en la plaza, dio las voces que todos damos fruto del miedo que llevamos, diciendo la típica frase de que ya están aquí, o corre y no mires atrás que nos pillan. Eso si, sus palabras no había dios que las entendiera y eso que hablaba el español de manera admirada por todos los que pudimos hablar con él, ese breve espacio de tiempo.

El encierro

Me hubiera gustado poder verle después de la subida, pero no lo conseguí. Me preguntó que si podía torear conmigo alguna de las vacas que subieron, aunque pronto me quité el marrón de encima al ver a mi amigo Gustavo, el cual se ofreció encantado en poder ayudarle a lograr algún pase.
Lastima que no pudiera cumplir su sueño....

Pues otra anécdota mas para contar a nuestros nietos.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Capitulo 680: !Que ya están aquí!



Ese olor a pólvora justo después del ruido del cohete. Ese pequeño dolor de estomago justo antes de escuchar el mismo. Saludos a los participantes. Abrazos a los habituales. Y empiezas a correr como si te fuera la vida en ello. Empujones, codazos, "agarrones" por coger buen sitio. Entrar por el callejón a la plaza, pisar su arena, escuchar algún que otro chillido. Alguna caída, algún resbalón, Escuchar el ya tan famoso "que están aquí" y acelerar lo máximo posible y por fin llegas a los barrotes para buscar tu refugio....
Con el corazón en la boca buscas a tu familia para que te den la entrada que poco después debes de enseñar en la puerta. Poco a poco vamos abandonando la plaza, comentando la carrera y sus consecuencias, empujones, cachondeo, cánticos y otra vez "pa dentro", donde nos esperan los calambucos a unos y a otros las vacas para darlas un pase o dos. O quizás lo uno lleva a lo otro y las dos cosas juntas suelen hacer una mezcla explosiva.

Aquí se mima el ganado. Quizás por que siempre el que se ha toreado era propiedad de los ganaderos del pueblo, cuyas vacas eran cuidadas por muchos vecinos del mismo.
Hoy las da Torremocha, mañana Luis Ricardo, cuidado con la de los Pañeros que son bravas, y así iban pasando los días y nadie se cansaba de capeas y acudía a la plaza para seguir con la tradición.

Hoy en día las capeas gustan a poca gente y se nota la plaza mas vacía año tras año. Si continuamos así cualquier año tendremos una verbena y poco mas. Un buen amigo me decía días atrás: A mi las capeas no me gustan, pero voy a la plaza. Dentro de los barrotes con las tonterías que dicen unos y otros me lo paso bien. Hay días que no veo ni una sola vaca y otros días solo me asomo cuando escucho chillar, para ver a quien ha pillado. Reconozco que si a la gente que no le gustan las capeas dejáramos de entrar en la plaza, las fiestas decaerían en su totalidad y eso no me gustaría que ocurriera, por eso voy todas las tardes a la plaza.

De nosotros dependen nuestras fiestas, aquí nadie te da las cosas hechas y todo tiene su precio, por eso llevan tantos años en el "podium" de las mejores de la comarca. Debemos seguir haciendo hincapié en ello y animar a que la gente participe en los festejos. Reír, cantar y compartir, antes de que llegue a nuestras vidas el triste y largo invierno. Pero de esto último ya sabéis los Huerteños, no hace falta que nadie os lo diga.

Vamos gente, que ya están aquí!!

sábado, 11 de octubre de 2014

Capitulo 604: Son aquellas pequeñas cosas.



Con el alma dividida en dos, por un lado cansados de tanta fiestas y por el otro pensando que, cuando terminen, el triste otoño-invierno se apoderará de todo lo que hay a nuestro alrededor, me paro a pensar en  todo lo leído hasta el momento sobre la fiestas y pienso que todo está escrito. Las tradiciones son así, no tienen porque variar de un año para otro, aunque si se pueden ir modificando poco a poco y arrimandolas a los años que nos ha tocado vivir.

Sin embargo todos los años me quedo con ganas de recordar pequeñas cosas que, sumadas todas, hacen posible muchos de los momentos vividos en nuestras fiestas. La verdad que haciendo recuento así por cima, tendría que estar escribiendo varios días seguidos para enumerarlos a todos.
Comenzando un par de semanas antes de que llegue octubre, la actividad en el pueblo ya cambia su rutina y se suele ver a mas gentes por las calles y como no, por los bares haciendo planes. Organizando comidas, botellones, etc. Se debate esos días el dinero a poner, donde recoger la mercancía y quien se encarga de comprarlo. Por norma, no escrita en ningún lado, cada peña tiene su gente para estos trabajos, pocas veces se cambia de titular para estos menesteres.

Otro detalle importante que no quiero dejar pasar, es sin duda el día de ir a por las escobas para el Rosario. Algunos a día de hoy todavía se creen que dichas escobas vienen solas hasta el pueblo. Pues no. Las del llano de Tío Porras, son varios vecinos los que unos años unos, y otros años otros, se implican en ir a arrancarlas una semana antes como poco. Es mejor que estén verdes para que aguanten mas rato ardiendo.

Los zapatos guardados en los armarios y que rara vez muchos nos ponemos, el domingo de la procesión salen a pasear al ritmo que lo hace la Virgen. Es fácil oír ese día quejarse a mas de la mitad de las mujeres de bojas y callos. Las tiritas salen ese día también de casa metidas en los bolsos, sabiendo que mas de una serán necesarias. Las calles aledañas al recorrido habitual de la procesión, son visitadas ese día por muchos vecinos que seguramente hasta el año siguiente, no volverán a pisar. Es una manera de atajar el recorrido y de esa manera llegar un poco antes a la iglesia para tener sitio donde sentarse.

Llegando el inicio de las capeas, toca el montaje de farolas donde, de nuevo, siempre existe el miembro habitual de cada peña que lleva "los planos". No es fácil montar ese rompecabezas, donde no puede quedar ni un solo hueco para que las vacas no se escapen. Ademas de que sean seguras las andanas donde la gente salta y baila toda una semana. Muchos hacen este trabajo sin haberse acostado. Otros madrugan mas de lo deseado para hacerlo. Las farolas se guardan cada una en un sitio y ese día se vuelven a ver todas de nuevo.

Mientras van discurriendo los días de capeas, son muchos los detalles que dejamos pasar por alto. Camisetas lavadas rápidamente de un día para otro. Desayunos habituales en los sitios de siempre. Muchas madres encargadas de guisar para mas gente y sobre todo, des interesadamente. El que trae huevos de sus gallinas, el que trae limones de su limonero. El que recoge los últimos membrillos y granás y los lleva a las capeas. El que trae un plástico y lo pone para que no nos mojemos, el que se acerca a comprar hielo, el que va en busca de las botellas, el que de uno de sus bolsillos saca una bolsa de pipas....

Cuando a los autóctonos se nos van acabando las fuerzas y las ganas, vienen de fuera "la cuadrilla de empuje" para que volvamos a recuperar las fuerzas para el último arreón. Son tantos los apretones de manos y abrazos que das este último fin de semana, que no llegas a recordar a todos los que has saludado. Gente de Madrid, de Asturias, de Bilbao, de Cadiz, de Almaraz, Moraleja, Coria, Valdefuentes, Caceres, Casar de Caceres, Torrecillas, Talavera, Navalmoral y muchos mas pueblos que me dejo atrás injustamente. Puesto que me encantaría poder nombrarlos a todos.

Todos juntos formamos estas formidables fiestas, que sin duda, seria imposible de sacar hacia adelante si no fuera por estos pequeños detalles arrimados a todos los actos ya programados por la comisión de festejo de turno, que sacrifican a sus familias y amigos para el disfrute de todos. Sin duda que debería de pasar mas gente por ella para que los pocos desarraigados del pueblo que queden, se unan a todos los que con nuestros pequeños detalles colaboramos para que nuestras fiestas, sigan siendo las fiestas de todos los que cualquier día de esta semana, quieran venir a vernos.

Lo dicho, podría rellenar folios y folios hablando de pequeños detalles de nuestras fiestas y seguramente que me quedaría siempre alguno atrás.

A rematarlas como se merecen, paisanos.









martes, 4 de septiembre de 2012

Capitulo 346: Concurso de recortadores, un acierto.









Que ya es algo después de tanta critica como entre unos y otros hacemos a los que siempre organizan algún evento o alguna fiesta.

Me refiero al acierto de este año de organizar el concurso de recortadores en la plaza de toros de Trujillo. Y es que está claro que hay que renovarse o estamos abocados a morir. Cada día que pasa son más los anti taurinos que hay, incluso los que no nos declaramos anti taurinos, el rollo de todos los años lo mismo en las capeas puede llegar a aburrir. Teniendo la plaza que toros que hay, se debería de explotar más este tipo de eventos, dado que es lo que pega últimamente.

Está claro que la primera edición no será la mejor como pasa en todas las cosas. Primero para la segunda hay que anunciarlo por todos sitios y no me refiero solo a la Comunidad. Teniendo buenos premios puedes aspirar a que vengan recortadores profesionales de todas partes de España, claro está que eso te lleva a que el concurso sea mucho más profesional que es este, quizás la farola del medio de la plaza hay que quitarla, puesto que a ellos les estorba a la hora de hacer sus recortes.

 El jurado deberá de estar compuesto por gente que entienda y no haya motivos de sospecha a la hora de decidir los campeones. Estoy seguro que hasta en las semifinales se podría cobrar algo simbólico aunque sea por la mañana, un euro por barba con toda la gente de la plaza, sería una ayuda para que los premios del concurso fueran más apetecibles para la gente de fuera, aunque eso de pagar días que no hay costumbre de hacerlo, ya sabemos cómo sienta al ciudadano de a pie. La mejor solución sería sortear algo con cada entrada, algún jamón donado o algo similar, así la gente protestaría menos.
Pues ya solo queda esperar el día de la final que seguro que estará entretenida como han estado estas dos semifinales. Por lo menos hemos conocido una cosa nueva en Trujillo que tal como está todo se agradece.

A los que vais a las fiestas de Huertas, deciros que ya han contactado con otra cuadrilla de recortadores, menos profesionales pero con más sentido del humor, que harán las delicias de todos los asistentes un día de las capeas. Hasta ahí puedo leer….







Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...