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sábado, 10 de enero de 2026

Capítulo 1033: De vuelta a la bohardilla.



Entre papeles de periódicos María y José vuelven a su caja que un día muy lejano guardaron unos zapatos. Saben que si por bien es hasta el próximo diciembre no volverán a ver la luz, siempre y cuando a sus dueños, no les de pereza el subir a la boardilla en busca de ellos.
Esa tarea Juan y Puri, siempre la hacían con alguno de los nietos que hoy ya piensan en otras cosas que no son precisamente el montar con sus abuelos el portal de Belén.

La vaca y el buey junto a los pastores van en otra caja distinta, ésta en su día fue el refugio de latas de conserva, ahora es el hogar del otro medio portal. Todas las cajas juntas son acompañadas a su sitio por Juan, aunque Puri le sigue de cerca para asegurarse que los coloca en su sitio, no se fía mucho de su marido que con tal de acabar la tarea es capaz de colocar las cajas en mitad de la bohardilla.

Enero se despereza y todo va volviendo a su sitio, los niños y jóvenes a sus colegios y universidades, los currantes que tuvieron la suerte de pillar vacaciones vuelven en busca de las herramientas las cuales hay algunas oxidadas por culpa del tiempo. La maldita rutina para algunos es un calvario, sobre todo las personas que viven solas y que estos días han visto sus casas llenas de gente y cariño. Es duro volver a la realidad de estar parte del día hablando solo o cargando contra quien sale en la televisión. Y es que ni siquiera el haber conocido la era digital llega a entretenerles, sobre todo porque aun no entienden como desde un aparato tan pequeño, pueden estar viendo y hablando con sus familiares al otro lado del charco.

Los vecinos van y vienen a sus corrales donde les esperan las gallinas y el mas valiente posee algún cochino que apura sus últimos días de vida antes de que sirva de alimento a su dueño y familia, aunque saben de sobra que los médicos le tienen prohibido la mitad de los alimentos que el cerdo le va a dar. "Toda la vida se ha comido esto y no existían la mitad de las enfermedades que dicen que tenemos ahora", murmura por lo bajo tío Vicente, mientras maldice al colesterol, los triglicéridos y el azúcar, todo lo tengo alto menos la pensión, que sigo cobrando lo justo para no morirme de hambre.



En el comercio del pueblo todo son quejas por los precios y el temido enero por su famosa cuesta y por ser el mes donde todos los precios suben, siguen acojonando a las personas mayores que no terminan de entender como puede haber subido tanto la cesta de la compra y terminan echando pestes contra el gobierno de turno, no sin antes asegurase bien de quien está a su lado en la tienda, no vaya a ser que ande por allí algún o alguna defensora del gobierno y tengamos montada ya la guerra entre partidarios y opositores, que siempre zanja alguien que se mantiene al margen diciendo la manida frase de "son todos iguales", con la que parece ser que todo vuelve al orden de momento, hasta que por la puerta entre algún paisano o paisana volviendo a quejarse de lo mismo. La cajera que como todo el mundo tiene sus ideales se mantiene callada, está harta de escuchar todos los días lo mismo y su indiferencia hace que algunas clientas la tachen de estúpida cuando lo que no saben es que lleva ocho horas escuchando la misma frase durante toda la semana una y otra vez, " Que caro está todo, no sé donde vamos a llegar".

Mientras tanto María, José y el niño descansan en su aposento hasta el año que viene, donde no saben aun quien los sacará de nuevo a la luz, ni si quiera quien faltará en la familia, lo que si tienen claro es que hasta entonces, seguirán cogiendo polvo envueltos en aquel papel de periódico que un día de mil novecientos ochenta y ocho anunciara el comienzo de las olimpiadas en Seúl y que ahora sirve para cobijar a San José, la Virgen y el niño....







martes, 16 de diciembre de 2014

Capitulo 619: Visitas navideñas obligatorias.



Por causas del destino mi trabajo me lleva hasta la puerta de su casa. Allí, dentro de ella, mi amiga Marijose anda de mudanza en una de las habitaciones de su casa. Va para diez años que comenzó a construir su Belén y la verdad es que es una verdadera obra de arte que año tras año su creadora intenta hacer mas grande.



La habitación ya casi no da para mas, pero ella sigue comprando miniaturas que aun la faltan, aunque la verdad es que una vez visto el Belén tranquilamente, creo que no falta de nada.
Echando la cuenta así por encima debe de haber mas de tres mil miniaturas, que asombrosamente mi amiga, año tras año coloca en el mismo lugar que el año anterior. Sobre diez días viene tardando en montarle completamente y aunque cuando hablas con ella y te dice que está cansada de este trabajo, sus ojos no dicen lo mismo cuando delante de su obra de arte, te va explicando cada detalle del lugar.





Las piezas las ha ido comprando en multitud de sitios, me comenta que tuvo la suerte de vivir un tiempo en México y de allí logró traerse multitud de miniaturas a precios increíblemente asequibles para cualquier bolsillo. En España no es igual, cuando me dice el precio de una de las figuras que tengo delante, rápidamente pongo la calculadora mental a funcionar y me doy cuenta que en dicha obra puede haber mas de medio kilo de las antiguas pesetas.




Cuando la pregunto que si la ayuda alguien en el montaje, sus sobrinas pequeñas allí presentes levantan la mano cómplices de dicha ayuda. Aunque su tía no parece estar conforme y protesta diciéndome que no le ayudan todo lo que ella querría que así fuera.
Una vez colocado el musgo, las hierbas, las encinas y todo lo que no te puedes imaginar que lleva dicho Belén, el postigo de su casa no deja de abrir y cerrarse, dando paso a vecinas, amigas y conocidos que año tras año siguen el ritual de visitar dicha belleza.




Si ella se pone contenta con las visitas, que os voy a decir de Puri, su madre, la cual me recibe hoy con su cordialidad de toda la vida, y es que debe de haber pocas familias tan acogedoras en el pueblo y que pongan su casa a disposición del mismo y se sientan orgullosas de ello.




Su hermana Elvira me cuenta los entresijos del montaje y alguna de las curiosidades del mismo. Como por ejemplo que hay un camello que se ha caído y que para ponerle en pie su hermana "Reta", se sube encima del Belén, pisando en sitios estratégicos para llegar a colocar la miniatura caída.




Mirándole detenidamente puedes apreciar miniaturas de todo tipo. Desde vasijas, pasando por ladrillos, tejas, quesos y embutidos. Cazuelas, jabones, huevos, frutas y verduras y todo lo que te puedas imaginar, mi amiga Reta lo tiene en su Belén. Cada año algo nuevo puedes ver en esta preciosa obra de arte, la cual está a la disposición de cualquier persona que quiera visitarla. Y ya os digo yo que merece mucho la pena hacerlo. Así que si sois de Huertas y no sabéis donde está ubicado, preguntar por Puri la de Eladio y os indicaran el lugar. Y si sois de fuera, preguntad por la calle Maestro Don Basilio y será fácil dar con la casa, que en estos días y hasta que se acaben las fiestas navideñas, debe de ser una de las mas visitadas de Huertas y la verdad que no me extraña al ver dicha preciosidad.





Aquí podéis ver una pequeña muestra de esta obra, aunque nada mejor que verlo en vivo y en directo y escuchando las explicaciones de la autora, que aunque diga que cualquier año lo deja, estoy seguro que viendo el éxito que tiene su Belén, no será capaz de dejarlo.






Gracias por enseñármelo y dejarme que lo publique en mi blog.














Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...