Mostrando entradas con la etiqueta Valle del Jerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valle del Jerte. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de enero de 2019

Capitulo 934: Piornal nos volvió a enamorar. ( Jarramplas 2.019)

Un año hemos tenido la suerte de volver a disfrutar de esta fiesta tan peculiar y única en la península.





Y como dice la letra de las alboradas, "A lo vente de enero cuando mas hiela..." el frío nos acompañó todo el día, aunque por lo menos tuvimos mas suerte que el sábado, donde la lluvia hizo acto de aparición, desluciendo un poco la fiesta, por lo que la mayoría de visitantes optamos por el ir el domingo.




Si vas temprano puedes disfrutar de uno de los momentos mas bonitos como es el ver salir al Jarramplas de su casa, e incluso puedes charlar con él. En un pueblo tan acogedor esto no es ningún problema.





La procesión es otro acto que no te dejará indiferente cuando ves cantar a las mujeres piornalegas.





Y como siempre si quieres fotografías algo regulares tienes que arriesgar, aunque bien es cierto que hay tiempo para todo, para tirar nabos y para hacer fotos.
Da gusto ver que cada vez somos más los huerteños y trujillanos que nos animamos a ir a conocer esta fiesta y disfrutar de ella.




Por eso cada vez que pueda, no dejaré de acercarme hasta Piornal e integrarme con los habitantes del pueblo y disfrutar de su fiesta que cada vez, me gusta y la disfruto mas.

Volveremos, viva Jarramplas y los piornalegos.

martes, 20 de noviembre de 2018

Capitulo 928: La Otoñada en el Valle del Jerte.



Llegar y el primer regalo, siempre nos trata bien el Jerte y una nutria nos muestras sus bailes justo antes de manducarse una rica trucha.

El día no quiere hacer milagros y lo mas seguro es que haya que tirar de chubasqueros, no importa cuando uno va preparado para ello, sabes que la ruta será un poco mas dura si acaso pero las ganas de disfrutar no van a poder con nosotros.
Pocos senderistas apuntados, el tiempo echa a la gente para atrás y la manifestación del tren en Caceres seguro que también. A las nueve es la hora de salir y como mucho estamos diecisiete que somos los que nos animamos a empezar a caminar bajo una fina lluvia.



No nos acompaña durante mucho rato y como no hace frío decidimos quitarnos los trajes y caminar mas desahogados que con ellos, aunque sin dejarle muy lejos que el cielo no promete nada que no sea agua. Agua que otros otoños ni vimos y que este para bien, nos alegra bastantes días.


La subida a Piornal la conozco, aunque bien es cierto que no la hacemos por donde solemos nosotros cuando subimos a Peña Negra. Por este lado es un poco mas larga pero hay tramos menos empinados. Da igual cuando llevas varios kilómetros, las piernas se resienten un poco y si llevas tiempo sin entrenar te va a costar un poco mas hacer toda la subida.


A mi ritmo voy subiendo unas veces hablas con uno y otras veces cambias de interlocutor, con los amigos que suelo caminar últimamente son muchas las cosas que tenemos que contarnos desde la ruta anterior y eso vamos haciendo, cortando trajes y cosiendo vestidos.

El otoño en el Valle no deja indiferente a nadie y es de fuerza mayor hacer fotografías cada pocos pasos, todos los parajes tienen una que sacar aunque los colores varíen poco del principio de la ruta hasta que llegamos a Piornal.

La temperatura baja como es normal en el pueblo mas alto extremeño y la niebla se apodera de todo, incluida nuestras ropas. Alli nos espera el avituallamiento que sin duda para mi es bienvenido, puesto que desde hace bastante rato estaba muerto de hambre y sin duda que debía de haber comido algo para acabar de hacer mejor la subida, la cual se me atragantó en los kilómetros finales, justo al empezar la calzada romana que al estar mojada y llena de hojas había que caminar con mucha precaución.

Un bocata de jamón unos y otros de queso, bebidas isotónicas, agua, frutos secos y algo de fruta, lo justo para reponer fuerza y después de un café volver a la ruta, que tenemos que regresar a Navaconcejo.


La bajada es mas cómoda pero no puedes descuidarte ni un segundo y mucho menos cuando la lluvia se empeña en  acompañarnos en toda la bajada. Otra vez los chubasqueros y paraguas que de momento el aire deja en paz, aunque hay ratos que quiere voltearlos sin conseguirlo.


Y rampa a rampa vamos bajando recogiendo alguna de las cientos de castañas que hay por el suelo y que están en su punto mas dulce para comerlas.

La llegada a Navaconcejo se agradece al llevar en las piernas unos 25 kilómetros que pesan algo mas gracias al agua que nos acompaña. Quitarnos todo lo mojado y nos desplazamos a uno de los bares del pueblo donde nos dan la bienvenida con un buen chocolate calentito y unos pocos de churros.

Los siete que nos habíamos desplazado hasta tierras del Jerte nos despedimos de los demás y ponemos camino de regreso a casa, donde la lluvia va y viene en todo el camino.


Un placer caminar con vosotros por estas tierras las cuales me enamoraron hace bastantes años y nunca me defraudan.

Nos vemos por las callejas.




miércoles, 28 de marzo de 2018

Capitulo 902: Buscando la cueva del Maqui. (El Torno)


El domingo nos volvimos a poner en ruta para ir en busca de una cueva famosa que se encuentra en tierras del Valle del Jerte, mas en concreto en la localidad de el Torno.
Esta localidad cuenta con algo menos de novecientos habitantes, aunque en estas fechas seguramente que dobla población, cosa que comprobamos a la hora de aparcar en dicho pueblo.


A las siete de la mañana quedábamos en la plaza de Huertas, sabiendo que el cambio de hora podría hacer mella en alguno de los senderistas que habíamos confirmado asistencia, como así fue. Por lo que fuimos tres los que nos montamos en el coche y pusimos rumbo hasta la panadería del motor, para comprar el pan del posterior muerdino y poner rumbo hasta la autovía que nos llevara hasta Navalmoral.





La mañana no pintaba nada bien, una fina lluvia me recibía justo al llegar a la plaza y tuve que esperar a los compañeros dentro del coche, un poco perplejo puesto que en los telediarios no daban agua por el norte extremeño. No tardaron en llegar los compañeros y esperamos diez minutos mas por si el rezagado acudía a la cita. Como nos temíamos el cambio de hora le trastocó los planes así que cuando quiso levantar la cabeza nosotros íbamos ya por Almaraz.
El agua nos acompañó justo hasta el túnel de Miravete, donde por arte de magia el día cambió totalmente.

El viaje fue cómodo y con poco trafico charlando de cantidad de historias al hacer bastante tiempo que no nos veíamos los tres. En hora y media da para tocar bastantes temas y sin duda el que mas nos preocupa es la salud.


Al llegar al Valle el paisaje siempre es precioso y pronto nos acordamos de nuestra ultima visita la cual estaba todo demasiado seco para la fecha que era y es justo ahora cuando mas agua corre por todos sus regatos, cuando mas majestuoso se encuentra.


Hace un poco de fresco cuando nos bajamos del coche, pero pronto entramos en calor al comenzar a subir las primeras rampas. Nos encontramos con algún paisano mayor que nos saluda y a la vez nos pregunta que hacia donde vamos. Al comentar que tenemos pensado subir a la cueva del Maqui nos comenta que en la sierra debe de hacer bastante frío puesto que debe de haber nevado la noche anterior. No nos asusta según seguimos escalando entre cerezos, pero pronto la vegetación cambia y al no haber arboles el aire comienza su danza y el frío comienza a acompañarnos.
Las vistas son espectaculares y las cámaras de fotos echan humo. Las nubes se mezclan con la niebla y el sol quiere aparecer y lucha sin éxito por ello.



Esta ruta no está marcada por ningún sitio y si no la llevas descargada en el móvil es fácil que no encuentres dicha cueva. A nosotros nos costó mucho, sobre todo cuando saltamos una pared de piedra que divide el valle del Jerte del valle del Ambroz. Allí la nieve caída seguía encima de escobas inmensas que al moverlas sacudían el polvo blanco que las presidía. El aire no dejaba casi caminar y se hizo todo un suplicio seguir los pasos del amigo Carlos que iba de serpa, aunque sus dedos no pudieran siquiera usar el celular.


No se que hora era cuando dimos con la cueva, el caso es que al esperarnos un lugar mas grande creo que nos decepcionó un poco a los tres. Yo creo que fue por el clima que estábamos soportando el caso es que lo primero que hicimos fue buscar un lugar donde el aire nos diera una tregua. No fue misión fácil y pese a todo decidimos descolgarnos las mochilas muy cerca de la entrada a la cueva que era donde menos soplaba.
No luce mucho el muerdino así, pero algo había que comer y sin duda lo mejor para el cuerpo fue el vino que llevaba en la mochila.



No tardamos casi nada en levantar el campamento, preferimos seguir caminando que estar allí parados para de este modo entrar de nuevo en calor, aunque tardamos un rato en volver a coger temperatura.


La ruta casi toda la gente la hace de ida y vuelta pero nosotros teníamos en mente hacer otra circular en un principio. Esta seguía por los cerros mas altos que allí había y no fue hasta que no volvimos a saltar la pared que nos devolvía al Jerte cuando volvimos a coger temperatura ambiente.
De allá para acá los kilómetros iban aumentando en nuestras piernas y en una ruta tan rompe piernas el cansancio comenzó a hacer mella en los tres. Fue entonces cuando decidimos atajar por donde nos pareció, como nos ha pasado en algún lugar antes. Fue divertido aunque un poco arriesgado puesto que la maleza no dejaba ver bien donde pisábamos. Algún zarzal que quiso estorbarnos antes de volver a coger el camino que habíamos llevado al subir fue lo peor.




Una vez que estábamos en lugar cómodo para seguir descendiendo, volvimos a disfrutar de lo que nos quedaba de ruta. Con mas calor que frío volvimos al coche y con unos 17 kilómetros bien sufridos y luchados.




El Valle del Jerte siempre te sorprende, de una forma u otra.

Nos vemos por las callejas.










Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...