Mostrando entradas con la etiqueta Feliz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Feliz. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de noviembre de 2015

Capitulo 692: Que le den todas las medallas.!!!!



Que le den ya la medalla al merito, a ese vestido de traje.

Que le den ya la medalla de la Ciudad de Trujillo.

Que le den ya la medalla al trabajador mas cualificado.

Que le den ya la cruz laureada de San Fernando.

Que le den ya una paga vitalicia.

Que le den todas las palmadas en la espalda, que nadie le dio en su infancia.

Que le den...culo ya y deje vivir a la gente.

Gracias por hacer las cosas mas difíciles, por si no lo están ellas ya. Dios te lo pagará seguramente en otra vida, porque en esta no tienes nada mas que enemigos. Eso ahora que ejerces, que el día que entregues los "achiperres" a lo mejor alguien tiene memoria histórica todavía y te lo recuerda de alguna forma no grata.

No se como tenemos tanta paciencia, de verdad, no lo se, ni me lo llego a explicar.

Podía ser una canción de la polla récord tranquilamente, basada en hechos reales. Y seguro que a ti,  a quien va dirigida esta carta, sabes de sobra porque la escribo. También se de sobra que te la pasaras por el forro y seguirás con tu inquina hacia todos los habitantes de la muy noble y leal que no bailen a tu son.

Que triste tiene que ser esa forma de vida. Aunque te cuelguen medallas por todas las costuras de tu chaqueta.

En el fondo me das pena.

Un saludo.

Firmado: Ciudadano hasta las pelotas.

domingo, 5 de enero de 2014

Capitulo 551: Son mis amigos.



Con la garganta un poco dolorida por culpa de una larga noche, te levantas con una sonrisa en la boca, a pesar de que el alcohol ingerido la noche anterior, intenta escapar de tu cuerpo. Una canción me viene a la memoria y no soy capaz de dejar de cantarla. Hacia tiempo que dicha canción no la escuchaba, y ahora, no se despega de mi memoria.
Fueron muchos años escuchándola, bailándola e incluso, alguna que otra vez atreviéndonos a cantarla. Y vosotros siempre estabais allí. A mi lado, haciéndome reír, intentando pasarlo lo mejor que podíamos. Por aquellos años, sin preocupaciones ningunas. Sin hipotecas, sin niños, sin ningún pagamento. Ni siquiera había ningún coche en mente. Todo era trabajar y alguno que otro, estudiar. Así los fines de semana eran muy esperados, era el momento de juntarnos, reírnos e incluso, enamorarnos. Aquellos amores de juventud que tanto caldeaban nuestros cuerpos. También los aprovechábamos para contarnos nuestras preocupaciones laborales, y en definitiva, para compartir nuestras vivencias personales.

Entre canción y canción, siempre había tiempo para hablar algo. Cuando sonaban las canciones mas conocidas y la noche avanzaba en el reloj, la pista de baile era tomada por todos, a pesar de que algunos, eramos verdaderos censos en lo del baile. Los mas afortunados, se escondían para darse el primer beso. De aquellas parejas juveniles, muchas perduraron en el tiempo y a día de hoy, siguen tan enamorados como cuando bailábamos en aquella pista.

Los años fueron pasando y a la pandilla de amigos se sumaron mas miembros, los cuales, no tardaron en adaptarse a la misma. Las bodas y primeros bautizos nos mecieron en el tiempo. Los niños empezaron a ocupar nuestro tiempo. Las malditas hipotecas nos iban consumiendo y nos costaba mas esfuerzo, el poder juntarnos para recordar los viejos tiempos.

Los finales de año o principios de los mismos, los empezamos a utilizar para los reencuentros. Aparcando aunque sea por una noche, todos nuestros problemas personales, incluidas alguna que otra rencilla personal. Dicha noche imperan las ganas de pasarlo bien, cantamos, bailamos, recordamos, reímos y hacemos todo lo posible por disfrutar. A nuestra memoria vienen junto a aquellas viejas canciones, momentos vividos, conversaciones fructíferas y mucha, mucha amistad. Que nada ni nadie, ha podido borrar en nuestros sentimientos. Te llevaras mejor con unos u otros, cosa natural por otra parte. Pero lo que esta claro es que somos una gran familia, un grupo humano diverso y bien avenidos. Aunque cada uno tenga su forma de ser.
Por el camino se han ido quedando muchos. Otros se han ido subiendo y la gran mayoría, hemos estado siempre ahí. Juntos y alguna que otra vez, revueltos.

Es una suerte poder contar con amigos. No me imagino esta vida sin ellos.
Por eso escribiendo esto, la sonrisa se refleja en mi rostro y sigo recordando aquellos bailes y cantes y los comparo con los de hoy en día, y si no fuera por los kilos que hemos ido cogiendo todos a la vez que años, diría que lo vivido anoche se desarrolló en la pista de baile de la discoteca del pueblo. Donde un grupo de amigos seguían moceándose como si los años no hubieran pasado por ellos.


Amistad, que bonita palabra y que necesaria en esta vida, que nos ha tocado vivir, donde cada día que pasa, es un logro poder contar que seguimos vivos, aunque algunos no se den cuenta que aquí, estamos de paso.






jueves, 14 de marzo de 2013

Capitulo 451: No joden, pero atormentan.




Así decía un vecino de mi pueblo cada vez que jugando a las cartas, juntaba el rey y el caballo del mismo palo en lo que pintaba. Si lograba hacer baza decía en alto: “las cuarenta, que no joden pero atormentan”.
Esto mismo llevado a la vida puede suponer algo parecido. Cantar o cumplir cuarenta quizás no joda, pero puede llegar a atormentar, aunque eso vaya en cada mente. En mi caso concreto no soy de los que le joda seguir cumpliendo, aunque cuando uno cambia de década, es cierto que cuesta asimilar el nuevo dígito. Quizás fue más duro el paso de la veintena a la treintena, ese cambio si me dolió bastante más, ahora, no preguntéis el porqué.

Cuando somos pequeños vivimos solo deseando que llegue nuestro cumpleaños. Según vas creciendo tu objetivo son los dieciocho, parece que si no los tienes, te falta algo por descubrir. Una vez que los pasas de largo y sigues acumulando años, ya no te hace ninguna gracia que llegue el día de tu aniversario. Si eres mujer, según los estudios realizados, todavía gusta menos dicha celebración. Esto es muy relativo, y seguro que habrá de todo, mujeres que les importe un pimiento cumplir años y hombres que se molesten mucho cuando les preguntan su edad.

Hoy en día con las redes sociales de por medio, da gusto dar a conocer el día de tu onomástica. A todo el mundo le gusta que le feliciten desde cualquier lado de la península e incluso, si tienes la suerte de tener amigos también fuera de ella. Así hoy me han llegado felicitaciones desde Rusia, Venezuela, México, Alemania, Inglaterra…etc. Además de las felicitaciones de tus amigos de siempre, muchos de ellos, repartidos por toda España. También los vecinos y paisanos se han acordado de tan señalado día para mí.
Hoy hace cuarenta años que un conductor con poca experiencia, manejaba un seat seiscientos de color blanco. En el a su lado, iba la mujer con la que hacia menos de un año que había contraído matrimonio. Con las aguas rotas y con verdaderos síntomas de parto, le decía al conductor que acelerara todo lo que pudiera que aquel niño, no nacía en el hospital.

Al final llegué al mundo dentro de dicho hospital, éramos de los primeros bebés que empezábamos a nacer fuera del pueblo. Anteriormente todos nacían en sus casas, pero al llegar los primeros vehículos al pueblo, la distancia con el hospital de Cáceres dejó de ser un impedimento. Hoy cuando te cuentan nuestros mayores aquellos nacimientos, te resulta difícil de creer.

Pues nada, solo quería dar las gracias desde mi blog a todos los que me habéis felicitado por mi cumpleaños. Esperemos seguir muchos más años cumpliendo y escribiendo, eso sin duda alguna será buena señal.
Y ahora como decía un buen amigo, estáis todos invitados a lo que queráis y por supuesto, que cada uno pague lo suyo…

lunes, 19 de noviembre de 2012

Capitulo 393: Por una rendija.





Por una rendija de la puerta aprovechó para salir al exterior. Fuera hacia un día esplendido y el sol brillaba como hacía tiempo que ella no tenía la oportunidad de ver.

Casi dos años desde que la trajeron sus hijos y pocas visitas en su currículo. Jamás pensó en verse de esa manera, sola y triste, muy triste. En toda su estancia allí dentro, no había logrado hacer amigas. Quizás el dolor que sentía en su alma, la impedían relacionarse con nadie.

El alzhéimer iba ganado terreno en su salud, aunque bien es cierto que ella se daba cuenta de ello.
Al pasar delante de aquella residencia la vi en la puerta. No se movía de allí, tan solo tenía la cabeza levantada hacia delante para aprovechar que el aire que corría le diera en su cara e incluso le moviera el pelo. Ese cabello que hacía mucho tiempo que no brillaba.

 Me quedé observándola un buen rato desde un banco que había justo en frente y que ocupé para desde allí, seguir mirando a aquella señora. La puerta que había justo a su espalda se volvió a abrir, de ella salió un vehículo en el cual unas letras amarillas, manchaban su color negro. Ponía algo de extintores, no logré verlo bien. Su ocupante no llegó a preocuparse si quiera por aquella señora que sin ser muy inteligente, podía saberse que se había escapado de donde él había estado trabajando. Se abrochó el cinturón de seguridad y desapareció por la carretera que había paralela a la residencia.

La anciana seguía en el mismo sitio, me di cuenta de que hablaba sola, desde donde me encontraba no podía entender ni una sola de sus frases, pero se la veía feliz allí, disfrutando de aquel sol magnifico. Cuando aquella mujer empezó a moverse de aquel sitio, sentí temor por ella, la carretera estaba demasiado cerca y cualquier coche podía ser su perdición si ella cruzaba la calle. Antes de volver a pensar en las trágicas consecuencias que podía traer aquello, me levante de aquel banco y fui a su encuentro, justo en el momento que ella ponía un pie en el asfalto.

_ ¿Dónde va usted? La pregunté.

_ A mi casa, que me esperan mis hijos y estarán preocupados.

_ ¿Vive muy lejos de aquí? La volví a preguntar de nuevo

_ Si, bastante lejos, pero llego enseguida.

_ ¿Por qué no se sienta conmigo en este banco y esperamos a que venga alguno de sus hijos a por usted?

_ No, déjalo hijo, yo sé bien ir sola, no te preocupes.

Antes de que se fuera la mujer por la acera caminando, volví a insistir en que ocupara el banco aquel conmigo y lo único que se me ocurrió fue decirla que yo conocía a sus hijos. Entonces ella, sin yo decirle nada, volvió sobre sus pasos y se sentó en aquel banco. Su cara había cambiado sustancialmente, la palabra hijo fue para ella un bálsamo y para mí un verdadero calvario el seguir con aquella farsa.

_ Mi hija es muy guapa verdad, me preguntaba aquella señora con los ojos a punto de estallar en llanto.

_ Guapísima, le contesté yo, sin saber quién era aquella mujer a la que esta señora se refería.

_ Vive muy lejos de aquí, por eso no viene a verme, pero un día vendrá con mis nietos y nos iremos todos juntos a su casa, eso será pronto si Dios quiere, dijo aquella mujer.

_ Como se llama usted, la pregunté por curiosidad.

_ Me llamo Encarnación, hijo, aunque todos mis paisanos me llaman “Encarni”.

_ Muy bien Encarni, pues si quiere le acompaño yo hasta su casa, que usted no puede caminar mucho rato


sola.

_ Gracias hijo, muchas gracias. Vamos hasta allí y esperamos a que venga mi hija a por mí.

Con una dificultad que antes de sentarse en aquel banco no tenía, Encarni intentó levantarse sin éxito. Al ver su reacción la agarré de sus dos manos y la ayudé a ponerse de pie. Juntos apoyada ella en mi brazo, nos encaminamos hasta la puerta de la residencia donde al vernos llegar, una cuidadora salió a nuestro encuentro.

_Donde andas Encarni que llevamos buscándote un buen rato.

_ Vengo de dar un paseo con mi hijo, que ha venido a visitarme.

La cuidadora me miró con cara de pena, puesto que me conocía de sobra y sabia que yo no era el hijo que aquella mujer la estaba diciendo. Antes de que ella dijera nada la guiñé un ojo para que lo dejara así, Me dolía mucho romper aquel momento negando a aquella mujer esa ilusión con la que había entrado de nuevo en la residencia.

_ Bueno Encarni, me voy a trabajar, la dije. Mañana si puedo me paso a verte otra vez.

_ ¿Ya te vas hijo? Me dijo entre lágrimas, que pronto.

_ Mañana vuelvo.

Ella me cogió del cuello y me acercó su cara a la mía dándome los besos que solo las mujeres mayores saben dar.

_ Ten cuidado con la carretera, hijo. No corras mucho y dale muchos besos a mis nietos. El próximo día te los traes.

Antes de irme la cuidadora me ha explicado que Encarni sufre alzhéimer desde hace ya algún tiempo y que sus hijos vienen poco a verla. No he querido saber más de aquella conversación. Antes de seguir mi camino he mirado hacia la ventana de la habitación de Encarni, ella estaba allí, asomada a ella y dándome con la mano a modo de despedida.

Mañana vuelvo, aunque me da miedo que ella no me reconozca. Pero da igual, por lo menos hoy he podido hacerla un rato feliz, mañana ya veremos.

Que poco hace falta para hacer a alguien feliz.

martes, 12 de julio de 2011

Capitulo 173: Estamos o nos quedamos??





_Estas bien??

_Pues claro, como voy a estar.

_No se me habían dicho que andabas pasando un mal momento.

_Un mal momento?? Qué es eso??

_No sé, lo que se oye por el Pueblo.

_ Pues diles a los que pregonan eso por el Pueblo, que estoy mejor que nunca, que me siento útil, que nunca he estado con el ánimo que tengo ahora mismo y ante todo, diles que soy feliz, bueno no, diles mejor que soy muy feliz, más feliz que nunca y que si por bien es, seguiré en este estado por muchos años.

_Vale, pues ya nos veremos más adelante, a ver qué tal te va.

_Ok, ya nos veremos………


Esta conversación se puede dar en cualquier pueblo, de cualquier país del mundo. El hombre es malo por naturaleza y mientras vivimos nos dedicamos a intentar joder la vida al que más cerca tenemos, según lo vamos consiguiendo más orgullosos y felices nos sentimos, cuando debería de ser al revés, pero es que según esta la vida si te apenas de tu vecino o amigo, eres tonto y se pueden reír de ti, “Mira ese tonto, se creerá que por ayudar así a su vecino le van a querer mas”, que confundido está, ya verás cuando abra los ojos como no vuelve a ayudarle.

Porque la gente no deja en paz a quien intenta ayudar a quien lo necesita??

Tienen miedo de ser ellos menos e intentan por todos los medios desacreditar al bueno de la película, para no ser ellos los malos de la misma??

Al cabo de unos meses se vuelven a encontrar y surge esta conversación:

_Que, como andas??

_Mal, estoy jodido.

_Y eso??

_Estoy pasando una mala racha, todo me va mal, cuando intento levantar la cabeza, viene alguien y me empuja más hacia abajo, para que no pueda salir del pozo donde estoy metido. No tengo a nadie que me ayude, estoy muy mal.

_Pues no decías que andabas muy bien, que eras muy feliz, que era imposible ser más feliz de lo que eras??

_Si, así era, pero cuando me preguntaste aquel día, vi que te ibas triste al escuchar esa mi respuesta, así que me dije, el próximo día que me pregunte este tío, le responderé lo que en realidad quiere escuchar, por eso te he respondido eso. Te has quedado más a gusto con esta respuesta, a que si???

_Yo???, a mi me da igual, prefiero que te vaya bien y que seas feliz.

_No mientas, tus ojos te han vuelto a delatar, han cambiado de un momento a otro, según has escuchado las dos versiones, con la primera, se han puesto brillantes, parecían que iban a salirse de la cuenca; con la segunda respuesta, se han caído hacia abajo, ya no brillaban y estaban más hundidos que antes.
Pero no te preocupes, cada vez que me preguntes te responderé que estoy muy mal, que la vida me trata cada vez peor y que no se si podré levantar cabeza algún día, seguro que escuchando esa respuesta, me preguntaras más a menudo que si te respondo que estoy feliz……

Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...