Como viene siendo habitual entre los seguidores de estos viajes organizados por nuestro Ángel de la guarda ( Paqui), cuando se va aproximando la fecha uno empieza con los cosquilleos en el estómago, y no es porque no estemos acostumbrados, pero mientras uno siga disfrutando y sintiendo eso es porque merece la pena seguir descubriendo lugares y ciudades.
La ruta escogida esta vez fue conocer la "Laguna negra" y subir hasta el Urbión, todo esto guiados por uno de los mejores profesionales que nos hemos encontrado a lo largo de la península. Y no es que los otros fueran malos, pero Ismael demostró que disfrutaba haciendo su trabajo y que encima seguía formándose para poder enseñar más a sus clientes. Además de enseñarte el paisaje, nos enseñó la leyenda de la laguna e incluso nos recitó obras de Machado con una maestría que cualquiera diría que ese era su trabajo.
En el viaje nos faltaron varios miembros habituales y eso se notó, a parte de la perdida reciente de un familiar que aunque uno sabe que hay que seguir viviendo, no deja de ser doloroso el intentarlo y aplicarlo. Sin duda que el tiempo lo cura todo y los amigos ayudan mucho a que nos sintamos cómodos en todo momento. Muchas gracias a todos por consolarnos y preocuparse por nosotros.
Un par de paradas y pronto, antes casi de amanecer, estamos recogiendo al guía para seguir hasta el comienzo de la ruta. La cual en su comienzo apenas separan dos kilómetros hasta la laguna, por lo que casi todos los miembros de la expedición, deciden hacerla para luego volver tranquilamente mientras los demás seguimos caminando hasta el Urbión. La ruta completa son unos catorce kilómetros y aunque no es muy dura, no deja de ser alta montaña y hay que estar un poco preparado para realizarla, aunque siempre hay quienes se preocupan de que todos los que vamos caminando, lleguemos de la mejor manera hasta el final. Siempre, desde la primera ruta que hicimos nueve años atrás, el buen rollo siempre reina entre nosotros.
La ruta para mi la meto dentro de las top de las que hemos realizado. Un paisaje precioso entre pinos, chopos y varias especies más, regado con las precisas explicaciones de Ismael, siempre pendiente de todos nosotros.
Coronar el Urbión no es sencillo para todos, pero quien lo intenta lo consigue con la ayuda de unos y otros, es una gran experiencia subir y poder contemplar las vistas que desde allí se ven.
Y que mejor momento para comernos el muerdino que en una bonita llanura, rodeada de neveros y por supuesto un rebaño de cabras controladas por los mastines.
Toca emprender la bajada, la cual se pone por momentos complicada pues hay mucha arenilla suelta y muchas piedras. Aunque hay alguna que otra caída, nada importante que no deje seguir caminado al grupo, soportando una temperatura algo mas alta pero bastante soportable visto lo que nos contaban que había por nuestro pueblo.
Y poco a poco nos vamos acercando hasta el lugar de recogida pero antes tenemos que disfrutar de un impresionante mirador en el lugar conocido como el castro viejo y donde todo el grupo disfruta de unas maravillosas vistas.
Ponemos rumbo hasta Soria donde tenemos el hotel, un precioso monasterio restaurado y convertido en hotel. Un lugar muy céntrico desde donde podemos desplazarnos por toda la ciudad, la cual no es muy grande y se la puede patear de cabo a rabo. Pero eso lo haremos después de ducharnos y descansar un rato, que los días son mas largos y da tiempo a todo.
Nos sorprendió gratamente ver la cantidad de gente que había por las calles y terrazas, disfrutando del fresquillo que reinaba en mitad de la noche. Una cena ligera y a descansar que el domingo toca seguir haciendo turismo.
Y eso hicimos, la ermita de San Saturio nos sorprendió muy gratamente, una cueva cavada en la roca y aprovechada desde siglos atrás para vivir en ella. Pudimos pasear por las orillas del Duero el cual el día anterior vimos donde nacía y el domingo nos sorprendía el caudal que posee varios kilómetros después.
Toca buscar el lugar donde comer antes de poner rumbo a nuestro lugar de origen. Tuvimos suerte de encontrar un buen restaurante, aunque una vez que hablas con todos los integrantes de la excursión, Soria es una ciudad donde se come bueno y barato y donde el trato con los turistas es exquisito, nosotros lo hemos podido comprobar este fin de semana.
Otra ruta en los gemelos con gente que merece mucho la pena caminar.
Nos vemos por las callejas de la península.
P.D: Las fotografías son algunas mías y las demás de todos los participantes en el grupo, capturadas en el grupo de wasap. Gracias a todos por hacer los viajes amenos.



































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