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sábado, 20 de diciembre de 2025

Capitulo 1031: Y si no es ahora, ¿Cuándo?




 Vivir sólo pensando en el mañana a parte de no ser bueno para la mente, tampoco es bueno para la salud.

El decir ahora no puedo hacerlo, no puedo ir, no me puedo permitir esto o aquello es negarse a uno mismo vivir. Cuando me jubile haré esto o aquello son frases que uno escucha demasiado en la era que vivimos y es una torpeza tener que esperar a ese momento cuando nadie te garantiza que llegues a el, ni tampoco en que condiciones.

Vivir con el freno de mano echado por miedo a que el coche que conducimos pueda emprender la marcha cuesta abajo y sin frenos. El truco está en saber colocar el vehículo en una carretera totalmente llana, donde tan solo haya que esquivar los típicos baches que a las carreteras les van saliendo por su edad y desgaste. Los talleres cada vez están en más manos privadas y donde hasta hace poco te iban haciendo las revisiones gratis, ahora hay que rascarse el bolsillo si quieres que en la ITV te llamen de los primeros y todo te vuelve a hacer pensar en guardar todo lo que puedas para tu jubilación.

Es triste perderse todo lo que la vida te pone a tú merced por el simple hecho de no gastar lo que vamos ganando, aunque es cierto que cada vez somos más a los que el mañana nos importa lo mismo que el día de hoy, porque si no es ahora ¿Cuándo? Como decía el maestro Robe "Estad atentos a la vida y no os perdáis nada" quién sabe si mañana estaremos aquí para seguir contando las tristes monedas que hemos ido guardando para que al llegar nuestra jubilación, poder gastarlas en talleres donde nos irán poniendo parches y piezas de segunda mano para pasar la siguiente revisión antes de que entreguemos la cuchara, para escuchar las alabanzas que ese día todo el mundo nos dedicará delante de nuestras familias, aunque en vida no les cayéramos muy bien, es de obligado cumplimiento entregar la pellica y por arte de magia uno pasa a ser Jesucristo García rodeado de mercaderes.

Que sigamos cumpliendo años no depende sólo de nosotros, hace falta esa pizca de suerte que a muchos y muchas jamás se les aparece.

Por mucho que algunos se empeñen, no se puede concretar la fecha de nuestra muerte, ni con Satán, ni con la divina providencia.

Feliz vida y para los que esperan su jubilación atrincherados en sus casas, también.








domingo, 12 de julio de 2020

Capitulo 972: El Carro de la vida.


Yo me subo al carro de la vida por que es lo único que tenemos y siempre debemos de saber que esta será la nuestra, y que no tendremos más.

Uno intenta disfrutar todo lo posible de lo que nos rodea, de cualquier pequeño detalle que cualquier día concreto no te llama la atención y que de repente una vez te fijas y eres una persona feliz.
Me gusta hablar con nuestros mayores porque aunque muchas veces no lo parezca, siempre están faltos de conversación y algunos hasta de cariño. Las charlas son amenas y casi siempre empiezan con el tema del tiempo, que si hoy hace mas fresco, que tenga cuidado que hoy va a calentar y también uno se interesa por su salud, aunque todos sabemos que llegando a una edad lo único que le pides a la vida es que no se junten dos dolores a la vez. 
Hay que intentar rematar la conversación preguntando por su familia porque es en ese momento cuando a nuestros mayores se les encienden las pupilas de los ojos al recordar que por culpa de lo que nos rodea en estos momentos, hace demasiado tiempo que no ve a sus nietos y la pena se apodera de su corazón. Yo intento animarle diciendo que ya queda menos para verlos y en mi interior pienso en lo que llevamos vivido desde aquel catorce de marzo y todavía no me creo a donde hemos llegado.

Con nuestras mascarillas puestas nos despedimos y ahora mas que nunca te fijas en sus ojos porque entre otras cosas es lo único que nos podemos ver y de ellos está a punto de caer alguna lágrima. No me gusta abandonar una conversación de esta manera y pienso rápidamente en algo gracioso para que mi paisano siga por la calle hasta su casa con la sonrisa detrás de la mascarilla, como siempre me salva el tema del tiempo y le digo en tono jocoso, "hoy no hace falta que hagas lumbre" y mi vecino a pesar de no poder adivinarlo, me despide con una sonrisa que delatan las comisuras de sus cansados ojos.

Sigo hasta mi lugar de trabajo y el calor nos atormenta pero sabemos como combatirlo, muchos años de experiencia a nuestras espaldas y varios veranos con temperaturas extremas que nos enseñan lo que debemos y tenemos que hacer en esos casos, aunque haya gente que se asombre y se quede perpleja al verte encima de un tejado a las cuatro de la tarde, que yo siempre digo y diré, que encima de un tejado siempre se mueve el aire.

Y sabiendo lo que es la vida, si tengo la oportunidad de alternar con algún amigo unas cervezas en cualquier bar lo hago. Porque ese momento me vuelve a dar la razón en el tema de aprovechar cada minuto y cada conversación que suelen estar llenas de recuerdos de tiempos atrás, que aunque siempre decimos que fueron mejores, yo creo que no es que fueran ni mejores ni peores, si no simplemente, otros tiempos.

El teléfono no deja de sonar y eso es bueno a nivel empresarial, aunque es cierto que habiendo pasado por épocas donde nos comíamos los mocos, esto asusta un poco y me creo que no estoy preparado para atender a tantos clientes, aunque poco a poco vamos sacando adelante todo, seguramente que no lo deprisa que quien encarga una obra le gustaría que fuera, pero en estos momentos de la vida es lo que toca. Espero que sean muchos los paisanos que hayan recargado sus niveles de paciencia, puesto que este confinamiento nos ha enseñado que no merece la pena vivir la vida ha este ritmo tan vertiginoso donde casi ni nos parábamos a ver a nuestra propia familia, por el simplemente hecho de saber que están ahí, hemos desaprovechado infinidad de momentos, de conversaciones personales e intimas tan solo por no parar cualquier día y a cualquier hora, haciendo un alto en el camino que nos hubiera fortalecido anímicamente y los hemos dejado pasar.

Yo no estoy dispuesto a seguir ese ritmo de vida donde la estupidez se iba apoderando de nosotros y de nuestras vidas, haciéndonos personas menos sociables y mas independientes sin saber que el ser humano necesita el contacto con los de su propia raza, sin tener que ser iguales en el pensamiento y obra, pero un simple hola o un simple adiós jamás hay que negarlo a nadie, aunque con su pensamiento esté en el polo opuesto al nuestro y por supuesto que seguiremos parándonos a conversar con nuestros mayores que sin duda son los que mas lo necesitan, a pesar de llevar un montón de años subidos en el carro de la vida donde casi siempre nos acordamos de las personas cuando estas se bajan del mismo, siempre demasiado tarde.

Y como dice el grupo extremeño Sinkope en su canción:

Y subo al carro de la vida, con lo bueno y lo malo que tienen los palos que nos endiñan,
Y subo al carro de la vida, del que empujan los años y tiran los días...







sábado, 3 de marzo de 2018

Capitulo 896: Abuelo, ¿Tu tienes miedo?




No había hecho nada más que dar de comer a su mujer cuando sonó el timbre de la puerta. Era su nieto que como todas las tardes venía a su casa mientras su madre iba a limpiar una oficina cobrando una verdadera miseria y su padre andaba cogiendo fruta; eso ahora, que otras veces andaba a lo que caía y últimamente caían pocos trabajos. Demasiada gente parada para tan poco que hacer en un pueblo que envejecía a pasos agigantados.

El primer beso se lo da siempre a su abuela, aunque esta lleva bastantes meses que no devuelve beso ni caricia alguna, pero a su nieto le da igual. El siguiente beso acompañado de un abrazo va para su abuelo, sin duda que ante la falta de contacto con sus padres, su abuelo era su mayor ejemplo a seguir. Siempre le echaba un cable en las tareas aunque este buen hombre no pudo matricularse nada mas que en la universidad de matar el hambre, esa que tanto costó aprobar el máster.

Antes de hacer otra cosa el abuelo va a la cocina a preparar un buen bocadillo a su nieto. Le gusta verle comer con tanto apetito, todo lo contrario que su mujer, la cual se hace la remolona para masticar y cada vez es mas difícil hacerla comer algo. Esta maldita enfermedad va acabar con los dos por delante, susurra cada vez mas veces a lo largo del día.

Una vez que termina de comer, el niño saca sus deberes y sin que nadie le obligue, comienza a hacerlos. Sabe que su futuro pasa por los estudios y se lo han recordado tantas veces sus padres y abuelo, que tiene la lección bien aprendida. Ademas mientras los hace, enseña a su abuelo las cosas que este no sabe, además de preguntarle por si le puede ayudar en algo.

Abuelo, hoy nos han preguntado en clase que es el miedo y si le sufrimos. Yo he contestado que sí, sobre todo a la oscuridad, pero después de escuchar a todos mis compañeros, nos hemos dado cuenta que tenemos miedo a mas cosas. Unos a los perros, otros a los gatos. Algún amigo ha dicho que le daba miedo ir solo por la calle y otro que le daba miedo montar en bici. La profesora lo iba apuntando en la pizarra y sabes, casi la llenamos de cosas que nos dan miedo.

¿A ti que te da miedo abuelo?

_ ¿Miedo? Cuando era niño como tú me daba miedo que mi padre me mandara solo a la huerta a espantar pájaros, los cuales les gustaba comerse las sandías que mi padre tenía sembradas. Y no era de noche, pero como si lo fuera, porque allí no había nadie.
Me daba miedo llegar el ultimo a la mesa y quedarme sin comer. Tenía miedo a la zapatilla de mi madre cuando liaba alguna por el pueblo y llegaba a sus oídos.

Cuando fui creciendo me daba miedo no rendir en el trabajo que me buscó mi padre y que él se enterara. Me daba miedo que me pillaran fumando a escondidas y me sacudieran por ello. Me daba miedo llegar a casa un poco mareado por culpa de los tres vasos de vino que me había bebido con mis amigos y que se diera cuenta mi madre.

Al cumplir los dieciocho años, tuve pánico al entrar en quinta y que me tocara hacer el servicio militar en África, y como si estuviera escrito en algún lugar, allí acabé. Tuve miedo a no saber vivir lejos de mis padres casi dos años que fue lo que estuve en el ejercito. Me dio miedo el barco y las las que había. Me dio miedo el tren que se caía a pedazos que es el mismo que seguimos teniendo.

Tuve mucho miedo el día que declaré mi amor a tu abuela a que me mandara a freír espárragos y no quisiera ser mi novia. Me dio miedo el día que me presenté en aquella finca a pedir trabajo y que el señorito me dijera que no.
Una vez dentro de ella, comencé a tener miedo todos los fines de semana, justo cuando el dueño venía con sus amigos a cazar y a hacer todo lo que les venía en gana. Me daba miedo no saber aguantar las ganas de meterle un puñetazo a mas de uno de aquellos babosos que le acompañaban.
Me dio miedo no poder llegar a tiempo el día que nació tu padre, pero estábamos con la "pariera" en la finca y no pude ir.
El miedo mas grande por aquellos años era el no llegar a fin de mes, menos mal que tu abuela se licenció en economía y supo llevar las cuentas de la casa magistralmente. Tuve mucho miedo cuando tu tía vino al mundo anticipadamente y el médico nos dijo que poco podía hacer por ella. Pero tu abuela hizo la carrera de medicina en un curso acelerado y la sacó adelante.

Tuvimos miedo el día que el dueño de la finca murió y esta pasó a sus herederos. Cuando te creías que no se podía ser peor persona, te das cuenta de lo mucho que íbamos a echar de menos al viejo.
Tuve miedo de venir al pueblo y que no discutieras con alguien por culpa de los extremos en política.
Tuve miedo de que tu padre y tu tía no estudiaran una carrera y tuvieran un futuro mejor y distinto al mio. Tuvimos tu abuela y yo mucho miedo a no disponer de dinero para pagar dichas carreras, pero es que cobrábamos una miseria y tu padre se dio cuenta de que hacía falta echar una mano en la finca.

El miedo le fui perdiendo según fui cumpliendo años y fuisteis naciendo vosotros. Nos llevamos palos por exigir lo que nos pertenecía. Fuimos capaces de vivir un poco mejor y que se reconociera nuestros trabajo y los años que llevábamos en ellos. Fuimos capaces aunque sin alardes, de llegar a final de mes e incluso ahorrar algo para las bodas de nuestros hijos. Conseguimos que las jubilaciones no fueran una verdadera miseria aunque muchos no tuvieron esa suerte, todo esto a base de salir a las calles y unir nuestras manos, aunque también nos dieron los grises palos.

_ Abuelo, tu solo has llenado la pizarra con tus miedos. Creía que era yo solo el único que tenía.

_ Ahora me están volviendo aquellos miedos al ver la dejadez de la gente. Al ver que han vuelto los abusos de los que siempre estuvieron por encima de nosotros. Al ver que a tu abuela la tengo que cuidar yo por culpa de los recortes en sanidad, esto si que me da miedo.

_ ¿Y como se quita ese miedo abuelo?
_ Saliendo a las calles, exigiendo lo que es nuestro. Quitando privilegios a los que mas tienen y juntando nuestras manos.
_ Pero eso no es difícil de hacer abuelo, ¿por qué no se hace?

_ Porque la gente tiene MIEDO, demasiado miedo...











jueves, 20 de julio de 2017

Capítulo 848: Si no te gusta....



Sin apenas querer proteger a nadie, salvo a mi familia, paso la vida. Manteniendo a mis amigos e intentando conocer a mas gente. Gente que a pesar de estar toda la vida cerca de mi, no me conocen. Guiarse por lo que hablan de uno nunca es bueno, ni para mal ni para bien. Hastiado de tanta careta sin ser fiesta, deberían de estar prohibidas durante las temporadas de curro. Cansado de dar explicaciones a todas horas a gente que normalmente pasa de ti, y que solo preguntan por hacerse el "guay" y parecer mas importante, sabiendo perfectamente que yo no reparto esos títulos.

Este mundo camina hacia el abismo sin remedio alguno, prevaleciendo la envidia por encima de todo lo demás. Ya no existen las posiciones en la sociedad, el rico se codea tranquilamente con el que no tiene para comer o con la mayoría de currantes, los cuales no llegamos a fin de mes. Al otro lado del cristal nos bombardean con historias del otro lado del planeta, obviando todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Dirigentes políticos que prefieren seguir currando antes de coger vacaciones y encima lo airean para quedar bien. Los malditos autónomos que solo cogemos vacaciones el día de la patrona escuchamos dicha noticia con una sensación contradictoria. Por un lado nos acordamos de la familia de dicho dirigente y por otro nos unimos a ella en la causa, puesto que nosotros hacemos lo mismo que ella. Obligados si, pero a quien le importa.

La ola de suicidios sigue creciendo y como es tema tabú según los medios, no se puede airear. Pero es el motivo mas grande de muerte en la sociedad que hoy habitamos. Preocupa solo a quien ha tenido algún caso cercano, los demás se preguntan el porqué un par de días y luego lo dejan correr.
Los insultos que antiguamente la gente lanzaba en las tabernas, siempre y cuando el insultado no estuviera presente, ahora se hace en redes sociales y sin ningún escrúpulo. Muere un torero y es mejor no encender el ordenador ese día. Se suicida una conocida cazadora y otra trifulca. Y hoy leyendo sobre este ultimo caso, me quedo asombrado al meterme en los perfiles de quienes insultan tan tranquilamente. Intentando averiguar en que son diferentes a nosotros para tener tan poco respeto con las personas y te das cuenta que son seres normales y corrientes, incluso amas de casa que apenas saben escribir y que insultan porque todo el mundo que ella conoce lo hace, sin saber algunas veces el porque hay que llamarlos así o asado. Es la moda insultar al torero que se se juega la vida delate de un toro, a pesar de que el fin de semana esa mujer sale a cenar a un restaurante y pide rabo de toro o un pollo que ha muerto sin que le dieran la extremaunción. Menos mal que al de la fabrica de pollos no le han grabado practicando la eutanasia a las aves, porque rápidamente iba a ser mas famoso que Manolete.

Con lo fácil que es el "Si no te gusta no vayas. Si no te gusta no comas. Si no te gusta no mires"

Un poco de respeto al que tenemos en frente y todos marcharíamos mejor, sin repartir participaciones de quien debe escribir aquí o no. ¿te suena? Si no te gusto, no me leas y así evitaras una ulcera. Yo lo hago y me va genial, no reparto bonos ni tampoco participaciones, ni suelo meterme en el muro de la gente a saco, criticando lo que el dueño de esa página le ha apetecido de escribir o compartir.
Y esto lo hago incluso con tres cervezas encima, que es mucho más difícil de evitar el confrontamiento. Si a esto le sumas alguna trampa con algún "psicotrópico" de esos, todo me cuadra y no lo aireo porque sé lo que es el respeto.

Pero da igual, si no eres tú será otro-a quien lo haga intentando demostrar delante de quien lo lea, que a pesar de tener estudios el día que repartieron los sobres con la palabra respeto, muchos se habían fugado de clase.





martes, 14 de marzo de 2017

Capitulo 815: Sembrando por el camino.



Hace tiempo que cogí el "zacho" que nos ofrecen a cada uno de nosotros cuando nacemos, y decidí sembrar mi vida de buen rollo. Como en toda siembra, es inexorable evitar las malas hierbas en ella, por eso entre buen rollo y buena armonía, había que cavar y quitar todo tipo de espécimen que me estorbara para ir generando una buena vida.
Los comienzos fueron duros y abundaban en el huerto de mi vida, mas cardos que buenas hortalizas. Todo lleva su tiempo, me iban diciendo mis padres y mis maestros, la cosecha buena, no se recoge en un día. Y aunque era difícil de comprender, dadas mis ansias juveniles de demostrar que yo valía para esto, poco a poco fui cayendo de la burra a la vez que me iba dando "coscorrones" por todos lados.

Creo que la felicidad plena no existe, pero yo hoy en día, puedo decir que ando rozándola. Todo ello lo digo cuando veo a mi lado a toda mi familia, a cantidad de amigos de verdad, de los que a pesar de no haberte criado con ellos, están ahí para lo que te haga falta. Y yo esas cosas las valoro por encima de todo el oro del mundo. Sobre todo cuando en el huerto de la vida, te vas dando cuenta que el dinero no lo es todo, ni te es necesario para criar buenos alimentos.

Intento ir siempre con el "zacho" a todas partes, porque en el rincón mas inhóspito que te encuentres, allí puede haber un par de personas que cambien por completo tu manera de sembrar y a la vez, tu manera de pensar.

Si antiguamente se decía que España se podía cruzar saltando de árbol en árbol sin pisar el suelo, yo me atrevo a asegurar que la cruzaría de norte a sur sin dejar un solo pueblo en donde no tenga algún amigo con el que charlar.
Eso para mi es salud. Y es que miro para atrás y me doy cuenta de todo lo hecho hasta ahora y me entran escalofríos al pensar que esto va muy deprisa y que si no aprovecho bien el tiempo, me quedaré por el camino muchas cosas por hacer. Por eso seguiré haciendo todo lo que pueda y esté en mi mano para seguir cumpliendo sueños y cruzando metas.

Ojalá y muchos de vosotros podáis sentiros identificados con estas palabras y nunca dejéis de soñar.

Muchas gracias por tanta muestra de cariño desde todos los rincones del país y desde fuera de el incluso. Uno se siente abrumado por tanta felicitación, cuando a mí en especial, lo de felicitar, me da mucha pereza. No me lo tengáis en cuenta y pensad que yo siempre estaré aquí, para ayudar a quien le haga falta. Ya sabéis, el que tiene un "zacho", tiene un tesoro.

Al año que viene mas y mejor.
Abrazos para ellos, besos para ellas. O al revés, que mas da.

Fotografías: Rocio Jimenez.

martes, 28 de febrero de 2017

Capitulo 813: El secreto de la eterna juventud.



Te has ido como viniste al mundo, con la sonrisa siempre en la boca. Otros llegamos llorando y parte de nuestras vidas seguimos haciendo lo mismo, pero tú siempre dijiste a todos, que para vivir bien y mucho, no podías perder nunca el buen humor. Queda la muestra de que este dicho tuyo es cierto, y lo has demostrado dejándonos poco antes de alcanzar los noventa y seis años, y hasta ultima hora con buena calidad de vida.

Con tu sordera selectiva (según tú) que poseías, hacías caso a la persona que te venia bien, a los otros los ignorabas de la mejor manera posible que existe, es decir, no prestandolos atención. Eras un maestro en este arte.

Con tu caminar lento pero firme, no pasaba ni un solo día que no atendieras tus gallinas. Ponen poco las jodías, me comentabas cuando yo te preguntaba si cogías huevos. El cariño que ponías en su atención, no era recompensada por su parte en forma de huevos, que le vamos a hacer, ya vendrán tiempos mejores, decías por no maldecirlas.

Si hubiéramos contado los kilómetros que has hecho en esa avenida, seguro que salían unos cientos. Primero en compañía de tu mujer, la cual nos abandonó antes; y luego en solitario, no dejaste la sana costumbre de caminar.

Ahora al lado de Julia volverás a ser feliz, mas aun al ver la despedida que tu familia te hizo. Tus nietos cargando contigo porque te lo merecías y porque siempre fuiste para ellos, el espejo donde mirarse.

Yo intento seguir tu receta para la eterna juventud, aunque cada vez sea mas difícil sonreír. Pero lo sigo intentando tal y como tú nos has enseñado.

Que la tierra te sea leve, "Tío Vito". Descanse en Paz.




sábado, 7 de enero de 2017

Capitulo 798: Sonrisas camufladas.



Todo parece normal al mirarles a sus caras, pero dentro de si la tristeza se ha apoderado de ellos, poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Incapaces de pedir ayuda a sus familias y amigos, caminan por la cuerda floja, cuerdas peligrosas.

Se agarran a cualquier noticia negativa para hundirse aún mas. Se niegan asirse a un trozo de madera flotando en el mar de sus mentes, que solo ellos saben en que dirección caminan.
Sonríen por obligación, y es tal su máscara, que nadie sospecha nada. Juegan a ello día tras día, esperando el momento justo para despedirse.
Les importa un pimiento el tema de los kilos de más. Lo poco agraciados que han sido en los sorteos celebrados. Su lotería es mucho mas importante para ellos que cualquier cosa.

Se descojonan de la cuesta de enero y de las primeras rebajas, su cuesta es imposible de voltear y caminan hacia el abismo sin querer o poder hacer una parada en sus caminos.
El paisaje tenebroso se va apoderando de su cielo azul. Todos los amaneceres son una cadena perpetua para ellos y solo se les ve a gusto en sus atardeceres, porque piensan y aseguran que cualquiera de ellos será el ultimo.

¿En que momento dejan sus vidas a merced de lo que sus mentes quieran hacer de sus cuerpos?
Tiene que existir el momento de poder hacerte un hueco en sus pensamientos. Tiene que existir la posibilidad de que un simple abrazo pueda acabar con sus malos pensamientos.
Tiene que existir el beso que tu madre te daba de pequeño en cualquiera de las heridas que nos hacíamos, para curarnos antes que cualquier médico.
Tiene que ser real esa llamada para tomarnos un café o una cerveza juntos y hacerte cambiar de postura.

Venga, por ese resquicio que tu corazón ha dejado abierto, tenemos que intentar meter nuestra ayuda, nuestro positivismo, incluso sin saber que te hace falta. Porque pienso llamarte cuando me apetezca. Porque pienso sacarte una sonrisa aunque sea disimulada por tu parte. Porque pienso juntar todas mis fuerzas para voltear la cuesta y sembraré tu camino de pétalos de rosas y recogeré en un saco viejo, todas las espinas que hasta ahora has ido esquivando.

No podemos quedarnos de brazos cruzados a verlas venir y lamentarnos el día que sea tarde, porque nos sentiremos culpables el resto de nuestras vidas. Porque luego nos contaremos unos a otros historias que nos harán darnos cuenta que vuestras mentes pedían ayuda a gritos. Y nosotros sin haber hecho nada, sin darnos cuenta de lo que os ocurría, eran mas importante nuestras vidas que cualquier dolor vuestro.

Hoy, una vez acabadas todas las fiestas, mi único propósito va a ser ayudar a quien lo necesite, sin mirar quien es el receptor ni la falta que le hace esa ayuda. No pienso quedarme de brazos cruzados devolviendo sonrisas camufladas.



jueves, 5 de noviembre de 2015

Capitulo 692: Que le den todas las medallas.!!!!



Que le den ya la medalla al merito, a ese vestido de traje.

Que le den ya la medalla de la Ciudad de Trujillo.

Que le den ya la medalla al trabajador mas cualificado.

Que le den ya la cruz laureada de San Fernando.

Que le den ya una paga vitalicia.

Que le den todas las palmadas en la espalda, que nadie le dio en su infancia.

Que le den...culo ya y deje vivir a la gente.

Gracias por hacer las cosas mas difíciles, por si no lo están ellas ya. Dios te lo pagará seguramente en otra vida, porque en esta no tienes nada mas que enemigos. Eso ahora que ejerces, que el día que entregues los "achiperres" a lo mejor alguien tiene memoria histórica todavía y te lo recuerda de alguna forma no grata.

No se como tenemos tanta paciencia, de verdad, no lo se, ni me lo llego a explicar.

Podía ser una canción de la polla récord tranquilamente, basada en hechos reales. Y seguro que a ti,  a quien va dirigida esta carta, sabes de sobra porque la escribo. También se de sobra que te la pasaras por el forro y seguirás con tu inquina hacia todos los habitantes de la muy noble y leal que no bailen a tu son.

Que triste tiene que ser esa forma de vida. Aunque te cuelguen medallas por todas las costuras de tu chaqueta.

En el fondo me das pena.

Un saludo.

Firmado: Ciudadano hasta las pelotas.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Capitulo 381: De aquí, se sale.






(Dedicado a todos y cada uno de los que han luchado o siguen luchando por su libertad, es decir, su salud.)
                       
Sentados en aquellas incomodas sillas y casi siempre rodeados de familiares, esperan a ser atendidos por el juez. En sus caras si te fijas bien, puedes encontrar en algunos, dolor y sufrimiento. En otros, indiferencia; algunos, los veteranos, casi siempre sonríen a los nuevos. Y es que el estar cinco o seis veces delante del juez les da derecho a enseñar esa sonrisa cómplice, que suelen compartir con algún compañero veterano que actúa de la misma manera.

Los principiantes denotan nerviosismo, su condena depende de el señor que hay sentado al otro lado de la puerta. ¿Cómo será? ¿Será un juez mayor y serio? O ¿Será joven y lleno de vida?, en definitiva y como se dice ahora, ¿será enrollado?

Y la ayudante del juez; ¿será gorda y vieja? o  ¿Será regañona? O al igual que el juez,¿será una tía enrollada?

Nervios ante la espera. Dudas, muchas dudas. Mas de las que quisieran. Los familiares de los condenados también. Desesperan esperando. Móviles sonando por un lado y por otro, familiares que contestan casi lo mismo: “Todavía no nos han llamado..."

Ante la larga espera nada mejor que entablar amistad con otros familiares, puede servir de mucho antes de entrar delante del juez. Los más veteranos, explican a los noveles las pautas a seguir. Primero enseñas el papel de tu condena al fiscal cuando se abra aquella puerta. Luego te hacen un examen para ver tu estado y después pasas delante del juez. No tengáis prisas no os pongáis nerviosos, el juez atiende a todos los condenados. Ninguno se quedara atrás.

Pero a más de uno allí sentado, el tiempo se le hace eterno. El reloj que lleva en la muñeca, regalo de su nieto, le mira cada minuto. Al ver lo despacio que corren las manecillas, se las acerca al oído para ver si siguen corriendo o si por el contrario se han parado, cosa que agradecería si fuera verdad. Pregunta la hora al compañero que tiene al lado para asegurarse que el suyo va bien. Cuando lo comprueba sigue preguntando al compañero de condena, por lo menos así el tiempo pasa más deprisa.

_ ¿Qué delito cometió usted para estar aquí?

_ Estar vivo, como usted seguramente, ¿o no?

_ Si, la verdad que es lo único que he hecho a lo largo de mi vida, sobrevivir.

_ Pues de todos los que estamos aquí, absolutamente todos, condenados y familiares, tenemos la misma posibilidad de ser acusados de lo mismo. Tan solo por estar vivos. Es duro pero es así.

_ Ya, lo único que ha algunos nos pueden condenar a muerte. 

_ No, te equivocas (dijo el veterano), la pena de muerte esta abolida en esta sala, al igual que la cadena perpetua. Aquello pasó a la historia. Hoy en día no se condena a nadie.

Mientras hablaban estos dos hombres, se abrió la puerta del despacho del juez, por ella y con una sonrisa de oreja a oreja, salía un de los veteranos.

_ ¡Me voy! Dijo en alto para que todos los allí presentes se enteraran. No vuelvo a revisar mi condena hasta el año que viene. Que sepáis – siguió diciendo – que todos podemos salir de aquí, que nadie se quedará por el camino, que la pena de muerte no existe.

Los allí presentes, en especial los más veteranos, le miraban con cara de satisfacción. Los noveles, tragaban saliva y rezaban todo lo que sabían, aunque algunos no sabían ni el padre nuestro...

Esa mañana el juez estaba muy compasivo y regaló por lo menos tres “condicionales”.

Cuando ha salido el último de los agraciados, se ha dirigido a los allí presentes y al igual que su compañero en voz alta nos ha dicho:

¡Que sepáis todos, “Que de aquí, se sale”!

Los condenados y familiares allí presentes nos hemos mirado y no hemos podido ocultar una sonrisa cómplice ante tales palabras, mientras guiñábamos un ojo.

martes, 21 de agosto de 2012

Capitulo 337: Nunca tires la toalla.





Aunque al cabo del día te den más de cien veces ganas de hacerlo no te rindas. Pruébate a ti mismo y conócete, lo mismo a día de hoy eres incapaz de saber como eres. Que nunca después de lo vivido, te queden ganas de arrepentimiento, camina firme, con la cabeza siempre alta, no tienes por qué sentirte inferior a nadie, aquí las leyes las pones tu y nadie mejor que tu sabe hasta donde puedes llegar.

Intégrate en la sociedad en la que te ha tocado vivir, quedarte al margen es hacerte daño tu solo, quien sabe si al final con el paso del tiempo no eres uno mas de ellos, ¿Por qué no?

Sal de casa, pasea, recopila todo lo que pase ante tus ojos es fácil que dentro de un tiempo te pueda ser útil. Piensa poco, el pensar mucho hace daño, un daño que puede tener resultados contradictorios y que te pueden llevar a tirar la toalla.

Piensa que todos estarán detrás de ti, cuando mas falta te hagan echaras la vista atrás y ahí estarán todos, desde el más pequeño de la casa al más mayor, todos luchando juntos, porque de ese modo se puede vencer, nunca caminaras solo y tu lo sabes bien.

Ahora en este momento de tu vida, toca recoger todos los frutos sembrados, que por suerte fueron bastantes en años de vacas flacas, jamás dejaste a nadie tirado por el camino, por eso a ti nadie te puede hacer daño, no tienes enemigos al contrario, nunca falta un amigo en tu casa que vaya a darte su apoyo y sus ánimos.

 Quédate con eso, con la cantidad de gente que te quiere y que te querrá siempre y que tendrás siempre a tu lado y nunca jamás tires la toalla, porque tú siempre has sido un luchador nato, te sobraban siempre ánimos para todo el mundo, aunque les conocieras de poco y siempre te volcabas en lo mismo, en intentar que el luchador nunca perdiera el ánimo.

Ahora te toca a ti, esta vida no deja de ponernos metas que parecen a simple vista inalcanzables, pero que según comienzas la competición, vas viendo más fácil superarlas. Por eso nunca tires la toalla porque un luchador como tu jamás lo haría con ningún pupilo suyo.

Fuerza y valor y mucho aguante, nunca caminaras solo.

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...