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martes, 11 de noviembre de 2014

Capitulo 611: El espejo donde mirarse.



... Y allí estaba él. Pantalones viejos, camisa de cuadros de las que se llevaban y que casualidad, casi veinticinco años después, se siguen llevando. Que curioso esto de las modas, si aguantas la ropa unos cuantos años y no pierdes la figura, ten por seguro que esa ropa te la vuelves a poner.

Debajo de la camisa con las mangas remangadas, una camiseta un poco descolorida por culpa de unos cuantos de lavados. Ya hay ganas de empezar a hacer algo. No puedo defraudar a mis padres, los cuales tenían puestas muchas esperanzas en mi y en mis estudios. Me duele no haberles hecho caso, seguramente tengan razón como siempre y haya sido una dejadez por mi parte el haberme precipitado en esta decisión.



Pero, a mi me gusta trabajar, me quedo embobado mirando a la gente que trabaja cuando voy andando por la calle. Albañiles, mecánicos, barrenderos, pintores...que mas da el oficio, todos me parecen interesantes. Yo quiero ser uno de ellos y tengo que empezar ya. Quiero ser útil a esta nuestra sociedad. No quiero que hablen de mi como un chico poco trabajador que vive de sus padres, porque sin duda que es mentira.
Los fines de semana apenas manejo dinero, mientras mis amigos, casi todos trabajadores, ya tienen dinero para sus primeros vicios.



Nadie dice que esta experiencia vaya a ser fácil. Los fines de semana cuando me junto con mis amigos trabajadores, las primeras horas son para hablar de sus peripecias en sus respectivos trabajos. Broncas, accidentes y malas caras son ahora sus destinos. Todo esto se cuenta mejor con una cerveza en una mano y un cigarro en la otra. !Que pronto han empezado todos a fumar!, con eso de que ya trabajan el tener un cigarro en la boca parece ser que les hace a todos parecer mas hombres, cosa que sin duda no es así.
No me asustan sus batallas, tengo tantas ganas de que me pasen a mí, que no reparo en la mala leche que se me pondrá la mayoría de los días de trabajo.



Hoy ha sido el primer día que escucho el despertador, aunque creo que he visto todas las horas del reloj, estos nervios apenas me han dejado dormir y seguramente que lleve los ojos con mas ojeras que cuando salimos de fiesta. Da igual, cuando llegue a casa me acuesto y asunto arreglado.
Ya suena la puerta de su casa, ahí viene con el cigarro en la boca. Parece serio aunque al verme me dedica una tímida sonrisa. Al darme los buenos días la ceniza del cigarro cae sobre su ropa. Se sacude la camisa y abre la puerta del coche. Lo siguiente es abrir la del copiloto y la de los asientos traseros, donde torpemente soy casi incapaz de montarme. Al poco rato viene otro compañero de trabajo, el cual se monta en el asiento de delante. El jefe en lugar de darle los buenos días, le dedica una charla en tono despectivo para decirle que se había quedado dormido.



Poco después de un cuarto de hora llegamos a la obra. Un montón de piedras y una pared a medias de hacer nos esperan. Me mandan de allá para acá. Me piden piedras y la verdad es que con muchas de ellas no puedo. Me cabreo por mi torpeza. También se cabrean conmigo y creo que en ese momento me gano la primera de las mil broncas que me pertenecen en pocos días.
Intento aprender a mezclar el cemento. Aunque me parecía fácil ahora compruebo que no lo es tanto. O me paso con el agua o la quedo dura. Me pongo nervioso porque sé que otra nueva bronca está en camino. Me salvo esta vez y en lugar de la bronca me dan un consejo.!Como se agradecen estas enseñanzas!



Cansado a mas no poder nos montamos en el coche y regresamos a casa. Que ganas de contarles todo a mis padres, aunque lo que en realidad me apetece es ducharme y tumbarme en el sillón. Antes de meterme en la ducha me miro al espejo y me noto los bíceps mas grandes que el día anterior. Sin duda que han sido las piedras.
Cenando no dejo hablar a nadie, quiero contar todo lo que me ha pasado y aunque cansado, estoy súper contento y deseoso de que llegue un nuevo día...


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No sé quien inventó esta modalidad de estudios ni quien dijo a la edad que había que empezar a trabajar. Lo que tengo claro es que ni toda la gente vale para estudiar, ni todos los trabajadores serán buenos en sus trabajos. Los oficios cuanto antes se aprendan mejor. Doblar la "chepa" con muchos años encima cuesta mucho más que hacerlo de jóvenes y aunque los tiempos han cambiado mucho y las formas de enseñar también, creo que existen oficios que necesitan que los aprendices de los mismos, empiecen a edades tempranas por mucho que se empeñen en retrasar las edades para hacerlo.
Igual de importante es en esta sociedad el estudiar, que el trabajar.

Gracias a la fundación "La Coria" por dejar mirarme en este espejo, donde yo alguna vez, me vi reflejado.

Documentación gráfica de la Jornada de construcción de muros de Piedra Seca celebrada el 5 de noviembre en el marco del III Encuentro En Sintonía con el Berrocal Trujillano 2014. ¡Gracias a Domingo Holgado y Marcos Suero!, a l@s alumn@s y profesores de 1º de FPB (Agrojardinería) del IES Francisco de Orellana, a Estrella Pulido y l@s alumn@s del Programa de Formación Profesional Dual @prendicext "RENACER II", a los miembros de ADENEX, y a Luis Calvo por sus fotos. ¡En total 30 personas y 5 metros de muro levantado!










miércoles, 20 de febrero de 2013

Capitulo 438: El saber no ocupa lugar.

Aunque algunos se empeñan en hacer sentirnos mal a las personas que perdimos el trabajo hace algún tiempo atrás, (no todos por suerte) nosotros seguimos luchando por intentar reinsertarnos en dicho mercado laboral. Aunque para ello debas de abandonar el trabajo que toda tu vida has ido realizando desde muy jovencito. No es fácil, es cierto. Pero quizás en el oficio de la construcción no haya sitio para todos y así lo podemos comprobar todos y cada uno de los que por desgracia, nos hemos quedado fuera del gremio.

 Estos días atrás asistía a un curso para obtener la tarjeta de la construcción, la cual no poseía, dado que jamás anteriormente, me la habían pedido en ningún lugar para poder trabajar. Como todo, las leyes han cambiado y para poder trabajar en cualquier obra, por muy pequeña que sea esta, tienes que acreditar dicha tarjeta que obtienes después de realizar un curso. Hay varios de distintas horas de duración y por supuesto, de distintos precios. Por desgracia es muy raro que se realice alguno gratuito y que sea cerca de tu lugar de residencia. Aunque parezca una tontería es así. Si quieres dicho curso tienes que pagar. Pues bien, en este que hemos realizado, los 25 alumnos estábamos parados. Unos cobrando alguna prestación y otros muchos, sin ningún tipo de ingreso, con lo que el dinero que hacía falta para pagar el curso, se han tenido que buscar la vida para conseguirlo.

 No me voy a parar en esto, pero si me gustaría decir que si estos cursos son obligatorios y necesarios para acceder a un puesto de trabajo, deberían de estar subvencionados en su totalidad, cosa que hasta hace algunos años atrás existía. Qué casualidad que cuando es obligatoria dicha tarjeta, el curso deja de estar subvencionado… Nuestro profesor ha sido un “tío” muy enrollado, y digo esto porque con su actitud no has hecho mucho más amena la asistencia a dicho curso. Aparte de “enseñarnos” (poco o nada nos van a enseñar en temas de obras y prevenciones en el trabajo, a obreros con más de veinte años en dicho sector) alguna técnica nueva en prevención y riesgos laborales, ha hecho mucho hincapié en que debemos de abrir nuestro mercado. No podemos quedarnos en casa de brazos cruzados, siempre es mejor para todos (incluida la familia), que tengamos siempre algo que hacer. Aunque sea solo el hecho de ir a un aula y que un profesor te vuelva a instruir en temas que con el paso del tiempo, has olvidado. Seguro que durante el tiempo que dure dicho curso, tu salud lo va agradecer. Y es verdad, entre los asistentes hablamos y contestábamos a preguntas del profesor, y en la mayoría todos coincidíamos en las respuestas.

 Debemos de averiguar todos y cada uno de los cursos que se realicen a nuestro alrededor. Comprobar si nuestro perfil es el adecuado para alguno de dichos cursos y si es así, apuntarnos y esperar a tener suerte de que nos llamen. Si es gratis mucho mejor y si cuesta algo de dinero, intentar sacar el dinero de donde sea para apuntarnos, siempre y cuando no nos suponga mucho trastorno, que eso a día de hoy puede ser difícil, pero por lo menos luchar por aprender. Es cierto que se deberían de organizar más cursos para enseñar a parados hacia donde debemos de tirar. Que pasos seguir y en qué sector formarnos. Somos muchos los que andamos perdidos a la hora de formarnos y no estaría demás que nos ayudaran a ello. Siempre y cuando no se molesten mucho los que dicen ser tus “amigos”, que en vez de compadecerte, te dicen que te estas pegando una vida de puta madre tirado todo el día en el sillón. Como decía nuestro profesor de este curso y yo le doy toda la razón, apártate de ese amigo que te diga eso, aunque lo diga de cachondeo. No sabe lo que puede llegar a doler que te digan esa frase que ya de por sí, siempre ha sido típica a la hora de echar por tierra a alguien que por desgracia, no puede seguir currando.

 Y a mis compañeros de situación, ánimo y apuntaros e informaros de todos los cursos e historias que se organicen. Ir al ayuntamiento cada pocos días. Ser constantes en vuestra búsqueda. Ir al SEXPE cada semana, por lo visto hay mogollón de cursos de los que nadie somos informados como deberíamos de serlo. Como si mandarnos un correo les supusiera un trastorno grandísimo. Tened cuidado también a la hora de arreglar papeles. Ellos, siempre intentaran darte a escoger la opción que mejor le venga al gobierno. Cosa que todavía después de haberlo comentado en dicho curso varias veces, no me cabe en la cabeza. Funcionarios puteados por recortes y bajadas de sueldo y siguen fieles a los autores de dicha fechoría, pero eso es otra historia que quizás yo no esté preparado para opinar ni en situación de hacerlo, aunque quien sabe, si después de hacer varios cursos más, no pueda hacer una tesis sobre ello.

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...