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lunes, 7 de diciembre de 2015

Capitulo 701: Ruta roja en Monfrague, 2.015.



 Un domingo mas del último mes del presente año, nos volvimos a poner en ruta por nuestra comunidad autónoma. Esta vez por consenso entre los que solemos salir a andar casi todos los domingos habíamos decidido volver al Parque Nacional de Monfrague. Este lugar le tenemos de nuestras casas a poco mas de media hora de viaje. por lo que es un paseo el acercarnos a disfrutar de sus paisajes y su fauna. Aunque bien es cierto que en tiempo vacacional con puente de por medio, el lugar se convierte en una autentica feria y si lo que pretendes es disfrutar de la paz y tranquilidad que dicho lugar desprende, es mejor no ir estos días.



El caso es que a las siete y media de la mañana quedábamos en la plaza de Huertas, donde nos dábamos cita nueve senderistas dispuestos a disfrutar de la jornada dominical.
La mañana estaba con la temperatura perfecta para disfrutar de buen tiempo para caminar, aunque una vez que nos fuimos acercando al Parque, la niebla nos saludaba de forma espesa. Todos creíamos que estaría tan solo alrededor del río Tajo y que a la vez que comenzáramos a caminar, dicho efecto meteorológico desaparecería.
Lejos de ser así los primeros compases de la ruta fuimos caminando entre una espesa niebla que casi no dejaba ver nada de terreno. Este hecho hacia que la ruta roja que existe bien señalada dentro del parque, fuera un poco tenebrosa. Mas aun según nos íbamos adentrando entre acebuches, alcornoques, madroños y encinas.



Es cierto que los primeros kilometros de esta ruta son un poco duros y quien no este muy acostumbrado a andar, se le pueden hacer largos. Pero cada uno andando a su ritmo, puede hacer perfectamente esta ruta que es muy recomendable en este tiempo.

Entre risas y buen ambiente íbamos acercándonos al castillo con la niebla todavía por compañera. Nos temíamos todos que después de la ascensión, no podríamos hacer fotografías en la zona por culpa de la dichosa niebla. Por momentos parecía desaparecer pero unos metros mas arriba volvía a ser espesa. Y como por arte de magia y una vez coronada la subida, la niebla nos abandonaba y todos en agradecimiento a este hecho, sacábamos brillo a nuestras cámaras fotográficas. Un lujo el poder contemplar el paisaje desde lo alto del castillo y si le añades los últimos ramalazos de niebla, las fotografías quedan estupendas.


Pues después de buscar un lugar donde el fuerte aire de la zona no nos azotase en las espaldas, decidimos sacar todas las viandas y comernos el muerdino en uno de los mejores lugares donde te lo puedes comer. La zona llena de turistas, nos miraban con envidia al ver tal cantidad de comida y entre bocado y bocado y dando las gracias a los que te deseaban buen provecho, nos llenamos los estómagos para descender el camino, justo por el famoso salto del gitano, en donde ya no cabían mas coches.

 Los aparcamientos del castillo también estaban llenos y la gente aparcaba sus coches lo mas cerca posible del lugar. Siempre he pensado que no se debería dejar subir los coches tan arriba, que no pasa nada por andar unos cuantos metros mas y de ese modo la gente podría disfrutar mas de la zona. Pero los hay tan cómodos que si pudieran llegar hasta el castillo con sus vehículos, sin duda que lo harían.

Otros muchos sin embargo, preferían hacer la subida andando desde abajo del todo, niños incluidos y este hecho nos alegra a todos los senderistas que podemos caminar sin temer que un mal conductor nos atropelle a nosotros o a nuestras mascotas.

Otro de los lugares mas bonitos de esta ruta es el trozo de camino que arranca justo en el salto del gitano y te lleva a la "fuente del Francés". Daba gusto cruzarse con mas senderistas que aprovechaban que el sol se había adueñado del lugar y la temperatura era muy recomendable para caminar.

Y así, paso a paso, risa a carcajada, dichos e historias que uno va recordando de anteriores rutas, conseguimos volver hasta Villarreal de San Carlos, donde el pueblo lleno de turistas, nos volvía a recibir.

De vuelta a nuestro pueblo uno va pensando en el siguiente domingo, es una costumbre que ya hemos hecho nuestra la de elegir siguiente ruta antes de apearnos del coche.

Volveremos al precioso pueblo de Hervas, donde sin duda lo volveremos a pasar en grande, ¿acaso lo dudáis todavía?

Nos vemos por las callejas.




La ruta









lunes, 8 de diciembre de 2014

Capitulo 616: Rutas en Monfrague, verde y amarilla.



En la mañana de ayer nos volvimos a poner en ruta, y aunque la verdad que viendo el gran puente que había en el calendario, esperábamos que nos acompañara mas gente a esta ruta, no fue así, sino todo lo contrario. Entre los emigrantes del grupo, los que por suerte tienen que currar y los que últimamente pasan de andar, el grupo se va reduciendo demasiado. Seguro que dentro de poco acabaremos yendo un par de ellos a realizar las rutas y solo espero que entre esos dos que vayan, uno sea yo.

A las siete y media de la mañana quedábamos en la plaza de Huertas. Salir a la calle y ver el color de los coches y tejados completamente blancos, te avisaban para que no dejaras en casa el gorro y la ropa de abrigo. Por fin llegó el frío y con el otra manera de afrontar las rutas. Viendo que nos íbamos a juntar pocos, hemos decidido poner rumbo hasta Monfrague, donde nos esperaban las dos rutas que nos quedaban por hacer, la verde o Cerro Gimio y la amarilla o Mirador de la "Tajadilla". Cinco senderistas que retábamos a los dos grados bajo cero que a esa hora marcaba el coche. Lo bueno ha sido que durante el viaje la temperatura ha ido subiendo a la misma velocidad que amanecía y al llegar al parque Nacional, nos encontrábamos con una temperatura de seis grados.



Pocos coches en Villarreal de San Carlos a esas horas, aunque como hemos podido comprobar después, se esperaban numerosos turistas. Así que con ganas de andar para poder entrar en calor, nos hemos colgado las mochilas y nos hemos encaminado hasta el comienzo de la ruta verde, puesto que nos parecía la mejor para hacer la primera y así, poder entrar en calor mas rápido.
Si antes de llegar al parque nos encontrábamos un jabalí de bastante tamaño, ha sido comenzar a andar y toparnos con un gran venado al cual, casi no nos da tiempo a fotografiar.

La mañana prometía y a buen ritmo hemos ido consumiendo los kilómetros de esta ruta. Lo bonito estaba por venir y aunque puede ser el trozo mas duro, subir hasta el cerro Gimio es todo un placer para la vista. Si encima subes temprano, te encuentras a toda la colonia de buitres por los alrededores. Tanto es así, que un gran buitre negro nos daba la bienvenida a dicho lugar.
Las vistas son espectaculares y quieres fotografiar todo lo que hay a tu alrededor. El río Tajo luce espectacular y una especie de meandro el cual ni siquiera conocíamos, nos queda con la boca abierta. Si encima se empiezan a despertar los buitres y comienzan sus vuelos, el momento puede parecer espectacular, nos recordaban a los documentales que de vez en cuando podemos ver en la dos.





Con mas pena que pereza, tocaba volver por nuestros pasos. Aunque no es del todo circular esta ruta, la vuelta la hemos realizado por el paraje llamado "Malvecino" y sin duda que es lo mas bonito de la ruta. La cantidad de pasarelas construidas de madera y el arroyo que corre a su alrededor, hacen que dicho lugar parezca mágico. Un buen sitio para los mas pequeños, a los cuales nos hemos ido encontrando a lo largo de nuestra bajada. Nos gusta cruzarnos con senderistas y mas si son pequeños, porque eso te asegura que mas de uno no dejará el senderismo a un lado y seguirá respetando la naturaleza.











Ruta verde.
A eso de las once menos cuarto y  después de haber recorrido unos ocho kilómetros, hemos vuelto al inicio de la salida, y en el merendero que existe al lado de la iglesia del pueblo, hemos aprovechado para reponer fuerzas, antes de comenzar la segunda ruta.
El pueblo ya estaba hasta arriba de turistas y el recorrido de la segunda ruta, nos le hemos encontrado lleno de senderistas por cualquier recodo.

La verdad es que la ruta amarilla es la que menos nos llama la atención de las tres que hay marcadas. Puede ser también que las circunstancias en las que hemos realizado esta ruta, no me dejen hablar de ella de una forma imparcial.



El cansancio de la ruta anterior iba apareciendo en nuestras piernas y eso sumado al trazado de esta ruta, el cual es todo un rompe piernas, nos iba dejando sin apenas ganas de hablar. Si a todo eso encima sumas que unos tres kilómetros después de haber comenzado esta ruta, un simple resbalón que acaba con un "culetazo", me hace poner mi mano izquierda sin saberlo, justo encima de una pizarra afilada, la cual me ha rebanado un pedazo de mano. Al principio no parecía mucho dicho accidente, pero una vez visto mas despacio, podía asegurar que necesitaría algún punto de sutura. Como el dolor no era fuerte y habíamos conseguido detener la hemorragia, hemos optado por acabar la ruta, la cual seguía sin llamarnos demasiado la atención.





Una vez que hemos alcanzado el mirador de la "Tajadilla", nuestra desilusión por dicho lugar ha ido creciendo. Un autobús cargado de viajeros llegaba en ese momento. Con decenas de cámaras y grandes objetivos, han ocupado todo el lugar, por lo que nos han invitado a poner tierra de por medio y regresar al pueblo. La vuelta ha sido de las mas rápidas que jamas hemos hecho. Con una media de cinco kilómetros a la hora, hemos alcanzado Villarreal, el cual casi ni se le conocía de la cantidad de turistas que acogía en torno a sus bares y casas rurales.




Con otros nueve kilómetros sumados a los ocho anteriores, poníamos fin a la jornada de senderismo. Antes de regresar hemos preguntado por algún punto de atención sanitaria en el lugar, a lo que solo nos han contestado con un bote de agua oxigenada y un poco de algodón con lo que desinfectar u poco la herida.



Ruta amarilla.
Una vez en casa, me he acercado al centro de salud, donde me han curado la mano con aguja e hilo. Después de darme seis puntos, he podido llegar a casa y descansar.
Y ahora aquí ando, con un poco de dolor pero nada que ha un autónomo, le haga dejar de currar.

Nos vemos por las callejas.










Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...