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martes, 12 de diciembre de 2023

Capítulo 1012: Volver al "Tinao".



 

Fue entrar en aquel lugar echar un vistazo alrededor y pronto comenzar la cabeza a recordar tiempos pasados.

De repente vi a tío Ángel con su banqueta en la mano y en la otra un cubo de cinc, que colgaba del brazo. Iba camino de las pilas de cantería en las cuales se veía el pienso que echaba a las vacas suizas mientras las ordeñaba. Era la única manera de que se estuvieran quietas y no peligrara el cubo lleno de leche. Se daba buena maña para ordeñar a mano y aunque ya había maquinas en algunas explotaciones, sus vacas tardarían en ver dicho artilugio mientras Tío Ángel siguiera trabajando allí.

Con el cigarro apunto de llegar al filtro, todo se pagaba y había que apurarlos al máximo según él, o ¿acaso te regalan las boquillas? pues se está poniendo a un precio el ducados que vamos a tener que volver al caldo de gallinas, aunque una vez que nos empicamos a lo bueno, cualquiera vuelve a fumar esa pólvora.

Tuvo que ser un domingo como otro cualquiera cuando en lugar de ir a misa de doce, los amigos y yo atravesábamos el resbaladero a la carrera para que nos vieran los menos vecinos posibles, no fueran con el cuento a nuestras madres y ya la tuviéramos liada al volver a la hora de comer.

Debíamos de llamar fuerte a la puerta, puesto que a tío Ángel le gustaba atrancarla por dentro, así evitaba que se colara nadie en el tinao mientras el andaba de aquí para allá a sus quehaceres.



Si nos escuchaba pronto no tardaba en abrir, imaginaba por la hora que era que seríamos nosotros y quieras o no, le veníamos bien a la hora de ordeñar, aunque más de alguna vez nos echara la bronca por enredar con las vacas o con los chotos pequeños, a los cuales les poníamos el jersey delante imitando ser Manolete o Curro Romero. Como si los suizos fueran bravos...

Siempre nos dejaba ordeñar alguna vaca, por lo general a la más mansa que era la vaca que mas quieta se estaba aunque la tocaran manos a las que no estaba acostumbrada. De paso el trago de leche directamente de la teta era obligatorio aunque siempre lo hacíamos cuando Tío Ángel no miraba, por si se le soltaba la mano y la colleja no había Dios que nos la quitara.

Cuando terminaba una vaca, nos tocaba sacarla fuera y entrar otra, mientras otros llenaban la pila de pienso, siempre haciendo caso a las indicaciones del vaquero.

Tío Ángel era un hombre encorvado que andaba más deprisa que lo que le daban de si las piernas, pero era el hombre mas bueno y cariñoso que ningún niño de aquella época podía encontrar en todo el pueblo.

"Llévate unos calostros para tu madre, que seguro que le gustan", nos decía cuando paría alguna de las vacas que tenía, o tráete mañana la lechera que te lleves leche por haberme ayudado. Ese era aquel hombre encorvado que tantos y tantos domingos nos enseñó muchas mas cosas que el evangelio según San Lucas o San Mateo, los cuales andábamos luego preguntando a alguno de los amigos que si habían ido a misa, por si tocaba examen de religión en casa mientras comíamos...

Que gusto da volver a lugares que frecuentamos de pequeños, aunque estén en ruinas la mitad de ellos.








domingo, 8 de agosto de 2021

Capitulo 988: Forasteros en su propio pueblo.



 Era llegar agosto y llenarse los pueblos de coches raros que usurpaban los aparcamientos a los cuatro coches que pululaban por el pueblo. Los cuatro latas que se cruzaban con los seat y que veían venir los flamantes renault 9, 11, 14, 18 y los primeros 19 que eran dignos de admirar por todos los muchachos que nos sacaban de mirar un Sinca 1200 y un renault 6 y todos nos parecían unos verdaderos cochazos.

Dentro de alguno de estos que venían en agosto estaban algunas de nuestras amigas de verano que ansiábamos ver para ya por aquellos años, intentar ligar con ellas. No era fácil los primeros días de vacaciones congeniar con los nuevos inquilinos que poblaban las calles, pero en cuestión de una semana o poco más, éramos todos amigos.



El pueblo se llenaba de olor a humedad de casas recién abiertas después de todo el año cerradas, aunque muchas de esas casas eran revisadas por familiares y vecinos por lo menos una vez al mes, pero no era suficiente para que desapareciera ese olor. Ir a llamar a los amigos forasteros a sus casas era pasar un examen por parte de sus padres antes de dejarlos salir. Que si donde íbamos a ir, que tuviéramos cuidado con los coches a lo que nosotros los del pueblo, nos mirábamos perplejos pensando que los coches que había en el pueblo los teníamos todos controlados y pocos andaban por las calles una vez que las bombillas que quedaban vivas en las calles, se encendían.

Cuando los venidos de fuera se juntaban entre ellos y comenzaban a contar sus vacaciones en las playas, los del pueblo pasábamos a un segundo plano, la mayoría de nosotros solo conocíamos la playa cuando en el telediario de la primera salían llenas de gente y para contrarrestar sus batallas, los invitábamos a venirse a bañar con nosotros en alguna de las charcas que por agosto le quedara algo de agua, que no eran muchas, pero siempre había alguna aunque estuvieran llenas de cieno y de alguna que otra sanguijuela.



Cómo íbamos a pensar nosotros que a ellos y ellas les iba a dar asco bañarse en esas aguas, donde nosotros éramos felices, ellos se limitaban a vernos salir llenos de lodo con los gayumbos mas negros que el picón de encina que casi siempre terminaban en el zarzal mas cercano a las charcas.

Esos zarzales eran testigos de nuestros concursos que en agosto realizábamos, cuando estos estaban repletos de moras. El concurso era fácil, ponerse al lado del zarzal y comenzar a coger moras y meterlas en la boca, el que mas lograra meterse era el ganador. Yo no se como mas de uno no terminaba atorado de moras y si es cierto que una vez hubo un percance que derivó en posterior operación de apéndice.



Estas cosas nuestras eran admiradas por nuestros amigos foráneos como si de extraterrestres nos tratásemos, aunque a la segunda semana pudiéramos ver sus bocas repletas también de moras y sus gayumbos llenos de cieno, al bañarse en nuestras "playas"......



Hoy cuando llega agosto el pueblo sigue igual de vacío, lo único que cambia es el ver coches raros con matriculas que los autóctonos no conocemos y que por los nombres de los concesionarios, sabemos averiguar de donde provienen. Este puto virus ha cambiado nuestros hábitos y en lugar de dar besos y abrazos a quienes vienen por época estival, son mirados con caras de pocos amigos por muchos, pensando que de donde ellos vienen hay mas virus que por los pueblos, aunque todos sabemos que esta afirmación es falsa. Los que se criaron en el pueblo y tuvieron que abandonarlo no merecen que nadie les mire mal, ni que se le niegue el saludo, aunque sea guardando las distancias. Muchos de los que nunca faltaban en agosto han preferido ni venir, renunciando a su relajada y merecida estancia en su pueblo de siempre, donde nacieron, crecieron y sin duda que pasaron los años mas felices de sus vidas y que hoy no pueden volver a recrear aquella felicidad por culpa de lo que nos ha cambiado la vida a todos. Esa desconfianza que se ve en los ojos de la gente tardará años en desaparecer y de aquellos años de felicidad, solo nos quedaran estos recuerdos que hay que escribirlos para que, los que vienen detrás sepan, que hubo uno vez donde nadie fue forastero viniera de donde viniera y mucho menos en su pueblo.







lunes, 29 de marzo de 2021

Capitulo 986: Un suspiro acompasado.

 


Padre, debo decirle que hoy me armé de valor, agarré mi vara de avellano la mochila y llamé a mi perro... bien temprano ponemos rumbo en busca de nuestras raíces. No he vuelto desde hace años a pisar por allí y la verdad que no se si tengo ganas o por lo contrario, me invade el miedo y la pena al ver lo que voy a encontrarme.

El camino me lleva a recorrer día a día lo que fuimos, cada paisaje me recordaba alguna anécdota, cada cortijo que me encuentro por el camino me lleva a recordar a sus inquilinos y recuerdo el nombre de todos aquellos que años atrás, ocupaban aquellas moradas.



A medida que me voy acercando los nervios se apoderan de mi y temo tropezar y caer a lo largo del camino. La calleja está irreconocible y vuelve a mi mente la figura de mi padre el cual tenía todas las piedras encima de las paredes. No dudaba en bajarse del burro para colocar la que se encontrara en el suelo, incluso sin pertenecer a la finca que él cuidaba, Hoy por ti, mañana por mi. Ese era el lema de todos y cada uno de aquellos hombres de campo.



A pocos metros de llegar al río el paisaje es desolador. Las paredes de la calleja no existen y los dueños en lugar de levantar los portillos, han optado por la manera mas económica que es poner dos cancillas en la calleja y apoderarse de todo ese tramo. Lo sé padre, con usted esto no hubiera pasado nunca, no lo hubiera permitido por nada del mundo, pero ya ve usted lo que han cambiado los tiempos.



Desde la calleja veo el puente, aquel que tanta ilusión nos hizo cuando se construyó y el esfuerzo tremendo que tuvo que hacer mi padre y los vecinos de fincas colindantes para construirle. Recuerdo en verano como nos servía a todos los niños para tirarnos desde el. Ninguno sabía nadar pero sabíamos de sobra cual era la parte honda donde jamás debíamos de acercarnos.



Los recuerdos me vienen desordenados y las primeras lágrimas asoman en mis ojos al ver la casa donde nací, en el suelo. Quedan dos muros de pie y los pilares del medio. Lo siento padre, es verdad que jamás debí permitir esto, me arrepiento de no haber hecho algo más para evitarlo.



Me quedo mirando los restos de una zahurda la cual siempre estaba habitada por algún cochino que de tantos apuros nos sacaban sus carnes a lo largo del año, y es cuando decido sentarme en la piedra que hay al lado y dejar mis ojos a su libre albedrío. Mi perro me mira extrañado y viene a rozarme con su cuerpo para de esta forma darme consuelo. Le abrazo y sigo llorando a lágrima viva mientras me viene a la memoria el lugar donde años atrás se encontraba el gallinero. Una sonrisa me viene al acordarme del día en que tío Anselmo le regaló aquella pequeña y extraña gallina a mi padre, y que decían que era americana. La de días que estuvimos mirándola y dándola ración doble de comida para que creciera como estaban las otras... lo que hacía la ignorancia. 



En las fincas de alrededor están cortando encinas, aquellos chaparros que usted podó y guio hace años para que este fuera el resultado. Ya no se hace picón padre, las ramas quedan amontonadas en cualquier sitio y son propicias para un presunto incendio, a los cuales usted y sus vecinos tenían tanto respeto. Todavía recuerdo la chambra que usted usaba cuando iba a hacerlo y a madre remendándola cuando usted la traía llena de quemaduras y agujeros. "Algún día tu padre sale ardiendo". Susurraba madre mientras enhebraba la aguja...




Todo está en el suelo padre, no queda nadie en los campos y las tierras ya no se trabajan. Solo hay vacas que pacen en las fincas y que sus dueños se quejan de los bajos precios de las carnes y los altos precios de los piensos, todo es un desierto y de aquellos jolgorios de niños por los cortijos no queda nada.



Mientras suspiro poniendo en orden otro montón de recuerdos, mi perro me vuelve a rozar como queriendo decirme que ya es hora de emprender el regreso. Me levanto de mala gana y comienzo a caminar hasta el citado puente donde vuelvo la vista atrás para decir en voz alta, "padre perdóneme por haber consentido esto"...



En memoria de todos nuestros paisanos que vivieron en los campos pasando calamidades para sacar adelante a sus familias.


sábado, 23 de enero de 2021

Capitulo 984: No se puede vivir sin bares...



 Viernes en el calendario del viejo reloj "Casio albañil" que no se le puede cambiar la hora antigua, puesto que sus botones están comidos por el cemento, así que toca siempre hacer cábalas para saber la hora exacta que es. El mejor día de la semana y el mas largo en el curro. Desde bien temprano uno va haciendo sus planes en la cabeza a la vez que vas asistiendo a los oficiales.. Pasta, ladrillos!!! vamos no te duermas que tienes la cabeza ya en los bares..

Pues si, estoy deseando dejar de trabajar para poder tomarme una cerveza con los compañeros de curro, que aunque alguno me ha estado puteando toda la semana, el viernes por la tarde se olvida todo.

Ponnos una que pago yo... y allí uno se relaja y ríe recordando anécdotas de obras antiguas, de viajes a pueblos cercanos y de frites que se hacían al colocar la bandera justo al terminar los tejados. Sin duda los años mas felices de mi vida. Ahora te toca pedir a ti que siempre esperas al ultimo para ver si no queremos otra y te escapas sin pagar!!!! no falla, siempre es el mismo pero le conocemos de sobra y no se nos escapa.

No se si beberme otra antes de irme a duchar que hemos quedado los colegas... venga que coño, que es viernes. Los compañeros mas mayores van desfilando para sus casas y los peones de la empresa que solemos ser los mas jóvenes, aguantamos otro par de rondas o tres, según se tercie. Con nosotros se queda el soltero de la empresa que le gusta mas la leche que a los chivos, como le dicen los jefes. Quiere ponerse a nuestra altura bebiendo y pronto nos damos cuenta que se le ha subido el alcohol a la cabeza. Nos reímos y los primeros cantes salen de la garganta del compañero. Esto tiene pinta de que acabará sin irme a duchar y terminaré con la ropa del curro por todos los bares del pueblo, incluso echaremos algún baile en la discoteca, eso si, recostado a la barra siempre, haciendo compañía a los pobres camareros para no dejarles solos.



Cambiamos de bar y justo allí nos encontramos con operarios de otra empresa del pueblo y nos juntamos con ellos, puesto que llevan el mismo rato que nosotros por los bares y también parece que han arrancado a cantar. Unimos voces pero el resultado es el mismo, normal que acabemos de albañiles porque cantantes ya te digo yo que no...

Se echa la hora encima de salir con los amigos y sigo sin ducharme, !que pereza!. El compañero que sigue a mi lado dice que se va con la boca pequeña, puesto que le pregunto si quiere otra en el bar de al lado y allí acabamos los dos.

La gente entra y sale del bar, un vino, una cerveza, un cubata y el mas raro pide un café. El que tiene la voz mas potente se le escucha desde la otra punta de la barra, otros hacen algún trato con el ganado y algún paisano encarga alguna obra al maestro albañil que viene ya duchado de casa y nos mira con cara sonriente al compañero y a mi, a la vez que le manda al camarero ponernos otra ronda. !El lunes os espero!! nos dice en voz alta para que se entere la mitad del bar, porque la otra mitad anda a lo suyo.


El compañero empieza a dar síntomas de "calentura" y dice que se va, yo si voy a casa a ducharme no salgo, así que le comento al camarero amigo mío si me prepara algo para cenar. Tengo moraga recién guisada, me dice, pues venga, y allí en el rincón de la barra me aprieto la ración entre pecho y espalda sin darme importancia ninguna....

Cuando entra el primero de los amigos por la puerta y me ve ya sabe que ha habido empalme y que toca continuar con la misma ropa. Un café y un calambuco después de la ración me hacen animarme un poco mas de lo que estoy. Pido otro para el colega y dice que no, que hoy toca cerveza que es viernes y mañana toca currar hasta medio día. 


Nos vamos para el bar donde hemos quedado todos y allí uno es feliz al lado de tus amigos y amigas, donde hay una que te rompe el corazón y todavía no se lo has dicho. Hoy puede ser una gran noche para declararte y si no mañana, que hoy a lo mejor se te nota mucho que no has ido pa casa...

La ultima a las tantas en la discoteca, donde entre canciones conocidas uno se anima a bailar un rato, poco, porque se puede  mover demasiado el contenido que uno lleva encima y salir todo disparado, incluso la moraga de hace unas horas...

Cuando uno ya no puede mas decide irse pa casa que mañana es sábado y hay que salir a tomar las cañas, puesto que no me toca currar...


Quien nos iba a decir a nosotros que tendríamos que estar sin bares tanto tiempo.

La vida sin bares es una puta mierda y no entiendo a quienes jamás han pisado uno. Sin bares no se puede vivir.

Mucho ánimo a todos los propietarios y camareros de bares y discotecas, todo pasará.







domingo, 24 de mayo de 2020

Capitulo 967: Santa Rita, treinta años después.



Quedé con él para irnos temprano, las temperaturas estaban subiendo como si el verano se quisiera quitar de encima a la primavera de un plumazo. A las cinco es buena hora, aunque se que para él, puede ser demasiado temprano.

Pongo mi reloj a las cinco menos cuarto, aunque siempre me pasa que cuando quedo para ir algún sitio, no pego ojo. Vuelta para un lado y vuelta para otro y cuando parece que vas a coger el sueño, suena el desgraciado del despertador, haciendo polvo un bonito sueño donde todo era color de rosas...

Desde la ventana del salón puedo escuchar la música de la discoteca Terpsicore, no creo que tarden mucho en cerrar puesto que Suero, el pincha discos, a las cinco corta la función. Escucho de fondo la canción de los "The Runners" y no sé si será la ultima o terminará como suele hacer todos los sábados con Gwendal, con la canción Irish Jig para que todos acaben empujándose como bestias y terminen por los suelos.

Preparo la mochila y en ella abunda sobre todo el agua, hoy hará mas falta que otros años donde el frío nos suele acompañar. Cuando estoy cerrando la puerta de casa le veo venir por el fondo de la calle con ropa de fiesta y el vaso en la mano.
_ ¿No tendrás pensado venirte de esa guisa a caminar?
- Pues que le pasa a mi ropa, ¿no vale para ir a ver a Santa Rita?
_ Con la calor que dan para hoy las vas a pasar un poco putas y con los zapatos esos los kilometros se te harán eternos, pero tú mismo.
- Venga, nos vamos ya que se hace de día y nos pilla toda la calor.
_¿El vaso le dejas aquí o te le llevas?
- Espérate que apure el ultimo trago de mi ciento tres con coca-cola, que me le ha invitado Pablo antes de que Suero cortara la música. Pepe Tejero y Ballena ni me han visto salir con el vaso, si no, me hacen dejarle en la puerta.

_ Pues vamos, veremos a ver si no te quedas por el camino y tiene que ir tu padre Antonio a por ti con su renault seis rojo que está ya pa pocas.
- No, a mi padre no le molesto a estas horas, que quieres, ¿que me de una ostia? Yo soy muy cabezón y tengo en mente llegar a nuestro destino.

La noche está preciosa y un manto de estrellas lo cubre todo. Saco mi linterna de minero y me la coloco en la cabeza, menuda diferencia para poder caminar sin peligro de aterrizar, aunque mi compañero que no lleva nada, tan solo el resplandor de mi luz, no hace nada mas que tropezarse. En cualquier momento se da de bruces en el suelo y le tengo que llevar a casa.

-Cuanto invento, me dice refiriéndose a la linterna. Toda la vida hemos ido a oscuras y no nos hemos matado, aunque es cierto que algún porrazo que otro si hemos pegado.

Pues verás cuando saque el móvil y le vea, se quedará flipado, pienso mientras una brisa de aire nos da en la cara. Que a gusto!!

_ Y la novia, no ha querido venir?
- No, ella se fue para casa cuando cerraron Viñeros, vino una vez con las amigas y dijo que no volvía, no la gusta andar mucho.
_ Cuídala mucho que es muy buena muchacha y hacéis muy buena pareja. ¿ La quieres?
- Como no la voy a querer, por supuesto que si.
_ A lo mejor acabáis un día casados y formando un hogar.
- Ehhh, tranquilo que tengo diecisiete años nada más, no corras tanto.
_Solo digo que la cuides mucho y la hagas mas caso.

En media hora estábamos en la plaza de toros trujillana, vamos a buen ritmo a pesar de los tropezones que viene pegando mi compañero de ruta.
Saco el móvil para ver la hora y los kilómetros que llevamos y es entonces cuando Marcos se queda con la boca abierta.
- ¿ Y eso que cojones es? ¿ Para que sirve ese aparato?
_ Un móvil y sirve para todo. Para llamar, para saber por donde vas, cuenta los kilómetros, tiene luz, e incluso puedes hacer videollamadas para ver con quien hablas.
- ¿Como? tú te quieres quedar conmigo o que, venga llama a alguien que yo lo vea.
_ Son las cinco y media de la madrugada, a quien quieres que llame a estas horas. Luego te lo demuestro mas tarde.

Una hora después seguimos caminando a buen ritmo y en un bache que no logro ver meto el pie y tropiezo. La linterna por un lado, las pilas por otro y este cabrón descojonado de risa. Me miro la rodilla y veo sangre aunque lo que mas me duele es la cadera donde me he dado un buen golpe.
Me ayuda a levantarme y entre los dos buscamos las pilas.
- ¿ Que pilas son estas tan pequeñas? no las he visto nunca.
_ Bueno si, ya llevan tiempo en el mercado, aunque a ti te quedan algunos años para conocerlas.
- Estas bien o nos damos la vuelta, me pregunta con la sonrisa en la boca.
_ Estoy bien, solo me duele un poco la cadera pero ya se pasará. Venga seguimos.

Las primeras claras del día nos alcanzan llegando al río Magasca donde mi compañero dice que se va a refrescar, la resaca empieza a asomar y yo no sé las veces que me ha pedido agua, me temo que se nos terminará antes de llegar al destino final.
_ ¿ Que haces quitándote la ropa, te vas a bañar ahora?
- Ahora mismo, que llevo los pies cocidos de los putos zapatos.
_ Venga, date prisa que ya está aquí Lorenzo y no veas como viene de cabreado.

Un cuarto de hora  después estábamos caminando de nuevo y seguimos a buen ritmo, lo suyo es llegar a las ocho mas o menos al pueblo.

- Voy nuevo, menudo baño me he pegado y no se si por lo de noche que es todavía, pero me parecía que el agua estaba hasta limpia y todo para ser el Magasca.
_ Si, ya hay mas depuradoras que hacen ese trabajo.
- Depura que?
_ Nada, déjalo, no tengo ganas de darte mas explicaciones... Y cuéntame, ¿donde estas currando ahora?
- De albañil llevo un par de años, me gusta más que la fontanería aunque mi padre se haya cabreado por ello.
_ Bueno, la construcción también tiene mucho curro, lo suyo es aprender bien el oficio y luego en cualquier empresa podrás trabajar.
- Si, pero no veas para aguantar a los oficiales, hay días que llego mas quemado a casa que la moto de un hippy. Con unas ganas de dejarlo todo que pa que, aunque en casa no me puedo quejar, porque si he dejado de estudiar es por que yo quise, no porque mis padres me obligaran a dejarlo.
_ Pues si, ya tendrás tiempo de arrepentirte en los próximos años y de decirlo mas de dos veces al día cuando estés hasta los cojones de agua o te esté dando el sol en la cresta desde que sale hasta que se pone.

Bueno ya podemos guardar la linterna mientras seguimos a buen ritmo, los llanos de la dehesa se hacen largos y monótonos y mi compañero no habla nada, parece que vaya dormido andando, pero no tropieza desde hace mucho rato.

- ¿Cuanto dice el cacharro ese que nos queda?
_ Una hora mas o menos si seguimos a este ritmo.
- Vaya invento macho y ?queda mucho para poder tenerlos nosotros?
_ Si, algunos años todavía.
- ¿Luego todo se hará con ese trasto? No creo que se puedan hacer todos los trabajos con eso.
_ La mayoría si. Desaparecerán muchos oficios, como el sillero, el afilador, el holatero y otros cuantos mas.
- Pues vaya mierda de invento, si solo quita puestos de trabajo pa que coño lo inventan.
_ También hay nuevos trabajos, como informáticos, diseñadores gráficos, y muchos mas.

Ya se ve el pueblo a lo lejos, los tres últimos kilómetros son por asfalto y suelen ser los mas duros para los pies, aunque a mi compañero le da igual el terreno, los tiene que llevar llenos de bojas pero no dice ni pío.

_ Lo justo, las ocho y cinco y estamos. Nos comemos algo de lo que llevo aquí o vamos a la churrería?
- Que pregunta mas tonta, vamos a por un café y una copichuela.
_ Si, tú no dejes que se te baje el nivel de alcohol en sangre.
Yo me voy a comer un plátano y te espero aquí sentado.
- Como quieras, ahora vengo y llamas con ese trasto a quien sea para que vengan por nosotros.

Mi idea es volver andando, hace tanto tiempo que no hago una ruta larga que los pies me lo piden aunque no esté en mi mejor momento de forma. Pero este que se vuelva en coche, cualquiera le lleva otra vez andando de vuelta.

He tenido que ir a buscarle a la churrería para que se viniera.
- Chacho, que coño pasará en este pueblo que todos tienen una mascarilla en la boca? me ha dado un mal rollo que he estado a punto de irme sin pedir nada. Encima me dice una mujer que si yo no tengo que no entre. Me cago en to, aquí están todos zumbados.
_ Es obligatoria en sitios públicos, se me ha olvidado decírtelo.
- ¿Que coño habéis hecho para llegar a estas cosas? que miedo da seguir cumpliendo años...

_ Estoy pensando volver caminando, ahora si quieres llamo a tu casa para que vengan a por ti.
-No, yo me vuelvo contigo. ¿ Que te crees que no me atrevo?
_ Es mucha tela para no haber dormido, pero tu mismo. Lo peor es que es difícil que venga nadie a por ti una vez nos metamos en el berrocal.
- Venga, voy a por un par de cervezas para el camino y nos vamos.
_ Espera, toma la mascarilla que te denuncian como te vean sin ella.
- Cuanta puta tontería y esto como coño se pone, si parecemos médicos.

Pues arrancamos de vuelta y se que al compañero se le hará duro el camino, aunque confío que las cervezas le lleven un rato entretenido.

- Bueno y cuéntame, ¿mis amigos siguen siendo los mismos?
_ Si, incluso tienes algunos mas repartidos por toda España.
- Juer, eso quiere decir que he viajado algo, me gusta ese futuro. ¿Se han casado todos?
_ Si, la mayoría están casados y con familia. Bueno, Isidro sigue mozo.
- Que cabrón y seguro que sigue en el ejercito.
_ No, aquello ya terminó. Ahora anda por el pueblo pero ha currado por todos lados, ya sabes que no le teme a nada.
- ¿ Y quien es el primero que se casa de todos?
_ Alberto.
- Que? no me jodas, con Tere?
_ Si y de penalti.
- Jejejej, que cabrito. Y su hermano Vito sigue por el pueblo?
_ No, vive en Robledillo y tambien se casó.
- Y Angel Luis?
_ Casado con Puri y con una niña, bueno una mujer ya. Bien guapa.
- Que bien, sigue en Huertas?
_ Si, anduvo unos años por Badajoz pero ya hace bastante que se vinieron.
- Bueno y yo entonces me caso o no? tendré hijos o no?
_ Solo te puedo decir que si te casarás, pero nada mas, ni con quien ni cuando.
- Pues vaya putada, saber de todos menos de mi.
_ Así es, que le vamos a hacer.

Bueno, ya llevamos un tercio de la vuelta y el sol empieza a calentar. Las cervezas se han terminado y ya empieza a pedir agua el compañero que lleva una manera de andar un poco graciosa, será que no sabe ya como poner los pies para que no le molesten los zapatos de los domingos.

- Cuando lleguemos al Magasca me baño otra vez, vaya puta calor que hace con los pantalones estos.
_ No será que no te lo he dicho.
- Aquello que está allí sembrado que es?
_ Una bodega, el "habla".
- Que hacen vino aqui?
_ Si y muy bueno por cierto.
-Curra mucha gente del pueblo?
_ Algunos hay si.

A punto de llegar al Magasca le veo que se queda mirando las alpacas que hay amontonadas y ya sabía la pregunta al verlas tan grandes.

- Y esas alpacas como se cargan? cuanta gente hace falta para levantar una de esas?
_ No hombre, eso se hace ya con tractores, otro oficio que se está perdiendo.
- Pues de ese no me da pena, que los dos veranos que me ha tocado ir con Tino Y Saturio quedé de paja hasta los huevos...

No le ha faltado nada mas que salir corriendo al ver el agua, el baño le ha venido que ni pintado. Yo también he aprovechado para refrescar los pies que vienen algo tocados.

_ Vámonos que nos queda mas de una hora y no veas como calienta ya.
- Voy, que prisas tienes. Seguro que mañana paso mas calor haciendo hormigón en la obra.
_ Pues mira, creo que mañana tenemos los dos el mismo oficio...

Que ganas de ver la ermita de Santa Ana para saber que nos queda muy poco. El compañero viene reventado y creo que lo mejor es que vengan por el.

_ Quieres que llamemos a tu padre?
- No creo, lo que queda lo hago andando si o si.
_ Tu veras pero no te veo andar muy bien.
- Ahora nos metemos en una iglesia y recuperamos líquidos.
_ Que va, si están todas cerradas.
- ¿Como? que no hay bares? pues vaya mierda de vida tenéis, sin bares, con mascarillas puestas y sin nadie por las calles, que cojones habéis hecho?
_ Es difícil de explicar...

_Bueno pues llegamos, ahora llegas y te acuestas que mañana hay que madrugar.
- No creo que me levante en toda la tarde.
_ Seguro. Venga campeón que eres un valiente. 34 kilómetros con la ropa de los domingos, si señor....


Hoy treinta años después, he podido recordar aquella primera vez que he vuelto a realizar con treinta años mas en las costillas.

















martes, 6 de diciembre de 2016

Capitulo 786: El abuelo cubano.


Y un montón de años después, se dispuso a volver a casa por Navidad. En su pueblo natal todavía le quedaba familia, aunque cada vez mas lejana. Fue su hermana quien se puso en contacto con él, para comunicarle que le quedaba poco de vida. Un maldito cancer se había presentado y por lo visto, según los medicos, venia a por ella sin ningún tipo de cura ni escrúpulos.

El viaje se le hizo eterno; a punto de agarrar los setenta y cinco años, los huesos no están para estos trotes, pero algo en su interior le decía que debía de ir a despedirse de su hermana como ella merecía.
Sentado en aquel asiento incomodo de avión, le dio tiempo a hacer un repaso de los años vividos fuera de su tierra y se dio cuenta de cuantas cosas se había perdido. El nacimiento de sus sobrinos, verles crecer y enseñarles todo lo que a él, sus padres enseñaron. La muerte de sus padres, le fue imposible venir a despedirles como le hubiera gustado.
Llegó a la conclusión que por culpa de la política, su vida fue otra. Jamás  podría imaginar que por pensar de manera distinta a los que mandaban, debería de emigrar dejando todo atrás.

Se le venían a la cabeza los primeros meses en la isla. No hubo noche que no se acostara llorando y con muy pocas ganas de seguir viviendo. Pero se prometió así mismo, que seria fuerte y que volvería, aunque solo fuera para morir en su tierra, en su casa.

Deseaba fervientemente encontrarse de nuevo con los que fueron sus amigos cuando apenas tenia los doce años. Recordaba casi a todos, aunque pensaba que a lo mejor pocos quedarían por el pueblo. Debía de ir a tomar algún "frasquete" a cualquiera de las decenas de tabernas que existían en su pueblo, aunque a lo mejor pocas quedaban abiertas. Esto de no llegar a tiempo al mundo de las nuevas tecnologías, le privó de estar mas al tanto de todo lo que ocurría en su pueblo. Una carta cada tres meses de su hermana donde le iba contando los últimos acontecimientos. Aunque la mayoría de las veces eran noticias malas, fallecimientos de sus conocidos y poco mas. A él le daba tanta pereza escribir, que se juntaban muchas veces tres cartas de su hermana, sin ninguna por parte suya que fuera de vuelta.

Lo primero que pienso hacer, es arreglar la casa de mis padres; poco a poco sin prisas pero sin pausa, que a uno ya no le queda mucho por vivir.
Otro día tengo que ir a coger unos lagartos, echo tanto de menos su sabor, que ya ni me acuerdo. Otro día iré a ranas, tiene que haber algún carburo por casa, de cuando mi padre me llevaba con él. El charco del rio Almonte debe de estar en esta fecha lleno de barbos y carpas, cogeremos los hilos y saldremos a ellos.
No me pienso quedar sin probar unos cuantos de gurriatos fritos, seguro que en alguna de las tabernas del pueblo siguen haciéndolos deliciosos.

Me apuntaré a alguno de los campeonatos que seguirá habiendo de tiro de la rana, yo era buenísimo jugando a ella. Pocos eran capaz de meter las mismas que yo metía. Ahora de lo que tengo ganas de verdad, es de volver a escuchar cantar flamenco a alguno de los amigos que yo tenia en el pueblo. Aunque sus voces no serán las mismas, seguro que el arte no le han perdido...


En el aeropuerto le ha recogido su sobrino, ya queda poco para llegar a mi pueblo, pensaba mientras con la mente viajaba años atrás en el tiempo. Ahora el miedo se apoderaba de él por momentos. ¿Y si no queda nadie que me reconozca? ¿Y si todos han muerto? ¿Y si sigue habiendo bandos politicos en el pueblo?
Sus piernas comenzaron a temblar al ver el cartel que anunciaba el nombre de su pueblo. Todo le era tan extraño que no recordaba nada. La dehesilla donde tantas veces pastó con las ovejas de su padre no existía. Un montón de naves se había apoderado de ella. Preguntó al sobrino si allí era donde trabajaba todo el pueblo, dada la cantidad de negocios que parecía haber. El sobrino riéndose le contestó que no había nada mas que una fabrica en toda la ciudad, que tuviera mas de cincuenta personas, casi todo lo que veían sus ojos estaba cerrado o ni siquiera habían llegado abrir.

La plaza del pueblo estaba tan cambiada que creyó haberse confundido de lugar. ¿De verdad estoy en Trujillo? preguntó aquel hombre alto, delgado y moreno, que un día fue invitado a abandonar su ciudad y su país, por culpa de la política.

Tío, le voy a decir una cosa, le dijo su sobrino al bajar del coche: De lo que usted dejó atrás no queda casi nada. No se lo tome muy a pecho porque entonces deseará volver a su preciosa isla, donde según se escribe por estos lares, viven en una dictadura total, donde no les dejan vivir sin exigirles nada....

El abuelo cubano lleva un mes entre nosotros y no hay noche que no se acueste con lagrimas en los ojos. Jamás pensé que podría echar de menos la isla de Cuba y a sus gentes.

España querida, que te han hecho que no te reconozco...

Fotografías sacadas de la pagina oficial de Huertas de Ánimas.
Pagina.















jueves, 27 de octubre de 2016

Capitulo 774: Metido en mi cabeza.


Volver al mismo lugar donde pasamos tantas horas trabajando juntos fue duro. Casi sin darme cuenta donde estaba, los recuerdos vinieron a mi mente de forma rápida uno tras otro y detrás de ellos, siempre venia tu cara, tu voz, tus risas y tus cabreos. Porque tú eras una persona normal y corriente como casi todos pero con la excepción de ser un magnifico compañero, esa virtud la he encontrado en muy pocas personas y mira que me he cruzado con bastantes en este oficio nuestro.

Para ti primero estaba el resultado del trabajo y luego en un lugar muy recóndito estaba quien lo había realizado. Nunca te gustó ponerte medallas y mucho menos si a ti no te pertenecían. Fueron muchas las veces que diste la cara por alguno de los torpes peones que siempre nos asignaban a los dos y que sin duda tú dominabas mejor que yo. Tu paciencia con ellos a mi me asombraba, porque cada día nos daban mas motivos para pasar de ellos y dejarles que hicieran lo que ellos quisieran, pero en ese momento llegabas tú y con tus suaves palabras, acababan por hacerte caso. ¿Aprender?...eso ya era imposible.

Miro hacia un lado de la habitación y te veo por momentos subido en el andamio luciendo el techo de la misma. Miro hacia el patio y te vuelvo a ver preparando el emboquillado. Estoy apunto de asomarme a la calle para ver si está allí tu coche, al darme cuenta de que son ilusiones mías me vengo abajo y me aborda la nostalgia y la pena.

Y es que aun me sigo preguntando el por qué de aquella decision tuya. Aquel nueve de enero que quisiste dejarnos para siempre. Y no, hoy no es aniversario de nada, pero yo me acuerdo de la gente cuando quiero, sin esperar a ninguna fecha en concreto.

Termino mi trabajo en aquel lugar y me voy triste, me voy apenado y sin ganas de sonreírle a nadie. Solo tú tienes la culpa de mi estado de ánimo y lo sabes. Incluso parece que hayas estado allí a mi lado todo el rato que duraba la pequeña reforma que he hecho. ¿Como quieres que esté concentrado en lo que estoy haciendo?...

Si a la gente buena no se la olvida nunca, tu, amigo, eras de clase superior, aunque sabes que nunca te podré perdonar que te fueras sin despedirte y de aquella manera, la cual cinco años después, me sigue quitando el sueño de vez en cuando...
por qué??

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Capitulo 387 :La Historia de Juan Castillo.





Hoy y sin que sirva de precedente, voy a hacer una obra de caridad por todos vosotros. Sobre todo los que alguna vez en su vida se inventaron la letra de esta canción mientras la escuchaba en alguna discoteca, en alguna emisora de radio o en el casete del coche.
No mintáis puesto que yo no puedo haber sido el único que en su día se la inventó.

Aquí tenéis la letra y podéis apreciar aquellas palabras que al escuchar no sabíamos lo que querían decir y las cambiábamos por otras que a nosotros nos sonaban.
Así mismo, voy a poneros el enlace a un diccionario gitano para el que quiera buscar su significado.

Y todo eso mientras escucháis aquella mítica canción de aquel mítico grupo como era y son, Los Chichos.




Era una noche de pena y de llanto 
Puesto que todo condujo al fracaso 
iban los primos y los hermanos 
iban a chorar y los delataron 

esta es la historia de Juan castillo 
con el chivato que fue a pucabar 
tuvo un amor le quitaron la vida 
y así los barba pudieron ajar 

pero a uno de ellos le chitaron masti 
y a los tirados otros a jarchar 
pero con lagrimas en los ojos 
solo me veo y sin caridad 

tu fuiste el que lo mataste 
si y ya no puedo negarlo 
lo mate en aquel momento 
al no poder controlarme 

ahora me encuentro metido entre rejas 
y con mis niños solos en la calle 
virgen bendita de la Macarena 
apiádate de ellos que no son culpables 

en un momento de locura 
perdí la noción del tiempo 
madrecita de mi vida 
yo con 30 años encima 
aquí quedara mi cuerpo

http://es.wikisource.org/wiki/Diccionario_gitano/Vocabulario_cal%C3%B3-castellano#P
http://html.rincondelvago.com/diccionario-castellano-calo.html



Y ya de paso por si alguno siente nostalgia de aquellos años, le pongo el enlace a la pelicula "Perros Callejeros 1"


viernes, 10 de febrero de 2012

Capitulo 260: Añoranzas.




Al pasar junto a él me llamó, yo no me había percatado de su existencia, le había ignorado como a tantas otras cosas que ignoro cuando voy paseando. Me gustaría percatarme de todo lo que veo, pero es imposible por mucho que uno se esfuerce.

_¿No me conoces?
_No, le contesté secamente.
_ Pues más de un día te has tumbado encima de mí.
_Pues ahora mismo no caigo.
_Llegabas, los días que tenias miedo de la oscuridad y te metías en el medio, entre tu madre y tu padre, aunque es verdad que a quien abrazabas mas fuerte era a tu madre, quizás porque tu padre te regañaba al escucharte llegar, yo, la verdad que temía cuando llegabas, no estaba yo para soportar más kilos a mis espaldas, eran muchos años ya allí plantado aguantando una noche tras otra el peso de tus padres y el tuyo también, más de una vez.

_Pues sinceramente no me acuerdo de usted, debe de hacer muchos años que no le veo, porque si no, es imposible que me olvidara tan fácilmente de su cara.

_La verdad que ya llevo unos añitos en este portillo, a pesar de soportar más de tres mudanzas, conocer cuatro dormitorios distintos y más de una furgoneta durante mis traslados, al final tus padres se cansaron de mi, decían que ya me sonaban mucho los muelles y que era insoportable el darse la vuelta encima mía, por lo visto decían que producía un ruido excesivo y a la mas mínima que tu padre consiguió reunir unos cuantos duros, me cambio por un compañero mío, que venían de no sé dónde y que sonaban menos, aunque a la larga he de decir que ninguno llegó a batir mi record de duración, encima ellos solo tuvieron un trabajo, cuando se les fracturo alguna lamina, los dieron de baja para siempre y ni siquiera fueron validos para tapar un simple portillo o hacer de puerta de alguna cerca, trabajo que nosotros, mi hijo y yo hacemos estupendamente, a pesar de la lluvia, del frio, del calor, aquí estamos, nos cambiaron la postura y poco más. Las únicas compañeras que tenemos ahora son las avispas en verano, que se quedan a vivir entre nuestros muelles, la temperatura que llegamos a coger les viene a ellas que ni pintado, así que aquí seguimos trabajando. Muchos compañeros de mi quinta, están siendo retirados de sus trabajos y llevados a un almacén de chatarra o no sé que, como pesamos tanto nos quieren bastante en todos los sitios, no sé lo que harán con ellos en esos almacenes enormes, ninguno ha vuelto a venir a su portillo o puerta, debe ser que allí se está mejor y más calentito.

Bueno hijo, cuando veas a tus padres les das recuerdo y les dices que sigo bien, que ya no me suenan los muelles apenas nada y que sigo en el mismo portillo que tu padre me coloco aquel día gris, en el que en una vaca de su Renault 6 rojo, llegue a mi nueva casa y aquí sigo, no sé el tiempo que me quedara aquí, pero que sepas que echo de menos aquellos cuerpos tumbados encima mía y aquel orinal de porcelana, que siempre me ponían debajo….

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...