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martes, 4 de junio de 2013

Capitulo 490: Grité una noche.




No podía más, mis obligaciones me quitaban todo el tiempo libre que tenía. Tiempo que ogaño, invertía en escribir. Quizás me di más importancia de la que tenía, aunque jamás me sentí nunca como un escritor. Yo he mamado la construcción, no me saques de ahí. Pude aprender algo más, sin duda. Pero nunca puse todo lo que debía de haber puesto en aquellas enseñanzas. Siempre mi mente volvía a mis principios.

Tiempos duros, de hacer agujeros nuevos al cinturón. Los mismos que tiempos atrás te los hacia un zapatero, ahora los haces tú. Muchas horas dando vueltas a tu cabeza, que malo es tener tanto tiempo libre y no saber invertirle. Muchos se regeneran y tiran “pa lante”. Otros muchos se marginan y nunca vuelven a ser los mismos, a pesar de contar con mucha gente empeñada en ayudarles siempre. Esta sociedad sigue empeñada en dejar atrás a los que no tienen nada, sobran. Ahora más que hace algunos años atrás, donde cabíamos todos, incluso los que nunca quisieron ser partícipes de esta globalización y siempre fueron contra el sistema impuesto por este mundo. Esos ahora están peor mirados que antes. Son atacados por todo el mundo y fácilmente serán extinguidos en poco tiempo. No caben en esta sociedad, no tienen sitio.

La noche que acabé gritando volví a ser el mismo. Aquel que disfrutaba con su trabajo, con su familia y con sus amigos. Pero ya nada volverá a ser igual. No puedo olvidar los tiempos por los que he pasado, ni mucho menos olvidarme de los que están todavía en la misma situación en la que yo me encontraba. Seria de mala persona el olvidarles como si nada. No puedo, el miedo se apodera de mí casi todas las noches. Siento una ansiedad que jamás antes había sentido. Quiero hacer más de lo que puedo, como si tuviera que demostrar algo a alguien. Ese alguien que me visita en mi cama para desvelarme y no dejarme dormir a pierna suelta. Yo le grito para que se vaya, y a veces, me hace caso y se va. Sin embargo, otras noches se acomoda a mi lado y me hace pensar más de la cuenta. No quiero bajar la guardia, todavía es pronto.

No disfruto escribiendo, todo me da igual. Tengo montones de cosas que contar y sin embargo llego a casa y no lo hago. Soy demasiado blando y yo no era así, pero ese que me visita por las noches, me hace serlo. Me acojona si planeo escribir contra alguien o contra algo.

Sin duda que esto se pasará, no sé cuándo pero espero que se pase pronto y si no, pues fue bonito mientras duró. Me duele por mis lectores habituales a los cuales dejaré colgados. Lo siento de verdad. A lo mejor confiasteis más de la cuenta en este mediocre escritor.

Espero que el tiempo lo cure todo y me ayude a volver a escribir y si no, pues tendremos que conformarnos con releer todos los capítulos escritos hasta la fecha, que sin duda nunca creí que fueran tantos.
Mientras tanto, seguiré gritando por las noches hasta que desaparezca este miedo atroz que se ha instalado en mi mente y que por lo visto, no tiene pensado irse de momento.


Volveremos o a lo mejor, no.

lunes, 14 de mayo de 2012

Capitulo 290: Eternamente agradecido.






Una de las cosas más gratificantes que me están ocurriendo desde la publicación de mi primer libro, ha sido el poder compartir con los lectores del mismo sus impresiones.

No siempre tienen porque ser buenas, es más, como ya dije en anteriores artículos, hasta prefiero que algún lector me dé un “palito” de vez en cuando, es mejor para mi futura carrera como escritor, que tus lectores te pongan las cosas claras desde el principio, para en el futuro saber por dónde debo caminar.
Es muy gratificante que algunos te comenten que el final es triste, que si puede haber segunda parte, que porque no le hice un poco más largo, etc. Todo eso me ha hecho volver a pensar en mi libro, tanto, que ya tengo en mente quizás empezar a escribir de nuevo y aprovechar este estado de ánimo que tengo ahora y que nada tiene que ver con aquel estado que me llevo a escribir mi libro, aunque quizás tenga que agradecer a aquel momento “malo” de mi vida, sin él, este libro no hubiera visto la luz o hubiera sido un libro como otro cualquiera, con un final que todo el mundo esperaba y que a mí no me hubiera gustado para él.

Hoy recibí la visita de una mujer mayor, a la vez muy inteligente y culta, con miles de libros a sus espaldas leídos y con varios de cientos de poesías escritos que pronto verán la luz también y podremos leer todos y disfrutarlos. Es un orgullo que una mujer como esta venga a tu casa a que le dediques el libro y a la vez te comente parte del mismo. Uno se queda ante tal petición casi sin palabras, yo que solo soy un escritor principiante y casi sin público, de repente estas visitas de gente culta te suben a una nube y ahí me quedo un rato a pensar…… será que el libro merece la pena, es la conclusión con la cual acabo antes de volver a la realidad.

Merche, que así se llama la mujer, ha estado debatiendo conmigo el final del libro, y quizás ella en el final que esperaba, podía tener razón, pero lo bueno de poder hablar con el autor de un libro es que si explicas lo que querías narrar y el estado en el que estabas mientras le escribías, puede hacer cambiar de parecer a cualquier lector y ella así me lo ha comentado al acabar nuestra charla, como me gusta el roce cercano con gente mayor que han vivido tantos y tantos momentos de todo tipo en sus largas vidas, el día que los vamos perdiendo es cuando nos vamos dando cuenta lo que dejamos escapar.

Antes de despedirnos me ha instado a que me comprometa a que no sea mi último libro y yo todavía sin creerme aquella visita, la he dicho que quizás “palacio de cristal” tenga segunda parte, la sonrisa que he visto en su cara me lo ha dicho todo, a esta mujer el libro la ha encantado y solo por gente como ella y todos los que ya le han leído, quizás merezca la pena embarcarme en la aventura de escribir la segunda parte, aunque una cosa he aprendido, despacito y con buena letra se hacen las cosas mejor, que con prisas y con la intención de hacer solamente negocio. Nuevamente, muchas gracias a todos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Capitulo 244: El tiempo entre costuras.







La verdad que no sé como puntuar el libro, quizás ante tanto piropo como había escuchado acerca de esta novela creo que me ha decepcionado un poco. Me esperaba una novela igual de romántica pero creo que me la esperaba más deprisa, para mi gusto está contada demasiado despacio aunque he de decir que está muy bien argumentada y muy currada, una novela con tanto nombre y tanto hecho político de aquellos años, debe de ser muy difícil de documentarla, debes de estar investigando en cada línea que estas contando y por eso quizás guste más a la gente.

De las seiscientas y pico de páginas, he pasado por un momento sobre la cuatrocientas y algo que noté como me empezaba a aburrir la novela, no sé el motivo ni la razón, me suele pasar con algunos libros de los que leo que tienen demasiado de buena crítica, me espero otra cosa y cuando me sumerjo en el, acabo aburriéndome quizás por esperar otra cosa sobre el mismo.

La verdad que metidos en el tiempo que estamos viene bien leer algo de aquellos años de antes, durante y después de la guerra, nos puede ayudar a ser mas fuertes anímicamente, porque entonces era cuando había una gran crisis y no lo de ahora, más que crisis yo diría que había calamidades por doquier, mucha hambre, pero no la de ahora que te apetecería comerte un muslo de pollo y no te llega el sueldo, aquella hambre era hambre de verdad, de pasar días y días sin probar bocado, rebuscando por todos sitios donde encontrar algo que te viniera bien para el estomago y te ayudara a sobrevivir, eso es lo que era una crisis y no le de ahora.

Que si recomiendo el libro?? Por supuesto, pero yo no me haría ilusiones ni tendría verdadera prisa en leérmele. Aquí os pongo el argumento según la escritora:
 La joven modista Sira Quiroga abandona el Madrid convulso de los meses previos al alzamiento arrastrada por el amor desbocado hacia un hombre a quien apenas conoce. Con él se instala en Tánger, una ciudad exótica y vibrante donde todo puede suceder. Incluso la traición.

Sola, desubicada y cargada de deudas ajenas, Sira se traslada accidentalmente a Tetuán, capital del Protectorado Español en Marruecos. Espoleada por la necesidad de salir a flote, con argucias inconfesables y gracias a la ayuda de nuevas amistades de reputación un tanto dudosa, forjará una nueva identidad y logrará poner en marcha un selecto taller de costura en el que atenderá a clientas de orígenes lejanos y presentes insospechados.

A partir de entonces, con la contienda española recién terminada y los ecos de la guerra europea resonando en la distancia, el destino de Sira queda ligado al de un puñado de carismáticos personajes --Rosalinda Fox, Juan Luis Beigbeder, Alan Hillgarth-- que la empujarán hacia un inesperado compromiso en el que las artes de su oficio ocultarán algo mucho más arriesgado.


Pues nada mas, que sepáis que es solo mi opinión, seguramente habrá gente que se le haya leído y le haya encantado.

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...