viernes, 2 de noviembre de 2018

Capitulo 926: Oviedo- Cudillero.


Dicen los asiduos a las excursiones que realiza nuestra amiga Paqui de viajes estivalia, que un par de semanas antes de la fecha indicada van imaginando todos las aventuras y desventuras que les acarreará dicho viaje. Y es que son tantos los que llevan en sus espaldas que lo mejor para todos es que en cada viaje se pueda recordar algo. A parte de ser una vivencia nueva les sirve como experiencia para si volviera haber una segunda aventura igual, saber cómo actuar.




Como ya tengo dicho en mas entradas de mi blog el grupo que solemos acudir a estas excursiones solemos ser los mismos, pueden variar siempre algunos, pero el grueso del pelotón nos conocemos desde hace tiempo, por lo que la convivencia durante el fin de semana es mucho más amena que si no nos hubiéramos visto nunca. Así mismo intentamos que los nuevos se integren rápido y disfruten más que nosotros si es necesario para que vuelvan a repetir en nuevas excursiones.




La que hicimos el pasado fin de semana estaba prevista que discurriera por tierras asturianas, siempre solemos organizar una ruta senderista que al fin y al cabo es por lo que empezamos a salir en estas excursiones, así que debemos seguir la tradición y seguir caminando por todos los rincones que vamos conociendo cada año.


Sobre las doce y media de la noche arrancaba el autobús que iba a ser nuestro hogar durante casi todo el fin de semana. Con casi setenta personas pasaron a por nosotros un cuarto de hora después y todos acomodados emprendimos el viaje no sin antes saludarnos unos a otros y observar e intentar conocer a los nuevos que se animaban por primera vez a acompañarnos. Este viaje hemos echado de menos a tres compañeros siempre fieles que por motivos familiares no pudieron acompañarnos, una pena porque nos acordamos mucho de ellos.




Cuando sabes que el viaje es tan largo uno debe tomarse el tiempo con filosofía y si eres de los míos, que no somos capaces de echar si quiera una cabezadita pues hacemos lo posible para matar el tiempo hablando con los compañeros de asiento,con el móvil, con la radio o que se yo, el caso es recortar minutos al reloj. Lo bueno de haber realizado tantos viajes es que uno tiene anécdotas de cada uno de ellos y con los compañeros de autobús los vamos recordando e intentando imaginar cual será la aventura siguiente.




Una parada al cabo de tres horas de viaje, estirar piernas, beber o comer algo y de vuelta a tu asiento, pensando que sería un lujo hacer lo mismo que el de dos asientos mas adelante y roncar igual que hace él. Emparejar con hinchas de tu equipo que van a Bilbao a ver el partido me ayuda a recortar el tiempo de parada, me alegra ver amigos que hace tiempo que no veo e intercambiamos impresiones de nuestro club.




El tiempo que nos va a hacer durante todo el fin de semana no parece ser que sea bueno y hay previsto lluvia y nieve, aunque a nosotros no nos para nada y bromeamos con ello. Una segunda parada para desayunar y esperar que el amanecer nos deje ver algo de paisaje, aunque sea lluvia. Fue rápida la forma en que la nieve nos sorprendió a la salida de un túnel y el que mas y el que menos se asustó al ver la cantidad que caía. Fue poco rato hasta que abandonamos el puerto y nos adentramos en Asturias donde fuimos en busca del lugar donde comenzaba la ruta de las "Xanas".
El guía nos espera en el lugar y contesta a los viajeros a sus preguntas a cuanta de la ruta, que si es larga, que si es dura, que cuantos kilómetros son, etc. Algunos se piensan hacer la ruta y otros la mayoría, buscamos las mochilas, los trajes de agua y los paraguas y nos encaminamos a devorar otra ruta nueva. El guia bromea con la gente y les dice que no es muy dura sin avisar de que con lluvia la ruta es el doble de dificil y algo peligrosa, así que una vez que estas en el camino lo mejor es disfrutar todo lo que uno pueda, como dice mi amiga Nieves, la compañera de viaje mas valiente y divertida que uno se pueda echar al lado, venir hasta aquí e irme sin hacer la ruta no me lo puedo permitir, así que a mi paso y con mis compañeras al lado iremos caminando poco a poco.




La ruta es preciosa y hay tramos que si se parece un poco a la famosa ruta del Cares que realizamos dos años antes y que recordamos según vamos andando. Aquel día pasamos calor y en esta otra el agua no nos abandona en todo el recorrido. Debemos ir muy pendientes del suelo, cualquier resbalón puede costarnos un disgusto y aunque andemos mas despacio es preferible llegar sanos y salvos.

En la mitad del camino llegamos a uno de los pueblos que esta ruta atraviesa y es el único momento donde la lluvia nos da una tregua y nos deja comernos el famoso muerdino. Se agradece que por lo menos este momento podamos disfrutar todos juntos sin mojarnos.
Al lado del guía repasamos lo que queda de ruta y algunos protestan al saber que van a hacer mas kilómetros de los que les habían dicho, aunque la protesta no les sirva de nada y lo mejor es ante la vuelta de la lluvia, colgarnos de nuevo la mochila y seguir caminando. El color verde predomina en todas las laderas y las casas de los concejos cercanos ayudan a ver un paisaje único y típico de Asturias.




Terminar una ruta de estas es sin duda un logro para cualquier senderista que orgulloso celebra ver de nuevo el autobús, aunque sea con las ropas empapadas y las secuelas de algún percance nada serio.
En el autobús no nos da tiempo a entrar en calor y pronto nos estamos bajando en Oviedo, justo en la puerta del hotel nos quedan y una vez con las llaves de las habitaciones buscamos donde dejar cada uno su equipaje y veinte minutos después estamos llamados a sentarnos en la mesa a comer. El tiempo justo para una buena y calentita ducha que nos relaje y ponernos ropa seca.





En la comida lo pasamos bien contando nuestras peripecias en la ruta puesto que cada uno tiene alguna anécdota que contarnos mientras los demás escuchamos atentos e intercambiamos vivencias. Orgullosos de poderla terminar terminamos de comer y unos deciden ir a conocer la ciudad y otros decidimos descansar un rato y dormir algo para por la noche aguantar un rato más por Oviedo. La lluvia sigue acompañándonos y los paraguas son imposibles de olvidar en ningún lado que uno entre, puesto que al salir sigue lloviendo con las mismas ganas.



La cena es a las nueve y allí nos volvemos a ver todos o casi todos, puesto que algunos deciden cenar por alguna de las muchas sidrerías que hay al lado de donde nos hospedamos.

Buscamos algún lugar donde pongan buena música y se pueda beber algo que no sea solamente sidra, y lo encontramos muy cerca del mismo hotel, Oviedo es una ciudad con mucho ambiente y eso anima a mezclarse con los habitantes e intentar disfrutar de la noche asturiana.
Aunque da pena irse a la cama el cansancio se apodera de nuestros cuerpos y como nos espera otra jornada de turismo el día siguiente decidimos irnos al hotel.

Levantarse con el mismo aspecto en el cielo y lloviendo con las mismas ganas pocas veces lo vemos en nuestra Extremadura, así que lo mejor es disfrutar de estos cielos y bajar a desayunar, y antes de volver a montarnos en el bús salir a conocer algo más de la ciudad mas limpia y cuidada que he visitado hasta la fecha. Da un poco de envidia sana no poder presumir de vivir en un lugar que esté igual que esta ciudad y esa conversación llevamos justo al montarnos de nuevo en el autocar para ir hasta la preciosa localidad de Cudillero, donde pasaremos el domingo hasta que nos volvamos para el pueblo.



El paisaje es precioso y nos sorprende la cantidad de fábricas que hay por la zona justo antes de llegar al lugar donde nos dejan los conductores. El puerto es el único lugar para este tipo de vehículos puesto que luego no pueden circular. Seguimos sin soltar los paraguas y por momentos la lluvia aprieta más que el día anterior. Ante tal situación decidimos entrar en algún bar a tomar algo y así pasar la mañana hasta que decidamos donde comer.






Tenemos suerte de dar sin querer con un pequeño bar de los de pueblo, especie de taberna que siempre hubo por mi tierra y donde nos mezclamos con los clientes locales, con los que siempre me gusta hablar. Una conversación muy amena mientras degustamos alguna cerveza. Que si no conocen Extremadura, que si alguno de ellos lo tiene pendiente, que si otro conoce alguien de por allí y nos aconsejan que visitar en el pueblo o en los que hay alrededor, a lo que les comento que a las cuatro de la tarde nos volvemos para la vieja y lejana Extremadura. Nos comentan que seguro que tendremos nieve en el camino puesto que la televisión informa de que en el puerto de "Pajares"hay problemas.


Casa Mari se llama este lugar y puedo decir que si vais por allí es de los mejores lugares que existen para comer. Un trato exquisito y rapidez en el servicio a parte de aconsejar divinamente que comer o que beber. Allí emparejamos varios compañeros de viaje que también habían preguntado por el lugar para comer. Entre risas, cachopos y pescados pasamos el rato y mirando de reojo el reloj para no llegar tarde, ( una cosa importante en estos viajes, respetar las horas acordadas) nos tomamos el café y nos despedimos de los lugareños poniendo rumbo al puerto donde nos espera el autobús.

Colocar las compras de ultima hora y tomar asiento esperando que a televisión se confunda y no sea tanta la nieve que nos espera.
Un par de horas después estábamos parados por culpa de la fuerte nevada que caía y viendo trabajar a las quita nieves que nos dejen pasar. Una hora y media allí parados agobian un poco puesto que te hacen cambiar los planes del día siguiente quien pueda hacerlo, otros pensamos en lo poco que vamos a dormir y descansar. El paisaje es precioso si no fuera por lo peligroso de la nieve y cuando el autobús se pone de nuevo en movimiento los aplausos entre los viajeros no tardan en llegar.

Hay ganas parar un rato para evacuar las vejigas y ese rato lo pasamos bien con algunos mensajes de móviles que compartimos con todo el bús. Es aquí cuando nos enteramos de que el puerto había sido cerrado una hora después de pasar nosotros, por lo que suspiramos de haber tenido suerte de poder pasar.
Seguimos el camino echando la cuenta de la hora que llegaremos y lo poco que vamos a dormir pero en el fondo vamos contentos de haber vivido otra aventura en un solo fin de semana que aunque parezcan cortos si los planeas bien pueden dar mucho de si, en eso es experta nuestra amiga Paqui que se desvive por organizar cada vez mejor las rutas para los que nos atrevamos a montar en ese autobús, disfrutemos de nuevos sitios y conozcamos nuevos lugares.

Un placer haber compartido viaje con todos vosotros y nos vemos de nuevo en el siguiente, donde seguramente que disfrutaremos de aventuras nuevas.

Nos vemos por las callejas.

P.D: Que difícil es hacer fotos lloviendo....











jueves, 4 de octubre de 2018

Capitulo 925: Ninguna son iguales.




Y quieres en lo mas hondo de tu alma que sí lo fueran, y recuerdas fiestas pasadas llenas de momentos entrañables con miembros en la familia nuevos que venían por primera vez a conocer lo que tantas veces habían oído de sus mayores y parecían esos días los mas semejantes a vivir en el paraíso. Aunque en el fondo dijeras que las fiestas son sin duda para los mas jóvenes de la casa que vienen a mesa puesta y mesa quitada, sin apenas pisar la casa nada mas que para acostarse un rato antes de que cualquier cohete o petardo le despierte de su débil sueño. No te importa nada tener que irte un rato antes que ellos para prepararlo todo. Tú hace años que pasaste por lo mismo y fuiste aquel joven que solo acudía por casa en busca de "perras" y un rato te reconciliabas con la almohada.

Este año no será igual para muchos, siempre falta alguien importante en muchas de las familias y quedan pocas ganas de fiesta cuando te toca pasar por ello, a pesar de que seguro quienes falten desde su zona elevada desde donde nos contemplan, intentaran hacer a sus familias salir un rato a cualquiera de las decenas de actos que hay en estas fiestas, sabiendo que quedarse en casa no va a solucionar tu pena. Pero que difícil es reponerse a estas perdidas y vuelves a recordar años anteriores cuando alguna de tus hijas o nietas fue dama de las fiestas. Y dejas a tu mente recorrer cada paso que ese año la familia dio en cada uno de los actos y te vuelves a acordar de aquel amigo que no sabes cual de tus hijos trajo a casa y que falto de entrenamiento el segundo día pedía clemencia para que nadie le molestase y le hiciese volver a salir. Una sonrisa recorre tu rostro pero el dolor es mas fuerte y tu mente vuelve a recordar a quien este año no estará con nosotros. Vuelves a maldecir a quien te le arrebató y reniegas de todos los santos a los cuales años atrás rezabas y dabas gracias. Hoy perdiste la fe y cualquiera en tu lugar hubiera hecho lo mismo. Si hay Dios jamás se podría haber portado tan mal con una familia buena que jamás hizo daño a nadie y que nunca tuvo nada suyo y cuando lo tuvo no dudó nunca a la hora de compartirlo.

Mis años de celebraciones pasaron a la historia a pesar de que mi parte nadie se la bebió. Fui feliz con los míos, con mis amigos y siempre fui un buen embajador de nuestras fiestas, las cuales viví siempre a tope. Hoy veo los primeros hierros y mi cabeza vuelve a llenarse de dolor. No tiene nadie culpa y envidio a quien vuelve a celebrar un año más las fiestas como si tal cosa, sin echar de menos a quienes faltan, yo no puedo ni tampoco lo intento.

Ninguna de las fiestas son iguales por mucho que quieras que se parezcan, por eso cuando puedas salir a disfrutarlas no te lo pienses, vívelas a tope sin mirar para los lados y piensa que a lo mejor las del año que viene pueden ser diferentes.

Mi recuerdo para todos los que este año faltaran en nuestras fiestas.

Fotografía: José Manuel Andrade.



lunes, 24 de septiembre de 2018

Capítulo 924: De la Victoria, a la Morena.


Y un año después de mi primera aventura que finalizaba en Guadalupe tras salir desde Belén, y a pesar de no tener nada claro el querer repetir dicha ruta, me dispongo a contar esta aventura que sin duda es una de las mayores satisfacciones que me puedo llevar desde que hace años comencé a hacer senderismo.

Y como ya os dije la primera vez que realicé esta ruta, su organización comienza la semana antes, aunque la fecha de realizarla se pone bastante antes. El sábado anterior al día señalado los participantes nos damos cita en un precioso lugar donde nos hacen sentirnos como en casa. Allí degustamos lo que los propietarios han adquirido, para al finalizar el evento pagar entre todos los gastos. En dicha cena los nervios se van apoderando de los que tenemos pensado realizar la ruta completa y también supongo que los que se incorporaran por el camino también sentirán cosquilleos en las tripas. Este año nos informan a todos que no contaremos con coche de apoyo y esta noticia la verdad que me acojona un poco, puesto que los mejores recuerdos que tengo de la ruta del año pasado eran los encuentros con dicho coche con Manolo al volante. Es una pena que este año no haya podido acompañarnos y le hemos echado mucho de menos.


Así que sin el coche de apoyo, las mochilas iban a pesar bastante mas este año, a todo eso había que sumar que la temperatura iba a ser alta y por lo tanto el liquido elemento había que llevarle en abundancia. Menos mal que el bueno de Flores nos hizo un favor y nos iba a esperar después de los primeros dieciséis kilómetros para poder reponer las mochilas y beber y comer algo fresco en ese momento.

Pero antes de eso hay que decir que la novedad de este año era que en lugar de salir desde Belén, a nuestro guía se le ocurrió que la salida la podríamos hacer desde el castillo de Trujillo, allí nos dimos cita los cinco "zumbad@s que nos atrevimos a realizar la ruta completa. A las cuatro y media de la tarde con la fresca, decidimos ponernos en marcha aunque por culpa de las señales de trafico y sus cambios de fines de semana, la compañera Merche junto a su marido Julio, llegaron un poco mas tarde, por lo que la marcha comenzó a las cinco menos diez de la tarde. Daba igual, el calor era el mismo y daban ganas de quedarse de invitados en una boda que se celebraba en uno de los jardines contiguos al castillo.

Despidiéndonos de los familiares nos poníamos en marcha con el cosquilleo en el estomago propio de la aventura que teníamos por delante. Cruzamos la plaza mayor donde sin duda que fuimos observados por todos los que colmaban las terrazas refugiándose del sol, que a esa hora se dejaba caer con ganas.

Un rato por la carretera de Madroñera hasta llegar a la calleja que nos alejaba del asfalto, mucho mejor aunque dicha calleja no está muy limpia para andar que digamos. Hay que beber mas de lo habitual puesto que en esa hondonada no corre nada de aire y el calor es insoportable. Deseamos todos salir de dicho lugar lo antes posible y así los cinco aligeramos la marcha para llegar un poco mas alto donde el aire se mueva un poco. Y parece ser que si, que algo se mueve mientras vamos controlando los kilómetros que llevamos y los que nos quedan hasta nuestro encuentro con Flores y Dora, los cuales nos esperan en el kilómetro dieciséis. Antes de llegar a ellos nos espera una de las cuestas mas duras de todo el recorrido y que uno tiene en la mente desde el año pasado. Las orejas se ponen tiesas y cuando coronas el cerro no tienes ganas de hablar. Lo mejor es pensar que nos queda muy poco para el avituallamiento y la voz del compañero Carlos es correspondida al otro lado por nuestro salvador. Al verle me dan ganas de darle un abrazo sabiendo que en una nevera trae un melón y alguna cerveza fresca. Yo tengo hambre y me acuerdo del bocata de patatera que llevo en la mochila y que regado con un par de cervezas me sabe a gloria. Sin duda es el mejor momento de la ruta y así lo hago saber a mis compañeros de viaje los cuales se descojonan cuando al ponernos de nuevo en marcha lo vamos hablando. Reponemos el agua de nuestras mochilas y ya sabemos que desde ese momento y hasta que no lleguemos a Berzocana no volveremos a ver a nadie que nos sirva de "aguaor".

En un principio nos deberíamos de encontrar con dos compañeros que saldrían desde Madroñera, pero por lo visto prefieren en lugar de esperarnos, comenzar ellos la marcha. Los llevamos delante por lo menos una hora y en ningún momento nos llegamos a encontrar, por lo que Carlos, Merche, Andres, Charo y un servidor seguimos caminando y recortando kilómetros a la ruta. El calor desaparece un poco con el atardecer, pero sigue la temperatura alta para la época y la sensación de bochorno es inmensa. Algún que otro tropiezo y una caída son los síntomas de que la luna no es tan intensa como aquella ruta que realizamos por los llanos de Caceres de la cual mis pies todavía no estaban del todo recuperados.

Hay que tirar de luces y al llegar al cruce de la carretera de Garciaz, mis compañeros deciden parar para comerse su primer bocata el cual yo había dado cuenta suya bastante rato antes. Allí me como alguna barrita energética y decido cambiarme de calcetines y tirar de crema refrescante para los pies, este año uno va mas equipado para intentar que los pies no sufran tanto. Allí sentados se está en la gloria y da pereza seguir caminando aunque bien es cierto que debemos de seguir para no hacer esperar mucho rato a los que mas adelante se unirán a la marcha en Berzocana, pero para eso todavía nos queda un rato.

Sobre la una de la noche el cuenta kilómetros marca 35 y es el momento en que los ciervos del lugar comienzan con el espectáculo de la berrea, por lo que es mejor no hablar nada y dejarse llevar por los sonidos de este momento.
El año anterior mi peor recuerdo fue los kilómetros que había que realizar por carretera hasta llegar a Berzocana, por lo que este año iba preparado mentalmente para no agobiarme tanto como el año pasado y la verdad que los pies me responden muy bien, lo peor es que el agua que llevo está congelada y no logro beber mucha cantidad. Seguimos comisqueando algo entre frutas, dulzainas y barritas para seguir caminando. La media que llevamos es buena y vamos pensando sobre la hora en que llegaremos a Berzocana. Los compañeros que se unen llegaran al pueblo sobre las tres y media pasadas y nosotros lo haremos si todo va bien pocos minutos después. Pero antes de plantarnos en Berzocana nos queda otra gran cuesta que subir y las fuerzas van siendo escasas, mi compañero Andrés y yo bromeamos y a la vez nos animamos pensando en el bocata que nos espera regado de nuevo con cerveza fría y eso nos va dando los ánimos que nos son necesarios para coronar. El amigo Carlos nos dice que no va muy bien y que su estómago no responde. No tiene hambre y no quiere beber nada, al coronar la cuesta decide sentarse un rato pues tiene mareos y allí le esperamos Andres y yo, mientras las dos mujeres mas valientes que conozco, siguen hacia delante para no asustar a la comitiva que espera ya en el pueblo.
Un par de minutos de descanso y Carlos se levanta para seguir caminando, habla poco y de aspecto no anda fino, hay que esperar la evolución en el pueblo de Berzocana para ver si continua el camino o se queda allí.

En Berzocana llegamos a la misma hora que entra el otoño, a las tres y cincuenta y seis minutos en el reloj de la farmacia la cual marca veinticinco grados, bastante calor para estar en este pueblo. Los que esperan se ponen contentos de vernos pero no tanto como nos ponemos nosotros. Como el año anterior seguí el mismo ritual de ir hasta el pilón que hay cerca de la plaza y meterme dentro de el. Con el agua helada los pies y las piernas suelen en un principio, para luego después de cinco minutos allí dentro la sensación de alivio es enorme. Mi compañero Carlos sigue mis pasos pero no logra recuperarse con el agua, lejos de ello parece que el agua fría le sienta peor y el color de cara no es el mejor que ha tenido. Va pensando mientras volvemos con el grupo en abandonar y tal decisión me llena de pena puesto que recuerdo el año anterior como otros dos compañeros de ruta tuvieron que hacer lo mismo que él. Pero sin duda la decisión es la mejor que se puede tomar en ese momento, puesto que es ahí el ultimo lugar donde pueden ir a recogerte y como bien dijo el bueno de Carlos, lo mejor para no romper el grupo era quedarse allí. El bocata ya no es prioritario y a pesar de alegrarme por la cerveza fría que allí me espera, no dejo de acordarme de la decisión del compañero. Esta ruta es tan exigente que una vez que llevas cincuenta kilómetros y sabes que los que te quedan son veinte, uno prefiere dejarlo allí mismo, aunque duela la decisión.


Nos recuperamos del mazazo y una vez terminado el bocata seguimos caminando rumbo a la rotonda que hay cuatro kilómetros y medio mas arriba y donde nos esperan otros cuatro compañeros entre los que se encuentran los mas longevos del grupo, Andrés padre con sus 75 años y esas ganas de caminar, ¡que grande!. Con él recorro gran parte de los últimos kilómetros contándonos nuestras cosas y compartiendo inquietudes.

A pesar de que hay muchas bajadas pronunciadas mis pies prefieren las cuestas, eso de ir frenando a estas alturas las rodillas lo sienten demasiado y cuesta bastante completar los últimos kilómetros.


La alegría que uno siente al llegar a Guadalupe solo puede saberse si en tus pies llevas setenta kilómetros y un montón de horas caminando, por mucho que te lo expliquen es indescriptible lo que tu cuerpo y mente sienten.

La visita a la virgen completa el recorrido, aunque son difíciles de subir los últimos escalones puesto que las bojas asoman en las heridas mal curadas de la anterior ruta Cacereña.

Y para celebrarlo compartimos unas cervezas y buscamos a los conductores que nos regresaran a nuestras casas, no sin antes comprar el clásico numero de lotería de navidad que jugaremos los senderistas que nos hemos dado cita este año, bien sea desde el principio o bien uniéndose por el camino.

Orgullo es la palabra que describe mi sentimiento un año más. Gracias a mis compañeros de "locura" con los cuales uno iría caminando al fin del mundo, es un verdadero placer el ser aceptado entre ellos.

¿Volver? hoy seguro digo no, mañana será otro día.








domingo, 9 de septiembre de 2018

Capitulo 923: Cuando la víbora se inyecta su propio veneno.


Seguramente que si me pilla en otra época ni siquiera le hubiera echado cuenta al asunto, porque otra cosa no, pero las espaldas las va teniendo uno llenas de todo tipo de improperios a la misma vez que vas cumpliendo años. Pero hay cosas que uno no puede dejar pasar por alto cuando de grandes mentiras te rodean. Aunque se perfectamente que quien me conoce de verdad no dudaría de mi verdad.

El hecho es que estos días atrás saliendo del consultorio médico al cual acudí a curarme el dedo que me reventé currando, después de escuchar los consejos de nuestra  ATS Graciela, (la cual aprovecho desde aquí para revindicar una calle con su nombre en Huertas de Ánimas,) salí en busca del coche. Al montarme en el mismo y arrancar, justo a la altura de la farmacia emparejé con una vecina la cual me comentó algo sobre una obra que tenía pendiente de hacer de un amigo suyo, sus palabras fueron que ya tenía elegido el  suelo que había de colocar en su casa. A la misma vez que hablaba con esta vecina salía de la farmacia mi suegra, que venía de hacer alguna compra de la farmacia. Al verme se acercó hasta el coche para preguntarme como había quedado de la cura, a la vez que saludó a la vecina que había allí conmigo hablando. Como por suerte uno últimamente anda bastante liado con el trabajo, una tercera vecina se acercó a preguntarme como andaba una obra que estaba haciendo en un local de Trujillo el cual tiene que limpiar ella, por lo que la conversación se alargó unos minutos.

Si esta tercera vecina no me llega a contar el otro día la historia que ha creado la víbora que desde un balcón próximo a donde se produjo nuestro encuentro engendró, ni me hubiera acordado de aquella conversación.
No es normal que personas tan mayores que andan intentando superar enfermedades graves se dediquen a otras cosas que no sean vivir en paz con ellos mismos, por si tuvieran la mala suerte de no superar dichos dolores y dejaran de existir, siempre pensé que esto sería al revés y quien una vez hubiera visto los pies a San Pedro, la forma de vida hubiera de cambiarles. Parece ser que por lo menos esta vecina a decidido todo lo contrario y da la sensación que desea que su mal se extienda sobre el pueblo.

La historia que se ha inventado es de ser tan mala persona que me parecen igual de mala gente las personas que se lo han creído, puesto que su veneno lo extendió rápidamente por los lugares donde este ser se mueve.

Ese día fallecía en Huertas Don Paco Bravo, un huerteño que no dejó indiferente a nadie del pueblo, unos defendían sus ideales y otros estaban totalmente en contra de ellos. Entre estos últimos me he encontrado siempre, pero lo mejor es que siempre que pude se lo debatí en vida por lo que ya sabía Paco que nuestras ideologías eran totalmente contrarias. Esto no quiere decir que compartiera con él que Huertas se mereciera un trato mejor por parte de todos los gobernantes que hemos tenido. Desde su postura siempre defendió eso y hay que reconocérselo.

Pues la historia inventada desde un balcón fue que las tres personas que había alrededor de mi coche y yo, nos burlábamos y reíamos de la muerte de Paco, así como si festejáramos ese hecho. De verdad que cuando esta vecina me contó el bulo que había movido por el pueblo esta víbora, no podía dar crédito a lo que escuchaban mis oídos. Tuve que volver a decir a esta mujer que me repitiera lo que me había contado.

Estoy un poco triste puesto que jamás pensé que se pudiera caer tan bajo e inventar este tipo de historias y sobre todo que las inventen personas que lo estén pasando supuestamente mal, puesto que ya no sé si será verdad.

Así que prefiero contar estos bulos por aquí y dejar las cosas claras desde un primer momento.

Hay "víboras" que cuando se inyectan su propio veneno son letales. !Que pena!.




sábado, 8 de septiembre de 2018

Capitulo 922: Mare, mare, mare no mate usted al pollo.


El concurso de gallos empieza antes del amanecer, como si de los mismos premios EMI se tratara se disputan el primer puesto. Sin duda que el americano es el que mas posibilidades tiene, su voz aguda llega mucho mas adentro.

Huele a tierra mojada y por la ventana aun abierta, entra un mas que bienvenido aire. El verano parece que toca a su fin, pero los extremeños saben que aunque amague con irse, hasta octubre seguiremos aguantándolo.
En la calle se oyen los primeros síntomas de vida humana, persianas que suben y otras que bajan puesto que hoy se pueden permitir el lujo de darse la vuelta en la cama y dormir un poco más. Hay si yo pudiera!! piensan los mayores que sobre las seis de la mañana les es imposible seguir conciliando el sueño.

Encienden la radio al mismo tiempo que calientan el café, este ritual es imposible de perderle a pesar de seguir cumpliendo años." No sé porqué la enciendo si se perfectamente lo que van a contar"...
 Lazos amarillos que unos ponen y otros quitan. Pateras que siguen llegando con supervivientes que abandonan su tierra por culpas de guerras promovidas por quienes se niegan luego a acogerles, empresas que se ven obligadas a cerrar a pesar de algunas tener superávit. Y sobre todo la guerra de partidos políticos los cuales se echan en cara cosas que cuando unos gobernaban no hacían y ahora que no gobiernan exigen a quienes lo hacen y viceversa. !Que mas da quien mande si los jodidos seremos siempre los mismos!

Y de las noticias regionales pa que voy a hablarles, podía comenzar diciendo el locutor de radio que simplemente lee lo que tiene delante de sus ojos, tiene que ser difícil contar siempre las mismas noticias sin poder decir por ejemplo algún taco, como podía decirse a la hora de contar que una vez más el tren extremeño se vuelve averiar. Que no queremos AVE, que no, queremos un tren que tarde lo menos posible en llegar a los destinos sin que se quede por el camino y tengamos que hacer trasbordo en mitad de nuestros campos y subirnos en autobuses que si los hubiéramos cogido antes ya estábamos en nuestros destinos finales.
La despoblación es otro tema candente a la vez que los agricultores andan a leches como siempre por culpa de los precios y los seguros ante el mal tiempo, putos intermediarios que se lo llevan calentito sin mancharse un solo dedo, podía rematar el locutor.

El café cuece encima del fuego, siempre me pasa lo mismo por quedarme pensando en buscar soluciones a los problemas de los demás, no se me va esa costumbre de la cabeza, !como si fuera tan fácil!.

Hoy tarda mas en amanecer, las nubes se han tragado el sol y tardaran algún rato más en devolverlo. No huele a pan nuevo pero no importa, seguro que no nos quedamos sin el. Dejo de escuchar al locutor por un momento o por lo menos no le presto atención cuando miro el calendario y veo que hoy es día ocho de septiembre y en ese momento vienen a mi mente aquellos años en los que en Trujillo se celebraba el día de Extremadura. Que despilfarro decían algunos, que manera de presumir de lo que no tenemos, decían otros, pero nosotros los beneficiarios eramos los putos amos. ¿Estamos mejor ahora sin gastar aquellas pesetas? permitirme que lo dude. Que bien lo pasamos y cuanto dinero dejaba aquella celebración en la ciudad, que no quita que también viniera acompañada de multitud de destrozos.

Vuelvo a prestar atención al locutor cuando acaba de pronunciar la frase de !Feliz día de Extremadura! y pienso en tanta gente en ese momento que tengo que agarrarme a la encimera por que parece que estoy algo mareado. Son tantos los paisanos que tienen que celebrar el día de su comunidad fuera de ella que alguna vez dentro de la misma lo celebraran solo cuatro, a pesar de los discursos facilones de quienes manejan nuestros impuestos. Que "jarto" estoy de ustedes señores políticos; esta frase tampoco podrá decirla el locutor al terminar de dar esta noticia y mientras me bebo el ultimo trago de café antes de visitar a "roca", juego a rematar frases que queden contenta a la ciudadanía.

Tren averiado: mis cojones están colgados.

Extremeños emigrantes: nos la siguen metiendo por detrás y por delante.

Comunidad con más parados: Mentira, estamos todos "colocados"....

Mare, mare, mare no mate usted al pollo, que la gallinita quiere matrimonio.
Mare, mare, mare no lo mate usted, que la gallinita deja de poner, de poner, de poner.....

Feliz día, paisanos.







domingo, 26 de agosto de 2018

Capitulo 921: De la Montaña, al castillo de Trujillo.


Dicen algunos que estamos tontos, otros nos dicen que si hacemos estas rutas es porque estamos muy descansados y otros, los mas numerosos, nos dicen que tenemos unos huevos mas grandes que el caballo de Pizarro. El caso es que mientras escribo estas letras me lamo mis heridas aun frescas por el nuevo reto que hemos vuelto a conseguir.

Y es que basta para que alguno de este valiente grupo proponga algo, para que de momento y como si de un reto imposible se tratara todos los demás nos empecemos a preparar para conseguirlo.
El tema del senderismo extremo es tan vibrante, que todo va unido entre si, desde una buena compañía, una buena estrategia y sobre todo una preparación psíquica y mental que debe estar por encima de cualquier cosa.

Como viene siendo habitual la preparación del evento comienza con una cena la semana anterior donde se acaban de pulir los detalles de la misma. En esta ocasión había que aclarar los participantes y quienes serían los encargados de llevarnos en los coches hasta el comienzo de la ruta, el santuario de la Virgen de la Montaña en Cáceres. Desde allí el final sería el castillo de Trujillo en un principio, puesto que la patrona de la ciudad ya está en la iglesia de San Martín en la plaza Mayor.
Tan importante somos quienes nos atrevemos a realizar estas rutas como quienes nos animan a ejecutarlas.

Sobre las cinco y media de la tarde nos dábamos cita en la plaza de toros de Trujillo para desde allí desplazarnos hasta el santuario de la montaña en la ciudad de Caceres. Ultimo vistazo a las mochilas por si se quedaba algo atrás y visita a la Virgen donde los creyentes le piden que les ayude a realizar la ruta a cambio de alguna promesa. El lugar está lleno de gente y comentamos entre nosotros que pocas veces hemos estado en el.
Toca despedirse de los conductores y colgarnos las pesadas mochilas para comenzar a descontar kilómetros caminando por la famosa sierra de la mosca en dirección a la localidad de Sierra de Fuentes.
El calor todavía es intenso y las gorras y gafas de sol son imprescindibles para los primeros kilómetros. Según lo planeado la ruta rondaría los cincuenta y dos kilómetros si todo discurría bien y no había ningún despiste por nuestra parte o algún camino o calleja cortados como suele pasar en rutas poco transitadas. Pronto nos dimos con una puerta con candado que nos hace desviarnos un poco aunque pronto volvemos a coger la ruta marcada por nuestro compañero Carlos, que sin duda es quien mas trabaja para que todos podamos hacer estas rutas. Aunque alguna que otra vez le hacemos de rabiar diciendo que vamos a cambiar de serpa para perdernos menos.

La ruta la iniciamos ocho amigos entre ellos dos pedazos de mujeres que nada puede con ellas. Como yo las digo a Charo y Merche que son de otro planeta, que su preparación y mentalidad es increíble y que son un ejemplo para el resto de mujeres. El guía Carlos, el amigo Juan Andrés sin duda el mochilero mas grande puesto que es el portador del botiquín, tan pronto te saca una tirita como te da un poco de "reflex", a parte que de conversación anda bien y sobrado y eso ayuda en momentos duros de la ruta. Carlos el de las "Huertas" es sin duda el senderista mas duro que uno puede llegar a conocer, nunca jamás le he visto en ninguna ruta quejarse de cansancio o alguna boja y como buen compañero siempre va animando a los que nos pueda costar más. El amigo Jorge que nos acompañó el año pasado en la ruta de Guadalupe la cual no pudo terminar. Hablamos durante esta ruta mucho de aquel día metidos los cuatro en el pilón de Berzocana disfrutando del agua fría y a punto de llorar del cansancio tan enorme, unido a las bojas de los pies, las cuales le hicieron abandonar aquel día la ruta. Sin embargo en esta ha sido de los que mejor la ha completado y yo sin duda que me he alegrado dentro de lo que mis dolores me han dejado, por él. Jose Manuel debutaba hoy en una ruta larga y extrema y como buen debutante pues nos ha llevado a todos muy pendientes de él. A pesar de que los primeros veinte kilómetros los ha completado medianamente bien, de ahí hasta su abandono ha sido todo un suplicio tanto para el grupo como para él. Sin duda que hay que preparase un poco mejor para estos retos y no basta saber que si fulanito es capaz de hacerlo yo también lo voy a conseguir.

Y el octavo miembro del grupo un servidor que hoy he sufrido en mis carnes y huesos el dolor extremo de una ruta que se me ha atragantado casi desde la mitad, donde una vez devorada una suculenta cena mi cuerpo y sobre todo mis pies no me han respondido como yo esperaba. Y es que a parte de no haberla preparado bien físicamente, mentalmente no estoy bien últimamente y tengo la cabeza llena de un montón de cosas las cuales no las tengo organizadas y eso me come mucho tiempo a lo largo de las noches y no puedo dormir como a mi me gustaría. Que no tiene que ser escusa para lo que he sufrido hoy pero si físicamente no andas muy sobrado la mente pasa a ocupar un lugar fundamental y yo hoy no estaba preparado.

A pesar de todo he disfrutado durante muchos kilómetros de la ruta, la sierra de la mosca, la parada en Sierra de Fuentes donde una jarra de cerveza bien fría nos ha ayudado a calmar la sed. Y sobretodo caminar bajo la luz de la luna la cual la costó quitarse de encima los primeros compases alguna nube de calima que había en el ambiente. Una vez alcanzados los primeros cordeles lo único que íbamos haciendo era recortar kilómetros, coger un punto de referencia para cenar aunque luego la verdad es que hemos parado donde nos ha parecido.

Lo mas entretenido estaba por venir, puesto que en la localidad de Plasenzuela habían quedado para unirse a nosotros otros tres compañeros senderistas, entre otros el mas mayor de la expedición que con setenta y cuatro años se ha ventilado los veinte kilómetros que nos quedaban desde allí hasta Trujillo.
Como el debutante de la ruta iba tan tocado hemos contactado con los nuevos senderistas para que en lugar de esperarnos en el pueblo bajaran por una pista hasta donde llegaríamos nosotros, así por lo menos le quitaban a él y a nosotros, otros cinco kilómetros de sufrimiento y de espera, una de las cosas que queman mucho cuando no eres capaz de pillar tu ritmo.
Con nuestras linternas y los benditos móviles nos hemos localizado y ha sido uno de los momentos que mas me he alegrado de ver a gente nueva, porque como buen compañero además de poner el coche también traía algo fresco para que pudiéramos hacer otra parada en este pueblo.
Rellenar botellas de aguas las cuales estaban agotadas y algún que otro trago de cerveza fresca para variar, frutos secos alguna barrita energética casera y despedirnos del chófer y el retirado, el cual seguro que ha aprendido mucho de esta ruta.

Los demás comenzamos de nuevo a caminar buscando el pueblo de la Cumbre y sabiendo que nos quedaban los últimos veinticinco kilómetros, aunque el guía decía que eran algunos menos...
Lo mejor es que teniendo compañeros nuevos puedes cambiar de conversaciones que con los primeros senderistas estaban ya un poco agotadas. Contarles la experiencia que llevábamos vivida y entre todos y descontando kilómetros.

Yo antes de llegar a la Cumbre venía muy tocado pero debía de luchar con mi mente para poder terminar la ruta. Recordando la de Guadalupe donde hubo momentos en los que también estuve a punto de abandonar, me acordé del comodín del red bull que también me funcionó aquel día. Así que al llegar al pueblo cumbreño un plátano y esta bebida a parte de un pequeño descanso y a buscar el ultimo cordel que nos llevara hasta Trujillo.

Se me han hecho eternos estos últimos kilómetros y si no hubiera sido por los ánimos de Antolin y Rocío no hubiera sido capaz de terminar. Las bojas se apoderaban de los pies y mejor no quitar las botas para ver lo que había por estos rincones. Ante la posibilidad de esperar allí a que algún coche viniera a por mi he decidido seguir caminando a un ritmo menor que el del grupo, sabiendo que este camino e es bastante familiar loo cual me ha venido mucho peor que si no hubiera andado nunca por el. Las ganas de llegar al puente del Magasca eran enormes y el amanecer nos ha sorprendido justo allí. La luna que nos había acompañado toda la noche se despedía de nosotros para que el sol nos acompañara los últimos metros.
Las piedrecillas del camino molestaban cuando las pisaba y las ultimas rampas las he ido subiendo a la vez que de los zarzales iba pellizcando alguna que otra mora y mis dos ángeles de la guarda siempre alrededor mio. Los demás cada pocos kilómetros hacían un alto para esperarnos y cuando hemos alcanzado Trujillo justo por la zona de Villamosquito la sensación era difícil de describir, puesto que era tal el sufrimiento que traía que no me he puesto ni contento de poder terminar esta emocionante ruta.

Algunos deciden subir a la plaza para terminar el reto delante de la patrona, otros decidimos esperarles en un bar cercano a donde teníamos los coches para desayunar todos juntos.
Y allí sentados hemos terminado los últimos compases de un día que recordaré siempre y donde he aprendido de nuevo a sufrir hasta limites irreconocibles por mi parte.

Gracias a todos y todas por dejarme ser participe de estas aventuras aunque en este momento mientras escribo esto pienso que será la ultima, aunque como dicen Charo y Merche, de aquí a una semana estarás pensando de nuevo en la de Guadalupe la cual ya la han puesto fecha para últimos del mes que viene. Espero si al final me animo a realizarla que pueda terminarla en mejores condiciones que esta.

Nos vemos por las callejas a la luz de la luna llena.
















domingo, 12 de agosto de 2018

Capitulo 920: Trujillo y sus arrabales.



Aprovechando el 196 aniversario de la independencia de Huertas de Ánimas me pongo a relatar algunas cosas que parecen ser que se asemejan a lo que ocurrió por aquellos años y que desembocaron en dicha demanda del arrabal que la Diputación de Caceres llevó a efectos.

Uno se imagina como debían de estar estos ciudadanos cuando llegaron a esta ultima conclusión y no creo que hoy en día estemos menos abandonados que entonces.
Son muchos los vecinos de cualquiera de los cuatro arrabales que componen el núcleo de Trujillo que no se quejen del trato que hacia ellos dispensa este ayuntamiento. La dejadez por parte municipal llega ya a extremos incomprensibles por muchos vecinos y cuando lo mas eficaz hubiera sido juntarse todos y aunar fuerzas, es todo lo contrario y en dichos arrabales cada uno hace la guerra por su cuenta sin buscar aliados y cayendo en sacos rotos las demandas que son cursadas desde redes sociales unas y otras en el mismo ayuntamiento, eso si, teniendo que esperar en algunas ocasiones un tiempo largo para que alguien te atienda.

En Huertas de la Magdalena han tenido que ser los propios vecinos los que han limpiado los tragantes y barrido alguna de sus calles para cuando han celebrado sus fiestas. Como me contaba alguno de ellos él cual me decía que luego en procesiones y otros eventos el alcalde y algún concejal más, están los primeros.
Otra de la protesta antigua que siguen persiguiendo es la canalización de aguas residuales que llegan del arrabal de Huertas de Ánimas, en el cual alguno de sus vecinos también sufre en pleno siglo 21, tener que aguantar olores inmunes todos los meses del año. La respuesta de la concejalía siempre es la misma, "estamos trabajando en ello". Pero son muchos los años que este regato corre a su libre albedrío, a pesar de que se construyó la depuradora y años después entró en funcionamiento. Cuando lo mas lógico hubiera sido canalizar primero todo y luego hacer dicha obra. Pero en este municipio todo funciona igual, para ejecutar alguna obra por pequeña que sea hay que esperar al dinero de la Diputación u otro que venga de Europa, porque este ayuntamiento está mas arruinado que la ermita de Santa Ana.

Sus proveedores no dan mas género porque algunos llevan sin cobrar mas de un año y lejos de ir quitándose ronchas, buscan nuevas empresas que les abastezcan, puesto que como no les deben nada, juegan con esa ventaja. A los que adeudan se tiran de los pelos al saber que encima de no cobrar sus deudas, van a su competencia a hacerles lo mismo que a ellos pero como en la ciudad todos nos conocemos, cada vez son menos los empresarios trujillanos que se arriesgan a abastecer al consistorio, por lo que son empresas foráneas a las que hay que recurrir para si quiera poder comprar una bombilla.

En la calle donde vivo hay cuatro farolas, las dos de las esquinas llevan fundidas una un año y la otra va camino de batir el récord. Ante mi insinuación a los obreros electricistas del consistorio su respuesta es la de siempre, no tenemos esas bombillas en existencia y a pesar que lo han expuesto al concejal de obras varias veces, siguen sin venir los recambios. Como no vayan a algún almacén a 400 kilómetros de aquí donde nonos conozcan, no creo que nadie les fíe mas material.

En el arrabal de Belen a punto de comenzar sus fiestas los vecinos se quejan del estado de su plaza y la calle principal que es donde discurren todos los actos y este año han tenido que ir a decir que por lo menos les tapen los baches que existen en la plaza para que en la verbena nadie se pueda torcer un pie. Estos amigos me comentan lo mismo que en las "Huertinas" veras como a la procesión no fallan, a lo que yo les respondí, pues meterle por todas las calles que estén en mal estado y que el mismo vea con sus propios ojos como tiene a los arrabales, porque como no sea ahora en las fiestas, ya no vuelve hasta el año que viene.

En el Pago de San Clemente ya dan por perdido que ellos pertenezcan a Trujillo y son los propios vecinos quien con sus herramientas y las de los dueños de las mansiones que por allí existen, quienes van limpiando lo que va haciendo falta por lo menos para evitar posibles incendios.

Lo del concejal de medio ambiente es caso aparte y me da pena porque siempre nos hemos llevado bien, pero sin duda que este cargo se le ha quedado muy grande a David y lo mejor que podía haber hecho desde hace tiempo es haber saltado del barco como ya hicieron otros, que dicho acto no le va a eximir de sus culpas, pero ahora que el señor alcalde ha sido nombrado por su partido secretario ejecutivo de Medio Ambiente... que sea el mismo el que se vaya entrenando y de ejemplo de lo que significa el cargo que ostenta.
La gestión del punto limpio es un cachondeo y los jardineros trujillanos están hartos de no tener un lugar donde depositar todos los restos de podas, aunque por lo visto no son todos, parece ser que hay miramientos también en este tema, tu si, tu no.

En lo que respecta al servicio de limpieza es imposible que los arrabales estén tan sucios y abandonados como lo están ahora. Y si no fuera por la sana costumbre de personas mayores que siguen barriendo sus puertas y las de algún que otro vecino más, no se podría andar por las mismas.
Pero claro, aquel convenio que se firmó engañando a los trabajadores por parte de uno de los concejales que abandonaron el barco, a los cuales se les prometió que sus derechos y nominas permanecerían intactas añadiendo incluso mas trabajadores siendo menor el dinero de la concesión a la empresa que optaba a la misma, cosa que mosqueó mucho a los propios trabajadores que años después echan de menos su antiguo contrato y su antigua empresa, con la que funcionaban mucho mejor en todos los sentidos. Y no es lógico que si hay mas trabajadores y menos habitantes, la ciudad esté tan sucia y los arrabales ya ni te cuento, seguro que en 1822 Huertas tenía las mismas calles que existen hoy en día, con el mismo pavimento y sin alcantarillados.

Y cuando hablas con vecinos y amigos y estos están de acuerdo en lo que aquí expongo, solo me saben decir y preguntar la frase a la que tengo tanto odio que dice" ya, si tienes razón, pero ¿ a quien votamos?"
Con un buen amigo que no nació en Trujillo pero que lleva aquí muchos años, siendo uno de los habitantes que mas tiempo dedica a adecentar su propia calle haciéndose cargo de un jardín abandonado por parte del ayuntamiento, comentábamos esta pregunta del a quien votamos y yo le preguntaba a él si no hay nadie en esta ciudad que se pueda y quiera hacerse cargo del endeudado ayuntamiento, y después de darme algunos ejemplos creo que todo apunta a la vuelta de un ex

Desde el blog de la oposición como le llaman algunos seguiré recogiendo quejas y por supuesto defendiendo mis impuestos, sin pertenecer a ningún partido político a pesar de que siempre me quieran encasillar dentro de uno de ellos para de este modo atacarme y poder defenderse. No, aquí no hay ningún color solo hay ganas de que luchen por mi pueblo y ciudad, dejando de gastar dinero en circo para "conquistarnos" cuando hay tropecientas mil cosas mas urgentes. Empresarios trujillanos que las pasan putas para llegar a fin de mes por culpa del dinero que el consistorio les adeuda y que en algún caso pueden verse afectados ciudadanos de los arrabales, dejando de recibir alguno de los servicios de transporte que hoy en día aunque sean pocos, existen.

A mis paisanos arrabaleros de Belen que disfruten sus fiestas sin tropezarse y a los huerteños hoy que cojamos una copa y brindemos por el 196 aniversario de aquellas palabras que pronunció aquel secretario del ayuntamiento:

Establézcase Ayuntamiento desde luego en el Arrabal de Ánimas de la ciudad de Trujillo, desde inteligencia de esta resolución al señor Jefe político para que la lleve a efecto: y en cuanto al señalamiento del término y propios con qué sostener las cargas municipales informen los recurrentes."


196 años de nuestra independencia.



Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...