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Sufridores del blog.

lunes, 18 de julio de 2011

Capitulo 177: El chaval del pañuelo.







La verdad que hoy es uno de los días que no sé por dónde meter mano a lo que quiero contar, a pesar de contar con el beneplácito del protagonista del capítulo de hoy.

El titulo de hoy, le he copiado de una canción de los Ecos del Rocío, ya, algunos de los lectores habituales no tendréis ni puta idea de quien son esos que digo, otros en cambio, los conocéis de sobra. Tienen más de 30 discos en el mercado y sus letras se caracterizan siempre, por ser desgarradoras, pero a la vez, totalmente actuales; tuve la suerte de conocerles en persona un año que vinieron a cantar a la plaza de Almaraz, a pesar de estar aquel día de despedida de soltero, nos controlamos para poder asistir al concierto y luego venirnos a continuar con la despedida.



Pero bueno, eso no es el tema que hoy quería contar, este fin de semana ha sido muy enriquecedor a la hora de captar ideas para poder escribir de ellas luego aquí en el blog, muchos vecinos de Huertas que siguen mi blog, saben que a la mas mínima que me están contando algo, mi cabeza empieza a funcionar y es fácil que luego la historia salga aquí, por eso otros muchos antes de seguir hablando conmigo, se paran y dicen, “No se te ocurra ponerlo en tu blog” !!!!!! que no!!!, no te preocupes, que no escribo nada de eso.

Pero lo de hoy, a pesar que al estar de fiesta y no recordar la mitad de las cosas que hablamos, (que tendrá el alcohol que me hace perder memoria,grrrrr) estaba consensuado.

Y._¿Te importa que te pregunte de lo tuyo?

R._No, no me importa.
 
Y._ Te parece mal que lo ponga en mi blog??

R._Que va, haz lo que quieras, tienes mi permiso para ello.

Y._¿ Como recuerdas el día que te dijeron que tenias un cáncer?

R._ Pues la verdad que no me puse muy nervioso ni nada por el estilo.

Y._ Pero no sé, algo sentirías por dentro distinto a lo que puede sentir una persona que la dicen “tiene usted amigdalitis aguda”, por ejemplo, no?

R._ Hombre, si te soy sincero, al principio no te lo crees, luego según vas viendo que es verdad, sobre la marcha puedes sentir algo de miedo, pero solo los primeros días, luego sabes que contra más valiente seas, más oportunidades tienes de vencerle.

Y._ Esta entrevista es en plan amigos, tú lo sabes, por eso no quiero que sea una entrevista cualquiera, tampoco me interesa hacerte recordar aquellos días chungos que pasastes, pero hay una cosa que me impresiona solo al oír la palabra, ¿Me puedes decir que se siente cuando te dan la quimioterapia??

R._ Pues es una sensación rara y difícil de explicar para el que no se la ha dado nunca, al principio sientes un alivio grande, pero según pasando el día te vas poniendo como diría yo, como si estuvieras revuelto, no siempre te pasa eso, pero hay sesiones que te caen mejor que otras.

Y._ ¿Qué tal llevaste la historia del pelo?

R._ Me lo tomé a cachondeo, el de la cabeza no me importaba, lo malo era el del cuerpo, me jodia mucho el estar quitándome pelos de encima todo el día, pero bien.

Y._ Una de las cosas que más me impresionan cuando vas a ver un enfermo de cáncer, es que tienes que ver a más gente con lo mismo por allí cerca, ¿Tu como llevabas él convivir con enfermos que a lo mejor estaban más graves que tu y que por lo tanto, te podían restar tu animo a la hora de luchar?.

R._ Pues al principio si te podía impresionar algo, pero luego la verdad que he sido uno de los enfermos que más ánimos iba dando por toda la planta a los demás, lo decían todas las enfermeras.

Y._ Es cierto, se que una de las cosas buenas que te ha servido a la hora de vencer la batalla fue tu estado de ánimo y el estar siempre de cachondeo, pero, seguramente más de una vez estarías con los ánimos por los suelos, ¿Cómo eras capaz de disimularlo?

R._ Bueno, es cierto que hay días que ves que te hacen falta más fuerzas que otros días, y el cuerpo no te responde a la hora de pedirle que siga luchando, yo para que nadie me viera venirme abajo, intentaba siempre estar con buen talante delante de la gente, cuando estaba solo, pues alguna que otra vez me he venido abajo, pero fueron pocas veces.

Y._ Lloraste alguna vez?

R._ Si. No muchas, pero si.

Y._ ¿Qué importancia tiene la familia en estos casos?

R._ Pues que quieres que te diga, la familia es el 90% de tu seguro de vida, apoyándote en ellos es todo mucho más fácil de sobrellevar, además, tu conoces a mis hermanos, ellos siempre me decían que era un quejica, que tenía mucho cuento, etc. Seguramente que lo decían para animarme más todavía.

Y._ Pues sí, ten por seguro que te lo decían para eso, aquí cuando les preguntábamos, nos decían que las estabas pasando muy putas, pero que nunca lo demostrabas delante de ellos, por cierto, también nos contaban que nunca llegaste a perder el apetito, ¿era cierto?

R._ Bueno (risas), algo de apetito pierdes, tu sabes lo que yo como y aquella comida pues dejaba mucho que desear, pero es verdad que cuando desperté de la operación, lo primero que dije antes de que tenia sed, como le pasa casi a todo el mundo, fue que tenía mucha hambre (risas)

Y._ Ahora ya, vas a tus revisiones cada equis tiempo y todo va como siempre, ¿No te has planteado el ayudar a enfermos de cáncer con alguna charla, algún coloquio, alguna visita a hospital, etc.?

R._ La verdad que los médicos y enfermeras me decían lo mismo, al ver las ganas de vivir que tuve desde que empecé y lo bien que lo llevaba y la suerte que he tenido de que no estaba mi día entonces, puede ser que algún día, ojala que las charlas no tengan que ser a enfermos del pueblo.

Y._ ¿Crees en Dios?

R._ ………….

Y._ Vale, entiendo que no quieres responder, no pasa nada, no te voy a obligar en ninguna de las preguntas.
Ya estamos acabando, pero antes de tomarnos otro cubata para celebrarlo, ¿Qué has aprendido de lo que te ha pasado?

R._ Me gusta esta pregunta, creía que no me la ibas a hacer nunca (risas), pues mira, he aprendido a apreciar las cosas insignificantes que antes ni si quiera mirabas, he aprendido que lo que vivimos es un regalo, que cualquier día te puede tocar la china y salir de aquí “zumbando”, he aprendido que el dinero no lo es todo, que no pienso ahorrar nunca y quedarme sin poder tener ese capricho que antes de pasarme esto, no lo tenía por el mero hecho de tener que ahorrar por “cojones”, me he dado cuenta de los buenos amigos que tengo y de los que decían que eran mis amigos y que a raíz de esto, me he dado cuenta que cada vez me sobran mas dedos de la mano para contarlos……. Me he dado cuenta que la familia es una cosa importantísima en nuestras vidas, que pena me da la gente que son familia cercana y por cualquier tontería dejan de hablarse, no lo entenderé nunca.

Y._ Bueno, pues hasta aquí hemos llegado, por cierto, una cosa que te tengo que decir a parte de darte las gracias por ser tan cercano y dejarte entrevistar, ¿Qué cojones haces fumando?

R._ Bahhhhh, si no fumo casi nada!!!!, venga vamos a tomarnos otro calambuco !!!!!!!!!!!!!!!!

Y._ Muchas gracias otra vez, Raúl. Dale un beso al "pieza" de tu hijo Daniel.

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