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Sufridores del blog.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Capitulo 602: La página noventa y nueve.



Me comentaba el otro día un amigo, la poca importancia que yo, le había dado a tener un libro en el mercado, con lo difícil que según él, es hacer esto. Fue una conversación un poco embarazosa para mi, no me gusta que me alaben nunca, ni siquiera cuando lo merezco. El caso que por causas del destino, ese mismo día escuché en un programa  de radio un proverbio, que no recuerdo de donde era, en el cual se decía que todo libro que se haya escrito, si su página noventa y nueva es interesante y no te deja indiferente, ese libro merece la pena de leer.

Como podéis imaginar, ese mismo día cuando llegué a casa, lo primero que hice fue coger mi libro, el cual solo al ver la portada, me hizo recordar muchas cosas. Aquellos días de duro trabajo en lo referente al libro y de trabajo nulo en lo referente a mi verdadero oficio. Días de agobios y de miedos infundados visto lo visto años después.

Me puse mi libro delante y me fui directo a la pagina noventa y nueve, la cual comienza asi:

_ Vale, nosotros vamos a seguir con lo nuestro, si necesitas algo, estamos detrás de aquella casa que se ve al fondo. Le dijo Mario.
_ Ok, si necesito algo os llamaré.

Los dos compañeros se fueron donde tenían el corte abierto, aunque Fran ya no estaba allí Psíquica-mente, físicamente si, pero su cabeza había volado ya de aquel palacio y lo mas seguro es que no volviera nunca más.

_ Se jodió Mario, se jodió el asunto. Se han reído de mí, en mi puta cara y no me he dado cuenta. ¿Como he podido estar tan ciego?, decía Fran con las manos puestas en la cabeza.

_ Tranquilo tío, que lo mismo es una falsa alarma, ¿cómo va a meter aquí a gente que lo mismo no tiene ni papeles?

_ Sí, eso es lo que buscan estos ricos de mierda, explotar a los inmigrantes y jodernos a los autóctonos. Venga, a pasarlas putas ahora para llegar a fin de mes. Y mi parienta con depresión encima. Yo no sé cómo voy a salir de esta, la verdad.

_ No me seas pesimista Fran, que teniendo salud, de todo se sale, veras como encuentras pronto algo.

_ Que no Mario, que la cosa pinta mal por todos lados, que tendremos que volver a coger la maleta como ya hicieron nuestros abuelos y salir zumbando de aquí; a mí eso no me preocupa, lo malo es Rosa, que no está bien, últimamente no tenemos buena relación, se ha juntado todo, su despido, el mío, los pagamentos, mi suegra que también está la mujer mala, todo.
Hay que ser muy fuerte para poder salir de esto y ella, no está preparada para irse fuera de aqui y dejar a la madre sola.
Mañana tenemos tenemos que ir con ella al médico, le han visto una mancha un poco rara en el pulmón, a mi no me gustaron las explicaciones que nos dieron los médicos la última vez que estuvimos en el hospital, hay algo raro en todo. Esperemos que sean...

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No sé, la verdad que no soy capaz de pronunciarme sobre el interés que deja la página noventa y nueve de mi libro, Vosotros sois quien debéis de pronunciaros y decir, si el proverbio es cierto o no. Yo sigo aquí sin darle importancia a mi libro, aunque es verdad que en el fondo, cuando veo la portada, una sonrisa se me dibuja en mi rostro.
!Chacho!, que tengo un libro en el mercado y yo con estos pelos!!












lunes, 22 de septiembre de 2014

Capitulo 601: Silencio, que viene.



Callarse, que viene por allí!!!! Apaga las luces, di a los niños que se callen, despierta a los que están dormidos. Mira a ver si esta todo listo en su mesa. No se te habrá olvidao poner el vino para alguno de los tunos?? corre, trae el sacacorchos y abre la botella. Silencio que ya están delante de la puerta. Sal niña.Espera, todavía no, en la siguiente estrofa.

_ ! Y no tiene novio!

Que bien suenan, que emoción. Si los abuelos pudieran haber estado, seguro que desde su estrella, están los dos cantando todas las canciones. Venga, fuera esas lágrimas, hoy es noche de alegrias. Que no falte de nada, que rulen las capas de los tunos sobre los hombros de los familiares. Tocarnos la "algazaba" por favor.

 Vamos allá!!! mas emoción y alguna lágrima mas por las mejillas. Que rato mas bueno y que poco dura. No os marcheis ya, por favor. Tocar la última!!

Y según vinieron, así se fueron. La  música se va perdiendo en la distancia, las luces vuelven a encenderse y entonces te das cuenta de todo lo que habías esperado para este rato. Ya, increíble como se me ha pasado.

_! Que no hay hielo pa los calambucos!

Despiertas de tu letargo y esa primera copa de después del momento de tuna, es la que mejor te sabe de todas las fiestas.

Hay que ver lo bonitas que son las tradiciones y el empeño que tienen algunos por acabar con ellas.

....Como la de las Huertas, ninguna!!!!!

lunes, 15 de septiembre de 2014

Capitulo 600: Ruta por el pantano de Santa Lucia.




Quiso la casualidad que mi entrada en el blog numero seiscientos, consistiera en explicar la ruta realizada ayer. Con mas agujetas que de costumbre y sentado delante del ordenador me dispongo a intentar que no se quede nada de lo de ayer sin contar. Sé que dicho ejercicio será difícil, puesto que fueron tantos los hechos acaecidos que seguramente algo se nos quede por el camino.
Para empezar he de decir que dicha ruta fue consensuada por varios de los senderistas que estábamos dispuestos ha hacerla. Sin percatarnos muy bien, de lo duro que tenia esta ruta, no tanto por el terreno, que también, sino por la longitud que hay que recorrer. Algo mas de veinte kilometros en un autentico rompe piernas el cual hace mella al final de la ruta en los senderistas.


Nueve fuimos los que nos dimos cita, algunos habituales que tenían descuidado el senderismo y algún que otro que a última hora decidió no realizarla. Montados en los coches y marcando el reloj algo mas de las siete de la mañana, parábamos a comprar pan en el motor y poníamos rumbo hasta la localidad de Cabañas del Castillo, donde dejábamos los coches para empezar dicha ruta.



El destino nos tenia preparada una sorpresa antes de llegar, y un par de coches al lado de la cuneta, ponía alerta a los conductores y a todos los ocupantes. Un coche un poco raro se había salido de la carretera y su conductor, algo perjudicado por la fiesta nocturna, estaba siendo ayudado por vecinos de algún pueblo cercano. Una bella persona de hombre de los que no quedan muchos por la faz de nuestras tierras. Entre todos fuimos capaz de regresar el coche a la cuneta, donde entre todos leímos la cartilla al joven conductor, el cual seguramente  que no se acordará de nada a estas horas. Una vez puestos a buen recaudo los conductores, nosotros seguimos la marcha hasta el lugar donde dejamos siempre los coches, cuando hacemos esta ruta.



Mochilas al hombro nos recibía la primera cuesta que había que subir. Aunque no sería la mas dura de todo el recorrido, ni mucho menos. Amanecía y el día parecía que seria caluroso, por lo que la ruta podía ser el doble de dificultosa si no se nublaba el día. Los primeros kilómetros la conversación no podía ser otra que el accidente presenciado y la suerte del conductor. Ademas de reconocer al vecino de la localidad de Solana, el merito de ayudar sin recompensa ninguna.



Con el poco fresquito que quedaba en la mañana, seguíamos caminando a buen ritmo, con el objetivo de alcanzar el pantano sobre las diez de la mañana, donde en el merendero que existe, nos comeríamos el bocadillo. Después de fotografiar el nivel de agua que nos queda para consumo humano en nuestro pantano, nos acoplamos en los bancos del merendero, donde un banco mal clavado, nos hizo echar unas buenas risas al aterrizar uno de los senderistas sin consecuencias graves, aunque a día de hoy, tengo doloridas las nalgas todavía.



Lo duro de la ruta empezaba después de comer, cuestas mezcladas con falsos llanos nos iban alejando del pantano y poniendo rumbo a la parte mas alta del lugar, donde las vistas son espectaculares. El agua iba menguando en nuestras cantimploras y debíamos de intentar condurar los últimos tragos. La flora empezaba a dejarnos ver varios tipos de arboles. Desde algún alcornoque, pasando por madroños, nogales, castaños, cerezos y olivos, todos ellos conviviendo en poco espacio de terreno.



El terreno nos era favorable durante algún par de kilómetros, donde se unió a nosotros otro amigo senderista que no quería perderse parte de la ruta. Entre todos juntamos las ultimas fuerzas que nos quedaban y abordamos la parte final de la ruta, casi sin agua y con mucha calor, logramos coronar la ultima cuesta donde todos nos mirábamos y sin decir nada, podía verse como nos sentíamos orgullosos de haber logrado acabar una de las rutas mas duras que solemos hacer.



Una vez alcanzado los coches y después de ver la bonita estampa de ver pasar un buen numero de motos de alguna concentración de la zona, quisimos acercarnos al pueblo de Cabañas, por lo menos para refrescarnos con algún liquido. En un nuevo bar abierto hace poco tiempo, tuvimos la suerte de encontrarnos con las cervezas mas frías de todas las Villuercas y aunque nos dijeron que el pueblo estaba en fiestas y que daban algo de comer a todos los visitantes, nos descuidamos lo justo para que cuando llegaos a la plaza del pueblo, la comida había volado. Así que solo nos quedaba despedirnos de la zona y volver a montarnos en los coches para regresar al pueblo. Cansados, si. Pero con la sensación de haber sido mas duros que nuestros cuerpos y nuestras mentes a las cuales volvimos a vencer un domingo mas.

Nos vemos por las callejas.












lunes, 8 de septiembre de 2014

Capitulo 599: Homenaje a nuestros paisanos.(Guerra Civil, 1936-1939)



Ahora que el presidente del gobierno de Extremadura ha vuelto a abrir el debate sobre la memoria histórica y la guerra civil, diciendo que a todas las mujeres mayores de setenta y cinco años, las cuales sufrieron la guerra y lo que es peor, la post guerra, las va a conceder una ayuda de unos trescientos euros al año. No puedo dejar pasar por alto a todos nuestros paisanos que se dejaron la vida por dejarnos un país mejor y que sin duda consiguieron a pesar de que ellos, no pudieron disfrutarlo.

Es muy triste que muchos de aquellos héroes no sean ni siquiera recordados por sus familiares, los cuales seguramente no conozcan ni su pasado.
Mi misión dentro de mi blog, es seguir sacando a la luz historias que me voy encontrando por aquí y por allá. Unas del gusto de unos y otras, a lo mejor, no muy simpáticas de leer.

Esta historia me toca de lleno, puesto que uno de los que contó muchas de estas cosas, era el abuelo de mi mujer, el cual perdió a su padre en tan desgraciada guerra. Dicho escrito salió a la luz gracias al cronista oficial de Trujillo: José Antonio Ramos Rubio.

 GUERRA CIVIL EN LA COMARCA DE TRUJILLO ( 1936-1939)

El radio de acción de la zona trujillana es de los más amplios de la provincia cacereña, presentando sus diversos pueblos comportamientos diferentes en cuanto al tipo de actos represivos que estamos analizando.
Así, nos encontramos localidades como Trujillo donde hubo media docena de víctimas en cambio, un arrabal dependiente del mismo, Huertas de Animas, superó las dos docenas. De igual forma puede afirmar que, pese a no poder generalizar debido a excepciones como Deleitosa o Jaraicejo, lo cierto es que fueron las poblaciones situados mas al Sur las que sufrieron con mayor dureza estas acciones represivas.
En Huertas de Animas, un arrabal de Trujillo donde la militancia en organizaciones izquierdistas era numerosa, el dos de agosto al tenerse noticias de la incursión de las milicias republicanas por el sur de la provincia cacereña y su ocupación en algunos pueblos, socialistas como Ana Bravo Palacios informaron de lo que había sucedido al vecindario, animándolo para que dejase a un lado el temor de las represalias y que saliese a esperar a los suyos que pronto entrarían en Trujillo. Ello creó entre la población, durante unas horas, un ambiente de crispación que solo se apaciguó al conocerse el desastre de las fuerzas republicanas en Villamesías.
A partir de esas fechas, tal vez utilizando como justificación la supuesta predisposición de la población a apoyar esa incursión de efectivos gubernamentales, los falangistas comenzaron a practicar labores de “limpieza” entre “desafectos” que cursaron verdaderos estragos entre la población. Tomas Fernández Cruz, conocido popularmente con el apodo de “El Cojo” debido a un defecto que tenía en un pie, fueron detenidas el 20 de julio, siendo trasladado a la prisión provincial donde fue liberado horas después. En Trujillo volvieron a detenerle, sufriendo, según el testimonio recogido al vecino Adolfo Moreno Gutiérrez, todo tipo de desmanes hasta que lo ejecutaron el 8 de agosto:


“ A Tomás “El Cojo” se lo llevaron detenido a Trujillo, metiéndolo en una jaula que colocaron en una calle, en un sitio próximo al garaje de un falangista. Allí lo tuvieron, como de un animal cualquiera se tratase, de exposición al público durante tres o cuatro días, soportando los pinchazos, escupitajos, etc., de unos represores que se jactaban de verlo en esa situación.”

La familia Curiel Vizcaíno se convirtió en una de las más castigadas en los actos represivos que se llevaron a cavo en Huertas. Ya en los enfrentamientos registrados en la localidad en la noche de 18 de julio falleció uno de sus miembros, José, y ahora perdió a tres más: Manuel Curiel, Juan y Manuel Curiel Vizcaíno, padre e hijos, respectivamente. A los tres, junto al también vecino que fue presidente de las Juventudes Socialistas, Moisés Hueso Mateos, tras ser detenidos se lo llevaron una noche montados en las célebres camionetas, conocidas en la jerga falangista como “basura” por trasladarse en las mismas a personas de izquierda, en dirección al puente del “Cardenal” sobre el Tajo, en la carretera de Trujillo a Plasencia.
Allí sólo llegaron tres ya que uno de los acompañantes, Moisés Hueso, consiguió tirarse del camión y huir aprovechando la oscuridad de la noche, alcanzando, días después, zona republicana. Al resto de la expedición, es decir, a los miembros de la familia Curiel, los fusilaron en dicho puente, aunque uno de ellos, según el testimonio facilitado por el vecino Adolfo Moreno, solo resultó herido, refugiándose en la finca “Tierra del Conde”, donde tras localizarle le dieron muerte.
Otro caso de miembros de una misma familia ejecutados fue el de Pedro y Crispín Corrales Bravo, tio y sobrino respectivamente. A los dos los fusilaron también en la finca “Tierra del Conde”.
En los términos de los pueblos de Jaraicejo y Madroñera también se registraron casos de muertes de vecinos de Huertas de Animas. En el primero de ellos pasaron por las armas, junto a quince personas más entre las que destacaban nueve de Monroy, según se ha analizado con anterioridad, a cinco en el conocido sitio por “Arrollo de la Vid”, siendo sus nombres los siguientes: Benito Rebollo Sánchez, Juan Jiménez Martín, Ramón Muñoz Bravo y Juan Moreno Mateos.
En las proximidades de Madroñera, por su parte resultaron ejecutados otros tres. Sucedió a finales de septiembre de 1936, siendo afectados: Emilio Jiménez Hueso, Agapito Corrales Diadosa y Rafael Bermejo Bravo, a quienes inscribieron en el Registro Civil de dicha localidad, constando como causa de muerte: “Heridas sufridas en choque con las fuerzas públicas”. Una vez más se eludía en el Acta citar la verdadera causa de la defunción.
Francisco Moreno Pablos, conocido popularmente por “gachura”, acudió a Trujillo a despedir a su hijo mayor que iba a incorporarse a filas nacionales tras haber sido avisada su quinta.

Junto con él –afirma su hijo Adolfo Moreno- estuvieron una docena de padres de familia en igual situación, encontrándose con la sorpresa de que un grupo de soldados marroquíes, al verlos juntos, sin mediar palabra alguna los detuvieron, encarcelándolos. A algunos los dejaron, poco después en libertad, mientras que a otros, como a Francisco, lejos de liberarlos, a la semana aproximadamente de permanecer allí, concretamente el ocho de septiembre, lo sacaron, ejecutándolo en las proximidades de Zorita.
Otros casos de muerte por la práctica de los paseos en Huertas de Animas fueron los de Agustín Margallo, Manuel Melo “tarama”, Manuel Rojo Ruiz “tropezones”, Manuel Rosa, Elías Pablos Avís “remolino”, Antonio Corrales y un tal Francisco “romero” a quienes, al parecer, fusilaron en el sitio conocido por “Cerro Blanco”.
Sin duda, debido al protagonismo público del óbito, la muerte más conocida fue la del político Rafael Bermudo Ardura, socialista, que ocupó el cargo de presidente de la Diputación Cacereña en la República y salió elegido diputado a Cortes por Cáceres durante la etapa del Frente Popular. Hombre bastante conocido en todo el ámbito provincial, aunque muy especialmente, en la zona de Trujillo, fue el fundador de la Casa del Pueblo de Huertas, población donde además de tener su domicilio contaba con un gran número de seguidores.
Le sorpredió la sublevación en Madrid, donde recibió, junto al resto de políticos socialistas que ocupaban escaño en las Cortes, órdenes de: “Salir a sus provincias o a otras en que puedad hacer falta”. Rafael viajó a Cáceres, aunque en lugar de hacerlo por la carretera Madrid-Badajoz, donde podia ser descubierto con facilidad, dio un rodeo, pasando primero por la provincia de Avila y de allí a Plasencia. Una vez alcanzada la localidad placentina, el siguiente objetivo fue Trujillo, utilizando el autobús que recorria esa línea para efectuar el desplazamiento.
Sin embargo, pese a la discreción que mantuvo en todos sus movimientos, ese recorrido final no llegó a completarlo. Al parecer, el Plasencia alguien descubrió su verdadera identidad e informó de ello a las fuerzas de orden público que desde ese momento, conociendo en el coche de línea en que iba, movilizaron a sus agentes para proceder a su detención. Esta se consumó en Torrejón el Rubio, llevándola a cabo la Guardia Civil tras detener el autobús. Rafael fue montado en un automóvil, desconocemos si en compañía de miembros de la Benemérita o falangistas de Huertas de Animas y Trujillo, que tomó dirección de la capital cacereña.
Poco después era fusilado. El doce de agosto de 1936 fue inscrita su muerte en el Registro Civil de Cáceres, constando en el Acta que falleció a: “Causa de lesiones en la cabeza en el puente Nuevo sobre el río Guadiloba”. Al igual que otros muchos republicanos que tuvieron el mismo final, la familia de Rafael Bermudo, por si fuera poco el sufrimiento inherente de la pérdida de uno de sus miembros, se vio sumida en un estado de absoluta precariedad económica al instruirse expediente de incautación y subastarse los inmuebles y propiedades rústicas y su pertenencia.
Autor:J.A. Ramos Rubio