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Sufridores del blog.

jueves, 30 de mayo de 2013

Capitulo 488: El mirón de obra.



Uno de los oficios más antiguos que se recuerdan, junto a otros como el de afilador, el sillero, el “jolatero” y alguno más que ahora no me viene a la mente, está en peligro de extinción por culpa de la crisis.
 Este oficio no es otro que el de mirón de obra. Dicho oficio no pasa por su mejor momento, dado que la crisis del ladrillo, casi ha acabado con el.

Estos días atrás he tenido la suerte de nuevo, de encontrarme con uno de esos profesionales casi en peligro de extinción y que a su vez, la verdad que se echan de menos en las obras por parte de nosotros, los albañiles.

En este oficio no hace falta haber estudiado mucho, el único requisito que se pide es el tener mucho tiempo libre. Si puede ser estar jubilado y si quieres engordar tu currículo, es bueno el haber trabajado alguna vez en el sector de la construcción, eso sin duda da muchos puntos a la hora de ejercer esta profesión.
Como en todos los oficios que existen en el mundo, hay mirones buenos, mirones regulares y mirones malos, bueno mejor dicho, mirones cansinos.

El mirón cansino sin duda es el que peor nos cae a todos los que estamos en una obra. Su profesión consiste en saber todo tipo de trabajos que se estén realizando en la obra, da igual que sean de fontanería, de electricidad o de albañilería, él sabe de todo y por supuesto lo sabe hacer mejor que cualquiera que lo esté realizando. Siempre da su opinión sin que nadie se la pida y lo más normal es que acabe por estorbar a alguien de la obra poniéndose en el medio.

El mirón regular es el individuo que acude a la obra antes que ninguno de los demás mirones. No suele saber mucho del oficio y por lo tanto no suele dar opiniones a nadie de cómo realizar los trabajos. Lo malo de estos señores es que dan lecciones a los compañeros mirones, normalmente a los cansinos que casi siempre suelen acabar discutiendo entre ellos, delante de todos los obreros, como si a nosotros nos importaran mucho sus discusiones.

El mirón bueno sin duda es aquel que llega sigilosamente a la obra. Muchos días suelen asustar a alguno de los obreros que no se han percatado de su presencia. Si ya existe en la obra alguno de los anteriores mirones, no para, sigue su camino hasta otra obra que no esté ocupada por ningún mirón. Si tiene suerte y no hay nadie, para a cierta distancia de la obra. Sabe guardar una distancia prudente aunque no esté marcada en ningún lugar. Echa un vistazo a lo que se lleva hecho desde que abandonó la obra el día antes, hasta el momento en que llega de nuevo y solo con eso sabe, si el día se ha dado bien o si por el contrario, ha habido algún problema con algo.

Nunca opina de nada relacionado con la obra. Le da igual si algún ladrillo o algún bloque esta torcido, o si algún “lucido” esta agrietado o no tira bien para ser asistido. A él solo le gusta ver pasar el tiempo recostado en la pared de enfrente.

Su conversación más frecuente empieza con el tema meteorológico, sin duda alguna es lo que más le preocupa. Por encima de cualquier otro tema relacionado con la obra. Si hace calor y alguno de los obreros tiene la desgracia de estar trabajando al sol, suele darle ánimos diciéndole entre otras cosas, que se va a poner moreno antes de tiempo. O que tiene que ponerse una gorra para que el sol no le dé mucho en la cabeza.

Si hace frio, los ánimos los cambia por alguna frase como: “Hay que hacer un poco de lumbre, que os vais a congelar”. Siempre tiene salida para todo, da igual el tiempo que haga.

Su presencia en la obra, al contrario que los otros mirones, no suele ser muy larga, lo suficiente para no molestar. Es difícil hacer eso y por eso tiene la categoría de mirón de primera, categoría que los otros dos no podrán alcanzar nunca con sus aptitudes.

Su despedida la suele hacer con esta frase: Me voy “carrileando” para otra obra, a ver si pasa pronto la tarde, que en estas fechas son demasiado largas.


Espero que la maldita crisis del ladrillo no acabe con este oficio y cuando nos toque jubilarnos a nosotros, o sea, cuando cumplamos los ochenta tacos. Podamos graduarnos en esta bonita y antigua profesión como es la del mirón de obra, que a día de hoy, se encuentra gravemente herida.

domingo, 26 de mayo de 2013

Capitulo 487: Ruta a Torregua.



A pesar de que su nombre es Torre aguda, hoy al volver a hacer dicha ruta, optamos por cambiar su nombre original y llamarla como desde que éramos niños, la hemos llamado siempre, Torregua.
El día de hoy se presentaba un poco extraño, sobre todo por los pocos senderistas que teníamos el día libre para andar. Pero a pesar de todo los seis que nos hemos juntado, hemos pasado un buen día.

La ruta la conocemos de sobra dada la cantidad de veces que la hemos recorrido, pero si tengo que elegir una fecha de todas para hacerla, sin duda que cogería la de hoy. Aunque seguramente los alérgicos, no opinaran lo mismo.

El día se presentada más fresco de lo que nos habían avisado, así las calzonas esta mañana hacían sentir un fresquito por las piernas muy rico. Los mas frioleros, iban con una manga por si las moscas. Había ratos que se nublaba y otros ratos en los que el aire soplaba algo más fuerte, por eso era un día estupendo para andar.
La ruta como siempre. Resbaladero, Fuentecilla, El Caño (lugar para beber), cerca de la charca y molinos, este sin duda es el lugar más bonito de toda la ruta y eso que al correr poco agua por el regato, no llama tanto la atención como en invierno. Nuestra invitada de honor (Karin), ha catalogado la ruta como preciosa, una vez terminada y eso nos enorgullece a los que desde el primer día apostamos por ella. Tenemos que hacer lo posible por marcarla y hacerla oficial y sobre todo darla a conocer en mas pueblos, para que diferentes grupos senderistas, puedan venir a completarla junto a nosotros.


Una vez sacadas un puñado de fotos en los molinos antiguos, hemos continuado por el pozo de San Antón, puente romano sobre el rio Merlinejo, dirección El Barranco, donde hemos podido ver las enormes alpacas echas de avena. El lugar estaba precioso a pesar de la gran cantidad de hierba y pasto que hay por todo el recorrido. Allí en el pozo de la Huerta, nos hemos comido el bocadillo mientras alguna sirena se daba un bañito.

Al llegar al palacio de Torregua, nos hemos encontrado un ciclista que había escuchado nuestra escandalera y ha optado por unirse a nosotros durante un rato. Después de ver el palacio por fuera, hemos continuado por la calleja que nos devolvía a la dehesilla de nuevo. Allí hemos puesto dirección cancho de la Gaita donde hemos parado a echar un trago de agua fresca. Desde allí hemos seguido dirección Fuente de los Borrachos. Otro lugar mítico en Huertas y que hoy estaba espectacular, dado que no hay ganado en el que se coma la hierba. Por eso costaba trabajo el andar campo a través, pisando la hierba y el pasto tan alto.
Después de que nuestras mascotas se refrescaran, hemos puesto ruta hasta el Charco de Tía Rentera, lugar emblemático en Huertas y que a día de hoy no tiene apenas agua.


Desde allí volvíamos por la calleja de la Mora dirección resbaladero, donde algunos hemos recordado viejos tiempos.


Cinco horas después y con casi dieciséis kilómetros en nuestras piernas, volvíamos al lugar de salida con la misma ilusión que las veces anteriores en las que hemos hecho dicha ruta, quizás algo más contentos al saber que no solo nos gusta a nosotros hacerla, si no que sin duda es una ruta preciosa que tenemos que conseguir difundir en todos los pueblos de la comarca. Por empeño e ilusión no va a quedar entre nosotros.


 http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4552164






Hasta la próxima

martes, 21 de mayo de 2013

Capitulo 486: Milano bonito.




Desde lo alto del cielo, esperaba pacientemente algún movimiento en falso de los muchos nidos de “gurriatos” que había por todos los tejados del pueblo. Sin duda esta fecha en el calendario era la más propicia para comer. Comer ella y dar de comer a sus crías, que esperaban adormecidas el regreso de su madre con la ración diaria de carne.

Los gurriatos adultos, hacían todo lo posible para que sus crías no se movieran de debajo de las tejas, lugar idóneo para hacer su nido. Pero la camada era numerosa y todos no cogían en el nido. Crecían muy deprisa y eso iba en su contra.

Los hermanos más grandes, empujaban a los dos más pequeños que había en el nido, los cuales eran menos afortunados a la hora de la comida, sus hermanos siempre se anticipaban y aunque sus padres se empeñaban en que todos comieran por igual, había veces que no reconocían las bocas abiertas de todas sus crías.

Era el momento justo en que aprovechaba el milano para atacar, justo entre cada viaje que los gurriatos adultos, daban en busca de alguna langosta, que ya empezaban a verse por los campos. Este año han venido antes los insectos, por eso las crías de pájaros crecen más deprisa de lo común. A más de uno les dará tiempo de hacer otra puesta.

En un vuelo casi perfecto al rente de las tejas, el milano logro atrapar al gurriato. A este, solo le dio tiempo a piar desesperadamente, para ver si sus progenitores venían a por él. Era tarde, el milano con sus uñas afiladas acabó con su vida en un segundo. Después de servirse su ración, voló hasta su nido para dar de comer a sus crías, que mucho antes de que su padre llegara, esperaban con las bocas abiertas. Que rico estaba todo, ahora una siesta y como nuevos.

Los padres de los gurriatos, leyeron la cartilla a los que quedaban en el nido. Prohibido asomarse nadie, si no querían acabar en el estomago de el milano. Este último, empezó a sentirse mal. El ultimo alimento que había ingerido, le había hecho daño. Sin pensarlo dos veces, voló a su nido para ver si sus crías estaban bien o si por el contrario, las pasaba igual que a él. Cuando llego hasta allí, se topó con aquella dantesca imagen, sus dos vástagos, yacían muertos en el nido.

 Por otro lado, el gurriato llego a su nido y se extrañó que ninguna de las crías, estuviera con la boca abierta esperando el manjar. Pensó que habían aprendido la lección y estaban muertos de miedo sin moverse dentro del nido. Al entrar, vio a sus cinco crías supervivientes, muertas en el nido. La pena se apodero de él y voló en busca de su hembra. Esta yacía en el suelo, más muerta que viva, con un langosto al pie de su boca. Estaba claro lo que había acabado con las vidas de su pareja y de sus polluelos. Al levantar el vuelo, vio venir al milano probablemente en busca de su pareja también. Esta no estaba muy lejos de allí. También yacía muerta en el suelo. Ahora los dos estaban viudos y sin hijos. Se miraron y con gestos de pena, elevaron sus vuelos más altos aun de lo que normalmente hacían. Desde allí arriba, pudieron ver a varios hombre con unas maquinas muy raras, las cuales desprendían como una especie de aire. Estaba claro que aquello era lo que había acabado con las vidas de sus seres queridos. Es más, lograron ver más pájaros de otras especies muertos en el suelo.

Estos humanos se han empeñado en acabar con nosotros de manera fulminante, se dijeron los dos. Quizás no sepan que detrás de nosotros vendrán ellos. Y todo por el maldito dinero que se rifan las multinacionales que venden este veneno, el cual dicen ahora, que dejaran de dispensar, los próximos dos años. Y luego, ¿Qué? Volveremos a tirarnos de las plumas de nuevo. Sin duda es mucho más importante recaudar dinero ante todas las cosas.

Que pena.

lunes, 20 de mayo de 2013

Capitulo 485: Soledad, mala compañera.




Un día mas se levantó con la pretensión de hacer lo mismo que el día antes, es decir, prácticamente nada. Desde que había perdido casi toda la facultad de ver, su vida era un calvario. Muchas personas le habían aconsejado el irse a una residencia, donde sin duda alguna, estaría mucho mejor que en su casa, donde cada día le era más difícil el sobre vivir.

Hoy ha sido el último día que se ha vuelto a caer. Sus rodillas no están ya para más caídas y la de hoy, le ha dejado marcado para algún tiempo. Además de perder la visión, ha perdido el sentido de la culpabilidad y cada vez que se cae, nunca es culpa suya según él. Siempre achaca sus caídas al primero que acude en su ayuda, aunque dicha persona tan solo pasara por allí por un casual. Muchos que ya le conocen, ante la más que posible bronca al ir en su ayuda, prefieren dejarle en el suelo y esperar a que se levante el solo. Sin duda es la mejor decisión si no quieres llevarte un buen rapa polvo.

Cuando le he visto de rodillas me he acercado a él, a sabiendas de lo que me podía ocurrir. Al escucharme llegar, se ha asustado, no me esperaba. Le he cogido por debajo de los brazos y le he levantado. Sus rodillas no aguantaban su peso y ha estado a punto de volver a caer. Aguantando su peso, le he ayudado a incorporarse muy despacio. Hoy en lugar de la bronca de siempre, no ha dicho nada. Se ha limitado a preguntar por el que había cortado la calle. La calle no está cortada, le he contestado. Se ha metido usted en una huerta, que tenia la puerta abierta. La calle está libre de obstáculos. Le he tendido la mano a la vez que le ordenaba que me agarrara de la misma. Titubeando me ha hecho caso y he logrado sacarle de donde él solo se había metido.

 He sentido lastima por él, pero haciendo de tripas corazón, me he atrevido a reñirle, no es normal que todos los días tenga que pasar por lo mismo. Yo no soy quién para decirle esto, pero, ¿no cree que ya está bien de hacerse la víctima y de no dejarse ayudar nunca?

Esperándome una respuesta con algún insulto, le he soltado el brazo por donde aun le tenía agarrado. En lugar de contestarme, se ha limitado a seguir su camino, que una vez más, no era el que debía de seguir.
Creo que por ahí no es, pero haga usted lo que quiera, al fin y al cabo es lo que hace siempre. Mañana se volverá a caer y alguien le levantará, como he hecho yo hoy, pero esto no son apaños. Piénselo bien y hágame caso, usted necesita ayuda, déjese ayudar y será más feliz.

Dándose la vuelta y andando en dirección a mí, he visto como sus ojos se humedecían. He sentido lástima de nuevo por él, y le he vuelto a susurrar: Déjeme ayudarle.
Apartándome con un brazo de su camino, tan solo ha logrado decirme: La soledad es mala compañera, déjame morir con ella.

Al doblar la esquina, un coche ha estado a punto de atropellarle. Sí, estoy convencido de que se irá a la tumba con su soledad y su mala uva, si es lo que él quiere, no podemos hacer nada mas, tan solo lamentarnos el día que eso ocurra y esperar, que no haga a nadie un desgraciado. 

domingo, 19 de mayo de 2013

Capitulo 484: Ruta a Santa Rita, 2.013.




Un año más realizamos la ruta hasta el pueblo cercano de Santa Cruz de la Sierra, en cuya iglesia se encuentra la Santa. Desde hace muchos años es tradición el ir andando hasta dicha iglesia desde cualquier pueblo cercano.

Esta mañana a las siete, salíamos de la plaza de Huertas, donde habíamos quedado como siempre. La verdad que esperábamos la afluencia de más gente que nos acompañara, puesto que es un ritual muy habitual, el ir hasta dicho lugar. De todas maneras hemos sido catorce las personas que nos hemos animado a hacer dicha ruta.


La mañana estaba más fresquita de lo que en esta fecha suele ser habitual, por eso todos los integrantes de la ruta, íbamos bastante más abrigados que domingos anteriores.
El paisaje en la ruta de hoy, no tenía nada que ver con la misma ruta que hicimos el año pasado. Hoy había mucha más vegetación que el año pasado y la verdad que da un poco de miedo el ver lo alto que esta el pasto por los cordeles, donde antiguamente, podía pastar el ganado. De esa manera se aseguraban que no pudiera pasar ninguna catástrofe, en cuanto a incendios nos referimos. Hoy en día está prohibido el hacer eso con el ganado. Leyes absurdas que nadie entiende, como tantas cosas. Esperemos no tener que lamentarnos.


Volviendo a la ruta, al pasar por Trujillo se nos unía otra senderista mas, una habitual en el grupo y que la venia mejor esperarnos en la ciudad. El aguazo caído la noche anterior, nos hacia mojarnos los pies nada más que pisaras algo de yerba. Así, hemos ido cumpliendo los veintiún kilómetros que nos separan desde Huertas hasta dicho pueblo.



En nuestra habitual parada para comernos las viandas, nos alcanzaba otro grupo de senderistas que habían salido una hora después, desde la ciudad de Trujillo. Así después de recoger los bártulos, seguíamos nuestro camino, el cual dejaba de transcurrir por el cordel, para tener que coger el asfalto. Menos mal que no es mucho tramo de la ruta, el que transcurre por dicho lugar.



Después de casi cuatro horas, alcanzábamos la plaza del pueblo, donde nos esperaban algunos familiares para con sus coches, traernos de regreso a nuestro pueblo.

Una ruta muy bonita y amena, con una temperatura excelente para andar. Otra más que queda apuntada en nuestra memoria



jueves, 16 de mayo de 2013

Capitulo 483: Comunidad segura...




Estos días atrás, salía en todos los medios informativos de nuestra comunidad, el último estudio que se había hecho en cuestión de comunidades seguras, donde menos delitos de cualquier tipo se cometían. Todos nuestros mandatarios se felicitaban por ser la comunidad número uno, (por lo menos en eso) por segundo año consecutivo, en donde se habían producido menos denuncias delictivas.

Sabiendo el número de habitantes que hay en Extremadura, pues no es tan raro obtener dicho título honorífico. Pero lo que no recoge dicho estudio, son los delitos menores que se producen y no se denuncian. Quizás porque lo substraído no merezca la pena si quiera el denunciarlo. Menos aun, sabiendo cómo se han puesto los costes en temas judiciales, que como todas las cosas que hace este gobierno, poco a poco lo van haciendo para que solo puedan hacer uso de ellas, quien maneja dinero.

Así en temas de robos de poca monta, nadie denuncia y esos robos no son contados en dicho título. Por ejemplo el que tiene un huerto y le roban tres cebollas y cuatro lechugas, no se molesta en denunciarlo. Lo único que puede hacer es acordarse de los muertos de quien le ha robado. Otros dueños de cercas y corrales en las afueras de los pueblos, sufren numerosos robos pequeños entre comillas, puesto que a nadie le gusta que le quiten nada. Puedo poner numerosos ejemplos y todos seguramente que conoceréis a alguien que le haya pasado esto que hablo. Desde quitarles cualquier hierro que pueda valer para chatarra, hasta cualquier herramienta que tuvieran en dicho corral. Estos días atrás me comentaba un vecino que le habían quitado de un corral que posee dentro del pueblo, al lado de su casa, todo lo que tenia relacionado con el preciado metal, es decir, el hierro. La venta de chatarra se ha convertido en una fuente de numerosos delitos, sobre todo estos de poco eco. Es mucha la gente que se dedica a ello y no voy a culpar a todos, pero muchos de los que venden la chatarra en los desguaces, se puede decir que ha sido substraída.

La ultima que puedo contar en mis carnes, ha sido la substracción de la rueda de una carretilla que teníamos en el curro. De un día para otro, han llegado con una llave y han aflojado el tornillo para llevarse la rueda, así, sin más. Te quedas sin rueda y con una cara de gilipollas que no puedes con ella. Pero te acuerdas de que vives en la comunidad más segura de toda España y de pronto vuelve la felicidad a ti, aunque eso sí, la rueda de momento, no ha vuelto.

Manda huevos la cosa, comunidad más segura, los cojones!!!

martes, 14 de mayo de 2013

Capitulo 482: Ogros al volante.





Y una semana más, Trujillo vuelve a salir en prensa por hechos inauditos y que no caben en cabezas humanas. Cuando creíamos que lo habíamos escrito todo, unos jóvenes “valientes” vuelven a hacer que nos pongamos todos, las manos en la cabeza y nos restreguemos los ojos, para creer lo que nos han contado los propios involucrados en la historia.

Ellos, el matrimonio, todavía cinco días después, se siguen preguntando el porqué de esa acción hacia sus personas y piensan que están vivos de puro milagro, gracias sin duda a la actuación de algunos peatones que en ese momento pasaban por allí. Toni, el marido implicado en el asunto, comentaba que hubo un momento en que temió por su vida, lógico y normal, si ves como cuatro o cinco jóvenes, se ensañan contigo a puñetazos y patadas, a pesar de estar en el suelo. Lo más triste fue el saber que les dio igual la edad y el sexo, puesto que a su mujer, también la tupieron de golpes. Este matrimonio de setenta y tres años de edad, es muy conocido en Trujillo y por suerte, son buenos amigos míos también.

Las secuelas que les quedan de la paliza al matrimonio además de dolores físicos, son también dolores psíquicos, y es que es normal que estén acojonados después de lo que les han hecho.
Al hilo del tema y después de hablar con uno de sus hijos el día después de los hechos, me dio por pensar en que dichos hechos son una verdadera temeridad, pero que le pueden pasar a cualquiera, visto que los recortes en educación empiezan a hacer efecto en la sociedad.

Y me explico. Estos días atrás, después de incumplir una señal de tráfico por mí parte, señal que no vi por ningún lado. El conductor del coche contrario se puso conmigo en cinco uñas. Yo acobardado todavía por lo cerca que habíamos andado de tener un accidente, no fui capaz de reaccionar al pronto. Tuvo que pasar más de un minuto para que volviera en sí y me diera cuenta de la cantidad de insultos que estaba recibiendo del conductor. Lejos de venirse a razones y ante mis palabras excusándome y pidiéndole perdón, el siguió a lo suyo. Parecía como si le hubieran quitado un inexistente bozal que llevara y toda la bilis que tenía en su cuerpo, debía de sacarla en dos minutos.

Creo que mi falta de atención hacia dichos insultos, fue lo que me salvó de no verme implicado en algún altercado más grave. Esos insultos en cualquiera otra situación, sin duda que hubieran bastado para que dicha infracción, la hubiéramos arreglado a guantazos limpios los dos allí mismo. Sin duda que, una vez que continuamos nuestros caminos, fui pensando en lo que me había ocurrido y en cómo había actuado. Al principio creo que me sentía orgulloso de mi actuación, pero según fueron pasando las horas y fui contando mi peripecia a familiares y amigos, me fui dando cuenta de que había estado demasiado permisivo con aquel señor. Que dicho por otra parte, no sé qué coño se creía que era, puesto que a simple vista, no tenía más de dos guantazos seguramente, pero el ladraba como si supiera artes marciales (que no me extrañaría tampoco).

Y es que lo que está claro es que al volante, todos o por lo menos una gran mayoría nos volvemos ogros. Personas sin paciencia ninguna y sin ninguna educación, puesto que a la mas mínima, estamos insultando al de delante. Si se cruza un peatón, también le regalamos algún que otro insulto. Si para un coche un momento delante de nosotros y seguramente que sin llevar prisa, nos molesta dicha parada y un: “Que hará el gilipollas este”, sale seguro de nuestra boca. Si el de delante circula a menos velocidad que la nuestra, un: “vaya huevos que usa el tío este” sale de nuestra boca. Si encima es una persona mayor el que va conduciendo, a parte del insulto anterior, le regalamos un: “Como coño no le quitaran el carnet a ese viejo, si no ve tres en un burro” o un: “Como dejaran conducir a gente tan vieja”. Y soltamos dichos insultos como si ese gesto fuera normal o incluso obligatorio a la hora de sacarte el carnet de conducir, cuando lo normal y lógico es que nos enseñaran a comportarnos como verdaderas personas y no como los ogros que somos una amplia mayoría. Porque no me creo que ninguno de los que leáis esto, alguna vez en vuestras vidas, no hayáis dicho por vuestras bocas la tan manida frase de: “Mujer tenía que ser”.

Reconocerlo, delante de un volante no somos personas, somos ogros.

Mucho ánimo al matrimonio Iglesias, desde aquí les deseo una pronta recuperación y que el peso de la ley, caiga sobre los culpables y se haga justicia. Aunque esto será difícil que ocurra, como siempre…

lunes, 13 de mayo de 2013

Capitulo 481: Ruta en Arroyomolinos de Montanchez, II




Como bien recordareis algunos de los lectores, esta ruta ya la realizó el grupo el día 21 de enero. Día en el que por desgracia no pude estar, por tener que acudir al entierro de una tia mía.

Aquel día decidieron por mayoría en el grupo que dicha ruta había que volver hacerla y eso fue lo que hicimos ayer.

A las siete y media salíamos de la plaza de Huertas, lugar fijo de quedada. Por ser día de Comuniones en el pueblo, varios integrantes del grupo no pudieron acompañarnos, así que siete miembros partíamos rumbo a Arroyomolinos. Allí nos esperaba nuestra amiga Karin, la cual tenía menos kilómetros de camino que nosotros.

Una vez colgadas las mochilas en las espaldas, iniciábamos la marcha. Los que tuvieron la oportunidad de hacer dicha ruta anteriormente, nos recordaban el frio que pasaron aquel día. Ayer sin embargo la temperatura era otra, a pesar de que por lo menos variaban tres o cuatro grados más de diferencia, de Huertas a Arroyomolinos. Bajo un ambiente fresquito empezamos a caminar. Justo al principio de la ruta, mis compañeros recordaban como la anterior vez no fueron capaces de encontrar la famosa piedra que existe en la ruta, que con un peso de cuatro toneladas, se la puede mover con un solo dedo. Un hombre que bajaba por el camino con un “zacho” al hombro, nos ha dado la oportunidad de conocer dicha piedra, puesto que muy amablemente, nos ha acompañado hasta el lugar. Sin duda alguna está claro que por muchas tecnologías que existan, donde este el preguntar de toda la vida que se quite todo.


La anterior vez mis compañeros anduvieron cerca de encontrarla, solo les separo una pared que hay que cruzar para dar con ella. La piedra es impresionante y es cierto que misteriosamente, se mueve al tocarla. Bien es cierto que hay que saber justamente en qué lugar de la piedra hay que empujar. Como nuestro amigo Antonio nos lo ha dicho, hemos disfrutado como niños moviendo dicha piedra.

Una vez que nos hemos despedido de Antonio, hemos seguido la ruta por una calzada romana, que sorprendentemente, está en muy buen estado a día de hoy. La ruta se la conoce como la ruta de los molinos, puesto que en su recorrido es fácil que puedas ver más de treinta, todos ellos colocados estratégicamente para aprovechar al máximo el agua del rio que baja por el valle. Muchos molinos están restaurados, uno de ellos es propiedad de nuestro amigo Antonio, que nos comentaba apenado, que cuando se restauraron todos los molinos, por culpa de la política, muchos acabaron desbalijados. Si mandaban los del PP, la oposición mandaba a gente para que los destrozaran y cuando era al revés lo mismo. Una pena que siga existiendo esta cultura en pueblos extremeños, que me consta que no es el único en el que sucede esto.






Por el valle íbamos ascendiendo una subida bastante cómoda, interrumpida una y otra vez por molinos inmensos, construidos con piedras de canterías, muchas conservadas intactas a pesar de los años que deben de llevar en dicho lugar. Soñábamos mientras andábamos, con dicho lugar si cayera en otra ciudad o en otro país, seguramente que estaría todo preparado y explotado para el turismo. Es un lugar único que merece mucho la pena visitar. Además que la ruta no es muy larga y se hace bastante bien.
Una vez coronado el último molino, una bonita cascada de agua nos recibía para que nos refrescáramos un poco. Un agua bastante fría y muy rica.





Desde allí nos dirigíamos al pueblo de Montánchez para visitar su castillo, el cual da verdadera pena de comprobar su estado. Más aun si eres de Trujillo y conoces el castillo de la ciudad. Comparas uno con otro y se te cae el alma. Seguramente que cuando esté todo en el suelo, nuestros políticos se echaran las culpas unos a otros y quien lo pagará será dicha construcción, que debería de estar arreglada hace muchos años.
Allí en lo alto del castillo, nos hemos comido el bocadillo, un lugar único para dicha maniobra. También hemos aprovechado para contemplar las maravillosas vistas que desde allí se pueden ver. Una vez visitada la capilla que existe en dicho castillo, nos hemos dispuesto a continuar el regreso, que es todo cuesta abajo y con bastantes sombras, lo cual se agradecía con el paso de las horas.

La ruta consta de varias fuentes en las cuales a día de ayer todavía se podía beber, mas adelante no sé, si seguirán corriendo o por el contrario se secaran.



Unos doce kilómetros después volvíamos a la plaza de Arroyomolinos, lugar en donde teníamos aparcados los coches.

Vuelvo a decir que la ruta me sorprendió mucho. El valle es precioso y en esta época es la estación más bonita para hacerla. Merece mucho la pena, esperemos que en un futuro no muy lejano, los molinos vuelvan a estar restaurados y la gente pueda hacer noche en ellos, siempre y cuando sepan cuidar la naturaleza.