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Sufridores del blog.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Capitulo 601: Silencio, que viene.



Callarse, que viene por allí!!!! Apaga las luces, di a los niños que se callen, despierta a los que están dormidos. Mira a ver si esta todo listo en su mesa. No se te habrá olvidao poner el vino para alguno de los tunos?? corre, trae el sacacorchos y abre la botella. Silencio que ya están delante de la puerta. Sal niña.Espera, todavía no, en la siguiente estrofa.

_ ! Y no tiene novio!

Que bien suenan, que emoción. Si los abuelos pudieran haber estado, seguro que desde su estrella, están los dos cantando todas las canciones. Venga, fuera esas lágrimas, hoy es noche de alegrias. Que no falte de nada, que rulen las capas de los tunos sobre los hombros de los familiares. Tocarnos la "algazaba" por favor.

 Vamos allá!!! mas emoción y alguna lágrima mas por las mejillas. Que rato mas bueno y que poco dura. No os marcheis ya, por favor. Tocar la última!!

Y según vinieron, así se fueron. La  música se va perdiendo en la distancia, las luces vuelven a encenderse y entonces te das cuenta de todo lo que habías esperado para este rato. Ya, increíble como se me ha pasado.

_! Que no hay hielo pa los calambucos!

Despiertas de tu letargo y esa primera copa de después del momento de tuna, es la que mejor te sabe de todas las fiestas.

Hay que ver lo bonitas que son las tradiciones y el empeño que tienen algunos por acabar con ellas.

....Como la de las Huertas, ninguna!!!!!

lunes, 15 de septiembre de 2014

Capitulo 600: Ruta por el pantano de Santa Lucia.




Quiso la casualidad que mi entrada en el blog numero seiscientos, consistiera en explicar la ruta realizada ayer. Con mas agujetas que de costumbre y sentado delante del ordenador me dispongo a intentar que no se quede nada de lo de ayer sin contar. Sé que dicho ejercicio será difícil, puesto que fueron tantos los hechos acaecidos que seguramente algo se nos quede por el camino.
Para empezar he de decir que dicha ruta fue consensuada por varios de los senderistas que estábamos dispuestos ha hacerla. Sin percatarnos muy bien, de lo duro que tenia esta ruta, no tanto por el terreno, que también, sino por la longitud que hay que recorrer. Algo mas de veinte kilometros en un autentico rompe piernas el cual hace mella al final de la ruta en los senderistas.


Nueve fuimos los que nos dimos cita, algunos habituales que tenían descuidado el senderismo y algún que otro que a última hora decidió no realizarla. Montados en los coches y marcando el reloj algo mas de las siete de la mañana, parábamos a comprar pan en el motor y poníamos rumbo hasta la localidad de Cabañas del Castillo, donde dejábamos los coches para empezar dicha ruta.



El destino nos tenia preparada una sorpresa antes de llegar, y un par de coches al lado de la cuneta, ponía alerta a los conductores y a todos los ocupantes. Un coche un poco raro se había salido de la carretera y su conductor, algo perjudicado por la fiesta nocturna, estaba siendo ayudado por vecinos de algún pueblo cercano. Una bella persona de hombre de los que no quedan muchos por la faz de nuestras tierras. Entre todos fuimos capaz de regresar el coche a la cuneta, donde entre todos leímos la cartilla al joven conductor, el cual seguramente  que no se acordará de nada a estas horas. Una vez puestos a buen recaudo los conductores, nosotros seguimos la marcha hasta el lugar donde dejamos siempre los coches, cuando hacemos esta ruta.



Mochilas al hombro nos recibía la primera cuesta que había que subir. Aunque no sería la mas dura de todo el recorrido, ni mucho menos. Amanecía y el día parecía que seria caluroso, por lo que la ruta podía ser el doble de dificultosa si no se nublaba el día. Los primeros kilómetros la conversación no podía ser otra que el accidente presenciado y la suerte del conductor. Ademas de reconocer al vecino de la localidad de Solana, el merito de ayudar sin recompensa ninguna.



Con el poco fresquito que quedaba en la mañana, seguíamos caminando a buen ritmo, con el objetivo de alcanzar el pantano sobre las diez de la mañana, donde en el merendero que existe, nos comeríamos el bocadillo. Después de fotografiar el nivel de agua que nos queda para consumo humano en nuestro pantano, nos acoplamos en los bancos del merendero, donde un banco mal clavado, nos hizo echar unas buenas risas al aterrizar uno de los senderistas sin consecuencias graves, aunque a día de hoy, tengo doloridas las nalgas todavía.



Lo duro de la ruta empezaba después de comer, cuestas mezcladas con falsos llanos nos iban alejando del pantano y poniendo rumbo a la parte mas alta del lugar, donde las vistas son espectaculares. El agua iba menguando en nuestras cantimploras y debíamos de intentar condurar los últimos tragos. La flora empezaba a dejarnos ver varios tipos de arboles. Desde algún alcornoque, pasando por madroños, nogales, castaños, cerezos y olivos, todos ellos conviviendo en poco espacio de terreno.



El terreno nos era favorable durante algún par de kilómetros, donde se unió a nosotros otro amigo senderista que no quería perderse parte de la ruta. Entre todos juntamos las ultimas fuerzas que nos quedaban y abordamos la parte final de la ruta, casi sin agua y con mucha calor, logramos coronar la ultima cuesta donde todos nos mirábamos y sin decir nada, podía verse como nos sentíamos orgullosos de haber logrado acabar una de las rutas mas duras que solemos hacer.



Una vez alcanzado los coches y después de ver la bonita estampa de ver pasar un buen numero de motos de alguna concentración de la zona, quisimos acercarnos al pueblo de Cabañas, por lo menos para refrescarnos con algún liquido. En un nuevo bar abierto hace poco tiempo, tuvimos la suerte de encontrarnos con las cervezas mas frías de todas las Villuercas y aunque nos dijeron que el pueblo estaba en fiestas y que daban algo de comer a todos los visitantes, nos descuidamos lo justo para que cuando llegaos a la plaza del pueblo, la comida había volado. Así que solo nos quedaba despedirnos de la zona y volver a montarnos en los coches para regresar al pueblo. Cansados, si. Pero con la sensación de haber sido mas duros que nuestros cuerpos y nuestras mentes a las cuales volvimos a vencer un domingo mas.

Nos vemos por las callejas.












lunes, 8 de septiembre de 2014

Capitulo 599: Homenaje a nuestros paisanos.(Guerra Civil, 1936-1939)



Ahora que el presidente del gobierno de Extremadura ha vuelto a abrir el debate sobre la memoria histórica y la guerra civil, diciendo que a todas las mujeres mayores de setenta y cinco años, las cuales sufrieron la guerra y lo que es peor, la post guerra, las va a conceder una ayuda de unos trescientos euros al año. No puedo dejar pasar por alto a todos nuestros paisanos que se dejaron la vida por dejarnos un país mejor y que sin duda consiguieron a pesar de que ellos, no pudieron disfrutarlo.

Es muy triste que muchos de aquellos héroes no sean ni siquiera recordados por sus familiares, los cuales seguramente no conozcan ni su pasado.
Mi misión dentro de mi blog, es seguir sacando a la luz historias que me voy encontrando por aquí y por allá. Unas del gusto de unos y otras, a lo mejor, no muy simpáticas de leer.

Esta historia me toca de lleno, puesto que uno de los que contó muchas de estas cosas, era el abuelo de mi mujer, el cual perdió a su padre en tan desgraciada guerra. Dicho escrito salió a la luz gracias al cronista oficial de Trujillo: José Antonio Ramos Rubio.

 GUERRA CIVIL EN LA COMARCA DE TRUJILLO ( 1936-1939)

El radio de acción de la zona trujillana es de los más amplios de la provincia cacereña, presentando sus diversos pueblos comportamientos diferentes en cuanto al tipo de actos represivos que estamos analizando.
Así, nos encontramos localidades como Trujillo donde hubo media docena de víctimas en cambio, un arrabal dependiente del mismo, Huertas de Animas, superó las dos docenas. De igual forma puede afirmar que, pese a no poder generalizar debido a excepciones como Deleitosa o Jaraicejo, lo cierto es que fueron las poblaciones situados mas al Sur las que sufrieron con mayor dureza estas acciones represivas.
En Huertas de Animas, un arrabal de Trujillo donde la militancia en organizaciones izquierdistas era numerosa, el dos de agosto al tenerse noticias de la incursión de las milicias republicanas por el sur de la provincia cacereña y su ocupación en algunos pueblos, socialistas como Ana Bravo Palacios informaron de lo que había sucedido al vecindario, animándolo para que dejase a un lado el temor de las represalias y que saliese a esperar a los suyos que pronto entrarían en Trujillo. Ello creó entre la población, durante unas horas, un ambiente de crispación que solo se apaciguó al conocerse el desastre de las fuerzas republicanas en Villamesías.
A partir de esas fechas, tal vez utilizando como justificación la supuesta predisposición de la población a apoyar esa incursión de efectivos gubernamentales, los falangistas comenzaron a practicar labores de “limpieza” entre “desafectos” que cursaron verdaderos estragos entre la población. Tomas Fernández Cruz, conocido popularmente con el apodo de “El Cojo” debido a un defecto que tenía en un pie, fueron detenidas el 20 de julio, siendo trasladado a la prisión provincial donde fue liberado horas después. En Trujillo volvieron a detenerle, sufriendo, según el testimonio recogido al vecino Adolfo Moreno Gutiérrez, todo tipo de desmanes hasta que lo ejecutaron el 8 de agosto:


“ A Tomás “El Cojo” se lo llevaron detenido a Trujillo, metiéndolo en una jaula que colocaron en una calle, en un sitio próximo al garaje de un falangista. Allí lo tuvieron, como de un animal cualquiera se tratase, de exposición al público durante tres o cuatro días, soportando los pinchazos, escupitajos, etc., de unos represores que se jactaban de verlo en esa situación.”

La familia Curiel Vizcaíno se convirtió en una de las más castigadas en los actos represivos que se llevaron a cavo en Huertas. Ya en los enfrentamientos registrados en la localidad en la noche de 18 de julio falleció uno de sus miembros, José, y ahora perdió a tres más: Manuel Curiel, Juan y Manuel Curiel Vizcaíno, padre e hijos, respectivamente. A los tres, junto al también vecino que fue presidente de las Juventudes Socialistas, Moisés Hueso Mateos, tras ser detenidos se lo llevaron una noche montados en las célebres camionetas, conocidas en la jerga falangista como “basura” por trasladarse en las mismas a personas de izquierda, en dirección al puente del “Cardenal” sobre el Tajo, en la carretera de Trujillo a Plasencia.
Allí sólo llegaron tres ya que uno de los acompañantes, Moisés Hueso, consiguió tirarse del camión y huir aprovechando la oscuridad de la noche, alcanzando, días después, zona republicana. Al resto de la expedición, es decir, a los miembros de la familia Curiel, los fusilaron en dicho puente, aunque uno de ellos, según el testimonio facilitado por el vecino Adolfo Moreno, solo resultó herido, refugiándose en la finca “Tierra del Conde”, donde tras localizarle le dieron muerte.
Otro caso de miembros de una misma familia ejecutados fue el de Pedro y Crispín Corrales Bravo, tio y sobrino respectivamente. A los dos los fusilaron también en la finca “Tierra del Conde”.
En los términos de los pueblos de Jaraicejo y Madroñera también se registraron casos de muertes de vecinos de Huertas de Animas. En el primero de ellos pasaron por las armas, junto a quince personas más entre las que destacaban nueve de Monroy, según se ha analizado con anterioridad, a cinco en el conocido sitio por “Arrollo de la Vid”, siendo sus nombres los siguientes: Benito Rebollo Sánchez, Juan Jiménez Martín, Ramón Muñoz Bravo y Juan Moreno Mateos.
En las proximidades de Madroñera, por su parte resultaron ejecutados otros tres. Sucedió a finales de septiembre de 1936, siendo afectados: Emilio Jiménez Hueso, Agapito Corrales Diadosa y Rafael Bermejo Bravo, a quienes inscribieron en el Registro Civil de dicha localidad, constando como causa de muerte: “Heridas sufridas en choque con las fuerzas públicas”. Una vez más se eludía en el Acta citar la verdadera causa de la defunción.
Francisco Moreno Pablos, conocido popularmente por “gachura”, acudió a Trujillo a despedir a su hijo mayor que iba a incorporarse a filas nacionales tras haber sido avisada su quinta.

Junto con él –afirma su hijo Adolfo Moreno- estuvieron una docena de padres de familia en igual situación, encontrándose con la sorpresa de que un grupo de soldados marroquíes, al verlos juntos, sin mediar palabra alguna los detuvieron, encarcelándolos. A algunos los dejaron, poco después en libertad, mientras que a otros, como a Francisco, lejos de liberarlos, a la semana aproximadamente de permanecer allí, concretamente el ocho de septiembre, lo sacaron, ejecutándolo en las proximidades de Zorita.
Otros casos de muerte por la práctica de los paseos en Huertas de Animas fueron los de Agustín Margallo, Manuel Melo “tarama”, Manuel Rojo Ruiz “tropezones”, Manuel Rosa, Elías Pablos Avís “remolino”, Antonio Corrales y un tal Francisco “romero” a quienes, al parecer, fusilaron en el sitio conocido por “Cerro Blanco”.
Sin duda, debido al protagonismo público del óbito, la muerte más conocida fue la del político Rafael Bermudo Ardura, socialista, que ocupó el cargo de presidente de la Diputación Cacereña en la República y salió elegido diputado a Cortes por Cáceres durante la etapa del Frente Popular. Hombre bastante conocido en todo el ámbito provincial, aunque muy especialmente, en la zona de Trujillo, fue el fundador de la Casa del Pueblo de Huertas, población donde además de tener su domicilio contaba con un gran número de seguidores.
Le sorpredió la sublevación en Madrid, donde recibió, junto al resto de políticos socialistas que ocupaban escaño en las Cortes, órdenes de: “Salir a sus provincias o a otras en que puedad hacer falta”. Rafael viajó a Cáceres, aunque en lugar de hacerlo por la carretera Madrid-Badajoz, donde podia ser descubierto con facilidad, dio un rodeo, pasando primero por la provincia de Avila y de allí a Plasencia. Una vez alcanzada la localidad placentina, el siguiente objetivo fue Trujillo, utilizando el autobús que recorria esa línea para efectuar el desplazamiento.
Sin embargo, pese a la discreción que mantuvo en todos sus movimientos, ese recorrido final no llegó a completarlo. Al parecer, el Plasencia alguien descubrió su verdadera identidad e informó de ello a las fuerzas de orden público que desde ese momento, conociendo en el coche de línea en que iba, movilizaron a sus agentes para proceder a su detención. Esta se consumó en Torrejón el Rubio, llevándola a cabo la Guardia Civil tras detener el autobús. Rafael fue montado en un automóvil, desconocemos si en compañía de miembros de la Benemérita o falangistas de Huertas de Animas y Trujillo, que tomó dirección de la capital cacereña.
Poco después era fusilado. El doce de agosto de 1936 fue inscrita su muerte en el Registro Civil de Cáceres, constando en el Acta que falleció a: “Causa de lesiones en la cabeza en el puente Nuevo sobre el río Guadiloba”. Al igual que otros muchos republicanos que tuvieron el mismo final, la familia de Rafael Bermudo, por si fuera poco el sufrimiento inherente de la pérdida de uno de sus miembros, se vio sumida en un estado de absoluta precariedad económica al instruirse expediente de incautación y subastarse los inmuebles y propiedades rústicas y su pertenencia.
Autor:J.A. Ramos Rubio

domingo, 31 de agosto de 2014

Capitulo 598: Concierto joven 2.014




Desde aquel veinte de abril del noventa, hasta la fecha, fueron muchos los conciertos que hemos vivido juntos. La suerte nuestra es poder decir bien alto, que amamos la música y sobre todo, amamos el buen ambiente y la buena gente que nos acompaña siempre. Degustando alguna que otra cerveza para ir quitando de nuestro cuerpo, la poca vergüenza que nos puede quedar a nuestras edades, llegas a una explanada abarrotada de piedras, las cuales han sido golpeadas durante todo el día por un sol abrasador. Ahora su misión es desprender dicho calor, y la nuestra, intentar no coger demasiado. Difícil reto. Sin una gota de aire que nos golpee en la cara, nos vamos encontrando poco a poco con casi todos los que el año anterior, tuvimos el gusto de estar en el mismo escenario, disfrutando de otra noche divertida.

Este año había mas gente que el anterior, sin duda alguna. Creo que los participantes en el evento, ayudaban a ello. Los que vinimos el año pasado, también hemos ayudado a llenar el castillo con nuestros comentarios acerca de lo vivido el año antes. Poco a poco la gente se anima y por un día, intenta colocar a sus vástagos con suegras, madres o hermanas. Que coño, un día es un día!!

Del grupo local que actuó, poco puedo opinar, puesto que solo me dio tiempo a escuchar una canción. Hemos cogido otra sana costumbre de comer algo por los alrededores, antes de afrontar la subida de la ultima cuesta. Otros cogen fuerzas en el ultimo bar que hay antes de dicha fortaleza. Allí empiezas a saludar a conocidos, muchos de ellos comparten edad y otros, nos demuestran que no por ir cumpliendo años, dejan de tener la misma marcha que veinte años atrás, cuando nos sabíamos sin pestañear, todas las canciones que escuchamos ayer.

El nombre del concierto hace gracia al personal. Sobre todo cuando miras a tu alrededor y ninguno de los allí presentes, cumple menos de cuarenta. El concierto joven se ha instaurado en Trujillo con bastante fuerza, pero está claro que para ello hay que ofrecer buenas actuaciones, para que de esa manera, sea curioso poder ver en el mismo lugar a padres e hijos juntos, disfrutando de los grupos que por aquellos años noventa, hacían desmelenarse a estos padres que hoy en día, echan de menos sus largas cabelleras, las cuales han cambiado muchos de ellos, por brillantes calvas, que en días como el de ayer, reflejan en las mismas la baja forma que casi todos ellos poseen. Quizás sin duda por la falta de entrenamiento.

A veces llega el momento en que te haces viejo de repente... y que? a caso no es bonito ir envejeciendo al lado de quienes cantaban contigo a coro estas canciones?
Hemos tenido que esperar veinticinco años para poder ver en nuestra ciudad, los conciertos que por aquellos años todos los habitantes exigíamos a nuestros gobernantes, con la misma respuesta siempre. Nos obligaban a tener que viajar de un lado a otro de nuestra comunidad en busca de una clase de música que aquí en Trujillo se nos negaba siempre. Sin duda alguna que por la cabezoneria o mejor dicho, por el caciquismo de no escuchar a los habitantes.

Celtas cortos comenzó su concierto haciéndonos viajar en el tiempo. Intentando recordar aquellas letras de algunas canciones olvidadas en lo mas hondo de nuestra sesera. No fue difícil volver a cantarlas. Hay cosas que jamas se olvidan del todo y una de ellas, es la música y sus letras.

Entre litro y litro de cerveza y algún que otro empujón de los mas "bailones" (es curioso que siguen siendo los mismos que treinta años atrás) fue pasando la actuación. Y claro, cuando estas a gusto dichas actuaciones siempre te saben a poco. Bien, en lineas generales. Quizás la voz un poco pegada o cascada, como quieran decirlo ustedes. Pero la música sonaba igual que en la década de los noventa, cuando ponías la radio y allí estaban ellos de números uno.

El cambio de actuación este año no ha sido tan drástica como la del año pasado, cuando se bajaron del escenario los "Mojinos escozios" y subió el gran Rosendo.
Este año los que seguían a los Celtas Cortos eran Mago de Oz, y su legión de seguidores que les acompañan por donde quieran que tocan. El color negro se apoderó del castillo y su música como siempre espectacular. Es impresionante escucharles en directo.
Entre Molinos de Viento y otras muchas mas, fuimos dejándonos las pocas ganas de bailar que les quedaban a nuestros pies, totalmente desentrenados ( hay que salir mas). Los "bailones" de antes, seguían igual y los litros de cerveza iban haciendo efecto a los mas tímidos que en nuestra "Fiesta Pagana", acabaron por soltar sus melenas y dejar correr a sus pies. Un poco tarde quizás, puesto que pasadas las tres de la mañana, la música dejó de sonar entre los muros del viejo castillo, que un año mas se llenó de varias generaciones, las cuales anuncian con sorna, al año que viene nos vemos en el concierto "joven" de nuevo.

Aunque haya sido tarde, es de bien nacidos ser agradecidos. Gracias por hacernos disfrutar y poder quitarnos de nuestros cuerpos, veinte años de encima.

Cuidaros los achaques que el año que viene hay que volver a darlo todo en "nuestro" concierto.














domingo, 24 de agosto de 2014

Cappitulo 597: Ruta a la Cueva de Juan Candilla (II edición)

El capitulo de hoy quiero dedicárselo de todo corazón a uno de los mas fieles seguidores de mi blog, el cual nos ha dejado este fin de semana. Se que desde donde estés, seguirás echando un vistazo a nuestras rutas y discreparas de las muchas tonterías que suelo escribir por aquí, aunque bien es verdad que por lo menos, solían entretenerte en tus largos periodos postrados en cama. Tu fuerza y tu lucha por vivir han sido ejemplo para muchas personas y creo que solo con eso debes sentirte a gusto contigo mismo de tu paso por esta vida. Donde quieras que te encuentres, hasta siempre amigo Pedro, fue todo un placer compartir amistad contigo. Descansa en paz.

Como seguramente habréis leído por aquí hace justo un año, la ruta que hemos realizado hoy es sin duda la mas dura de cuantas llevamos hechas en nuestro periodo senderista y no por eso, dejamos de mostrar interés en volver hacerla cada vez que tenemos ocasión.

Hoy quedábamos en la plaza de Huertas a las siete de la mañana, para desplazarnos hasta la hermosa localidad de Campillo de Deleitosa, donde se encuentra la espectacular cueva de nombre Juan Candilla, famoso maqui en la época de la guerra civil. Diez valientes nos dábamos cita para hacer esta ruta. Se que muchos de los componentes del grupo no nos han podido acompañar por diversos motivos, una pena puesto que dicho lugar es digno de conocer. Otro año será.



Una vez llegados hasta el lugar por donde queríamos subir, nos hemos colgados las mochilas y hemos andado unos cientos de metros por una cómoda pista en su bajada, no tan cómoda cuando intentas llegar a los coches una vez acabada la misma. El caso es que por donde hemos visto sitio para comenzar a subir, sin pensarlo ns hemos puesto manos a la obra. Obra que por otra parte es para valientes, puesto que dicha subida no esta marcada, ni señalada. La ruta es un camino de jabalíes y ciervos en su mayoría y son muchos los momentos en los que hay que ir de gatas. Aquí quiero hacer especial mención a la única mujer que se ha atrevido con dicha ruta, a pesar de su dureza y de estar avisada de ello. Aitzi ha demostrado bien clarito que su sangre Vasca le corre por sus venas y haciendo un descomunal esfuerzo, ha completado la ruta como uno mas del grupo.


Siguiendo nuestro camino y con J.F. de improvisado guía, intentábamos seguir subiendo por el lugar mas cómodo que se pudiera, pero era misión imposible no arañarse, tropezarse e incluso caerse mas de una vez. A pesar de que tan solo hacia un año de nuestra ultima subida, nos ha sido imposible seguir la ruta que anduvimos aquel día. Sin amilanarnos por este hecho, hemos seguido subiendo por donde lográbamos abrir paso, a base de palos y de romper maleza. Nuestro objetivo cada vez estaba mas cerca.Las subidas son duras si el senderista quiere, y como nosotros no queríamos, hemos parado cantidad de veces para agruparnos sin que nadie se despistara. Los buitres nos sobrevolaban desafiantes por si atacábamos sus nidos y las vistas empezaban a ser espectaculares desde las alturas.




Andando entre rocas enormes llegábamos a la cueva justo por el costado por donde hay que subir. Este año íbamos preparados con cuerdas para que dicha subida y posterior bajada, fueran mas fáciles de hacer.
Y por fin todos arriba, contentos y felices haciendo multitud de fotos y disfrutando del espectacular paisaje. Un momento de descanso en dicho lugar y con mucha pena comenzamos el descenso, el cual es cierto que unos lo llevan mejor que otros. Yo soy de los torpes que en las bajadas se acojonan vivo y lo pasan mal, pero es poco rato, por suerte.


El descenso hasta el camino es duro y difícil, puesto que las miles de piedras sueltas que existen te hacen resbalar y te ayudan a caer. Con mucho cuidado y sin prisas, hemos ido acortando distancias hasta llegar al camino, que justo nos separa de un encantador y mágico lugar como es la garganta de aguas cristalinas que existe en este sitio. La cual es todo un premio merecido por los senderistas que en este mes, se atreven a coronar esta cueva. El agua fresca, que no fría, nos recibe con los brazos abiertos y es un momento relajante antes de comernos el bocata que en esta ruta, siempre nos le comemos mas tarde de lo habitual.



Una vez recogido todo, ponemos rumbo hasta el lugar en donde hemos dejado los coches. Otro momento duro de la ruta puesto que el calor es sofocante y el refrescante baño queda lejos ya. Vaciando nuestras cantimploras llegamos al final, cansados, llenos de polvo y calurosos, pero creo que contentos de haber podido realizar otra vez esta preciosa y difícil ruta, la cual nos hace mas fuertes en nuestro periplo de senderistas.


Nos vemos por las callejas, un abrazo a los nueve campeones que me han acompañado hoy, todo un placer.