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Sufridores del blog.

martes, 30 de junio de 2015

Capitulo 664: Ley mordaza...Y una mierda!!!




Hoy quiero confesar:


Antes de que entre en vigor la ley mordaza, quiero decir que estoy hasta los huevos de todos los políticos que roban a diestro y siniestro. Desde un simple concejal a un ministro. De sus familiares que le siguen el juego y callan como putas aunque saben perfectamente lo que hay.

Estoy hasta los huevos del pastizal que nos cuesta a los españoles mantener a los zánganos de la casa real. De sus historias de puteríos y robos, de sus cornamentas y de sus jornadas de caza, todo a costa de nuestro bolsillo.

Estoy hasta los huevos de que los putos autónomos seamos los mas desgraciados a pesar de ser quienes mueven el país.
Estoy harto de que nuestros votos no valgan para nada, tan solo por votar a fuerzas minoritarias.

Estoy hasta los huevos de ver otra vez tiempos pasados con "porras" en mano, por la gracia de Dios.

Estoy hasta los huevos de saber que el Papa dice unas historias y sus secuaces no las llevan a cabo, tan solo por no perder el poder que tienen hasta ahora.

Estoy hasta los huevos de ver como muchos españoles se conforman con los 426 euros que cobran y viven mejor que los que curramos diez horas al día, seis días a la semana y sin derecho a nada, tan solo currar y currar (cuando hay algo)

Estoy hasta los huevos del Barsa y del Madrid. (Esto se podrá seguir diciendo con la nueva ley, pero me apetece decirlo aquí también).

Ya me he quedado a gusto. Solo espero que esta puta ley acabe en el mes de diciembre, cuando entre todos echemos a la puta calle a quien nos mal gobierna desde hace treinta años.

Que estoy hasta los huevos de todos, he dicho.

domingo, 28 de junio de 2015

Capitulo 663: Ruta en Valdastilla.


En una jornada dominical muy calurosa, hasta el punto de la noche anterior haber podido dormir a duras penas, decidimos volver a las sendas extremeñas. En esta ocasión huyendo de las altas temperaturas, decidimos volver a nuestro querido Valle del Jerte, donde por cualquiera de sus pueblos puedes encontrar rutas de senderismo apropiadas para la ocasión, es decir, rutas cortas, con muchas sombras y si pueden terminar con algún baño en cualquiera de las piscinas naturales que existen, mejor que mejor.

Todo eso lo encontrábamos en el pueblo de Valdastilla, al cual ya habíamos ido el otoño pasado a conocer su espectacular cascada, la cual nos dejó a todos casi sin palabras para describir aquel momento. Hoy, algunos meses después, volvíamos al mismo lugar y su encanto aunque con menos agua, sigue siendo espectacular.

A las siete de la mañana quedábamos en la plaza de Huertas, donde hoy nos juntábamos seis senderistas que una vez montados en los coches, partíamos hasta la localidad Jerteña.
El viaje en algo mas de una hora nos plantábamos en el inicio de la ruta la cual es apropiada para hacerla con niños y gente que no esté acostumbrada a caminar, puesto que es corta y con pocos metros de desnivel y si a todo eso le pones el broche del baño en su piscina natural, pues estoy seguro que convencerías a cualquiera para ir.

La temperatura a esa hora de la mañana ya era alta, aunque bien es cierto que por lo menos existe una diferencia de unos cinco grados con respecto a nuestro pueblo, el cual la noche anterior no había bajado de los veintisiete grados de mínima.
Con las bromas de siempre y recuerdos de otras rutas realizadas comenzábamos a caminar, hoy con una nueva incorporación al grupo el cual esperamos que sean muchas mas las veces que nos acompañe en nuestras rutas.
Con el recuerdo presente de los que no nos han podido acompañar hoy, comentábamos la ruta del domingo anterior y sus consecuencias mínimas sufridas por parte de los dos que la hicimos. Olvidado ya aquello nos disponíamos a disfrutar de una ruta mucho mas amena y con mejor compañía.



Ir en época de cosecha cerecera al valle del Jerte es encontrar desde bien temprano a todo el pueblo trabajando. Las gentes subidos en sus escaleras se afanaban en "ordeñar" sus queridos cerezos antes de que la calor hiciese mella en esos cuerpos acostumbrados a jornadas de trabajo de muchas horas y muchos días seguidos.
Podíamos escuchar las conversaciones de los obreros, el ruido de las cajas llenas del oro rojo y algún que otro tractor donde transportar dichos frutos.


Y muy pronto la llegada a la cascada del Caozo donde a uno se le quitan todas las penas. La temperatura que allí existe no tiene nada que ver con la calor veraniega y a uno le da pena marchar de aquel paradisíaco lugar. Algún valiente aprovecha para darse un baño y los demás esperamos gustosamente a que este termine, sin meter prisa puesto que allí se espera lo que haga falta.

Las cerezas de peor calidad quedan en los arboles y alguna que otra a nuestro paso nos endulza la boca. Toca buscar sitio para el bocata y en esto estábamos cuando un abuelo y su nieto, propietarios de algún cerezal nos comentan que este año la cosecha no está siendo igual de buena que el año anterior, aunque no se pueden quejar puesto que ha ha habido años peores. Aceptando un trago de nuestra bota de vino la cual ha hecho hoy la primera ruta, nos decía que él también hacia vino para consumo propio y que en años anteriores, incluso hasta lo vendía, pero este año no le ha gustado la calidad del mismo y a preferido no vender nada. Con ganas nos hemos quedado de haberle podido comprar algo de vino.

Alguna que otra cereza para el postre y seguimos caminando. La temperatura sube a marchas forzadas y nuestro siguiente objetivo es la piscina natural del pueblo, la cual solo está poblada en ese momento por un matrimonio que también se refresca en sus aguas. Allí el paraíso tiene poco de ser envidiado. El agua estaba en su punto y a uno no le entran ganas de salirse del agua.
Después de un buen rato en aquel lugar debemos de regresar al pueblo, no es que a uno le entren ganas, pero hay que volver.


Para refrescarnos algo por dentro optamos por entrar al bar Avenida, donde ya nos conocen de rutas pasadas. Allí intercambiamos impresiones con los lugareños y la amabilidad por su parte es una de las cosas que mas nos llena de esta zona.

Visitando a trabajadoras que se afanan en calibrar las cerezas nos despedimos del lugar, deseando de volver lo antes posible y seguro que lo haremos, porque donde uno se siente querido es mas facil volver a rendir visita y el lugar lo merece en cualquier epoca del año, eso os lo puedo asegurar.

Nos vemos por las callejas.

La ruta















jueves, 25 de junio de 2015

Capitulo 662: 50 Sombras de un albañil; Tiene "Wasa" la cosa.




Haciendo un acto de amistad y compañerismo, me dispuse a través de las redes sociales y todos los artefactos que hoy día existen tecnológicamente hablando, a mostrar a un buen amigo, (hasta ese día) una foto un poco comprometida, mía y de otra persona, la cual había tenido un romance conmigo o mejor dicho, yo con ella.

Mi amigo lo era desde la infancia y mas de dos juergas nos habíamos corrido juntos, incluso mas de dos veces, le vi tonteando con mujeres a pesar de estar "felizmente" casado. Yo era su amigo para todo, para fiestas y para saber hacerme el mudo. Tonto de mi que siempre creí que esta persona obraría de igual modo con respecto a mi persona.

Aquel desliz que tuve aquella vez no pensé que me iba a costar tan caro, como una vez visto, así ha sido. Lo que mas me duele es el haber confiado en la persona equivocada tanto tiempo, creyendo que nuestra amistad era eterna.

Es cierto que la acción por mi parte de mandar la foto no es excusa para decir que yo no hice aquello bien y que quizás pequé un poco de ego o mejor dicho, de vacilòn. Siempre hay cosas y fotos y alguna que otra historia que deben de morir el mismo día que se producen, sino quieres que al final vean la luz como así ha sido.

Intenté defenderme desacreditando a mi amigo el primero por desvelar mi secreto y después cargué con todos mis enemigos ficticios que yo mismo me cree, aun no siendo cierto. Pensé de esa manera que la culpa que me pertenecía a mi por haber hecho aquello, me la podría descargar de encima arremetiendo contra diestro y siniestro. Y la verdad que fue mucha la gente que me apoyó, bien es cierto que la mayoria no sabían por donde venían los tiros y ni siquiera habían visto la foto.
Otras amistades corrieron el bulo de que me habían pirateado el móvil y me habían mangado todas las fotos, "esa" incluida.

Yo me sentía mejor, mi ego seguía impune y me daba un poco de menos vergüenza salir a la calle y frecuentar los mismos sitios de siempre. Pero de vez en cuando en las malditas redes sociales, siempre tenia que leer algo con respecto al tema de la puñetera foto, haciendo imposible olvidarme de ella. Y mucho menos de aquella morena con rasgos africanos, a la que conquisté en mi pueblo, sin hacerme falta embarcar para ningún lugar extranjero.

Y ahora aquí ando, en medio de mis amistades y de mis enemigos, unos me defienden y otros me siguen atacando. Y todo por ser altivo, engreído, arrogante, presumido, soberbio y desdeñoso. Aunque yo estoy harto y voy a decir bien alto, que lo hice para dar celos a la mujer que de verdad me gusta y me tiene loco. Pero coño, esto se me ha ido de las manos y ya no puedo hacer nada.
Aunque he de decir a mi favor, que en la foto no se ve nada raro, lo que pasa es que la gente tiene una imaginación de la ostia...

Vuelvo para la obra.

Vaya puta sombra...










martes, 23 de junio de 2015

Capitulo 661: 50 Sombras de un albañil; "Lengua de Fuego."



En mi afán por no quedarme soltero, como casi todos los que trabajan en la obra, decidí apuntarme o darme de alta, (como quiera que se diga) en una red social de esas, que, según dicen algunos, es mano de santo para emparejarte con alguna mujer.
Yo la verdad que no creía mucho en ello, pero por probar no perdía nada. Así que con la ayuda del mas joven de los peones de la obra, que había hecho un máster en tecnología móvil y seguía practicando en la obra, puesto que no soltaba el celular en todo el día, quedamos para que me enseñara y ayudara a registrarme en la famosa página.

Lo primero que me dijo fue que no debía de mentir a la hora de registrarme, puesto que las mentiras tienen las patas muy cortas y todo se acaba sabiendo. Pero a mi no me cuadraba mucho describirme tal y como soy, de esa manera estaba casi seguro que la pareja que me buscara, iba a dar mas miedo que otra cosa. Por eso convencí a mi compañero para que de vez en cuando, metiera alguna mentira piadosa para aspirar a una pareja en condiciones.

Edad: Cuarenta y cinco años. ( No me hacia falta poner que tenia menos, hay mujeres jóvenes que los prefieren maduros).

Descripción: Cabello moreno, corto y bien peinado. Afeitado todos los días y pocas arrugas en la cara. Mi amigo se enfadó un poco conmigo, puesto que las barbas que tenia parecían las de "Bin Laden", pero le prometí afeitarme en el momento de tener la primera respuesta por parte de alguna pareja.

Trabajo: Encargado general de obras en ACS.
 Mi amigo meneaba la cabeza según iba escribiendo en su ordenador, !te has pasado un poco! me dijo. Para quitar siempre hay tiempo, le contesté mientras pensaba en la siguiente pregunta que me había planteado mi compañero.
Estado: Tengo una duda, no se si ligan mas los divorciados o los solteros, ¿que me aconsejas? pregunté.
-Es mejor que digas alguna verdad.
 _Pues pon soltero.

Localidad: Me interesan de toda la provincia de Càceres.
Vehículo: BMW.
- ¿Otra vez mintiendo?
_ Y si me le compro algún día, ¿que?

Altura y peso: No pongas que tengo barriga cervecera que eso no gusta a las mujeres. Pon que mido uno ochenta y que peso setenta kilos. Quiero empezar a hacer un poco de régimen y quitarme las cervezas.

Fumas: Si o no, mejor pon que no, que lo voy a empezar a dejar mañana mismo.
Bebes: Ya te he dicho que voy a dejar las espumosas mañana o pasado... (Que difícil es registrarte sin decir ninguna mentira)

Bueno, pues yo creo que ya está. Ahora damos al botón de aceptar y a esperar. Seguro que antes de que te acuestes hoy, tienes algún mensaje.
 _Ojala y Dios te oiga. Muchas gracias por las molestias, si sale algo decente, ya te recompensaré.

Al día siguiente cuando entré en la obra, noté muy sonrientes a todos mis compañeros. Al preguntarles el porqué, ninguno dijo nada y pronto cambiaron de tema. El que me ayudó con el registro de la página me preguntó si había tenido algún mensaje, a lo que yo respondí que la verdad es que no sabia donde se miraba eso. Me quitó mi celular y abrió la pagina famosa. En rojo había un numero tres, justo arriba a la derecha.
-Tienes tres mensajes. Uno es de una tal Amapola bipolar. otro de una tal Lengua de fuego y el ultimo de una que se hace llamar Jenny Sun.
- ¿Cual quieres leer primero?
_ Me da igual, los tres voy a leer. Me estoy poniendo nervioso y no se ni lo que pone.
- Amapola Bipolar ha escrito: Hola, me gustaría quedar para conocernos. Creo que eres el tipo de hombre que estoy buscando. Mándame una foto y te respondo con otra.
_ !Una foto! no jodas, déjame una tuya, no le mandes una mía que jodemos el invento.
- Tranquilo, vamos a leer los otros. Lengua de Fuego ha escrito: Hola mi amor, estoy deseando conocerte y pasar un buen rato contigo. No te preocupes, soy muy discreto.
_ ¿Discreto? no jodas, que es un tío.
-Que no, seguro que se ha confundido al escribir.
_ Que susto me has dado, macho.
- Jenny Sun ha escrito: Hola, he leído tu perfil y seguro que mientes como casi el noventa por ciento de los hombres que se registran aquí. Así que si quieres que nos conozcamos ya estas mandándome un privado con tu verdadera identidad.
_ Joder con la Jenny de los cojones, que lista es. De esa no quiero saber nada, no la respondas.

- Vale, ¿a cual de las otras dos mandamos un mensaje?
_ No se, estoy en duda pero la que se llama Lengua de Fuego me ha impresionado. Mándala algo si quieres.
-Vamos a ver, una cosa así: Hola Lengua de Fuego, yo también me muero de ganas de conocerte, aunque no se si vives cerca de mi. Si me dices donde vives, me las apaño para ir. Un beso de tu nuevo amigo que arde en deseos de estar a tu lado.
_!Coño!, no te has pasado un poco con los ardores y deseos, veremos a ver si contesta.
- Ya veras como si y no tardando mucho...

Dos horas mas tarde sentados comiéndonos el bocadillo, volví a mirar el móvil. En la pagina de contactos había un numero uno marcado en rojo, era otro mensaje. Ahora mi compañero no estaba allí y decidí leerle yo solo.
Lengua de Fuego ha escrito: Hola de nuevo mi amor. Si tu ardes en deseo yo me estoy derritiendo de ganas de conocerte. Vivo en Abertura y tengo casa. Si quieres venir esta tarde te explico donde es. Espero que me respondas amor, tu Lengua de Fuego ya te añora.

_ Ostia puta!! la madre que me parió que me voy para Abertura.
Estas bien, me preguntaron mis compañeros. Si, todo bien. Es que me han mandado un mensaje de que me han tocado cincuenta euros en la ONCE.


El día se me hizo eterno, las horas del reloj no pasaban y yo solo pensaba en lo que me encontraría en Abertura.
Sin decir nada a mi amigo, el que me había ayudado en el tema, preferí montarme en el coche y poner rumbo hasta este pueblo cercano, del que solo me separaban menos de treinta kilometros. Por eso veinte minutos después, estaba aparcando en las afueras del pueblo mi renault doce.
Ahora el siguiente paso era mandar un mensaje a la mujer que me esperaba. La verdad que el nerviosismo me hacia fallar a la hora de marcar las teclas. Solo escribí una frase corta diciendo que me encontraba en su pueblo, para que me hacia falta mas. Y la respuesta fue inmediata por su parte. Me dijo el nombre de su calle y el número de la misma, así que al primer lugareño que me salió al paso, le pregunté por donde se iba. Estaba bastante cerca.

 La fachada estaba pintada desde hacia poco tiempo. Y tenia un balcón lleno de flores de todas las clases. Delante de la puerta no me atrevía a llamar al timbre y en ese momento me di cuenta de que me hacían falta un par de cervezas para los nervios. En un ataque de valentía apreté el botón y poco después una voz me preguntaba quien era.
En ese momento me quedé en blanco y la voz no me salia del cuerpo. Tan solo fui capaz de preguntar en voz baja que si la del otro lado del "telefonillo" se llamaba Lengua de Fuego. Una voz un poco ronca me respondió afirmativamente y acto seguido sonó la puerta para que yo empujando hacia dentro, lograra abrir.
Escaleras arriba, escuché la voz anterior invitándome a seguir por el pasillo andando hasta el final del mismo, donde una puerta permanecía entre abierta.
-Pasa, que estoy aquí en mi dormitorio.
Mis ojos empezaron a hacer chiribitas y comencé a imaginar  todo lo que un hombre un poco necesitado, podía desear.

No era capaz de imaginarme a la que se encontraba detrás de la puerta, por muchos intentos que mi mente en ese espacio corto de tiempo, había insistido.
Sin dudarlo mucho mas, abrí la puerta de manera lenta y lo primero que alcancé a ver fue parte de una cama que tapaba una fina cortina de seda blanca.

La voz ronca volvió a sonar, invitándome a que me acercara mas a la cama. La que se encontraba allí dentro estaba de espaldas y eso me mosqueo un poco, aunque no le di mayor importancia. Yo solo pensaba en colocarme en aquella cama, al lado de su inquilina.
Justo estaba en esa operación cuando aquel cuerpo humano se giró y quedó delante mía, tal y como su madre la había parido, por lo menos ochenta años atrás. Pero eso no fue lo peor. Aquella presunta mujer llamada Lengua de Fuego, se convirtió de repente en un macho hecho y derecho, con un aparato que daba miedo a pesar de sus años.
Impactado con la escena que se me había presentado delante mía, me quedé unos segundos inmóvil, sin reaccionar. Hasta que por fin mis piernas aceptaron la orden de mi cerebro y comenzaron a correr pasillo adelante y escaleras abajo, jugandome el físico ante la velocidad que llevaba.
Batiendo el récord de los cien metros libres y rebajandole en dos segundos por lo menos, logré montarme en mi renault doce y ponerle a todo lo que daba por aquellas calles hasta que me metí en la autovía que me llevó hasta mi casa....

Al día siguiente la obra era una fiesta, claro está, para todos menos para mi, que estaba como para que me pidieran fuego.
En el bocadillo me explicó uno de los dos peones, que me habían gastado una broma y que sin que yo lo viera, habían escrito en esa maldita pagina mis gustos, entre los que estaban ese hombre de Abertura, el cual no me quitaré de mi memoria ni naciendo tres veces.
Lengua de Fuego....

Vaya puta sombra...













lunes, 22 de junio de 2015

Capitulo 660: 50 Sombras de un albañil: Aquella luminosa mañana.



Al despertar sentí tu presencia de manera distinta a cualquier otro día.
No se a que era debido, pero tus ojos se negaban a abandonar aquel sueño.

Empecé a imaginarme que yo era el protagonista del mismo y tuve miedo al pensar que mi sitio lo estaba ocupando alguien ajeno a nosotros dos. Clavé mis ojos ya despiertos en los tuyos aun dormidos y desee con toda mi fuerza que aquella persona que te estaba haciendo en ese momento feliz, saliera de tu sueño y de nuestra cama.

Volviste a sonreír y tuve ganas de moverte un brazo para que despertaras, pero estabas tan bonita dormida, que pudo mas tu belleza que mis ansias de estropear tu divertido sueño.
De pronto tu sonrisa desapareció y tus pestañas se apretaron con fuerza, lo que era diversión, pasó a ser dolor en décimas de segundo. Gemiste, te estaban haciendo daño y tu dolor fue mi dolor y pensé de nuevo en despertarte. No podía seguir viéndote sufrir. Y en el momento que me dispuse a ello, tu sonrisa volvió aparecer, ahora mas hermosa que nunca. Incluso dejaste escapar media carcajada que casi logró despertarte y yo rezaba para que ese hecho no se produjera. Me sentía bien, que digo bien, me sentía en el paraíso contemplando tu rostro, sentí ganas de pasarte mis temblorosos dedos por tus mejillas, pero no me atreví. ¿Y si despiertas y rompo el hechizo? mejor me quedo quieto, sin hacer nada, respirando casi sin hacer ruido y me fijo ahora en tus labios carnosos, los cuales me hacen sentir un placer indescriptible, cuando los junto con los míos.

Me inclino en busca de ellos de manera torpe, y casi te doy antes con la frente que con ellos. Te mueves ligeramente y temo despertarte. me reclino hacia atrás alejándome del campo de batalla y volviendo a mi trinchera. Quieto, muy quieto vuelvo a suplicar al Dios de los sueños bonitos que te vuelva a mecer en sus brazos y sigas otra primavera dormida.

Aquella luminosa mañana cuando la claridad comenzó a entrar por la ventana, me di cuenta de que te quería y que te necesitaba mas que nunca. Lástima que tu te dejaras guiar por tus sueños y en un ataque de sinceridad por tu parte, te atreviste a contarme aquel maldito sueño, en el que yo creí ser protagonista y después de escuchar de tus labios aquella historia, me sentí como un verdadero intruso, que solo tenia ganas de llorar.

Me salvó de ello el desgraciado despertador, que me recordaba que había que levantarse para ir a currar.
Estiré mi brazo para buscar a mi compañera y lo único que encontré fue las sabanas revueltas. Sobresaltado me incorporé y busqué torpemente el maldito despertador que no desistía en su trabajo.
Antes de lograr pararle, di con mi torpe mano a una lata vacía de cerveza, que había pasado la noche junto a mi en la mesilla. Ese hecho me devolvió a mi cruel realidad y lo siguiente que hice fue ponerme en pie, rascarme la entre pierna y desfilar hasta el cuarto de baño, donde mirándome al espejo pude ver de nuevo la cara de mi compañera de aquella noche, que de forma fugaz, volvió a desaparecer para nunca volver...

Vaya puta sombra...



domingo, 21 de junio de 2015

Capitulo 659: Ruta en Guijo de Santa Bàrbara.



Hay veces en esta vida en la que el ser humano se supera así mismo y a la vez, enseña a los que tiene alrededor la manera de afrontar en algunas ocasiones la vida y hoy me iré a la cama con una nueva lección aprendida y esta me la ha dado hoy mi amigo Javi, el cual seguramente que sea el tío mas valiente de los que yo pueda llegar a conocer por los senderos de nuestra Extremadura.

Por eso esta mañana a las siete de la mañana, hora habitual de empezar las rutas domingueras, nos montábamos en el coche Javi, mi perro y yo, y poníamos rumbo hasta la localidad Verata de Guijo de Santa Barbara, donde estaba planeada hacer la ruta de hoy.
Esta localidad cuenta con una población no muy superior a cuatrocientos habitantes, aunque seguramente en esta época estival, triplique su población.
Con los restos aun de pancartas y señales de la prueba celebrada ayer en el municipio conocida como los "catorce dos miles", lográbamos aparcar en la misma plaza mayor. Colgadas las mochilas poníamos rumbo hasta el inicio de la ruta del Trabuquete, aunque teníamos planeado realizarla al revés y así acabar en este charco para poder refrescarnos.

Con alguna que otra duda al respecto entablábamos conversación con algún que otro habitante del pueblo los cuales nos ponían en conocimiento por donde ir. Poco después de las ocho y media estábamos caminando. La mañana se presentaba calurosa y confiábamos en hacer la ascensión hasta el refugio de las nieves pronto, para no pasar mucha calor.
Aunque dicen que la ruta esta bien señalizada no es del todo cierto y a poco que te despistes en alguna que otra señal, ya estas fuera de la ruta y eso nos ha pasado un par de veces en la ascensión. Menos mal que no dejábamos de encontrarnos con gente y lugareños los cuales amablemente, nos volvían a poner en el camino.


Andando llegábamos a una gran explanada donde había varios coches aparcados, en ese momento llegaba otro vehículo con una madre y un hijo los cuales también iban a subir al refugio de las nieves. Así que entre los cuatros, hemos dado con el camino que transcurría por una cerca privada, donde sus dueños se afanaban en amontonar varios paquetes de heno el cual andaban segando. Una pequeña conversación con ellos y las ultimas explicaciones precisas para llegar al camino que poco después de una hora, nos dejaba en aquel espectacular sitio que todavía recuerdo en mi memoria de manera especial por las vistas que desde allí, hemos podido disfrutar.

Mejor sitio que este para el muerdino no había, así que en un cómodo merendero, hemos aprovechado para degustar nuestras viandas, donde nuestros compañeros de ruta no han querido sentarse con nosotros al tener algo de prisa y querían volver sobre sus pasos contra antes mejor.
Nosotros el momento este no lo tomamos con tranquilidad, sabiendo que nos quedaba la mitad de la ruta y que la calor empezaba a ser importante, aunque a esa altura, el aire era algo fresco. Una espectacular fuente nos dejaba llenar las cantimploras de un agua helada y riquísima.

Recogiendo el campamento poníamos rumbo hasta el Trabuquete, sabiendo que el descenso desde el refugio era bastante empinado y sinuoso.
Si la subida estaba poco marcada, el descenso ha sido muy complicado y entre veredas de cabras montesas las cuales hemos podido ver, hemos alcanzado el primer pontón y un poco mas adelante, el segundo que posee varias chozas antiguas de pastoreo las cuales estaban ocupadas por un puñado de jóvenes que habían hecho noche allí.


Allí ha empezado nuestro particular calvario al encontrarnos la vereda marcada llena de escobas y ramas de robles y chaparros de encina los cuales hacían imposible el paso por allí. Desviándonos por un lado unas veces y otras veces por otro, hemos hecho lo justo para perdernos y pasar un mal rato allí entre medias de aquella selva. En ese momento mi amigo Javi el cual sufre un problema de visibilidad bastante agudo se ha empezado ha agobiar y con un principio de ataque de ansiedad ha pasado un mal momento.
Lejos de no saber controlar la situación ha optado porque nos sentáramos un rato, respirar varias veces de forma seguida y beber algo de agua. Refrescarse la nuca y pensar en la manera de salir de aquel lugar, de forma indemne.

Gateando un poco hacia arriba, hemos dado con una vereda algo mas marcada por donde hemos coronado el cerro. En frente podíamos ver la vereda que nos llevaría hasta el Trabuquete. En ese momento mi amigo ha empezado a volver a ser persona y ante la gran noticia de que estábamos de nuevo en ruta, hemos vuelto a parar otro rato para acabar de recuperar el aliento y poder afrontar el duro descenso que nos quedaba hasta la garganta.


Beber agua pura y fresca, mojarnos la cara, la cabeza y reírnos del mal rato pasado con anterioridad. Camino abajo nos quedaba la recompensa del baño en el famoso charco el cual estaba algo concurrido de gente que aprovecha la jornada dominical para disfrutar del lugar. Otros senderistas como nosotros aprovechaban la gran recompensa que te da sus aguas "termales"y calmar nuestras altas temperaturas corporales. Y media hora después con mas pena que gloria poníamos rumbo hasta el pueblo del Guijo, donde antes de montarnos en el coche no hemos podido resistir la tentación de bebernos una cerveza bien fría y entablar alguna que otra conversación con los habitantes del pueblo que había en ese momento en el bar.


De vuelta a casa venia pensando en mi amigo y en su valor, y este capitulo y la ruta de hoy va dedicada tan solo a él y a los huevos que tiene. Muy grande Javi, muy grande.

Nos vemos por las callejas.


La ruta









lunes, 15 de junio de 2015

Capitulo 658: Atletic-o Manzanilla.



Corrían los años sesenta en Huertas de Ánimas en plena dictadura cuando el fútbol era una de las pocas diversiones que les quedaba a la población de jóvenes, los cuales, la mayoria de ellos estaban ya trabajando. Equipos de barrios, selecciones e incluso muchos de ellos apostaban por unirse al equipo de la Ciudad de Trujillo, donde había mas posibilidades de que te vieran mas personas jugar y de ese modo seguir ascendiendo de categoría, cosa que pocas veces ocurría.
Así entre compañeros de colegio e instituto se solían organizar torneos una vez acabadas las clases, entre otras cosas, para no perder contacto con los amigos durante los meses estivales.

El torneo del que quiero hablaros hoy se celebró en el campo del Trujillo e imagino que seria a base de eliminatorias como se decidió el ganador del mismo.
Dicen algunos de los que disputaron aquel torneo que no tenia nombre y que ellos cariñosamente y ante el premio que se le daba al ganador, le recuerdan como el torneo de la arroba de vino.
Este trofeo por lo visto estaba de moda y eran varios los partidos y torneos que se disputaban en la ciudad con el mismo trofeo por premio. Parece ser que a los mozos les motivaba mas la arroba que una simple copa que seguramente pasaría a coger polvo en alguna de las tabernas frecuentadas por ellos durante la semana.

El caso es que los que posan en la foto de portada fueron los ganadores de dicho trofeo. Poco recuerdan los futbolistas de aquello, tan solo que la arroba cayó en sus manos y que como era habitual, esta fue compartida con los jugadores de otros equipos, también participantes el aquel torneo.
El nombre de aquel equipo es toda una incógnita, puesto que no se sabe bien si se pusieron ese nombre haciendo mención alguna de las calles del pueblo o a la taberna que pudiera haber en esa misma calle. El caso es que el Atlético Manzanilla fue campeón y que sus jugadores si no estoy mal informado, viven todos aun.
En realidad me cuentan alguno de aquellos jugadores que el nombre real del equipo era Atletic Manzanilla pero solo en la intimidad, porque aquella cruel dictadura prohibía aquella palabra y obligaba a poner la vocal al final de la misma.

A continuación paso a describir los integrantes de aquel equipo con sus motes correspondientes por aquellos años. Espero que no se moleste nadie.

De pie:

1: Manolo "Pirolo"                                        
2: Tomas "el calvo"
3; Felix "Pirri"
4: Antonio "El negro Zumbón"
5; Angel "Caseta"
6; Juan Antonio "Parejo"

Agachados:

7: Antonio "Pandereta"
8: Tito "Borrino"
9: Ñoño "Tarzan"
10: Benito
11: Juan "Caseta, el barba".

Me cuentan que lo que no se les puede olvidar de aquel día es que después de dar buena cuenta del trofeo logrado, optaron por ir al cine. Claro, estando un poco mas alegre de lo habitual y ante aquella dictadura de bocas cerradas, parece ser que por lo menos siete acabaron en la inspección de policía, donde siempre recluían a quien "armaba" escándalo.

Un honor para mi que caigan estas fotos en mis manos porque en mi blog siempre tendrán espacio. Así que si algún lector posee alguna y quiere contar algo de ella, aquí tendrá un lugar donde hacerlo.

Gracias a mi padre por la información.













domingo, 14 de junio de 2015

Capitulo 657: Andar por andar.





En esta vida se dice que cuando un plan no funciona, se debe de tener un plan "b" para poder salir del paso. Esta mañana tuve que hacer frente al día inmerso de lleno en mi segunda opción.

Despertarte con las primeras claras del día entrando por la ventana era un poco mosqueante, puesto que la hora de levantarme los domingos es noche cerrada en la calle. El despertador hizo huelga y se tomó el domingo libre y entre eso y que la marea que existe por estas lluvias y tormentas se aliaron para hacer que hoy no acudiera a la hora pactada con mis compañeros de ruta.

Lejos de amilanarme mi cuerpo pedía senderismo y caminos por andar, por eso con algo de prisa, he logrado preparar algo para el muerdino y me he vestido rápido, un café para despejarme y salir al patio en busca de mi fiel escudero, el cual siempre está preparado para acompañarme. Que suerte tengo de poder tener mascota, la compañía que me hace a lo largo de los kilometros que andamos juntos no lo sabe nadie.


Sin saber muy bien por donde hacer la ruta, he dejado a mi subconsciente que eligiera camino y así he comenzado a caminar cuando en el reloj las agujas pasaban unos minutos de las ocho.
Resbaladero arriba he llegado hasta la casa de los vaqueros y desde allí hasta el caño. Todavía corre un poco la fuente por lo que he optado por hacer el ritual de siempre que paso por allí y beber.
Seguir caminando hasta el pozo de San Anton era la siguiente meta y allí he emparejado con los primeros humanos que he visto hoy. Chema con sus galgos me daba los buenos días y los dos comentábamos que las nubes que venían, podían mojarnos hoy.

Un poco mas adelante me encontraba con Alejandro y Maribel, que aprovechaban la buena temperatura para salir a caminar por los alrededores de su cerca. Alguna que otra gota suelta comenzaba a caer cuando he llegado al puente del Merlinejo. La sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que ha sido recientemente restaurado. Parece ser que la insistencia y el empeño que hemos puesto muchos ciudadanos en ello ha tenido su fruto. Me alegro enormemente de este hecho y orgulloso de ello he permanecido en el lugar haciendo un puñado de fotos para enseñarlas en el pueblo.


Río abajo he llegado hasta la finca de Torre aguda donde los nublados se apoderaban totalmente del cielo. Un mastín bastante grande me daba la bienvenida y a paso ligero he cruzado por delante del cortijo justo cuando comenzaba a llover. Menos mal que uno es previsor y llevaba el traje de agua conmigo. Así he aprovechado una gran encina para debajo de sus ramas parar y vestirme para la ocasión. Un trago de agua y continuo andando.

El gps marcaba algo mas de once kilometros cuando he acabado de cruzar la finca. Ahora tenia el dilema de no saber donde continuar andando. Dudaba entre cruzar la costera y llegarme hasta Casillas o seguir un rato por la carretera hasta la calleja que llega al cordel de la Aldea del Obispo. Lo malo de esta opción era que la ruta podía ser algo larga.
En ese momento y gracias a las nuevas tecnologías he contactado con mis dos compañeros de otras rutas que hoy hartos de esperarme han optado por ir al parque de Monfrague.
Les comento mi situación y les digo que sigo caminando hasta la Aldea del Obispo, para desde allí seguir hasta el puente de las Lavanderas y luego caminar río Tozo arriba hasta la carretera de Plasencia, la cual cogen ellos para venir del parque.

En eso quedamos y sigo la ruta andando por el asfalto casi un kilómetro y la lluvia desaparece poco a poco. Una vez dentro de la calleja y viendo la hora que era, me he quitado la mochila y he buscado en ella el muerdino y un trago de buen vino.
La temperatura era fresca y el olor a pasto mojado era intenso. Estaba a gusto con el traje de agua puesto y he decidido seguir otro rato con el, aunque ya no lloviese. Un cuarto de hora después y con casi trece kilometros en las piernas he levantado el campamento. Cuando uno camina solo lo hace mas ligero y hoy la media era de casi seis kilometros a la hora, por lo que una vez que me he puesto de nuevo en marcha, los primeros dolores en las piernas empezaban a asomar.

Con el buen ritmo que llevaba y sabiendo que la ruta de mis compañeros era mas corta, imaginaba que nos encontraríamos en el punto pactado casi a la vez, eso si, yo no podía descuidar ni bajar el ritmo para no hacerles esperar mucho.
Cruzar por delante de la Aldea del Obispo y ver que también había obras en el cordel, el cual le andan allanando y haciendo cunetas para la conducción de las aguas caídas. Por allí se andaba bien, aunque algún que otro montón de zahorra cortaba el trafico de vehículos.



Miro el gps y marca dieciocho kilometros y un pequeño dolor me acompaña justo a la altura de la cadera. Sin prestarle mucha atención sigo andando pero bajo un poco el ritmo. Un trago de agua y me quito el traje. El siguiente escollo a salvar son las vacas que hay justo en la finca que hay delante del puente de las Lavanderas, se por experiencia de otras veces que si llevo suelto el perro este las atraerá hacia mi y me harán correr. Por eso le ato y cruzamos tranquilamente la fina hasta toparme con un pastor y un atajo de ovejas. Mi sorpresa ha sido al acercarme a èl y conocerle, por lo que he aprovechado los últimos metros de la ruta por acompañarle hasta el puente, donde tenia mas ovejas.


Ese rato hemos hablado de todo, desde el gobierno hasta nuestros campos y nos alegra a los dos ver como el puente de las lavanderas fue restaurado en su momento y ahora el del Merlinejo ha corrido la misma suerte. Me comenta el pastor que ellos han hecho mucho hincapié en este tema cuando se juntan el día que se celebra la Trashumancia. No todo es cruzar Madrid con las ovejas, hay que estar encima de nuestros cordeles y cañadas reales para que no caigan en saco roto.

Despidiéndome de él he continuado río arriba hasta el puente de la carretera donde me esperaban mis dos amigos que acababan de llegar. Allí hemos echado un trago comentando el día que hemos pasado justo antes de que de nuevo comenzara a llover.
Montarnos en el coche y volver al pueblo con mas de veintidós kilómetros en mis piernas y con el sabor agridulce de haber pasado un domingo anormal.

La ruta


Nos vemos por las callejas si los despertadores no siguen en huelga...