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Sufridores del blog.

domingo, 30 de junio de 2013

Capitulo 498: Segunda ruta en Garciaz.




Esta mañana según amanecía, el grupo de senderismo de Huertas volvía a madrugar para realizar otra ruta de senderismo. Después de la experiencia del domingo anterior, muchos de los integrantes del grupo preferían no venir a la ruta. Y es que fue mucha la calor que pasamos siete días atrás y eso la verdad es que asusta al mas fiero de los senderistas.

Con todo eso, esta mañana a las siete, nueve integrantes cogíamos los coches para desplazarnos a la localidad de Garciaz, en donde arrancaba la ruta prevista para hoy. Esta ruta como alguna más de las realizadas, era la segunda vez que la hacíamos. Aquella primera vez fue en el mes de diciembre cuando los arboles estaban totalmente desnudos de hojas y prometimos volver, cuando los arboles estuvieran vestidos. Por eso la ruta de hoy a pesar de ser conocida, no tiene nada que ver con aquella que un 23 de diciembre hacíamos.

Aquel día de diciembre, el frio nos acompañó casi toda la ruta y hoy, seis meses después, ha sido el calor quien no nos ha querido abandonar durante toda la ruta. Aunque bien es verdad que gracias a los impresionantes castaños y robles, el sol no nos ha molestado mucho en la primera parte del recorrido.

Hoy como novedad y sabiendo lo que nos esperaba, hemos decidido hacer la ruta a la inversa de como la hicimos aquella primera vez. Y podemos decir que hemos acertado de pleno. Cuando el sol ha querido acompañarnos, nosotros íbamos descendiendo. Por eso a pesar de la calor, hoy no hemos pasado ni la mitad que el domingo anterior en la que ni si quiera el aire, quiso hacer acto de presencia.

La ruta consta de dieciocho kilómetros, aunque a nosotros en nuestros GPS, nos han salido casi diecinueve y la verdad que las plantas de los pies una vez que llegábamos de vuelta a los coches, nos recordaban que la distancia había sido algo más larga de lo habitual.

El recorrido es igual de impresionante que sin hojas en los árboles. Un aspecto distinto pero precioso el contemplar los inmensos castaños llenos de hojas y flores, además de los robles, los cuales daban otro tono verdoso a dicho bosque.

Justo en la mitad del recorrido se encuentra el punto geodésico, el cual indica la altura que existe en el pico. Hoy con un cielo algo sucio por culpa de la calima, no había buenas vistas en aquel lugar. Una pena puesto que desde allí, es impresionante la cantidad de terreno que se divisa.

Unos metros más adelante, aprovechábamos una bonita sombra para comernos el bocata. Otro sitio único e impresionante de los muchos que por suerte, nos encontramos por nuestra rica geografía. Después de llenar el estómago con las viandas correspondientes, seguíamos la ruta buscando el camino que nos sacara del bosque más espeso. A partir de ahí, el campo cambia su color y el sol nos recibía un poco cabreado.

Con un par de paradas para hidratarnos a lo largo de lo que nos quedaba de ruta, hemos acabado casi cinco horas después nuestro camino. En la plaza de la localidad de Garciaz volvíamos a hacernos la foto de rigor y nos montábamos en los coches para volver.

Una ruta que no se decantarme cuando me parece más bonita, si ahora o en otoño. Lo suyo es ir a realizarla en ambas fechas y luego que cada uno decida…


jueves, 27 de junio de 2013

Capitulo 497: Cuando llega julio.





Cuando llega julio, lejos de ponerme contento como otro españolito más que coge sus vacaciones durante este mes, me pasa todo lo contrario. En lugar de ponerme contento, me entra una sensación de acojono que me recorre todo el cuerpo.

Cuando llega julio, trae consigo el recibo del catastro. Recibo que para no perder la tradición de los dos últimos años, viene con su correspondiente subida. ¡Qué raro! Si el PP no iba a subir los impuestos, se habrán confundido…

Cuando llega julio el escalofrío me dura todo el mes. El gas seguro que sube, que mala suerte. La luz, después de hacernos creer que la habían bajado, este mes repunta de nuevo. Y es que es imposible llegar a fin de mes sin deber dinero a alguien.

Cuando llega julio el que tiene suerte se va de vacaciones. Pero no aquellas vacaciones de años atrás. Las vacaciones de hoy en día son en casa de los padres. En casa de los tíos o como mucho, un fin de semana en algún camping o casa rural.

Cuando llega julio, el presidente de Extremadura se va a Israel. Algunos pensaran que hace bien. Es todo un lujo el poder conocer aquel país, al menos por su historia. Pero el desmiente rápidamente que sea un viaje de placer, al contrario, es un viaje de trabajo. Y uno que últimamente en temas políticos esta en fuera de juego, no hago nada más que preguntarme si es necesario organizar dicho viaje, para que el presidente de Israel te diga estas palabras:
Extremadura (seguramente que no había escuchado nunca este nombre) tiene muchas posibilidades. “Tócate los huevos”. Para eso no hace falta ir a Israel. Esa frase se la digo yo y por lo menos ahorran gastos. A lo mejor les han enseñado a coger los fusiles y echar a los Palestinos a tiros, eso es lo primero que hicieron para crecer como país.

Cuando llega julio sube el tabaco y el alcohol, pero este año la cerveza y el vino dicen que no la tocan. Menos mal, a lo mejor con un poco de suerte nos queda un euro para entrar en un súper mercado y comprarnos un par de latas. Porque entrar en un bar se ha convertido en un lujo.

Cuando llega julio el ayuntamiento anuncia las actuaciones en los festivales. Este año, cuando todavía había algún incrédulo que no se creía que se podía caer más bajo, anuncian que viene al castillo una tal… lo siento, no me acuerdo ni del nombre. Fíjense si es famosa la chavala. Si levantaran la cabeza aquellos hombretones trujillanos, los mismos que estaban orgullosos de sus festivales de danza y música y vieran el cartel, seguramente que armarían la de Dios…

Cuando llega julio abren las piscinas municipales, y en el sentimiento de los trujillanos, existe el acojono de saber si este año las piscinas aguantaran abiertas toda la temporada. Han sido varios años sufriendo obras eternas, las cuales no están muy garantizadas, según algunos técnicos consultados.

Cuando llega julio, en Huertas… estamos igual que en enero. Que más da el mes, si esto no cambia nada. A lo mejor lo único que te puede saltar a la vista, es el bosque que existe en un montón de calles. Y los vecinos se preguntan si lo deben de quitar los trabajadores del ayuntamiento o si por el contrario, lo debe de quitar el único barrendero que existe en Huertas. Y uno se pregunta si van a renovar el contrato a la empresa que lleva el servicio de limpieza. Si es así, a lo mejor se podían exigir más operarios para este humilde barrio-arrabal-pueblo. El día que la juventud pierda la costumbre de sus mayores de barrer cada uno su puerta, el pueblo se convertirá en un estercolero, puesto que es imposible que un único operario pueda tener el arrabal todo lo limpio que debería estar.

Cuando llega julio las asociaciones de Huertas, esperan al señor alcalde para reunirse con él. Parece ser que están como al revés si no le oyen decir de su boca, las mismas promesas que les hizo en la anterior reunión, seis meses atrás. En la cual comenzó diciendo igual que su majestad: Me llena de orgullo y satisfacción venir a Huertas a prometeros cosas imposibles. Pero si así os quedáis a gusto…allá voy:

Prometo arreglar la calle del cuartel. Prometo arreglar la calle Palmera. Prometo arreglaros la casa de la cultura, que es verdad que se cae a pedazos. Prometo hacer una autovía en la carretera de los perales, con su carril bici y mis queridas palmeras. Esas que tan bonitas quedan en mitad de bosques de encinas y alcornoques. Prometo dar trabajo a todos los Huerteños en paro, que tan poco sois muchos. Hay más en Trujillo, así que no os quejéis. Prometo hacer una residencia a todo confort en el antiguo cuartel, con jacuzzi en las habitaciones y a un precio muy económico. Bueno mejor gratis.

 Prometo… ¿Qué más queréis que os prometa? Y las asociaciones salen de esa reunión con los ojos despampanados, flipando con todo lo que va a hacer nuestro alcalde. Pero la realidad es bien distinta. Dos años después de venir en busca de los votos, lo único que han hecho ha sido cambiar algunos baches de sitio y poco más. ¡Dos años enteros y veros!


Cuando llega julio, ¿Julio? Si, según las malas lenguas, el futuro alcalde…

domingo, 23 de junio de 2013

Capitulo 496: Ruta en Campillo de Deleitosa II.




“El Canal de las Minicentrales es una obra de ingeniería sólo al alcance de unos pocos, en un lugar entre la Jara e Ibores en la antesala de las Villuercas. Se trata de un canal de unos cinco kilómetros aproximadamente, que suministraba agua del arroyo Torneros, garganta de los Batanes, Colmenar y Canchar, formando la Garganta de Descuernacabras. Este canal abastecía a una herrería y tres minicentrales eléctricas. El canal es de un metro y medio de alto por otro de ancho, aunque tiene tramos donde la anchura llega a ser de dos metros. Está sujeto a una pared casi vertical. Construido en pizarra y cuarcita pegado con potente mortero bastardo: arena y cal que conforman una masa muy resistente...”




Así comenzaba una bonita descripción que pudimos leer hace algún tiempo, al lugar que hoy por segunda vez, hemos visitado de nuevo. Como ya había avisado tiempos atrás, el lugar de hoy me tiene encandilado y sin duda alguna es con diferencia, la ruta que más me gusta hacer de todas las que llevamos en nuestros zapatos y podéis estar seguros, que son muchas las que llevamos.


Hoy para variar, hemos optado por hacer dicha ruta a la inversa de como la hicimos la primera vez que fuimos. Y una vez acabada la ruta creo que hemos acertado en nuestro planteamiento, dado que la ruta de hoy no tenía nada que ver con aquella primera vez que fuimos. Empezando por la temperatura, que hoy sin duda alguna, era superior a todas las previsiones que nos habían dado.

Con todo eso a las siete de la mañana, salíamos de la plaza de Huertas, donde se unía a nosotros nuestra amiga Karin, la cual ha tenido que darse un buen madrugón para acompañarnos, cosa que agradecemos mucho. Nos gusta ir acompañados de toda la gente posible y si encima nos enseñan otra cultura, pues eso que llevamos ganado a la vez que vamos andando.



A las ocho de la mañana comenzábamos a andar y camino del cementerio del pueblo, emprendíamos el descenso que existe hasta que das con el final del  canal, lugar que hoy ha sido el principio de nuestra ruta.
La diferencia con respecto a la anterior ruta era tan grande, que aquella otra vez pasamos algo de frio y al final nos llovió un poco al acabar la ruta. Hoy desde bien temprano nos dábamos cuenta que el sol venia bastante cabreado y nos atacaría su calor durante toda la ruta, por eso en poco más de una hora, alcanzábamos el canal y el camino hasta el no ha sido nada fácil, puesto que las veredas casi no se distinguían por culpa del pasto tan alto existente en el recorrido.


Una vez que alcanzas el canal la ruta se convierte en algo difícil de describir. Es una sensación única la que te produce el ir andando por el. Las vistas desde todo el canal son únicas y a pesar que el campo había cambiado su color, siguen siendo impresionantes las fotos que se pueden hacer en esta ruta. Y no es que lo diga yo, es que todos y cada uno de los senderistas que han tenido la suerte de realizar dicha ruta, al acabar siempre dicen lo mismo, ”impresionante”.

El lugar del bocadillo hoy ha sido un sitio mágico y paradisiaco, pocas veces tenemos la oportunidad de presenciar un paisaje como el de hoy, a la vez de que te metes entre pecho y espalda un buen tente en pie. Además que alguno de los senderistas más valientes, han aprovechado para darse un buen remojón, en unas aguas limpias y cristalinas además de frías, (aunque ellos dijeran que no).

Después de levantar el campamento, hoy con más pena que otros días, hemos seguido el camino que lejos de ser igual que el que habíamos recorrido hasta el momento, era todo lo contrario. Una gran cuesta nos esperaba para darnos la bienvenida, a la vez que decíamos adiós al canal, cinco kilómetros después de haber empezado a andar por sus entrañas.
Lo peor de la ruta de hoy ha sido el calor sofocante. No corría ni una pizca de aire y la cuesta se hacía interminable para senderistas y sus mascotas, que hoy han dado menos calda que otras rutas en las que ellos van más frescos que hoy.

De la cueva que habíamos hablado de visitar… todos hemos coincidido en lo mismo, en los planos se ve todo estupendamente, una vez que te sitúas a pie de obra, te quedas con la boca abierta al ver donde tienes que subir. Por eso hemos vuelto a quedar pendientes la visita a dicha cueva, visita que tendremos que hacer en otra época del año, puesto que ir con esta calor es imposible.

Una vez coronada la cuesta, el aire hacia su aparición y después de acabar de bebernos las provisiones de agua que nos quedaban, hemos bajado hasta el pueblo en busca de los coches.
La bajada hasta el mismo ha sido un poco improvisada y hemos disfrutado un trozo de lo que nos gusta a nosotros que es el andar campo a través. Eso si, siempre sin perder el pueblo de vista.

Una vez en el pueblo, unos pilones llenos de agua cristalina nos esperaban. Sin duda que nos han venido como agua de mayo, aunque hoy lo mejor era decir como agua de junio. Allí hemos aprovechado para refrescarnos, beber dicha agua que todo hay que decirlo, no es potable aunque a nosotros nos ha sabido a gloria.

Casi trece kilómetros después, alcanzábamos los coches con la sensación de que hemos sido de nuevo unos privilegiados al poder realizar dicha ruta. Sin duda alguna que volveremos porque este lugar tiene encanto.


El que no lo conozca no sabe lo que se pierde. 

miércoles, 19 de junio de 2013

Capitulo 495: Ángel vengador.



Aquel verano estaba siendo uno de los más calurosos que se recordaban. Su trabajo no era un lujo, pero a él le reconfortaba el saber que valía para trabajar. Los estudios los abandonó prematuramente sin que nadie le obligara a hacerlo. Sin duda que hasta el momento no se acordaba mucho de ellos.

Encima de aquel tejado, el viernes se le estaba haciendo eterno. No hacía otra cosa que mirar su viejo reloj, arañado por el paso del tiempo y en el que tan mal se veía la hora que era.

Habían quedado todos los amigos esa noche para ir al concierto. Los músicos eran amigos y no podían fallarles, además, ya tarareaban sus canciones a pesar de que solo las habían escuchado tres o cuatro veces. Al concierto también asistirían las amigas y en especial, aquella chica de pelo castaño que tanto cosquilleo le producía solo con verla. Ella era una incondicional de aquel grupo, se sabía todas las canciones y no se perdía ninguno de los conciertos que sus amigos, daban por los bares del pueblo o de los pueblos cercanos al suyo, donde habían empezado a actuar también.

Volvió a mirar su viejo reloj y esta vez el corazón le latió mas deprisa de lo normal, apenas quedaban diez minutos para dejar de trabajar. Su mente ya volaba rumbo al bar donde más tarde, disfrutarían con la música de aquel grupo amigo.

Al llegar a casa le dieron una mala noticia; al día siguiente tenía que echar una mano a su padre en las labores del campo. Con lo que aquello significaba. Madrugar mucho y no poder acostarse muy tarde. Aunque al principio le fastidió aquello, pronto logró olvidarlo y comenzó a ducharse y arreglarse para la gran cita.
El concierto estaba fijado para las diez y media de la noche, pero ellos, optaron por irse antes y beber algo por los bares cercanos. Sin duda que para quitarse la vergüenza de encima, nada mejor que unos litros de cerveza antes del concierto. Las amigas no habían subido con ellos. Por lo visto vendrían mas tarde. Un fastidio para él, puesto que tenía pensado aquella noche declarase ante aquella chica de pelo castaño y ojos verdes.

Los litros se alargaron más tiempo de la cuenta y desde un bar cercano, empezaron a escuchar tocar a sus amigos. Rápidamente salieron corriendo hasta el bar en donde estaba previsto el concierto. Allí pudo ver a la niña de sus ojos en primera fila, rodeada de más chicos, los cuales ninguno de ellos era amigo suyo.
El concierto siguió viento en popa. Ellos desde la parte de atrás, intentaban bailar como mejor sabían. Delante, aquella niña seguía bailando de manera sublime e inigualable. Sin duda que estaba disfrutando mucho de aquel concierto. Sus amigos que sabían de sus intenciones, le empujaban para que se acercara hasta donde ella bailaba. Los nervios empezaron a aparecer y aunque él quería acercarse, las piernas no le dejaban hacerlo. Estaban totalmente bloqueadas.

En ese instante, los músicos comenzaron a tocar aquella canción que tanto le gustaba a él. Casualidades del destino quisieron que sus amigos le dedicaran la canción a la chica que mas estaba disfrutando del concierto, que no era otra que su amor platónico. No sabe cómo se armó de valor y se encaminó hacia donde ella estaba. Entre empujones y algún que otro pisotón que dio y que le dieron, llego a su vera. La Música de aquella canción comenzó a sonar y los dos, cara a cara, comenzaron a cantarla juntos:

Mil recuerdos de tu estampa, piedras en tu corazón, Una triste despedida, Ángel vengador. Malas lenguas a tu espalda, reina de la diversión, solo critican tu sombra, antes de salir el sol….

Ante aquella situación él estuvo hábil y no dudó entre una estrofa y otra en declararle su amor.

Mientras, la canción seguía su curso y la gente presente en el concierto disfrutaba con aquella canción. Unos bailando y otros haciendo con que bailaban, eso sí, con el vaso de cerveza en la mano.

….Un dolor que llevo dentro, no me deja respirar…..

Ángel vengador…. No te escondas en tu sombra, solo espero que no cometas el mismo error…

Aquel instante de la canción, fue el que a día de hoy mas recuerdan los dos. Más de veinte años después no se les ha olvidado aquel primer beso, en aquella terraza de aquel bar y con la banda sonora del grupo de sus amigos.


Hoy ha soñado con ellos y en dicho sueño volvían a bailar juntos aquella bonita canción. Aunque sabe que aquellos años no volverán, no pierde la ilusión de poder ver a sus amigos de nuevo tocando aquella canción. Y por supuesto que él y su mujer estarán en primera fila, justo donde veinte años atrás, se dieron aquel primer beso, beso que jamás olvidaran ninguno de los dos...

domingo, 16 de junio de 2013

Capitulo 494: Ruta en Escurial.



Dicen que el buen senderista debe saber adaptarse a todo tipo de terreno y a cualquier temperatura que haga. Hoy ha sido uno de esos días en los que la naturaleza te pone a prueba.
A pesar de que se anunciaban temperaturas bastante altas, es cierto que el aire corría y eso era de agradecer, más aun cuando la ruta que realizas posee menos sombras que un desierto.
Para ganar tiempo a el calor, hoy quedábamos de nuevo a las siete de la mañana en la plaza de Huertas, desde allí iniciábamos otra nueva ruta, nueve senderistas. Muchos de los habituales se encontraban de boda y alguno se dejaba ver a esas horas con traje de chaqueta y con la corbata en el bolsillo, la verdad que no estaban en condiciones de andar.


Poco más de media hora en coche, nos separa de la localidad de Escurial, la cual linda con Miajadas. Desde allí comenzábamos la ruta prevista, aunque bien es verdad que no era la que teníamos descargada en nuestros móviles, puesto que esa, arrancaba desde Miajadas. Seguramente que por culpa del mal tiempo cuando la hicieron, cambiaron gran parte del recorrido, puesto que hoy hemos podido comprobar cómo varias de las callejas por donde hemos pasado, estos meses de atrás estarían anegadas de agua.


El caso es que mochilas al hombro y sombreros de paja en la cabeza, comenzábamos a andar buscando las señales que nos indicasen la ruta. Sin duda alguna que de las muchas rutas que llevamos andadas, esta, es sin duda la mejor señalizada de todas. Así da gusto ir a cualquier lado y hacer cualquier ruta, en la cual no hace falta ningún tipo de dispositivo que te indique. Hoy cada cien metros si acaso, había señales que te guiaban.
Bien es verdad que mucho de lo que hay que visitar en la ruta, no hemos sido capaces de verlo, quizás porque hay que salirse del recorrido, o quizás también debido al alto pasto que existe por todo el trazado.
Por lo demás poco más que contar, la de hoy ha sido una ruta bastante aburrida para lo que estamos acostumbrados. A lo mejor en pleno invierno es más divertida que lo que ha sido hoy.


Lo único reseñable en todo el trazado ha sido encontrarte con algún rebaño de ovejas. Con alguna vaca que estaban siendo cambiadas de lugar. Con la ermita del pueblo, lugar escogido por los jóvenes para hacer el famoso botellón. Aquí me vuelvo a parar para reseñar que en todos sitios cuecen habas, y digo esto porque daba verdadera lástima como habían dejado el lugar. Lleno de botellas, plásticos, latas y todo lo que te puedas imaginar. Y lo más cachondo es lo de siempre, que disponen de un contenedor en el mismo lugar donde celebran el botellón. Esta es la cultura que existe en nuestra región y seguro que en todo el país.

Allí en dicha ermita, hemos aprovechado para comernos el bocadillo que hoy, estaba aderezado además de lo de todos los días, es decir, patatera, chorizo, queso…etc. Con unas ricas croquetas caseras, las cuales han sido llevadas por el cachorro del grupo. El cual hay que decir que sin duda es el mejor senderista de todos los que vamos, porque a su edad, prefiere venirse a andar antes de estarse un domingo en la cama, como todos los de su edad. Nos llena de alegría saber que vamos criando cantera, con lo que te garantizas que este grupo siga adelante.


Catorce kilómetros y medio después, estábamos quitándonos los pinchos de los calcetines en el lugar de salida. Allí después de echar unos tragos de agua y algún trago de gazpacho que aun quedaba, nos hemos montado en los coches para volver al pueblo.




Hoy sin duda, con la sensación de que la ruta nos ha sabido a poco. Pero el caso es que hemos conocido otro pueblo, con sus costumbres y sus callejas y caminos. Eso en definitiva es con lo que debemos de quedarnos.