sábado, 24 de junio de 2023

Capítulo 1008: Fin de semana en San Juan de Gaztelugatxe y Bilbao.

 


Una vez más nos volvimos a poner en carretera tres meses después del anterior viaje que hicimos a Burgos. La ruta escogida esta vez era una de las más deseadas por parte mía y por alguno más del grupo habitual que no fallamos nunca a ninguna de las rutas organizadas.

San Juan es uno de los lugares más bonitos que he tenido la suerte de visitar y creo que el resto de viajeros puede decir lo mismo una vez terminada la excursión.



Pero antes de llegar a nuestro destino tenemos por delante un montón de horas de viaje que si lo piensas y no te has montado nunca en nuestro autobús, se te pueden hacer eternas, pero a los ya habituales se nos pasan volando, puesto que el fin de semana comienza siempre esperando al autobús en la "rotondina".






Allí lo primero que se comenta es lo rápido que se nos han pasado los tres meses mas o menos que transcurren entre una excursión y otra. Luego las preguntas por la salud a los compañeros y por ultimo se hace un repaso rápido a los equipajes por si se nos queda algo atrás.






Esta vez la hora de salida era mas temprano, el destino estaba un poco más lejos y al saber también que teníamos hora de entrada a la ruta, pues mejor andar sobrados que no llegar tarde. Menos mal....

El primer contratiempo fue un manguito del Bús, que a la altura de Guijuelo quiso acarrear para si todo su protagonismo y dejarnos tirado una hora mas o menos en la cuneta, en manos de nuestros conductores que tuvieron que enfrentarse a su arreglo con pocas herramientas y en un lugar complicado.

Una vez "arreglado" continuamos la marcha aunque con las orejas tiesas, uno no se fía ya de nada ni de nadie.






La noche sigue su curso y los afortunados que son capaz de dormir algo lo hacen., otros sin embargo entre canción y canción van diciendo lo que les viene a la cabeza o recordando viejas batallas o anteriores viajes que ya son unos cuantos los que llevamos en las nalgas.







Un par de horas antes de llegar decidimos parar para desayunar antes de llegar a nuestro destino y la verdad que el lugar no es de los mejores que te puedes encontrar en la carretera. Pero es lo que hay después de la pandemia se han reducido muchísimo los lugares donde parar y los que hay cuentan con poco personal y muchas veces son novatos, por lo que si les entran cincuenta personas de golpe pues hora larga te toca esperar hasta que te atiendan...






Cuando amanece el viaje cambia de un plumazo, el paisaje te hace emocionarte y ya vamos estando inquietos en los asientos deseando de que el bús pare en nuestro destino.

La temperatura es inmejorable y las ganas de caminar aumentan a pesar de que sabemos que hay varios cientos de escaleras que subir y bajar, además de una gran cuesta que a primera hora bajamos alegremente.

Todos juntos y en la hora concretada entramos dentro del recinto de la ruta, el paisaje es espectacular y el olor a mar pronto nos embadurna a todos.

Las primeras vistas son espectaculares y uno se "jarta" de hacer fotografías desde cualquier lugar de la ruta. La subida de las famosas escaleras no se hace mal, cada uno a su paso y descansando las veces que sean necesarias vamos descontando peldaños hasta llegar a la ermita.

Allí la gente va de un lado al otro haciendo fotos y guardando recuerdos para la eternidad. Mejor lugar que ese para abrir las mochilas y sacar los productos extremeños no hay en toda la ruta. Un par de tragos de la famosa bota de Roberto que es fiel compañera nuestra de viajes y un cacho de chorizo y queso además de jamón y lomo nos calman el hambre y nos da fuerzas para la vuelta.

Y si, las escaleras uno las baja rápido, pero al llegar a la cuesta uno suda todo lo ingerido un poco antes. Hay que parar varias veces y nos da tiempo a bromear con los visitantes que van en dirección contraria y con caras alegres, nada que ver con la cara que se te pone a la vuelta.


Una cervecita fresca en el primer restaurante hace que uno deje de sudar, el bochorno se apodera del clima y lo que antes era una temperatura ideal para caminar, ahora le sobra algún grado.

Camino del autobús nos reunimos en el restaurante que hay nada mas llegar al lugar y allí comentamos la ruta entre cerveza y cerveza. Nos ponemos en camino de Bilbao para llegar al hotel donde tenemos las habitaciones.

El olvidar la cartera en el bús me hace andar otros pocos de kilómetros hasta llegar al mismo y en el camino nos sorprende el famoso chirimiri que la verdad se agradece para dejar de sudar un rato. La gente opta por irse de pichos y así comer algo antes de irnos a las habitaciones para una ducha relajante y echar un piconcino antes de recorrer la ciudad que tan buenos recuerdos me trae siempre que vuelvo.



El primer recuerdo que me viene es del primer viaje que hice en compañía de otros cuatro amigos que montados en una "renault express" nos plantamos en Bilbao para conocer por primera vez "la Catedral" este recuerdo hace que me olvide de todos los que tengo alrededor en ese momento y solo voy caminando y recordando detalles de aquel fin de semana inolvidable que siempre vendrá conmigo a pesar de que la tristeza me envuelve a recordar a mi amigo Carlos, uno de los acompañantes de aquel primer viaje que hicimos al Botxo.




La ciudad está preciosa y aquel Bilbao que conocí treinta años atrás a este, casi no tiene nada que ver. El museo es una pasada, los alrededores y por su puesto sus gentes que siempre me han querido y acogido en sus brazos como si fuera uno mas de aquella hermosa ciudad.

Recorrer la calle Pozas hasta San Mames me vuelve a traer recuerdos y los pelos se me ponen siempre de punta cuando me acerco al campo. Demasiados recuerdos se agolpan en mi mente y me da miedo recordarlos todos a la vez, puesto que me vuelvo a quedar aislado en mi mundo sin atender a nadie de los que vamos caminando.

En una excursión tan corta es muy difícil atender a todo lo que te hubiese gustado, pero así y todo pude tomarme unos tragos con viejos amigos que siempre es un placer volver a ver y abrazar, además de volver a recordar alguna de las batallitas vividas juntos alrededor de nuestro querido Athletic que tanto me ha dado en esta vida.



El cansancio se apodera de nosotros y lo mejor es volver al hotel, con el chirimiri en pleno apogeo uno camina de manera alegre a pesar de tener los pies doloridos debido a la tupa de andar que llevo encima.

El domingo toca desayunar consistente para volver a recorrer la ciudad y acercarnos al casco viejo para tomar unos tragos y enseñar esta parte de la ciudad a los nuevos turistas que es la primera vez que se dejan caer por Bilbao.

Y la vuelta la tenemos a las cuatro, por lo que en el mercado nos comemos unos pinchos y vamos lentamente acercándonos hasta el hotel, donde nos espera el bús y la maleta. A eso de las tres asistimos al diluvio universal y una tormenta de granizos y agua nos hace tener que buscar refugio antes de llegar al sitio acordado. Muchos llegan igual que sopas y no les queda mas remedio que abrir maletas y cambiarse de ropa antes de montarnos de nuevo en el autobús y poner rumbo a casa.

La pena siempre me invade cuando dejo Bilbao pero una sonrisa asoma pronto al pensar que si todo va bien, volveremos pronto a disfrutar o sufrir con nuestro querido Athletic.



La vuelta como siempre es un cachondeo recordando el intenso finde y todas las anécdotas que hemos vivido en tan pocas horas, incluyendo el ya habitual "Baile de los pajaritos" con música en directo...

Una parada para evacuar y tomar algún refresco y volver a nuestros asientos que nos queda otro rato de carretera para llegar al pueblo donde justo el bús dijo que ya no andaba más, teniendo que volver algunos en sus coches hasta sus casas. Una suerte y otra anécdota mas para nuestro curriculun de viajeros el cual le tenemos lleno de miles de kilómetros desde que embarcamos la primera vez camino de Málaga y que unos cuantos años después seguimos paseando la maleta con este grupo de gente cojonuda el cual es un verdadero placer compartir tantas horas de autobús, siempre comandados por nuestra Paqui que está empeñada en que no se nos escape ninguna provincia española sin patear.

Próxima estación: Cuenca.

Nos vemos por los caminos.









miércoles, 29 de marzo de 2023

Capítulo 1007: Fin de semana en Burgos.

 


Unos dicen que estamos tontos, otros que si no nos da pereza, otros cuantos que es una paliza y nosotros ya estamos pensando en la siguiente.























Y ya llevamos unas cuantas en los riñones, noches de bohemia y de mucho cachondeo, donde los habituales nos damos cita y alguno que otro suele debutar en cada viaje y cuando llegamos los domingos por la noche, creo ver en sus caras la ilusión y el descojono que se han pasado al lado nuestro.

Porque desde que esperamos al autobús ya empezamos nuestro fin de semana de risas y buen rollo, que, la verdad, tal y como están las cosas son muy necesarios.

Así que la madrugada del sábado, cuando dieron las doce y media nos acoplamos en nuestros asientos para emprender una nueva aventura por tierras burgalesas, las cuales aun no habíamos pateado.

Dentro del autobús, una vez saludado a todos nuestros acompañantes habituales, con los cuales hemos hecho mas kilómetros juntos que el baúl de la Piqué, emprendemos la marcha.

El que no haya venido nunca creerá que desde que montamos hasta que nos bajamos vamos dormidos ( ojalá), pero no, con nuestro equipo de música vamos poniendo canciones habituales de otros viajes y entre canción y canción, alguna que otra anécdota y muchas risas, esto ultimo es lo mas sano para que sigamos asistiendo a estos viajes todos juntos.


Cuando la jefa (Paqui) decide, paramos a tomar un café el que quiera y otros, a esas horas prefieren algún refresco guisado o alguna cerveza, son horas en las cuales si estás despierto sería para estar de fiesta....

Y cuando apenas amanece llegamos a Santo Domingo de Silos, donde debemos esperar un rato para poder desayunar en alguno de los bares antes de emprender la ruta, la cual nos llevará hasta el cementerio donde se rodó la ultima escena de la película; " El Bueno, el feo y el malo".

Esa la ruta más larga, otros deciden esperar en el pueblo para cuando al volver y después de conocer el monasterio, continuemos andando hasta el desfiladero del Yecla, para concluir la ruta.

La primera parte de la ruta no nos gustó mucho. Aparte de ser cuesta arriba todo el camino, un incendio de años atrás había arrasado con todos los arboles del lugar y la escena era penosa, la verdad que podían volver a rodar otra película del oeste dado el paisaje.


Algunos decidieron darse la vuelta puesto que había que volver por el mismo sitio y otros decidimos acompañar a nuestro amigo José Fernando para que disfrutara del lugar donde se rodó su película favorita. Nos costó llegar, pero llegamos y desde lo alto del cerro ya se divisó el cementerio al cual bajaron los mas valientes y otros esperaron arriba comiéndose el muerdino.


La vuelta hasta el pueblo la hicimos a buena velocidad, puesto que es lo que tiene hacer estas cosas en tan poco tiempo, debes programar todo muy bien para que de tiempo.

El monasterio nos le enseñaron todo lo rápido que pudo el guía y luego en la calle, todos juntos nos encaminamos al desfiladero, lo mas bonito sin duda de la ruta.

Un lugar famoso y concurrido por muchas personas que ante la corta distancia que tiene, se animan a recorrer sus pasarelas para ver lo que ha ido destruyendo el agua en las rocas.

Al terminar la ruta nos esperaba el bus para llevarnos hasta Burgos donde teníamos el hotel. Por el camino vamos contándonos lo vivido hasta el momento y nuestras impresiones. Compartimos fotos y algún que otro trago.


Dejar la maleta en el hotel y salir a buscar donde comer, no es mala hora pero no te puedes atontar si no quieres hacer ayuno voluntario, por lo que el que mas y el que menos bichea algún sitio en condiciones para comer. La verdad que nosotros acertamos y nos dimos un buen banquete en uno de los restaurantes cercanos a la catedral.


La visita a la catedral la dejamos para el domingo, por lo que el sábado la gente aprovecha para conocer el resto de la ciudad, otros se tumban un rato hasta la hora de la cena para después de esta salir a conocer la noche de Burgos.


El domingo amanecemos y toca desayunar fuerte para aguantar otros pocos de kilómetros andando, que con lo del día anterior las piernas se van cargando demasiado.

Dejamos las maletas en la consigna del hotel y a las cuatro quedamos para volver. Tenemos tiempo de conocer la ciudad y sobre todo, conocer LA CATEDRAL. Y lo pongo en mayúsculas porque sin duda de todas las que conozco hasta la fecha, es la que mas me ha impresionado. El arte que hay metido allí dentro no lo ves en unas pocas de horas y uno se va sorprendiendo aun mas si cabe a medida que vas conociendo otra estancia nueva. El hierro, la madera y la piedra allí empleada es una locura y los miles de detalles que no te da tiempo a memorizar. Nosotros estuvimos dos horas allí metidos pero si hubiéramos querido, nos pegamos otras dos tranquilamente.

Unas cervezas nos esperan acompañadas de alguna que otra ración para comisquear algo antes de volver al autobús, donde nos esperan otros cuantos de kilómetros y de aventuras, porque para nosotros el bus es una gran aventura donde entre algún que otro cante y procesión, se nos pasa el rato volando, gracias a la "Cofradía del Niño Glorioso" por enseñarnos su paso y procesión.


Y poco más que añadir, que si no conocéis esta maravilla os invito a que no dejéis de ir a verla porque no os defraudará.

A los compañeros de viaje muchas gracias por hacerme olvidar las penas que pueda tener uno, estas cosas te llenan para otros cuantos meses y en junio estaremos de nuevo cantando la morita camino de Bilbo, donde nos esperará otra gran aventura sin duda.

Gracias Paqui por seguir empeñada en que conozcamos España entera, Ahh !!Y viva el niño glorioso!!!!

Nos vemos por las callejas.















sábado, 25 de febrero de 2023

Capítulo 1006: En los barrios de abajo.




 Cuando a uno por motivos laborales le toca trabajar por los barrios de abajo de Huertas de Ánimas, no puedo dejar de acordarme del respeto que teníamos los muchachos de los barrios de arriba a dicho territorio. En épocas donde todo se arreglaba a base de guerra de piedras y algún que otro puñetazo entre los muchachos de ambos barrios, uno sabía de sobra que terreno no frecuentar si querías no tener problemas con nadie. Por eso estos lugares uno los conoce menos que donde me he criado.

De los habitantes de dichos barrios van quedando pocas mujeres mayores y muchas de las viviendas están cerradas a cal y canto con el dichoso cartel de "se vende" que adorna medio pueblo. Como hay poca gente joven es difícil que muchas de esas casas se lleguen a vender y el sino de la mayoría de ellas será dar con los tejados en el suelo. Serán un simple recuerdo en las memorias de sus familiares y de los vecinos que logren arraigarse en sus casas sin tener que abandonarlas.

Es cierto que las construcciones de plantas solares alrededor del pueblo ha logrado que algunos de sus trabajadores forasteros hayan podido alquilar algunas de estas casas que incluso dueños o herederos jamás pensarían que podrían sacar redito de ellas. En alguno de los casos ese dinero del arriendo será invertido en las mejoras de dichas viviendas con lo que poder sostenerlas otros cuantos de años mientras esperan que algún alma caritativa se encapriche de ella y logren venderla.

Los hijos de los moradores de estas casas ya echaron raíces donde les tocó emigrar y sus hijos, muchos de ellos ni han conocido el pueblo. Quizás en algún caso poco frecuente se ha visto racear algún nieto en busca de las raíces de sus abuelos o bisabuelos queriendo investigar sobre sus raíces, pero al ver el estado de las herencias y el dineral que hay que invertir en ellas para adecentarlas un poco, desisten pronto.

Mientras en la radio se escuchaba la canción de "norit el borreguito", las vecinas de los barrios de abajo sentadas en sus sillas de madera con el culo de mimbre que "Barrante, el sillero" había reparado una mañana de verano, con sus gafas de culo de botella que pocas veces se limpiaron y que a él no le hacían mucha falta para trenzar aquellos juncos que el mismo recogía en las orillas del rio.

Entre risas y alguna cancioncilla que otra, las vecinas esperaban al consultorio de Elena Francis, donde los guionistas eran verdaderos héroes a la hora de mantener en antena tantos años un programa tan sencillo y a la vez tan escuchado en toda España.



Una tal Juana que escribía a Doña Elena para preguntar si hacía bien al esperar a su marido a la hora de comer con la mesa puesta y su copa de soberano para que "su" hombre entrara en calor, o por lo contrario si debía esperar sin ella puesta y que le ayudara su marido a ponerla y se echara el mismo el "gurguruto" de coñac.

Antes de escuchar la respuesta, las mujeres que andaban zurciendo calcetines y calzones largos se manifestaban a viva voz diciendo "como la va a poner él", ponla tú que te llevas alguna hostia como esté el hule sin poner. Otras decían "que la ponga él" no te jode con el señorito...

Elena, con aquella voz que convencía a todo el mundo empezó diciendo: "Querida amiga Juana: Es de buena esposa querer a tú marido y por supuesto tenerle siempre contento, por lo que además de tener la mesa puesta y su copa llena, deberías de acercarte al estanco a comprar tabaco y tenerle cerca de la botella de "soberano".



Las risas de aquellas mujeres eran escandalosas, pues sabían que ningún marido andaba cerca para mandarlas callar al oír aquella respuesta, que por otro lado, todas cumplían al pie de la letra, incluso más de una aparte de todo eso, iban al comercio con el casco vacío de la botella de vino del día anterior y se llevaban otra para que a su marido no le faltase el vino comiendo aquellos garbanzos que eran el menú de lunes a domingo y que unas veces estaban mas duros que las piedras que sus maridos colocaban en los cientos de paredes que les tocó arreglar.



Hoy Tía Pepa, la única mujer que queda con vida de aquella generación, anda de su casa al corral mas de treinta veces al día, a pesar de que la calle es la misma que existía en los años treinta. El ultimo porrazo le ha dejado la cara como un cristo pero a pesar de ello, no pierde su sonrisa y las ganas de canturrear, aunque cuando la preguntas por la canción que canta, ella te dice que no está cantando....








martes, 7 de febrero de 2023

Capítulo 1005: El viejo maestro.



El viejo maestro a pesar de llevar varios años jubilados, sigue levantándose temprano. Jamás le gustó la cama mas allá de lo preciso y una vez despierto se tiene que tirar de ella y acercarse poco a poco hasta el baño, donde después de asearse un poco acaba sentado en la mesa que tiene en la cocina.

Allí su rutina es la misma de todos los días, calentar un poco de café negro que bebe sin azúcar ni nada que le quite el sabor, a la vez que enciende el pequeño televisor que comparte sitio con un aparato de radio, quien compite con la pantalla para ver quien trabaja mas rato.

La televisión solo da noticias tristes y peleas entre políticos de varios bandos, es muy cansino escuchar todos los días lo mismo, le dice a su mujer que además de calentarse el café, prepara una tostada del pan del día anterior, la cual unta de miel de las Hurdes, que hace tiempo compró en una de las ferias del pueblo.

A esos los pagan por eso, tienen que justificar su sueldo poniendo a caldo al de enfrente, le contesta Juana. Yo prefiero escuchar la radio que por lo menos no tienes que verles la cara cuando hablan.

Luis, se levanta de la silla y apaga el televisor a la vez que enciende el aparato de radio. " Ya la tienes encendida, verás lo que tardan en hablar de la ley del si es si, de Catalunya o de la guerra de Ucrania" Todos los días el mismo testamento que nos tiene mas que aburridos.

Lejos de escuchar ninguna de las noticias que Luis comentaba, en la radio hablan de la escasez de albañiles en toda España y ese tema a nuestro viejo maestro le interesa antes que cualquier otra cosa, por lo que de un salto, dentro de lo que le dejan saltar sus setenta y cuatro años, se acerca hasta el aparato y le da mas voz.

_ Me vas a quedar sorda, le contesta rápidamente Juana, que no soporta el volumen tan alto.

_ Para un tema que me interesa y no me dejas escucharlo.

Mientras en la radio comentan que no encuentran albañiles por ningún lado y que la gente joven no quieren trabajar en ese oficio. Luis maldice por lo bajo al oír que nadie quiere trabajar en el oficio que él lo hizo durante mas de cincuenta años. Los ojos se le ponen brillantes y su cabeza comienza a recordar años pasados. Juana se da cuenta y le deja escuchar sin apenas hacer ruido, a pesar de que en su cabeza tiene pensado liarse con la comida, que hoy quiere hacer un frite de cordero para ellos dos y sus nietos, que hoy comen con ellos.

_ Tiene cojones con la cantidad de gente que he tenido conmigo trabajando y a la que he enseñado y que hoy no quiera trabajar nadie en este oficio. Susurra mientras decide levantarse y salir a dar la vuelta mañanera de todos los días, que consiste en volver a tomar café en un par de bares, y algún chupito de aguardiente en otros dos.

_ No tardes mucho que hoy vienen tus nietos a comer.

_ !Que voy a tardar!, contesta cabreado Luis mientras se pone las botas y el abrigo.

Al salir a la calle no se le quita de la cabeza el tema que ha escuchado en la radio y según va caminando recuerda los cientos de obras que ha realizado en el pueblo. Aquel tejado de allí no le gané un duro, se nos dio tan mal que a poco más y tengo que arrimar yo perras de mi bolsillo para terminarle...



Un poco más adelante se encuentra con Tía Luisa, que siempre le saluda, sin duda una de las mejores clientas que tuvo. En su casa nunca había problema de dinero y siempre estaba conforme con el trabajo realizado.

_ Buenos días Luis, ¿Dónde vas con este frío?

_ Hola Tía Luisa, voy a tomarme un café al bar para matar la mañana, que sin hacer nada se hacen demasiado largas.

_ ¿No sabes de ningún albañil que pueda venir a mi casa? tengo que hacer obra y no sé a quien llamar, desde que te jubilaste no me fio de nadie.

_ Pues no sé, ahora acabo de escuchar en la radio que no hay albañiles por ningún lado, así que te vas a ver negra para encontrar alguno. Yo de los que enseñe aquí en el pueblo, se han ido todos fuera a trabajar y no queda ninguno que te pueda mandar.

_ Déjalo, se lo diré a mis hijos que le busquen ellos.

Un par de manzanas antes de llegar al bar de siempre, Luis se topa con una obra que acaban de comenzar. No puede evitar pararse y observar el movimiento de herramientas y de obreros, solo con eso ya sabe la obra que van a acometer, demasiados años en el oficio para no saberlo. Estando allí mirando desde enfrente se topa con otro de los habituales en el bar del café, al cual le comienza a dar el discurso del maestro albañil apenado.

_ ¿Pues no has escuchado que no encuentran albañiles para trabajar? Tendrán que traer gente de fuera el que quiera hacer obra, porque estos de ahí en frente no son de aquí, ¿verdad?

_ No, yo creo que son de Cáceres le contesta Pedro, o eso dijeron ayer en el bar cuando pararon al bocadillo.

_ Otra cosa igual, quien cojones habrá inventado eso de ir a tomar café, el bocadillo se come en la obra y un cuarto de hora como mucho, que estos de hoy en día no tienen prisa para volver a trabajar.

_ Eso era en tus tiempos Luis, ahora todo a cambiado. Si les pillan con el litro de vino que vosotros os apretabais en la obra, se les cae el pelo.

_ Pero si tocábamos a un par de tragos por barba como mucho y por lo menos entrabas en calor los días de frío como el de hoy...

Pedro y Luis caminan con paso firme pero lento camino del bar, mientras siguen con la conversación de los albañiles a cuesta. La pena que lleva Luis en su alma viene dada porque jamás quiso jubilarse a pesar de que su cuerpo machacado por su trabajo, un día dijo basta, aunque su cabeza a día de hoy sigue pensando en presupuestos, nominas y obras, que tantos y tantos años atrás fue el pan nuestro de cada día.

Luis, el viejo maestro que ninguna universidad doctoró y del que tantos clientes y clientas estaban orgullosos de tenerle trabajando en sus obras.






sábado, 4 de febrero de 2023

Capítulo 1004: Trujillo en 1951.



 Cuenta un libro que llegó a mi poder estos tiempos atrás titulado " Guía de Cáceres y provincia" de un tal Julio Rosa Roque, donde el escritor va por todos los pueblos de la provincia cacereña explicando un buen numero de cosas que posee cada lugar.

Al llegar a Trujillo nos cuenta que en 1951 la ciudad contaba con 14.650 habitantes, incluidos los de sus "anejos"; Belén, Huertas de Ánimas, Huertas de la Magdalena y San Clemente.

Está situado en el Kilometro 254 de la carretera de Madrid-Portugal por Badajoz.

Dista 47 Kilómetros de la capital de la provincia. ( Cáceres)

Es cabeza de Partido Judicial que comprende los pueblos de Aldeacentenera, Aldea de Trujillo, Conquista de la Sierra, Cumbre (la), Deleitosa, Escurial, Herguijuela, Ibahernando, Jaraicejo, Madroñera, Miajadas, Plasenzuela, Puerto de Santa cruz, Robledillo de Trujillo, Ruanes, Santa Ana, Santa Cruz de la Sierra, Santa Marta de Magasca, Torrecillas de la Tiesa, Trujillo y Villamesías.

ADMINISTRACIÓN LOCAL: Su ayuntamiento corresponde estar integrado por doce concejales.

ASPECTO JUDICIAL: Tiene juzgados Comarcal y de Primera Instancia e Instrucción.

ASPECTO MILITAR: Pertenece a la caja de reclutas N.º 13 de Cáceres. Es cabecera de Compañía de la Guardia Civil Rural.

ASPECTO ECLESIASTICO: Pertenece al Obispado de Plasencia, de cuya diócesis es titular de Arciprestazgo, que comprende los pueblos de: Trujillo, Aldeacentenera, Aldea de Trujillo, Conquista de la Sierra, Cumbre (La), Herguijuela y Madroñera.

En el casco de Trujillo tiene una iglesia Parroquial cuyo Santo titulco de San Martin y otra dedicada a Santa María. Asimismo cuenta también con una Parroquia en los anejos de Belén, Huertas de ánimas, Huertas de la Magdalena y San Clemente.

Una Ermita dedicada a San Lázaro sita en las afueras de Trujillo y carretera de Badajoz y otra dedicada a la Virgen de la Victoria, sita en el edificio conocido con el nombre de " el castillo".

En esta ciudad existen también las siguientes Comunidades Religiosas: Obra Pontificia de Fomento de Vocaciones. Sagrado Corazón, Colegio de Santiago y Santa Margarita, Hospital, Carmelitas, Santa Clara, San Miguel, San Pedro, Jerónimas, Asilo de las Alberguerías, Divina Pastora y Hermanos de la Doctrina Cristiana.

ENTIDADES BANCARIAS: Cuenta con Sucursales del Banco Español de Crédito, Hispano Americano y Caja de Ahorros de Plasencia.

ENSEÑANZA: Dispone de nueve maestros y nueve maestras nacionales e instituto de enseñanza laboral en Trujillo, con tres escuelas de niños y tres de niñas en Huertas de ánimas, una de niños y otra de niñas en Belén y una mixta en Huertas de la Magdalena.

Las Comunidades Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús, Carmelitas, hermanos de la doctrina cristiana y Divina Pastora se dedican también a la enseñanza.

SANIDAD: Tiene cuatro médicos de A, Pública Domiciliaria en Trujillo, 2 en Huertas de Ánimas y uno para Huertas de la Magdalena y Pago de San Clemente. En Trujillo hay también tres practicantes, dos comadronas, tres veterinarios y cinco farmacias.

El Anejo de Huertas de Ánimas cuenta con un practicante, una comadrona y una farmacia.

INDUSTRIA Y COMERCIO: Dos fabricas de harina, trece molinos maquileros; dos panaderías mecánicas; dos tahonas; siete hornos de pan de cocer; cuatro almazaras, cinco carpinterías mecánicas, seis carpinterías manuales, una aserradora, un taller de construcción de carros, un horno de tejas y ladrillos, una fabrica de chocolate, tres fabricas de gaseosas, dos fabricas de hielo, una fabrica de jabón, seis talleres mecánicos, siete fraguas, una fabrica de mosaicos, cinco alfarerías, un taller de platería, seis comercios de tejidos, 25 ultramarinos y siete expendedoras de tabaco.



HOSPEDERÍAS: "El Cubano; sito en la calle Encarnación y propiedad de Doña Agustina Sánchez Rodriguez. "El Pizarro" sito en la plaza mayor y propiedad de Don Francisco Carrasco Domínguez; " El Castellano" sito  en la calle Pizarro y propiedad de Doña Francisca Jiménez Muñoz. " La Troya" sita en la Plaza Mayor y propiedad de Don Benigno Loro Álvarez.

Una posada de la señora viuda de Don José Avilero, sita en la calle de la Encarnación. Otra de Don Valeriano Rodriguez Sánchez sita en la calle García de Paredes. Otra de Don Francisco Carrasco Alvarado sita en la calle de Ruiz de Mendoza. Otra de la señora viuda de Don Juan M. Moreno Rebollo, sita en la calle del Arquillo. Otra de Don Ángel Salgado Carrasco, sita en la calle García de Paredes. Otra de Don Eloy Ortega Bermejo, sita en la calle Afueras. 

Un restaurante de Don Francisco Canelada Malpartida, sito en la Plaza Mayor y denominado " La Barra". Otro de Don Juan Antonio Carrasco Gallego, sito también en la Plaza Mayor. Una Casa de Comidas de Don José María Cancho Cerro, sita en la calle del General Mola y otra de Doña Saturnina Blázquez Barrado, sita en la calle Domingo Ramos.

ESTABLECIMIENTOS DE BEBIDAS: Un bar denominado "Imperio", sito en la Plaza Mayor y propiedad  de Don Juan Antonio Carrasco Gallego. Otro denominado " La Barra", sito también  en la Plaza Mayor y propiedad de Don Francisco  Canelada Malpartida. Otro denominado "Victoria", sito también en la Plaza Mayor y propiedad de Don Juan Cancho Grande. Otro denominado " Nueva España" sito en la Plaza Ruiz de Mendoza y propiedad de Don Francisco Fernández Carrasco. Otro denominado " La Parra" sito en Plaza del Pocito y propiedad de Don Rodrigo Barrado Barrado. Otro denominado "El Túnel" sito en la calle del General Mola y propiedad de Don juan Sánchez Vicente. Otro denominado "El Jorobeta", sito en Huertas de Ánimas y propiedad de Don Antonio Muñoz Bravo. Otro denominado " El Capaor", sito también en Huertas de Ánimas y propiedad de Don Fernando Sánchez Pablos.

Cuenta También con un centro recreativo denominado " Casino de Trujillo" sito en la Plaza Ruiz de Mendoza y con 22 tabernas.

SALAS DE FIESTAS: Un cine denominado " Rugall" sito en la Calle Francisco Pizarro y propiedad de Don Jacinto Gallego Rodriguez. Otro denominado " Teatro Gabriel y Galán, sito en la Plaza de Aragón y propiedad de Don José María Doménech. Un salón de baile de Don Juan Muñoz Mariño, sito en la calle de la Encarnación. Otro de Don Ramón Alvarado Moreno, sito en Huertas de Ánimas y otro de Don Fernando Sánchez Pablos, sito también en Huertas de Ánimas.

FERIAS Y FIESTAS: Celebra ferias de ganados los días 15, 16, 17 de marzo. 3, 4 y 5 de junio. 14, 15 y 16 de septiembre, 30 de noviembre y 1 y 2 de diciembre. Los 15 de cada mes y los jueves de cada semana celebra también mercado de ganados.

Entre las fiestas de carácter religioso destacan las celebradas en honor de la Patrona la Virgen de la Victoria, el tercer domingo de octubre.

EDIFICIOS PRINCIPALES: : Destacan entre otros, el Palacio del Marques de la Conquista, de tracería plateresca; la mansión de los Vargas-Sotomayor, que presenta una magnifica galería abierta con columnas jónicas y crestería de encaje gótico; El Palacio de los Vargas-Carvajal, de estilo Barroco; La iglesia de San Martín, que tiene una portada gótica y otra clásica . La torre de la casa de los Chaves-Orellana, en el zaguán de cuyo edificio cuelga la enorme cadena del privilegio de inmunidad que gozaba por haber sido residencia de Carlos V en su viaje a Sevilla para desposarse con Isabel de Portugal. La iglesia de Santa María la Mayor, que fue Mezquita hasta la Reconquista, constituye un relicario de las glorias de Trujillo.

ALUMBRADO: Tiene luz eléctrica suministrada por Don Eusebio González y Cía. y Fuerzas Eléctricas del Oeste.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN: Dispone de estafeta de Correos, teléfono y telégrafo.

Tiene coche lineal a Navalmoral, Miajadas, y servicios a Monroy, Robledillo de Trujillo, Zarza de Montánchez,, Garciaz y Aldeacentenera.

Está en la ruta de las líneas Cáceres-Guadalupe. La estación férrea mas inmediata es Cáceres, que dista 47 kilómetros. Tiene despacho central de la Renfe y una agencia de transporte.

TERMINO MUNICIPAL: Produce cereales, carbón, corcho y ganaderías de todas clase. Su extensión es de 122.713 Has y 93 As. 


Memoria histórica.























lunes, 9 de enero de 2023

Capítulo 1003: Ni buenos, ni malos.



La primera frase que leyó el día uno del año nuevo le taladró la cabeza. Esta continuaba algo dolorida por la masiva ingesta de alcohol del día anterior, los años no pasan en balde pensó para sus adentros mientras sujetaba el móvil con las dos manos, puesto que hacerla con una sola podía terminar en accidente. Vaya "regilona" que tengo esta mañana en las manos seguro que es de los cubatas de ayer.

La frase decía algo así como que los años no son ni buenos ni malos, estos vienen vacíos y somos nosotros quienes los llenamos con nuestras vivencias.

Y volviendo a pensar en ella asentía con la cabeza de nuevo al leerla. Da un poco de miedo pensar en que nos deparará el año que llega, ojala y no se lleve a nadie querido, aunque solo pedir eso ya es mucho. Le llenaremos de noticias buenas y alegres, de éxitos de la gente que queremos y si puede ser de algún que otro viaje para seguir conociendo lugares y sus gentes que esta es una manera muy recomendable para crecer como persona.

Por aquí llevamos doce años escribiendo, cada vez menos eso si, pero me gusta tener un lugar donde acudir cuando mi cabeza se pone en modo escritor y necesita contar algo. Seguiremos rellenando hojas en blanco con historias tristes y alegres que seguro nos trae este nuevo año.

Un abrazo a todos los lectores y ojalá y el año os vaya bonito.


Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...