miércoles, 3 de septiembre de 2025

Capítulo 1025: Viaje a Jaca y Lourdes.


 

Nos volvimos a poner en carretera tan solo dos meses después de nuestra ultima aventura por Orense. El lugar escogido estaba casi a la otra punta del mapa dentro de la comunidad autónoma de Aragón. Allí en Jaca nos esperaba una de las rutas que más ganas había de hacer dentro del grupo de los habituales senderistas, dada su fama. La senda de los cazadores pasando por la famosa "Cola de caballo" que tantas y tantas veces habíamos visto en fotos y videos, por fin la tuvimos delante de nuestros ojos.








Pero para llegar allí son muchas horas de autobús por eso esta vez el viaje fue de tres días y en lugar de salir como hacemos habitualmente los viernes, lo hicimos el jueves.

Como siempre el viaje empieza justo cuando nos encontramos todos en la "rotondina" esperando al autobús, allí se ven las ganas que tenemos todos de enfrentar un nuevo viaje, una nueva aventura.









Una vez todos acoplados en nuestros asientos comienza la aventura, vienen algunos viajeros nuevos y los demás los incondicionales, los que llevamos mas kilómetros en la mochila que un fugitivo comenzamos a recordar viajes anteriores y entre eso, la música, el cante y alguna que otra chuchería, vamos descontando kilómetros.

Lo acordado es llegar a Torla y desde allí coger los autobuses lanzaderas que te suben a Ordesa, para comenzar la ruta de la senda de los cazadores. Los que no hacen la ruta se van a otro pueblo a pasar el día para que la espera se les haga mas corta.





Los que hacemos la ruta escuchamos las indicaciones de nuestro guía y sobre las nueve y media comenzamos a subir. Son cuatro kilómetros los primeros que quitan las ganas de seguir andando, pero como estábamos avisados no nos coge de susto y haciendo varios descansos para coger aire vamos subiendo paso a paso.

Cuando coronamos la primera dificultad es buena hora para comernos el muerdino y allí en un mirador de lujo, sacamos nuestras viandas para asombro de nuestro guía que aunque al principio dice que no, acaba probando todo.

De ahí en adelante el camino se hace más llevadero y es cuando empezamos a quedarnos maravillados de las vistas que tenemos. El paisaje es precioso y uno no sabe para donde mirar a pesar de que la senda es estrecha y no puede uno relajarse mucho, no vaya a ser que tengamos algún accidente.



Al llegar al valle aquello parece una feria y eso que para llegar hasta allí hay que andar un peazo que si no sería imposible no pisar a nadie. Aunque dice nuestro guía que lo tienen limitado a cierta cantidad de personas y que cuando se alcanza ese tope, ya no dejan acceder a nadie más. Y me parece correcto aunque es cierto que sin duda ha sido la ruta más limpia que hemos hecho sin encontrarnos ni un solo papel o plástico y la verdad que eso alegra viendo la cantidad de gente que realiza dicha ruta a diario.






Allí delante de la famosa cola de caballo es un magnifico lugar para comer, son las tres y nos quedan desde allí otras dos horas para llegar a meta por lo que hay que volver a deleitar con nuestras viandas a quienes se arriman a nosotros a la vez que la bota va de mano en mano para que nadie se "añurgue".

Sin duda alguna, es uno de los paisajes que he podido contemplar y mira que llevo pateados unos pocos de sitios y provincias, pero como este valle creo que no he visto ninguno hasta la fecha.

Después de comer y descansar un ratín toca ponerse de nuevo en camino y acometer el ultimo trozo de la ruta. Es espectacular caminar por el valle y lejos de tener ganas de acabar la ruta, camino con pena de irme de aquel paraje que sin duda tardaré en volver a ver, dado su lejanía aunque dicen que si lo deseas mucho, siempre hay una segunda vez.



Llegamos al final que es justo donde empezamos y allí nos sentamos a esperar a los demás saboreando unas ricas cervezas. Pronto estamos todos y nos volvemos a montar en las lanzaderas que nos devuelven a Torla para reunirnos con todo el grupo que nos espera para continuar hasta Jaca donde tenemos el hotel.

Al día siguiente el grupo pone rumbo a Lourdes, menos dos compañeros y yo que decidimos estando en Jaca, aprovechar para hacer otra ruta de senderismo, la subida a la peña Oroel la cual nos queda a unos ocho kilómetros desde el hotel, por lo que optamos por pillar un taxi que nos lleva al comienzo de la ruta. Allí comenzamos a subir y la verdad que se hace duro los tres kilómetros mas o menos, puesto que subes un desnivel de mas de quinientos metros, pero hay mucha sombra y poco a poco llegamos hasta la cima para contemplar las vistas de Jaca y pueblos de alrededor. También nos damos cuenta de la limpieza de la zona y da gusto andar por territorios así de limpios.



La vuelta es cuesta abajo y decidimos comernos el muerdino en el merendero que hay antes de empezar a subir, justo en el llamado parador de Oroel que se encuentra cerrado en la actualidad.

La vuelta la hacemos andando por un camino que nos indicó el taxista y que separa Jaca del parador por unos siete kilometros mas o menos, por lo que al final hacemos catorce y medio antes de meternos entre pecho y espalda una buena comilona en un asador de Jaca. A los de Lourdes los esperaremos echando una buena siesta...

El domingo y ultimo día han planeado visitar la estación de Canfranc, donde hay que montarse en un tren decorado como los antiguos ( no tan antiguos si hablamos de Extremadura) y en media hora llegar a la preciosa estación de Canfranc, la cual es un hotel de cinco estrellas, una autentica preciosidad.




Tenemos una hora para visitar lo que se ve por fuera y los pocos bares que hay en el pueblo para refrescarnos antes de volver a montarnos en el tren que nos devuelve a Jaca, allí toca comer y darse un poco de prisa puesto que la hora de partida la tenemos a las tres y media, nos quedan un montón de kilómetros por delante pero no nos dan ningún miedo, es más, en el viaje creo que es donde mejor lo pasamos y si no puedes preguntar a cualquiera de los que han tenido la suerte de acompañarnos y digo suerte porque las plazas vuelan cada viaje que prepara nuestra jefa (Paqui).





Nos vemos en Gibraltar.







domingo, 24 de agosto de 2025

Capitulo 1024: Entre llamas y humos.

Fotografía de Jarilla.


 El monte arde como todos los años, ya no sorprende a nadie, ni a lugareños ni a visitantes.

Después de un año bueno de lluvias todo el mundo se acordaba de que cuando llegara el verano los incendios serían brutales, Bueno, todo el mundo no. Resulta que quien tiene que poner los medios se ha pasado estos por el mismo forro. ¿Para que? si hagamos lo que hagamos los incendios estarán presentes....

Pero resulta que este año nada ha sido igual. Quince días seguidos a mas de cuarenta grados y treinta grados por las noches ha roto todo lo que hasta ahora estaba escrito. Y quienes debían de poner remedio para que esto no pasara de repente se han visto desbordados. ¿Qué hacemos? ¿Dónde nos metemos para quitarnos la culpa de encima? ¿A quien se la podemos echar? y mientras ellos elegían estrategia los montes ardían, las casas ardían, los pueblos ardían y a la vez acababan por vaciarse del todo. Cuando desaparezcan los pocos habitantes que quedan en estos pueblos viviendo aun, se cerraran casas para siempre, corrales donde antes habitaban animales están llenos de pasto y malas hierbas, los caminos y veredas que hay conectaban a los pueblos ya se han perdido o se los ha comido la hierba. Nadie los transita ni se les espera. Algún grupo senderista de las zonas cercanas que se niegan a que estas se pierdan e intentan patearlas algún domingo que otro pero no es suficiente.

Entre llamas y humos las culpas van de un lado a otro como un partido de tenis. Los espectadores son los habitantes de los pueblos desalojados que ven dicho partido en algún que otro polideportivo lleno de voluntarios que se afanan en ayudar e intentar que dichos vecinos sufran lo menos posible, pero eso es imposible. Estar fuera de tu casa y no saber si cuando vuelvas al pueblo la tendrás intacta o si por el contrario no te quedará nada es muy duro. Toda la vida construyendo un hogar y un abrir y cerrar de ojos todo desaparece. Y los que andan a raquetazos te vuelven a decir que lo importante son las vidas humanas y tú, desde una camilla instalada en ese desangelado polideportivo te acuerdas de tus ovejas, tus vacas, el burro y el caballo que quedaron allí solos sin saber nada de sus dueños y extrañando que nadie vaya a verlos y piensas que tu vida no vale nada si cuando vuelvas a tu casa esta está quemada y tus animales han desaparecido.

De vez en cuando los que poseen las raquetas te van a ver y tu que tienes mas educación que nadie a pesar de no haber estudiado nunca, tan solo el curso de respeto que te dieron tus padres a la vez que tenias que trabajar con apenas ocho años, los miras y te aguantas las ganas de mandarlos a freír espárragos por decirlo de manera educada y aguantas la charla de gente que solo has visto por la tele y que no volverás a ver a menos que vuelva a ocurrir otra catástrofe. Te ofrecen su mano y tu se la das por respeto y vuelves a aguantar la chapa de que "nunca os dejaremos solos", como si alguno de ellos les importara un pimiento nuestras casas y nuestros animales. Ponen cara de tragedia y los mas avispados incluso dejan caer alguna lágrima y tú no sabes si aplaudir tal representación o agarrar una caja de tomates y liarte a tomatazos con ellos, pero vuelves a recordar la lección aquella que te dio tu padre y olvidas los tomates y te aferras a la indiferencia mientras el ultimo "preparado" te da su palmada en tu arrugada, cansada y dolida espalda....


Cuando el humo empieza a dejar vivir ya no salimos en la tele, los bomberos marchan en busca de otro fuego que apagar y los tenistas se montan en unos coches enormes que ellos no conducen y poco a poco los encorbatados dejan su rastro a colonia cara y perfumes de mas de veinticuatro horas mientras tú solo hueles a humo podrido y no de tabaco precisamente.

Sabes que no volverás a verles hasta la próxima tragedia donde volverán a representar sus tragicomedias oliendo a colonias caras sin arrugas en los trajes y prometiéndote que jamás te dejaran solo, y mientras tú y tu familia rezas porque tus hijos y nietos se puedan buscar la vida lejos de estos pueblos que solo sirven para una semana al año, la de las fiestas. El resto del año no existen los pueblos ni sus habitantes...

No se de que nos extrañamos después de ver esto todos los años.


domingo, 27 de julio de 2025

Capitulo 1023: ¿Merece la pena ser alcalde?



 Un día y otro me persigue la idea, la desecho, la vuelvo a recuperar como cosa prioritaria y al cabo de leer un rato paginas de denuncias locales, me lo vuelvo a quitar de la cabeza.

Con mi edad uno va teniendo las espaldas curtidas y los oídos se han vuelto mas selectivos a la hora de escuchar ciertas conversaciones, a la par que los ojos. que ya no leen todo lo que llega a ellos, a no ser que merezca mucho la pena.

Pero es cierto que por suerte soy un tío sociable y me gusta rozar con toda la gente que puedo y que merezcan la pena, aunque es cierto que alguna que otra vez se mezclen personas que no quede mas remedio que aguantar a pesar de que uno no las traga ni pa tras.

Y es que viendo la decadencia en la que lleva sumida varias décadas Trujillo, uno se pregunta si no hay nadie capaz de sacarla del pasotismo y dejadez que en ella se mezclan desde hace muchos años. No puede ser que cosas tan importantes como la limpieza no se lleven a cabo como es debido. No es justo que vayan pasando los años y que cada gobernante que llegue achaque y ponga por excusa la gestión del anterior, porque si uno se presenta a una alcaldía debe ser con todas las condiciones.

He tenido varias conversaciones con personas, unos amigos y otros conocidos sobre si sería fácil hacerlo peor que los anteriores mandatarios o si por el contrario uno sería recordado por ser uno de los alcaldes que más han hecho por Trujillo, y no me refiero solo al traer fábricas a la ciudad, me refiero sobre todo a hacer participes de la gestión de la misma a la propia ciudadanía, que hoy en día solo está acostumbrada a poner pegas y trabas a la gestión del consistorio y no digo yo que no las merezcan, pero es que así de este modo volvemos a entrar en el bucle de yo no lo hice, me lo encontré así.

Si te metes ahí, debes saber que los obreros que contrates van a ir solo a pasar la jornada sin involucrarse nada en absoluto en defender su sueldo, e incluso, deberás saber que mas de uno se dará de baja al poco de ocupar su puesto e intentaran no volver a currar hasta que se les termine el contrato. ¿ Que no te lo crees? pues pregunta en el ayuntamiento cuantos casos de estos hay y luego vienes y me lo cuentas. Eso sí, hay casos en los que están de baja en el ayuntamiento, pero luego siguen currando limpiando casas o acostándose con gente mayor y otros haciendo obras sin un mínimo papel que declare que se está realizando dicha obra. Y es que esto es una cosa totalmente normal en esta ciudad, cuando debería de estar perseguido no solo por el ayuntamiento, sino por los propios ciudadanos que somos los que con nuestros impuestos, pagamos todas estas bajas.

¿Estarías dispuesto a enfrentarte a estas personas, o dejarías pasar el tema como han hecho todos tus predecesores? Es que siempre se ha dicho que son muchos votos los que te juegas si te dedicas a poner justicia y poner en su sitio a quienes deben de desempeñar el trabajo por el que estan contratados. "No les digas nada que se rebelan contra ti y te amenazan". No se te ocurra suspender a nadie de empleo y sueldo que van a buscarte a ti o a tu familia. ¿Pero esto que cojones es?, ¿tan difícil es hacerte con las riendas de tus propios obreros y exigirles que hagan su trabajo? 

Pues debe de serlo porque a día de hoy no he visto a ningún concejal que lo haya hecho, a pesar de haber pregonado por ahí que sería una de sus mayores inquietudes y cuando entran en el cargo, yo no sé que coño tienen los butacones del ayuntamiento que los hacen olvidar todo lo hablado anteriormente y pasan de aquellos discursos al tan facilón: " Yo no he venido aquí a enfrentarme a nadie". ¿Como? perdona, pero tú entras ahí a gestionar los impuestos de los ciudadanos de la mejor forma posible, para que den todo lo de sí que se pueda y ello repercuta en la ciudad. Empezando por la limpieza Trujillo y sus ciudadanos no merecen este trato vejatorio a lo que lleva expuesto desde hace tantos años.

En definitiva, tu crees que merece la pena entrar en la alcaldía y dejarte de hablar con la mitad del pueblo y con la otra mitad solo hablarte lo justo porque no has atendido en tiempo y forma alguna petición que te haya hecho alguien con la cual tenías algún que otro roce.

Que difícil debe ser hoy en día gestionar un cargo público cuando hay tantas y tantas personas detrás de los teclados esperando a que caiga una sola hoja al suelo para pedirte explicaciones de porqué no la has recogido y callan cuando su vecino o vecina sacan muebles al contenedor fuera de los días permitidos, o tiran al suelo la lata de refresco o cerveza esperando a ver si la salen patas y ellas solas caminan hasta alguna papelera que siga en pie, que no se la haya cargado el hijo o la hija de la otra vecino o vecina de al lado.

Esto se cambia entre todos y todas, porque si te duele la ciudad no se le ayuda criticando solamente, se le ayuda poniendo todos de nuestra parte, porque va a llegar el día en que nadie quiera ponerse al frente del barco y quien lo haga, venga solamente a por el magnifico sueldo sin que le duela la ciudad y sino a las pruebas me remito.





miércoles, 5 de febrero de 2025

Capítulo 1.022: ¿Ha tocado fondo Trujillo?

Hace muchos años, después de unas elecciones, el gran Kin Paredes después de ver los resultados obtenidos por su partido me dijo muy sonriente: Marcos, no te preocupes los trujillanos siempre votan con el corazón, nunca lo hacen con la cabeza, ya pueden pasar los años que un ciudadano te vota una vez al PP y en las siguientes al PSOE, así, como el que no quiere la cosa, sin leerse los programas y sin saber lo que cada uno quieren hacer en la ciudad. Luego, al cabo de un año es cuando vienen a nosotros para exponernos sus quejas y sus lloros. "Mira a ver Kin, si tú puedes hacer algo y me llaman para trabajar en las calles o de jardinero"  Es que mi vecino lleva no sé cuánto tiempo dentro del ayuntamiento y a mí ni me llaman. Siempre nos consideraron una opción no válida para gobernar pero si válida para escuchar los lam ntos de los ciudadanos, que rápidamente se arrepintieron de ver a quién habían votado.

Estás elecciones no iba a ser distinto, ya estamos viendo como la mayoría que votaron a la alcaldesa, se están tirando de los pelos al ver como lo que ellos querían que fuera el gobierno, les ha salido rana. Seguro que muchos de ellos volvieron a votar con el corazón y enfilaron a sus colegios correspondientes con el pensamiento de castigar al que por entonces era el alcalde, con una media sonrisa y sin decir a nadie su voto, salieron de sus colegios con el deber cumplido. "Haber si hay suerte y Trujillo cambia un poco" Haber si los que entran se acuerdan de dar trabajo a mí hijo, que lleva una racha con este alcalde que no se acuerda de él.....

Me acuerdo tanto de Kin, que me encantaría saber cómo actuaría el viendo el pitostio que hay montado en el ayuntamiento. Seguramente que iría con la palabra por delante e intentaría que las movidas de los concejales, no llegarán a los ciudadanos. Él era así, un político como la copa de un pino que Trujillo jamás supo aprovechar por ir a votar con el corazón en lugar de hacerlo con la cabeza.
Él caso es que al PP después de ganar unas elecciones que ni ellos mismos se creían, entraron timoratos en el ayuntamiento sin saber cómo suele pasar a quién llegan nuevos, los tejes y manejes que existen en la casa consistorial. Un montón de problemas por resolver, mucha gente disconforme y todos ellos con una luz de esperanza ante lo que se venía.
Él primer golpe de efecto que ya cabreó a muchos de los votantes, fue conocer el sueldo de la alcaldesa, los concejales que cobraban y la asesora. Eso que si tú haces bien tu trabajo no tenía porqué ser usado en tú contra, es sin embargo causa de todas las conversaciones que hay en cualquier sitio de la ciudad. " Es que con lo que cobra" "Es que es una pasada" y mayores lindezas que paso de escribir aquí.
Gobernar en mayoría como casi siempre ha pasado en Trujillo, es una ganga. Solo tienes que escuchar lo poco que la oposición te dice en los plenos. Eso es pan comido, los doy la palabra un par de veces para que se desahoguen y luego a votar rápido que se nos enfrían las sopas.
Pero este curso político es sin duda el más enquistado a pesar de la mayoría, y lo que iba a ser un camino de rosas se ha convertido en un despelote de plenos que serán graciosos para algunos, pero que para los que hemos rozado la política alguna vez, es un despropósito. 
No es votar en contra de las cosas, es el espectáculo que se da al ciudadano de a pie que espera resoluciones a historias que le incunben y preocupan.
La dejadez de funciones y los pocos operarios han convertido la ciudad en un campo de minas, que por supuesto no viene de ahora, es un cúmulo de años y de pocas inversiones que tarde o temprano tenía qué sucumbir. Y vaya si lo ha hecho, da pena ir por cualquier lado y no darte pena de una ciudad abandonada, sucia y solitaria.
Esto no se arreglará en cuatro días y por supuesto que harán falta las manos de todos, gobierno y oposición y dejar de lado los egos y el y tú más famoso que tanto asquea a los ciudadanos que no nos dejamos llevar por el corazón a la hora e votar.

Espero por el bien de todos que tanto unos como otros recapaciten y dejen de hacer el ridículo. Se pongan el mono de trabajo y salgan a la calle a darse una vuelta y preguntar a la ciudad cuáles son las obras que más falta hacen. Lo que preocupa en realidad al ciudadano e intenten acabar con la maldita burocracia que va acabar con las pocas empresas y autónomos que quedan en la ciudad.
Cómo diría el bueno de Kin, aquí me tendréis siempre para hacer política y llegar a acuerdos, pero no me busquéis en la confrontación y en el ridículo, que ya sois todos mayorcitos para dejarse de dar estos espectáculos tan bochornosos.








sábado, 2 de noviembre de 2024

Capítulo 1.021: Finde de las tres "S"


 

Santoña, Santander, Santillana del Mar.

Nos volvimos a poner en carretera cuatro meses después de haber hecho el anterior viaje a Portugal y la verdad es que había muchas ganas dentro del grupo que nos juntamos para estas aventuras.

A las doce de la noche partía el bus de Trujillo y poco después nos recogía en la rotondina a los que quedábamos por montar para completar el bus.

El viaje se prevé largo y todos los indicios apuntan a que será lluvioso el fin de semana, pero cuando uno sale con esta gente, lo que menos nos importa es el tiempo que haga, puesto que nos amoldamos a cualquier temperatura, llueva, truene o diluvie.






Dentro del bus somos verdaderos especialistas en hacer kilómetros sin dormir, puesto que aunque uno quiera, no es fácil coger postura para echar al menos un picón. A pesar de vernos a menudo por el pueblo siempre tenemos algo nuevo que contarnos y hacer de los problemas de cada uno,, por lo menos en el viaje, que sean menos problemas.

La primera parada espabila al que ha sido capaz de dormir y a los demás nos ayuda a soportar, tomándonos algo, otra tirada de kilómetros que aun nos queda por cubrir.







La ruta prevista nos ilusiona, caminar al lado del mar a los que somos de tierra a dentro siempre es un aliciente que nos emociona a pesar de que el agua prevista nos puede hacer la ruta mas complicada, aunque aun recordamos dentro del grupo la que hicimos en Oviedo, concretamente "La senda del oso" que fue pasada por agua desde que nos bajamos del bus hasta que nos volvimos a montar en el.

La ultima parada para desayunar es cerca del lugar de la ruta, así que lo mejor es meterse algo solido para el cuerpo por si vienen mal dadas. La verdad que tenemos un master en bares de carretera y son decenas en los que hemos parado encontrándonos de todo dentro de ellos. Buenos profesionales, algún camarero desagradecido y otros que uno piensa que para qué habremos parado allí. En este caso las camareras son simpáticas y muy profesionales, que cuando vamos tantos a la vez delante de la barra, debe ser difícil capear a tantos.

La llegada al comienzo de la ruta en Santoña pone nerviosa a la gente, los que optan por no hacer la ruta dejan a los que si la hacen para que se preparen y cojan todos los trastes, mochila, traje de agua, paraguas, etc. No llueve fuerte pero no deja de hacerlo, aunque la temperatura es agradable y el agua fina hasta se agradece en ciertos momentos del recorrido.

La ruta prevista sufre modificación al conocer que hubo un pequeño deslizamiento de tierras y no poder hacerla circular, así que por donde comenzamos a caminar sabemos que volveremos. Es una cuesta algo pronunciada el comienzo, pero nos reconforta saber que bajaremos al regreso.

A la derecha siempre llevamos el mar que parece algo cabreado, la ruta dispone de mucha sombra y comentamos que es propicia para hacerla en verano. No he dicho que la ruta se la conoce como el "Faro del Caballo". Hasta allí se llega el que quiera, puesto que hay que bajar setecientas y pico de escaleras y volver a subirlas, pero somos muchos  y muchas quienes decidimos bajar una vez llegados hasta allí. Es algo peligrosa la bajada al estar los escalones mojados y resbalar, por eso lo hacemos sin prisa y cruzando los pies, aunque no es suficiente para ver como alguien pega algún culetazo a la vez que nos asusta a los demás.



Pasado el susto llegamos hasta el faro donde el que quiera sigue bajando alguna escalera más hasta una plataforma que los lugareños tienen como lugar de baño. Hay que tener ganas pensamos nosotros...

Después de inmortalizar el momento y el lugar, toca comenzar a subir tranquilamente... hay algunos escalones que parecen tener mas de treinta centímetros de alto cuando llevas subidos cuatrocientos y cada vez hay que hacer un descanso cada pocos escalones.






La recompensa es comernos el muerdino arriba donde nos esperan quienes han preferido no bajar. El primer trago de la bota sabe a gloria y allí el agua comienza a caer más fuerte, pero aun así, resistimos y terminamos el tentempié antes de emprender el regreso.

Lo hacemos bien, disfrutando de cada rincón de la ruta y del olor a mar que nos acompaña en todo momento.








Una vez en Santoña, toca comprar anchoas y todo lo típico de allí, aunque los precios echan para atrás... Nos montamos en el bús y ponemos rumbo hasta el hotel en Santander, donde pasaremos la noche. Comer y visitar la ciudad, sabemos que el tiempo es justo para todo lo que queremos hacer y eso te hace ser mas ávido y rápido, aunque no por ello dejas de observar una ciudad limpia y llena de gente por todos sus rincones.

La cena es otra oportunidad que aprovechamos para degustar los productos típicos de la zona y todos coincidimos en que hemos elegido bien el restaurante donde optamos por cenar. Las risas y buen rollo nos siguen acompañando todo el día y cuando alcanzamos la media noche en el reloj, toca ir a descansar que ya el cuerpo lo pide y nos queda todavía la jornada dominical para rematar el finde.








El desayuno es una comida importante, hay que hacerlo en abundancia para aguantar lo que nos espera, así antes de las once y viendo la que está cayendo en la calle, nos montamos una vez más en el bús para llegar hasta Santillana del Mar, donde nos queda hacer otro poco de turismo y patear este bonito lugar que merece mucho la pena de conocer. Varios museos y sobre todo las calles ancestrales y sus viviendas, que para los que nos dedicamos a la construcción, nos queda con la boca abierta ver tales casas.

Debemos buscar sitio para comer que las cinco dan pronto y es la hora fijada para volver, nos queda un largo trecho pero con esta gente alrededor los viajes son mucho más amenos y los kilómetros pasan rápidos entre canciones, chistes y recordando historias vividas en otros viajes, que ya llevamos unos pocos juntos y si por bien es, nos quedan otros cuantos.



Otro fin de semana magnifico que metemos en la mochila de las aventuras y desventuras de la cofradía del niño glorioso.

Nos vemos en la próxima.









Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...