domingo, 30 de octubre de 2022
Capítulo 1001: Fin de semana en el Algarve.
jueves, 29 de septiembre de 2022
Capitulo 1.000: Treinta años atrás.
TREINTA AÑOS ATRÁS
Corría el
año mil novecientos noventa y dos cuando en las radios de nuestro país sonaban
entre otras canciones, el ritmo del mar de celtas cortos, otro día más de Jon
Secada que fueron números unos junto a los Nirvana, Genesis o Paulina Rubio que
ya venía deslumbrando. Eso en las
radios, que en los radio casette de nuestros coches o mejor dicho, en el coche
de nuestros padres, seguían sonando los chunguitos, los chichos, Bordón Cuatro,
Casta, Los Calis, Junco, Tijeritas y si hacía falta, nos cantábamos el torito
guapo de el Fary.
Con diecinueve
años recién cumplidos, el carnet de conducir recién aprobado, con novia y
currando de peón de albañil uno parecía tener el futuro bien encarrilado,
aspiraba a seguir currando y poder sacar un préstamo para comprarme mi coche y
no tener que andar rogando a mi padre que me dejara el suyo, cosa que por
entonces a los padres no los hacía mucha gracia.
Pero el 92
fue el año aparte de las olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla en que
sorteé para irme a servir a la patria, como se decía por entonces y a pesar de
que ya iban saliendo los primeros objetores de conciencia, a mi me daba un poco
de miedo andar moviendo papeles para eso, mas aun cuando era raro el día que no
veías en la tele algún objetor juzgado y condenado a trabajos sociales y con
alguna multa gorda que pagar. Así que esperé la llamada del ejercito que para últimos
de mayo me reclamaba para rendir cuentas con el ejercito los siguiente nueve
meses de mi joven vida, lo que me hizo de un plumazo perder mi puesto de
trabajo y con ello posponer la ilusión de comprarme el coche que tanto deseaba.
Al ser los
primeros que nos aprovechábamos del rebaje del servicio militar en tres meses
creíamos que aquello iba a ser la pera, sin saber que al cuartel donde íbamos había
remplazos del año anterior que seguían haciendo un año de mili. Eso como podéis
imaginar no les hizo mucha gracia y nos tuvieron puteados los tres o cuatro
meses que les quedaban para licenciarse, menos mal que a los del último
remplazo les quitaron un mes y solo hicieron once meses…
Cuando estos
marcharon ya éramos casi los veteranos y con ello uno iba viendo que el permiso
de quince días que me pertenecía había que apartarle para octubre, aunque eso
me supusiera no pillar ningún día en verano, cosa que tampoco me importaba
mucho.
Cuando llegó
el mes de septiembre y con el los famosos torneos de peñas, ese fin de semana
vine al pueblo con dos colegas del cuartel, uno que jugaba muy bien al futbol
para ayudar a mi peña en el campo de las nieves y otro que bebía como nosotros
o más, para ayudarnos en Viñeros a ganar cualquier concurso que se organizara
de quien aguantaba bebiendo mas y tal. Fue un fin de semana estupendo, nos lo pasamos
genial y mis colegas prometieron volver conmigo al siguiente cuando la tuna
anduviera por las calles de Huertas rondando a mis amigas, que por aquel año
eran damas y reina de las fiestas.
Todo iba de
maravilla en el cuartel durante la semana, hasta que el jueves antes de la tuna
me confirmaron que me tocaba guardia de polvorín y un par de imaginarias, sin
poder cambiarlo con nadie puesto que las cosas no andaban muy bien entre mandos
y soldados, por lo que no me quedaron mas huevos que quedarme allí el primer
fin de semana de las fiestas, con unas ganas de llorar bárbaras al ser el
primer año que me iba a perder las fiestas de mi pueblo.
En la garita
el viernes me canté todas las canciones de la tuna a pesar de que debíamos de
estar en silencio según los mandos, pero a mí me importó tres narices y sobre
las cinco de la mañana la estudiantina salía de mi garganta a duras penas,
mientras tragaba saliva para evitar llorar, cosa que fue imposible al pensar en
mi pueblo y mis fiestas…
Quedaba la
bala del segundo fin de semana, el cual me estaba saboreando desde el lunes a
las siete de la mañana cuando tocaron diana.
En mi cabeza
solo estaba el portarme bien, que no me arrestaran y hacer todo lo que me
mandaran hasta que llegara el viernes a medio día, cuando me soltaran el fin de
semana. Pronto se estropeó el plan puesto que el martes nos formaron a todos
para comunicarnos que el viernes marchábamos de maniobras a San Gregorio (
Zaragoza), la noticia me sentó como una patada en el bajo vientre, no podía ser
lo que me estaban diciendo y a pesar que me presenté en la oficina del capitán
para rogarle que me dejara ir a mi pueblo, me dio igual y el viernes en lugar
de ir camino de Huertas, estaba montado en un tren con destino a Zaragoza…
La semana
siguiente al terminar las fiestas y nuestras maniobras, nos dieron tres días de
permiso y jamás olvidaré lo que es llegar a tu pueblo cuatro días después de
terminar las fiestas. Estaba todo cerrado, ese olor a vacas y meados al cruzar
la plaza me hizo sumirme en una depresión y si quince días antes estaba
llorando en la garita cantando canciones de la tuna, cruzar aquella plaza donde
una semana antes había disfrutado todo el pueblo y ahora un militar con su
petate al hombro la cruzaba esquivando algún que otro vaso de plástico y bote
de cerveza.
Aquel día me
juré para mis adentros que en la medida en que pudiera, nunca más me perdería
las fiestas de mi pueblo y si eso pasara, no volvería a ir al pueblo hasta por
lo menos un mes después de que terminaran….
Pero nadie
contaba con la maldita pandemia que nos ha sacudido estos dos años y que nos
han hecho perdernos las fiestas a todos los huerteños y acompañantes. Muchos
nos han abandonado por el camino y solo quedan ya en nuestras memorias, seguro
que este año les recordaremos en algún momento durante las fiestas e intentaremos
despejar nuestras cabezas de tantas amarguras y disfrutar en la medida que cada
uno pueda de nuestras fiestas, esas que todos hemos comprobado en nuestras
carnes lo que duele perdérselas.
Felices Fiestas.
Fonta.
martes, 23 de agosto de 2022
Capitulo 999: Hasta siempre Gonzalo, un buen hombre y mejor persona.
Y cierro los ojos para descansar un rato en mitad de la noche y me viene esta conversación que tú y yo hemos tenido:
Bueno sobrino, ya estoy al otro lado de la vida y la verdad que ha sido una vida llena de buenos momentos y sobre todo llena de grandes personas a mi alrededor....
Aunque me haya tenido que ir lo hago contento, la vida me ha dejado irme preparando para mi marcha y lo mas importante, me ha dejado preparar a los míos para lo que se venía.
Siempre he intentado ser feliz y hacer feliz a la gente que me rodeaba y creo que aunque la vida nunca es color de rosa, lo he conseguido con creces.
Siempre me sentí orgulloso de ser de pueblo y como tal niño de pueblo, nos espabilamos antes que cualquier niño de ciudad. Todas las trastadas que se podían hacer por las calles del pueblo las tenemos hechas pero lo que nunca perdimos fue el respeto a nuestros mayores, que nos hicieron unirnos a la vida laboral mucho antes de lo que nos hubiera gusta hacer a todos los niños de mi quinta, que en lugar de estar tirando piedras a los tejados, estábamos detrás de rebaños de ovejas o montados en burros para ir en busca de agua, esa que ahora sale a chorros al abrir un grifo y que por aquellos años había que sacar a cubos de los pozos y transportarla en las cantaras a lomo del burro que era uno mas de la familia por aquellos años.
Nunca nos faltó un "cuscurro" de pan en casa, pero tampoco nunca nos sobró y la verdad que una infancia así da pie a que a lo largo de tu vida uno aprecie mas si cabe todo lo que va consiguiendo.
La mejor elección que pude hacer en mi vida fue conocer a Margarita, mi "Margaret". Que gran compañera de viaje y que fácil ha sido todo a su lado. Hasta el ultimo instante a mi vera haciendo mi enfermedad mucho mas llevadera. Y mira que el destino me lo ha puesto difícil estos últimos meses, que el puto COVID me separó de vosotros mas de un mes solo, en aquel frio e improvisado hospital donde los días parecían meses y las llamadas de teléfono fueron la mejor medicina que me mantuvieron con ganas de volver a vuestro lado.
Hemos logrado formar una gran familia con unos hijos educados y sobre todo buenas personas, sin duda que en eso pusimos todo nuestro empeño y creo querida mujer que lo hemos conseguido.
Mi nieta y mi nieto siguen nuestra sangre y se que son los que menos han comprendido que la vida es así y que nuestro destino no le elegimos nosotros, seguro que cuando pasen los días me recordaran con una sonrisa en los labios, la misma que a mi se me ponía al verlos llegar a casa. Me sentiré orgulloso cada vez que les pregunten en el pueblo que de quienes son y estos les contesten somos nietos de "Gonzalo el Pollo"...
Han sido un par de días de despedidas muy intensos, he comprobado que la familia a pesar de no elegirla yo, no me han abandonado en ningún momento de mi duelo, cuando aquí en la capital esas cosas ya no se llevan. Sin embargo vosotros habéis estado todos y todas sin moveros de mi lado, recordando cada una de las anécdotas e historias que hemos vividos juntos; por cierto sobrino, a mi nieta la he dejado escrito en un cuaderno durante el ultimo mes, todas y cada una de las historias que he podido ir recordando desde mi niñez hasta que me tuve que venir a los "madriles" donde siempre tuve abierta mi casa para todos mis sobrinos y sobrinas del pueblo, que la verdad me hacíais muy feliz con vuestras visitas y tomarnos alguna copichuela juntos por estos barrios siempre estuvo bien.
Espero que aunque ahora cueste me recordéis por mis ganas de hacer reír siempre a quienes me rodeaban, aunque si había alguna preocupación que otra, mi mujer y yo la aparcábamos para cuando estuviéramos solos.
Me hubiera gustado sobrino que hubieras sido cazador como yo y haberte enseñado todas las técnicas de caza que yo fui aprendiendo a lo largo de mis años, aunque es verdad que cada vez hay menos género y uno se aburre mas.
Se que en el pueblo muchos me echaran de menos y les agradezco que se hayan acordado de mi y apoyen a mi familia en tan duros momentos. Yo he decidido descansar por los lugares que aquí he recorrido casi a diario y recordar mi pueblo y mis raíces desde donde he vivido la mayor parte de mi vida.
Me tenéis que hacer el favor entre todos de cuidar a mi "Margaret" que ahora tendrá que aprender a vivir sin mi presencia y se que eso es muy duro para un matrimonio que jamás se ha separado.
Sobrino, nuestro Athletic te seguirá dando alegrías a la vez que disgustos, pero elegimos ser de este equipo para lo bueno y para lo malo. El Gonzalín seguirá unido a nuestros colores y seguro que recordará siempre nuestras alegrías y descalientos.
Y hasta aquí mi carta de despedida, vuelvo a dar gracias a la vida por haberos puesto a todos en mi camino. Espero que alguno de mis chistes y anécdotas salgan en alguna reunión familiar que por otra parte, no deberíais de tardar en celebrar. La familia permanece unida cuando hay roce y cariño y sobre todo muchos besos y abrazos, todos los que os habéis dado en mi despedida.
Os quiere mucho vuestro marido, padre, tío, abuelo y amigo Gonzalo "el pollo".
Hasta siempre.
domingo, 10 de julio de 2022
Capitulo 998: Cincuenta primaveras.
Corta el aire un abanico mientras llega la hora del enlace.
Rosi vestida de blanco se encamina hasta la iglesia de su querido pueblo, donde en breve dará el si a su novio Antonio, el cual fuma para calmar los nervios mientras llega su futura mujer.
Corre el año setenta y dos en una España que sigue bajo el mando del dictador y en la vieja Extremadura comienza la despoblación peregrinando sus habitantes a las grandes ciudades donde se construyen fábricas y los puestos de trabajo se multiplican. En los pueblos quedan los mayores y los que tienen un trabajo mas o menos estable, aunque de estos hay pocos. Los campos se vacían de gente y donde vivían hasta cinco familias se queda tan solo una encargándose de todo el trabajo ayudado por mujer e hijos, que siempre fueron mas de los deseados, pero era lo que había por aquellos años.
En el atrio de la iglesia se acumulan los familiares de Rosi y Antonio saludándose entre ellos pues muchos no se ven desde hace mucho tiempo. La familia de Antonio vive en Madrid y les ha tocado venir el fin de semana al pueblo y así poder saludar a todos los vecinos y amigos que se quedaron en Huertas de Ánimas.
Las vecinas de Tía Juana se asoman a las puertas para ver a la hija de su vecina vestida de blanco. Que guapa va!!! se oye por el barrio del colegio y el Llano de tío Porras, mientras la novia desea llegar al atrio de la iglesia y comenzar la ceremonia.
Otro de los protagonistas del enlace es Juanma, el hermano de Rosi que ese día celebra su primera comunión. Recuerdan los protagonistas que aquel niño estaba malo aquel día y que en la sesión de fotos no era capaz de tener los ojos abiertos debido al catarro que tenía.
Matías es un padrino feliz, se casa su primera hija y eso para un padre son palabras mayores. Piensa para sus adentros que Antonio es un buen muchacho y seguro que hará feliz a su hija a lo largo de los años. Y no se equivocó, cincuenta años de matrimonio no se cumplen muy a menudo y nosotros hemos tenido la suerte de poder celebrarlo en familia.
"Vitoria" la madre de Antonio ya tiene experiencia en bodas puesto que es el cuarto hijo que casa y tan solo queda uno soltero que pronto dejará también de estarlo.
La familia paterna está contenta por que el enlace le guiará Carmelo, el cura de la familia gran amigo a la vez que primo de mi padre y que disfruta casando a su primo.
Una vez terminada la ceremonia hay que subir a Trujillo a casa de las "Pacochinas" donde es el convite. Todavía recuerdan aquel menú y a la mayoría de invitados que les acompañaron en tan bonito banquete donde según mi madre, solo faltó bailar el Vals porque a mi padre lo de bailar.... ahora se de donde le viene la casta al galgo...😂😂
Y fué un mes de abril del 72 cuando Antonio y Rosi se dieron el si quiero y hoy, cincuenta años después puedes ver el respeto que se siguen teniendo a pesar de todo lo vivido.
Y la familia reunida hemos podido celebrar un momento bueno de los que hay que intentar buscar siempre puesto que los otros vienen solos.
En su lugar de trabajo donde estuvo los últimos treinta y cinco años, a Antonio le siguen queriendo y apreciando a pesar de quedar ya pocos compañeros con los que compartió trabajo.
Una celebración abundante en comida y bebida y sobre todo muchas risas donde también hubo momentos de emoción al ver todo lo preparado y los regalos de de la familia.
"Queda prohibido llorar sin aprender.
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar de menos a alguien sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas
pensar que sus vidas valen mas que la tuya
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tú vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Pablo Neruda.
Muchas felicidades y que sigamos todos juntos disfrutando de vosotros.😍
Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.
A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...
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Una voz a lo lejos suena en mi cabeza, en realidad no suena tan lejos, está ahí, a la vuelta de la esquina. ¿Eres tú Kiko? Te viene bien ...
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Mi amigo el de las Huertas me tenía mareado con que le acompañara en las fiestas de su pueblo, pero no ir un día suelto, o un fin de semana ...
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Como viene siendo habitual entre los seguidores de estos viajes organizados por nuestro Ángel de la guarda ( Paqui), cuando se va aproxima...

















































