jueves, 16 de marzo de 2017

Capitulo 816: Ruta en Monachil.



Después de haber digerido bien lo vivido el fin de semana, creo que va siendo hora de contar lo mejor que pueda, el divertido fin de semana que hemos tenido oportunidad de vivir, los que preferimos salir a disfrutar el momento sin esperar a que nos lo cuenten.



Por eso el viernes, estábamos preparando los "aperos" para a la una de la madrugada del sábado, montarnos en el autobús que pondría rumbo hasta tierras Granadinas.
Hay gente que dice que es una paliza. Otros nos tachan de tontos por pegarnos tantas horas de bus, pero nadie que haya hecho alguno de estos viajes, puede saber los momentos tan divertidos y gratificantes que nos aportan estos desplazamientos.






En realidad la ruta comienza justo en el momento que el conductor arranca dicho vehículo, puesto que muchos de los que allí vamos montados, no llegamos a cerrar los ojos en toda la noche.
Dicho esto no quiere decir que toda la noche sea una fiesta, puesto que los hay que según arrancamos cierran el ojo y no le abren nada mas que cuando hacemos alguna parada, que los que vamos despiertos, solemos agradecer. Hablar, contarnos nuestras vidas y recordar otros viajes nos hace ir descontando kilómetros entretenidos. Alguna dulzaina que alguien trae en su mochila y decide compartir, nos vuelve a sacar del posible letargo que el paso de las horas puede recaer en nuestros cuerpos. Y paramos al cabo de poco mas de dos horas y pronto seguimos el viaje, algunos ni se bajan si quiera, sin duda son los mas afortunados. Otros compramos provisiones y seguimos con nuestra tertulia viajera, mientras vamos viendo por la ventana la luna llena que nos acompaña.





Una hora menos y un dolor en el cuerpo mas. No sabes como sentarte y de vez en cuando es bueno ponerse un rato de pie.
Otra parada la cual aprovechamos ya para desayunar. El sitio quizás no sea el mejor para dicha parada, dos camareros que sacan de quicio a todo el autobús ante su pasmosa calma a la hora de atender al personal. Pero lo mejor es reírse del momento, para que cabrearse si no vamos a adelantar nada.





Y con el estomago repleto, compramos un kilo de pan para el posterior muerdino, que no por ser en tierra extraña, le vamos a perdonar.
El amanecer es bienvenido dentro del bus, los que han dormido todo el viaje, (benditos ellos) comienzan a desperezarse y se ríen de los que llevamos los ojos como platos. Nos morimos de ganas por llegar y la gente comienza a ponerse nerviosa, cuando vemos Granada al fondo.





La ruta que tenemos prevista está en el pueblo de Monachil, que dista de Granada en 8 kilómetros mas o menos. Así que allí estábamos plantados sobre las nueve de la mañana.
Que ganas de colgarnos las mochilas y comenzar a caminar, sin duda es lo mejor para huir del cansancio del largo viaje.
Los Cahorros de Monachil nos esperan y casi todo el autobús realiza la ruta, son cinco o seis los que no vienen y prefieren esperarnos en el pueblo.
Dos guías nos están esperando y pronto nos explican como es la ruta y comenzamos a caminar.





La verdad que otras veces espío días antes por Internet, como va a ser la ruta que hacemos, pero esta vez no quise mirar nada y encontrarme con las sorpresas que dicha ruta posee.
La puede hacer cualquiera, puesto que consta de poco mas de nueve kilómetros y la única complicación que tiene es el desfiladero que en algunos tramos, hay que pasar a gatas. Pero eso es motivo de risas para todo el grupo.





También consta de dos puentes colgantes, uno mas largo que el otro que hacen que los que poseen vértigos, pasen un mal trago al cruzarlos.




Una vez en la mitad de la ruta mas o menos, tocaba comernos el muerdino que en este lugar elegido, estuvo todo mas bueno que nunca. Todos compartimos todo y allí había comida para tres días seguidos y el vino indispensable, para no pasar ni gota de sed.
Estuvimos un buen rato, mientras no dejaba de pasar gente que también estaban haciendo la ruta.





Tocaba ascender la única cuesta que existe y que nos deja las vistas mas espectaculares del lugar, las cámaras echan humo y el grupo se estira por la cuesta, hasta coronar la misma.





La vuelta toca descender y hay que tener un poco de cuidado de no resbalar, volvemos a cruzar el puente corto y de nuevo estamos donde comenzamos esta divertida y bonita ruta.




Con el deber cumplido, toca bebernos algo fresco antes de montarnos de nuevo en el autobús, el cual nos lleva al hotel donde tenemos prevista la comida a las tres.
Después tarde libre para hacer lo que queramos. Algunos descansamos un rato y otros deciden salir a conocer la ciudad. Estar hospedado al lado de la Alhambra, nos anima a visitar sus alrededores, justo antes del día, en el que entraremos a verla, pero eso da para otro capitulo.










La cena es a las nueve y luego casi todos los del grupo de Huertas, decidimos ir a un tablao flamenco, donde echamos un rato viendo una actuación en directo. Risas y buen ambiente durante toda la noche, hasta que toca regresar de nuevo al hotel, aunque los mas valientes deciden quedarse por la ciudad.









La cama es bienvenida después del cansancio de todo el día. Hay que dormir bien para por la mañana ir a conocer uno de los lugares mas bonitos de España y al que no había venido nunca, por eso uno va mas motivado....























martes, 14 de marzo de 2017

Capitulo 815: Sembrando por el camino.



Hace tiempo que cogí el "zacho" que nos ofrecen a cada uno de nosotros cuando nacemos, y decidí sembrar mi vida de buen rollo. Como en toda siembra, es inexorable evitar las malas hierbas en ella, por eso entre buen rollo y buena armonía, había que cavar y quitar todo tipo de espécimen que me estorbara para ir generando una buena vida.
Los comienzos fueron duros y abundaban en el huerto de mi vida, mas cardos que buenas hortalizas. Todo lleva su tiempo, me iban diciendo mis padres y mis maestros, la cosecha buena, no se recoge en un día. Y aunque era difícil de comprender, dadas mis ansias juveniles de demostrar que yo valía para esto, poco a poco fui cayendo de la burra a la vez que me iba dando "coscorrones" por todos lados.

Creo que la felicidad plena no existe, pero yo hoy en día, puedo decir que ando rozándola. Todo ello lo digo cuando veo a mi lado a toda mi familia, a cantidad de amigos de verdad, de los que a pesar de no haberte criado con ellos, están ahí para lo que te haga falta. Y yo esas cosas las valoro por encima de todo el oro del mundo. Sobre todo cuando en el huerto de la vida, te vas dando cuenta que el dinero no lo es todo, ni te es necesario para criar buenos alimentos.

Intento ir siempre con el "zacho" a todas partes, porque en el rincón mas inhóspito que te encuentres, allí puede haber un par de personas que cambien por completo tu manera de sembrar y a la vez, tu manera de pensar.

Si antiguamente se decía que España se podía cruzar saltando de árbol en árbol sin pisar el suelo, yo me atrevo a asegurar que la cruzaría de norte a sur sin dejar un solo pueblo en donde no tenga algún amigo con el que charlar.
Eso para mi es salud. Y es que miro para atrás y me doy cuenta de todo lo hecho hasta ahora y me entran escalofríos al pensar que esto va muy deprisa y que si no aprovecho bien el tiempo, me quedaré por el camino muchas cosas por hacer. Por eso seguiré haciendo todo lo que pueda y esté en mi mano para seguir cumpliendo sueños y cruzando metas.

Ojalá y muchos de vosotros podáis sentiros identificados con estas palabras y nunca dejéis de soñar.

Muchas gracias por tanta muestra de cariño desde todos los rincones del país y desde fuera de el incluso. Uno se siente abrumado por tanta felicitación, cuando a mí en especial, lo de felicitar, me da mucha pereza. No me lo tengáis en cuenta y pensad que yo siempre estaré aquí, para ayudar a quien le haga falta. Ya sabéis, el que tiene un "zacho", tiene un tesoro.

Al año que viene mas y mejor.
Abrazos para ellos, besos para ellas. O al revés, que mas da.

Fotografías: Rocio Jimenez.

sábado, 4 de marzo de 2017

Capitulo 814: Cuando salimos de la caverna.



Por hacer un favor, simplemente eso, esta mañana dejé de ejercer mi profesión antes de lo que tenía pensado. Corriendo tuve que realizar alguna de las tareas previstas y a las once y media estaba en la puerta del pabellón polideportivo de Huertas de Ánimas. El cual necesita una reforma urgente, pero eso da para otro capitulo.
Se median el equipo local, Atlético San José, contra el Zurbaran. En el partido de la primera vuelta me comenta mi hijo, que juega en el San José, el resultado fue de 3-3, me cuenta emocionado que empataron en el ultimo segundo.

Por lo visto no había arbitro y el partido estaba condenado a suspenderse. Me fastidia mucho que la gente se desplace tan lejos de sus pueblos para tener que regresar sin jugar. Solo por eso me ofrecí rápidamente para arbitrar el encuentro. La federación por lo visto no podía mandar a ningún arbitro que ejerciera su oficio.

Los niños que se enfrentaban tienen entre nueve y diez años y no es difícil arbitrarles, siempre y cuando los familiares no estén muy cerca de ellos.
Hoy no fue el caso y desde el pueblo de Zurbarán, vinieron con los chavales un buen numero de padres, madres y abuelos.
Después de conversar amigablemente con el entrenador visitante y comentarle que yo no era arbitro profesional, me comentó que mejor jugar con un arbitro voluntario que viajar para no jugar.
Es cierto que ya me ha tocado arbitrar alguna que otra vez mas y que no me disgusta hacerlo, soy un amante del deporte y sobre todo del fútbol sala el cual he practicado muchísimos años, jugando sobre todo de portero.

El partido comenzó muy bonito, de poder a poder y demostrando los dos equipos que saben jugar a este deporte. Pronto me di cuenta que el entrenador visitante era de los típicos entrenadores que últimamente me encuentro en varios pueblos que voy a ver a mi pequeño (pocas veces voy), que vive el fútbol demasiado apasionado, para mi gusto dando demasiadas voces a los niños y no acatando las decisiones arbitrales, cosa que parece ser normal dentro de cualquier deporte. Yo soy el primero que mas de una vez no estoy de acuerdo en algún partido con las decisiones arbitrales e insulto alegremente al colegiado. Intento hacerlo cada vez menos, eso si.
 Después de reprocharme alguna decisión en algún que otro saque de banda, he tenido un roce con él en una decisión de un mal saque de portero de puerta, al hacerlo con el pie sin poder ser así. Me ha dicho que no tenia ni idea del reglamento y se ha quedado tan a gusto.

Al pitar el final del primer tiempo al cual se ha llegado con empate a cero en el marcador, me he ido derecho hacia él para decirle que si seguía con esa aptitud, dejaría de arbitrar, que yo lo único que estaba haciendo era perder tiempo en mi trabajo. Desde la grada alguna madre y padre me han dedicado piropos mientras discutía con el entrenador rival, que seguía sin venirse a razones. De nuevo me reprochaba el saque de puerta y le he vuelto a decir que lo mirara esta semana en el reglamento.
Otros dos adultos acompañaban a este señor en el banquillo, cosa que no se puede hacer y que yo he pasado de reprocharles. Uno de estos dos me daba la razón al comentarle yo, que a los niños no se les podía enseñar estas cosas y que había que animarles a divertirse y punto. Ninguno de ellos sacaran de pobres a sus acalorados padres, ni mucho menos a sus abuelos.

El segundo tiempo ha estado mas fácil de arbitrar, el entrenador no ha vuelto a decirme nada y solo un par de faltas pitadas en contra del equipo visitante, han desatado de nuevo la furia del respetable...Respetable???? juassss, me descojono de la palabra.

Un par de abuelos se han encarado conmigo pidiéndome que pitara el final, cuando todavía quedaban tres minutos, al haber estado detenido el tiempo para atender al portero visitante (porterazo) que se había hecho daño en una magnifica intervención.
No he podido callarme y les he plantado cara, seguro que mal hecho por mi parte, pero es que no es justo que por hacer un favor a estas mismas personas, encima puedan venir a desahogarse y ponerte a caldo tan alegremente, como si uno se ganara la vida arbitrando.

Al pitar el final (1-1), el entrenador visitante me ha saludado y punto. Los abuelos, padres y madres aplauden a sus familiares y como si se hubieran quitado un peso de encima, vuelven caminando a sus coches para volver a su pueblo, con el deber cumplido de haber puesto a caldo al arbitro que en todo momento ha intentado hacer disfrutar a sus nietos e hijos, enseñándoles lo que se puede hacer y lo que no, dialogando siempre e intentando enseñar a disfrutar, que es de lo que se trata a los pequeños.

Ya en el coche mi pequeño me ha preguntado que me había pasado con el entrenador visitante, él sin duda que no ha disfrutado del partido escuchando como cualquier personaje puede poner a parir a su padre, sin conocerle de nada y sabiendo que yo lo único que estaba haciendo, era un favor.

Cuando estos partidos se celebren sin publico, luego, os acordaréis de cuando salíais de vuestras cuevas, a desahogaros de vuestras historias cotidianas....

Firmado: El arbitro de hoy, un orgulloso albañil que no cambia su profesión por esta, ni por todo el oro del mundo.

Fotografías: María Luisa Vega.







martes, 28 de febrero de 2017

Capitulo 813: El secreto de la eterna juventud.



Te has ido como viniste al mundo, con la sonrisa siempre en la boca. Otros llegamos llorando y parte de nuestras vidas seguimos haciendo lo mismo, pero tú siempre dijiste a todos, que para vivir bien y mucho, no podías perder nunca el buen humor. Queda la muestra de que este dicho tuyo es cierto, y lo has demostrado dejándonos poco antes de alcanzar los noventa y seis años, y hasta ultima hora con buena calidad de vida.

Con tu sordera selectiva (según tú) que poseías, hacías caso a la persona que te venia bien, a los otros los ignorabas de la mejor manera posible que existe, es decir, no prestandolos atención. Eras un maestro en este arte.

Con tu caminar lento pero firme, no pasaba ni un solo día que no atendieras tus gallinas. Ponen poco las jodías, me comentabas cuando yo te preguntaba si cogías huevos. El cariño que ponías en su atención, no era recompensada por su parte en forma de huevos, que le vamos a hacer, ya vendrán tiempos mejores, decías por no maldecirlas.

Si hubiéramos contado los kilómetros que has hecho en esa avenida, seguro que salían unos cientos. Primero en compañía de tu mujer, la cual nos abandonó antes; y luego en solitario, no dejaste la sana costumbre de caminar.

Ahora al lado de Julia volverás a ser feliz, mas aun al ver la despedida que tu familia te hizo. Tus nietos cargando contigo porque te lo merecías y porque siempre fuiste para ellos, el espejo donde mirarse.

Yo intento seguir tu receta para la eterna juventud, aunque cada vez sea mas difícil sonreír. Pero lo sigo intentando tal y como tú nos has enseñado.

Que la tierra te sea leve, "Tío Vito". Descanse en Paz.




lunes, 27 de febrero de 2017

Capitulo 812: Volver a Los Barruecos.



Simplemente a tiro de piedra, existe un lugar único en el mundo el cual cada día que pasa está mas espectacular.





Cuando se pone empeño en nuestro patrimonio el resultado está claro, el lugar abarrotado de gente y el turismo brotando a borbollones.





En tan solo tres años el lugar a cambiado tanto que casi no le reconocemos ayer, y solo las fotografías que logramos hacer, nos dejaran recuerdos del lugar para otros pocos de meses.


Hay que ir mas a menudo y si podéis, acercaros y no os defraudará este famoso sitio, que una vez grabada la serie de juego de tronos en sus canchos, los turistas se han multiplicado. Y vendrán mas, ya lo veréis, por que cuando las cosas se hacen bien, la gente responde.






Y fotografías, muchas fotografías. Sobran las palabras..

















Nos vemos por las callejas.


martes, 21 de febrero de 2017

Capitulo 811: Putas migrañas.



Cuando un día normal y corriente como otro cualquiera de duro trabajo, puede cambiar a ser una mierda de día. Es en un momento, como el que pasa a la siguiente hoja del libro que estudia o lee. Como el que al dar a vuelta a una esquina, se encuentra en peor estado de salud que antes de girar.

Es tal la impotencia que uno siente que lo único que nos queda es aprender a vivir con ellas. Pero que mal se vive así.
Todo comienza en mi caso con un hormigueo en la vista, la cual pierdo en un treinta por ciento por lo menos y de lejos veo mas bien poco. Hay veces que es peligroso hasta hacer algún ejercicio como el conducir, o si te pilla encima de un tejado, o mejor es bajarse del mismo antes de que la vista vaya a menos.

El hormigueo se apodera de casi toda la vista y lo único que deseas es estar a oscuras, pero hay veces que es imposible hacer este ejercicio, por lo que uno va aguantando las envestidas como puede y desea que la vista vuelva en su totalidad. No se puede controlar lo que tarda dicho fenómeno, hay gente que le dura minutos y a otros les dura horas, yo en este caso no tengo mala suerte, puesto que se me pasa pronto.
Lo peor viene después, cuando un dolor intenso de cabeza se apodera en la parte de las sienes y cuesta hasta agacharse a hacer cualquier cosa, ante los pinchazos que me dan.
El trabajo que tengo no ayuda mucho a que se pase pronto el mal estar y ya me acostumbro a convivir con este fino dolor de cabeza que logro combatir en poca medida, con alguna pastilla que me tomo. He probado tantas que ninguna te quita del todo el dolor, por lo que tienes que saber que ese día estarás todo el día con mal cuerpo.

Hay gente que incluso se le agarra al estomago y le hace vomitar o te suelta el vientre, a mi antes no me pasaba esto, pero las ultimas veces que me han visitado las malditas migrañas, parecen querer venir acompañadas de males mayores. Tengo mal cuerpo y el estomago me duele.

He leído tanto sobre ellas en Internet, que es un mundo fascinante el poder estudiarlas. Con todo lo que hay inventado en medicina, contra las migrañas queda mucho por averiguar. Estaría bien que alguien cogiera el toro por los cuernos y diera un paso al frente para conseguir un fármaco que nos aliviara estos malditos días en los que en apenas cinco minutos, dejan de ser días buenos o normales, para convertirse en días insoportables en lo que mejor que podemos hacer los que sufrimos este fenómeno, es acostarnos pronto. Por lo menos dormidos estamos a salvo de dolores, aunque mañana todavía la cabeza, nos recordará que el día anterior vino a visitarnos las malditas migrañas.

Os acompaño en el sentimiento a los que sufrís esta maldita enfermedad que según estudios, sufrimos entre el doce y dieciséis por ciento de los españolitos.





Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...