lunes, 17 de febrero de 2014

Capitulo 563: Ruta en Serradilla (Garganta del Fraile)







No hacia ni  si quiera un año todavía de nuestra anterior visita y ayer volvimos al lugar señalado. Esta claro que dentro del grupo tenemos prioridades por alguna de las rutas y sin duda que la discurre por el termino municipal de Serradilla, es una de ellas. Habiendo agua en cantidad, es obligatorio hacer esta ruta, puesto que toda ella gira alrededor del preciado liquido.



Dieciocho senderistas nos dimos cita en la plaza de Huertas para montarnos en los coches y poner rumbo a la citada localidad de Serradilla, la cual dista de Huertas unos sesenta kilómetros mas o menos.
El tiempo anunciado era excelente para andar. Alguna helada matutina y después algo de sol y nubes, con una temperatura de unos catorce grados. Sin duda que no se podía pedir mejor tiempo, para realizar dicho deporte.



Una vez que llegamos todos al pueblo y después de colgarnos las mochilas, emprendimos la ruta. Esta ruta es muy cómoda de hacer, por eso quizás en su primera parte, puede llegar a ser algo aburrida para senderistas inquietos que buscan caminos y callejas poco transitadas y exentas de vehículos. Esta ruta se puede hacer en prácticamente su totalidad en coche y por eso el cordel por donde transcurre es mas ancho de lo habitual.



El paisaje empieza a cambiar una vez que alcanzamos un puente antiguo llamado curiosamente "la puente". La abundancia de agua que corre río abajo, nos deja hacer unas espectaculares fotografías y nos anima a seguir caminando en busca del salto de agua o cascada, que se encuentra a poca distancia de donde nos encontramos.
Los que ya tuvimos la suerte de conocer dicho lugar, intentábamos poner los dientes largos a los que venían por primera vez, quizás por eso la velocidad inicial de la ruta, era mas rápida que en rutas anteriores y poco antes de las diez de la mañana, estamos delante de la cascada de la garganta del fraile.



Este año llevaba mas agua que el anterior, así dicho lugar era mas vistoso y hermoso si cabe. El agua que caía te mojaba a cierta distancia y el posar cerca para hacerte una foto para el recuerdo, conllevaba el mojarse.
Como novedad este año algunos de los senderistas optamos por subir por un sendero hasta el antiguo canal que llevaba el agua hasta el molino. Desde allí las vistas de dicho lugar son inmejorables y todavía me sigo preguntando, como pudieron construir aquella obra faraónica con los aperos que usaban por aquellos años.

Optamos por comernos en el miso lugar el bocata, dado que el merendero que allí existe invita a ello. Pocos lugares hay como este donde puedas estar comiendo y a la vez disfrutando de una cascada de unos seis metros de altura, la cual tiraba el agua con gran violencia hasta casi donde estábamos comiendo.



Después de recoger todo y limpiar el lugar, seguimos caminando en busca del sendero que nos lleva justo hasta la parte de arriba de la catarata. Este a mi entender es el trozo mas bonito de la ruta, dado que una vez arriba, puedes disfrutar de unas vistas espectaculares, ademas de ver algún buitre que anidan en la zona.
A lo lejos pudimos divisar otro numeroso grupo de senderistas que venían también a disfrutar de la zona.



Al coronar dicho lugar y después de hacer numerosas fotos, emprendimos el descenso hasta el pueblo por otras veredas muy bonitas y llenas de agua. Al llegar al cruce de caminos que existe, volvemos a coger un sendero estrecho y bastante dañado por el paso de motocicletas y por el agua caída. Haciendo lo posible para no caernos ni mojarnos los pies, alcanzamos la localidad de Serradilla para terminar dicha ruta visitando al Cristo de la Victoria el cual seas creyente o no, no deja de impresionarte ademas del retablo de dicha iglesia. Un lugar que merece la pena entrar a ver si haces esta ruta, la cual  acabamos con doce kilómetros y medio en nuestros pies una vez que alcanzamos los coches de nuevo para volvernos a nuestro pueblo.




Nos vemos por las callejas.

ruta






domingo, 9 de febrero de 2014

Capitulo 562: Ruta en Botija.



En la mañana de hoy domingo, desafiando al mal tiempo y a todos los que decían que hoy nos íbamos a mojar, quedábamos de nuevo en la plaza de Huertas a las ocho de la mañana, para montarnos en los coches y poner rumbo hasta la localidad de Botija, donde daba comienzo la ruta de hoy.


Once senderistas nos dábamos cita para la aventura de hoy, y ya en el pueblo de Botija se nos sumaba nuestra amiga Karin.
A primera hora de la mañana el día amenazaba agua, pero la verdad es que no nos caía nada encima. Con las mochilas colgadas de los hombros y algunos previsores que se enfundaban sus trajes de agua, dábamos comienzo a la ruta de hoy, la cual hicimos por primera vez justo un año antes. Si ya el año pasado dicha ruta nos enamoró por sus paisajes y su río, hoy que el río iba con el doble de agua que hace un año os podéis imaginar el gusto que daba hacer dicha ruta.



Hace un año la hicimos justo al revés que hoy, comenzando la ruta por donde hoy la hemos terminado y la verdad que da igual, puesto que es preciosa la hagas por donde la hagas. Aunque bien es cierto que el agua caída hasta la fecha, ha sido mas que la del año pasado, por eso es mas espectacular hacer la ruta ahora.

Una vez en la senda poníamos rumbo hasta unas minas antiguas, las cuales no visitamos el año pasado. Las vistas son pocas, puesto que unas alambradas las rodean por completo y dejan poco que ver.
Siguiendo un camino por medio de una gran dehesa llena de encinas enormes continuábamos hasta la joya de la ruta, la cual es un antiguo molino restaurado, donde una gran cascada de agua, nos saludaba a todos.
Como eran las diez de la mañana al alcanzar dicho lugar, hemos optado por comernos allí el bocata. Un lugar inmejorable para dicha tarea, con una mesa adecuada para la ocasión.
En ese momento parecía que el día se empeñaba en cambiar y las primeras gotas de agua hacían acto de aparición. Así que una vez recogido el campamento los que no llevaban el traje de agua puesto, han aprovechado para hacerlo.



Muchos era la primera vez que estrenaban el traje, así que las risas han estado aseguradas al vernos todos tan cambiados en tan poco rato. Algún senderista es verdad que ha tenido mal estreno de traje y casi sin salir a la lluvia veía como el traje se le rompía. Así que ha tenido que aguantar las risas de todo el grupo ademas de las bromas que todos le hemos gastado.



La próxima parada era el poblado Castro Vetton, que se encuentra justo al otro lado del río. Dada la gran cantidad de agua que el río llevaba, nos era imposible cruzar por donde lo hicimos el año pasado, así que no nos ha quedado mas remedio que ir hasta el puente que cruzábamos a primera hora de la mañana, para poder acceder a la otra orilla del río.
El agua seguía cayendo aunque no demasiado fuerte. Al otro lado del río nos cruzábamos con otro grupo senderista los cuales venían de Mérida y que intentaban al igual que nosotros, buscar un lugar para cruzar el río.



Una vez en el poblado, el agua apretaba mas y el aire incomodo nos soplaba de cara, con lo que el andar se hacia mas difícil.
Unos catorce kilómetros después, volvíamos hasta los coches para volver a nuestro pueblo. Sin duda alguna que con la sensación de haber pasado una gran mañana a pesar de la lluvia.


Nos vemos por las callejas.


La ruta.





jueves, 6 de febrero de 2014

Capitulo 561: Hasta el jueves en Trujillo.






La cantidad de coches aparcados delante de la puerta de entrada te anuncian, que aquello no es un bar cualquiera. Menos aun si del día que hablamos es un jueves y no un fin de semana, que seria lo mas normal por otra parte.
Llegas delante de la puerta y se oye el bullicio que hay dentro. Al pasar a su interior te topas con el suelo manchado de barro, señal inequívoca de que en su interior hay gente que viene del campo. En las ciudades el barro no existe.
Mirando a los pies de los allí presentes, descubres que muchos llevan botas de agua o como las llamamos por aquí, "Katiuskas". Otros sin embargo no las llevan y en su lugar calzan zapatos que brillan o botas de cuero.

El bullicio cada vez es mas insoportable y el agua que cae en la calle parece alegrar a todos los allí presentes. Pedir en la barra es una ardua tarea. Un camarero solo se las apaña para tener a todos los allí reunidos atendidos, aunque es difícil su misión. Uno pide un café con leche por un lado de la barra, otro un descafeinado de maquina por otro lado, al fondo llegan tres señores que quieren tres cervezas, dos de ellas sin alcohol. Cuando ya tienen la cerveza delante, uno de ellos le grita al camarero pidiéndole un pincho, parece que viene con un poco de hambre. Ahora con el plato de aperitivo delante, busca desespera demente unos palillos, para embestir la carne de dicho plato.

En una mesa tres personas discuten sobre temas de ovejas Uno de ellos parece ser que quiere comprar algunas ovejas nuevas, el señor que hay enfrente quiere venderlas y el otro que se sienta con ellos parece ser como el juez de paz, el cual es el encargado de dar fe del trato que allí se está haciendo. Es curioso que no haga falta ni un solo papel, ni tan si quiera una sola firma. La palabra de un hombre es mucho mas poderoso que todo lo demás.

A mi lado un hombre mayor, da síntomas de que se le ha caído encima el bote de colonia. Ese olor, mezclado con el olor a ropa encerrada demasiado tiempo no es nada agradable para el olfato. Sin embargo al hombre se le ve contento. Apura el ultimo trago de lo que a simple vista parece un vaso de vino antes de decirle al ocupado camarero, que le llene de nuevo el vaso.
Un vecino del pueblo le regaña: "Juan que tienes que conducir, ten cuidado con lo que bebes". Este le mira con cara de pocos amigos y en lugar de contestarle, prefiere hacerle un menosprecio con la mano izquierda, a la vez que con la mano derecha, se lleva el vaso de vino a la boca.

Al otro lado de donde estoy, otras cuatro personas cierran otro trato, esta vez se trata de vacas. Así apurando los vasos llenos de cafés, quedan en acercarse a verlas a la finca de uno de ellos. "Nos da tiempo antes de que acaben las mujeres de hacer las compras".

Tres personas releen allí de pie, todos los carteles y anuncios que hay en un tablón puesto para la ocasión. Desde un guarda que se ofrece a trabajar en cualquier finca de la comarca, pasando por otro que vende ovejas merinas, otro vende cabras "granainas", otro vende aperos de labranza. Alguna oferta de puestos de caza también existen en aquel tablón de anuncios el cual para leerle entero, te atrapa cerca de un cuarto de hora. Las faltas de ortografía en dicho tablón se deslizan de un anuncio a otro, se nota que la mayoría de los allí anunciantes son gentes de campo y casi todos con pocos estudios.

Saboreando mi café calentito, asisto a otra conversación de los allí presentes. Uno de los contertulios contaba que con tanta agua caída le era imposible entrar en su finca a echar de comer a las vacas y por lo visto el día anterior se había quedado atollado con el coche. Los demás asentían con la cabeza y uno de ellos contaba lo mismo que el anterior. Decían que el domingo estaban invitados a una montería, de la cual no esperaban hacer mucho acopio de piezas de caza.

Una vez pagado el café, decido irme y observo antes de salir, como el bar se va despejando poco a poco. Es hora de ir a recoger a las mujeres que ya habrán acabado de comprar en el mercadillo todos los enseres que les pueden hacer falta hasta el siguiente jueves donde se volverán a ver, ellos en el mercado con los demás ganaderos y sus mujeres en el mercadillo con las mujeres vecinas de fincas o paisanas de los pueblos de alrededor, donde ademas de hacer sus correspondientes compras, les dará tiempo también a ponerse al día de todo lo acontecido a lo largo de toda una semana entera en sus respectivos pueblos.

Una vez en la calle me cruzo con el señor que había estado bebiendo vino, el cual antes de montarse en su coche me mira y me dice con voz graciosa: "Chico, hasta el jueves en Trujillo".













martes, 4 de febrero de 2014

Capitulo 560: !Ya vale!




Cansado, aburrido, aturdido, increpado, incrédulo, decepcionado…todos estos adjetivos me vienen a la cabeza desde el domingo por la noche, hasta este momento. Momento que aprovecho para escribir esta carta y dirigirla a todos los estamentos del fútbol español.

Es insoportable el tener que seguir aguantando todo tipo de insultos hacia uno de los capitanes del Athletic Club, el cual es menospreciado, vilipendiado y si por algunos fuera, seria apedreado en mitad de cualquier partido que se dan, en muchos de los campos de primera división.
No es justo que muchos de los seguidores que el domingo despidieron a un gran entrenador como fue Luis Aragonés, el cual defendía a muerte la frase de que “el fútbol es para listos”, pidan a la vez la cadena perpetua para nuestro capitán, el cual no hizo otra cosa que lo que dice la anterior frase, ser más listo que el rival.

No es justo que cada vez que el Athletic juegue en el Calderón tengamos que escuchar los insultos de siempre. Y no me vale con que son los cuatro ineptos de siempre, no. Cada vez se puede oír mas claro los gritos de Gurpegi es un yonqui, Susaeta es de la ETA. El ya habitual Vascos hijos de puta y este último partido de copa, unieron otro cántico nuevo y a la vez despreciable como el de Ea, ea, ea, Puerta (jugador del Sevilla muerto en un campo de fútbol) se marea.

Estos que piden respeto en los minutos de silencio “obligados por parte de la federación”, los cuales deberían de celebrarse solamente en las iglesias, de ese modo se evitarían el oír lo que no quieren. No es justo que haya minutos de silencio para unos sí y para otros no. Hace poco menos de un mes que enterraron al padre de un jugador de la primera plantilla del Athletic y no se guardó ningún minuto de silencio y no pasó nada. Pocos medios nacionales ni siquiera recogieron ese hecho.

Volviendo a la campaña mediática que la caverna ha promovido contra nuestro capitán, es increíble leer por las redes sociales hasta periodistas (o eso dicen ellos) escribiendo frases como la de Gurpe = yonqui, y quedarse tan panchos. Obviando que este jugador es persona, con una familia como cualquier otro jugador de nuestra liga.
Ni siquiera el propio Cristiano Ronaldo, ha llegado a hacer ningún tipo de declaración en contra de la actitud del capitán del Athletic, puesto que sabe, que fue él quien se equivocó con su actuación.

No es justo que hasta los niños de siete años vayan por los colegios de toda España cantando dichos cánticos y que lo vean como una cosa natural. No puede ser que no se sancione, ni tan siquiera quede reflejado en las actas arbitrales, donde ahora miran los periodistas de la caverna para ver, si la roja a Cristiano viene mal redactada y pueden apelar por ello.

Los aficionados del Athletic Club estamos hartos de esta persecución que hay sobre algunos de nuestros jugadores entre ellos nuestro capitán. Jugador que ha demostrado ya de sobra su profesionalidad con más de trescientos partidos en primera división.
Por eso desde aquí, quiero decir que ya vale, que el fútbol es para listos y que sobre todo es un deporte y no la política que algunos periodistas interesados, insisten en poner al lado de este deporte.

Se despide un Extremeño seguidor del Athletic Club el cual está indignado con esta persecución y este trato hacia nuestros jugadores los cuales demostraron sobre el terreno de juego, que son buenos profesionales y no como algunos periodistas los cuales dejan mucho que desear en su profesión.


Carta enviada a la Real Federación Española de Fútbol.

domingo, 2 de febrero de 2014

Capitulo 559: Ruta por el río Magasca.




Esta mañana inaugurábamos el mes de febrero con una ruta un poco improvisada. La verdad que da gusto andar en época de lluvia alrededor de alguno de los ríos que rodean nuestro municipio, aunque la helada que ha caído esta mañana era importante.

En la plaza de Huertas quedábamos a las ocho de la mañana, para iniciar la ruta. Trece senderistas nos dábamos cita junto con alguna de las ya habituales mascotas, las cuales disfrutan de las rutas lo mismo que nosotros o mas.


Con las mochilas al hombro nos poníamos en marcha dirección hacia la finca de la Aldehuela, donde en un principio teníamos pensado coger el río y continuar por su orilla, hasta donde decidiéramos darnos la vuelta. Lo bonito de nuestras rutas es que en la mayoría solemos improvisar y pocas veces seguimos guión ninguno. Por eso creo que disfrutamos mas si cabe.


Cuando hemos alcanzado el famoso cancho de la niña, el agua inundaba dicha calleja y hemos preferido saltarnos a la finca del Torruco para evitar mojarnos los pies. Sin duda que hemos optado por la mejor decisión visto lo visto, aunque bien es verdad que hemos hecho algún kilómetro mas de la cuenta.

El bocata nos le hemos comido debajo del cortijo de la Aldehuela, en un sitio espectacular al lado del río, donde acompañados de una agradable temperatura, hemos estado algo mas del tiempo que solemos hacerlo.

Una vez que hemos levantado el campamento, hemos seguido disfrutando de las vistas que el río nos iba enseñando, hasta que llegados a la finca de "La Cobacha", hemos optado por empezar a retornar y poner dirección a la calleja de Ronjilejo, para desde allí, continuar hasta Casillas.
Ese momento ha sido el mas duro de la ruta, puesto que le hemos hecho campo a través y subiendo, por lo que entre la cuesta y la calor que seguía haciendo, ha hecho mella en alguno de los senderistas.




Una vez en los términos de Casillas y después de hacer alguna parada para hidratarnos, hemos puesto rumbo a la calleja de la Breña, por donde hemos retornado al pueblo.

Al llegar podíamos ver como habíamos hecho veintiún kilómetros los cuales se notaban en las piernas.
Una ruta novedosa que sin duda merece la pena hacer en tiempos abundantes en agua.


Nos vemos por las callejas.

la ruta.








Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...