Es lo que he pensado al encontrarme en las redes sociales a una gran persona, Huerteño hasta la médula, como es Kiko “Tardío” (así le conocemos todos en Huertas), Siempre desde que conocí el mundo este de Internet, he apostado por que nadie por muy mayor y torpe que se crea, se quede fuera de este mundo. Este invento nos iguala a todos, ricos, pobres, gente de Pueblo, gente de Ciudad, personas con estudios múltiples, personas que solo aprendieron a leer, etc. El caso es que esta herramienta tiene y debe de estar al alcance de cualquiera, por eso es una obligación de todos nosotros, el enseñar y animar a nuestros mayores en el uso de Internet.
Cada vez que tropiezo con alguna persona mayor que por causas de la vida no pudo estudiar y compruebo toda la sabiduría que tiene, me lamento mucho al pensar en cuantas mentes prodigiosas se quedaron sin aprender todo lo que podían haber aprendido. Pero eran tiempos difíciles y muy duros, estaba antes el trabajar para comer, que el estudiar para ser alguien en la vida.
Conozco a otro vecino de Huertas ya bastante mayor que siempre que tropiezo con el está leyendo, le da igual un libro de aventuras, que una novela del oeste, que la revista “Diez minutos”, devora de una forma rápida todo lo que cae delante de sus ojos, tiene una vista prodigiosa y su mayor afición es irse al campo, que fue donde se crió cuidando ovejas y cabras, sentarse en cualquier cancho y leer hasta acabarse el libro o revista, seguramente que si le hubiera tocado nacer en nuestra época, hubiera llegado muy lejos en el mundo de la literatura, si alguien le propusiera escribir sus memorias tendríamos páginas y páginas que leer y el que escribir por su puesto, sería una cosa muy hermosa el recoger todas las vivencias de nuestros mayores para tenerlas por siempre vivas entre nosotros y nuestros descendientes, que nuestros hijos y nietos pudieran leer lo que fueron sus abuelos y bisabuelos no tendría precio.
Pero siguiendo con mi amigo Kiko, estoy seguro que tarde o temprano, tendrá su blog como este mío y empezará a llenarle de todo lo que tiene por casa escrito, que es mucho. Por eso animo a sus familiares a que le ayuden con las nuevas tecnologías en todo lo que él no sepa hacer, aunque desde aquí me brindo también voluntario a enseñarle lo poco que yo sé si llegara el caso.
Todavía recuerdo aquel año de su hija y amiga mía, Dama, aquel año de las fiestas, cuando se tenía por costumbre que fueran los amigos de las damas los que adornaran las calles para la posterior ronda de la “tuna”. Parece que estoy viendo aquel coche de la guardia civil con aquel guardia tan conocido y a la vez odiado por todos por ser como era, parar allí en el barrio y decirnos si teníamos permiso para cortar la calle en aquel momento, recuerdo como todos los allí presentes nos dirigimos a él con cara de pocos amigos y decirle que nos dejara en paz, que estábamos en fiestas y no molestábamos a nadie con las escaleras allí puestas, que el coche que quisiera pasar, lo podía hacer perfectamente, aunque es verdad que a ellos no les dejamos pasar, pero fue por ser peores personas que ellos, se lo tenía bien merecido por, con perdón de la palabra, “cabrón”.
A día de hoy todavía recuerdo aquella canción compuesta por nuestro amigo Kiko, y que tantas y tantas veces hemos cantado en mi peña y que no sé cuantos años después de aquello, todavía solemos cantar en fiestas y frites. Decía así el estribillo………: …”Y dicen que nunca en las Huertas se vio, caras tan bonitas en la procesión, en la procesión nunca se verán, tan solo la Virgen las puede igualar”. Espérate que me viene a la cabeza otro trozo mas de canción: “Yo le doy las gracias a mi Virgencita, por haberme dado hija tan bonita, yo le doy las gracias a la comisión, por haberla elegido Dama de honor”, Y dicen que nunca en las Huertas…….. Joder, me emociono como un niño al recordar esta canción, que años aquellos mas bonitos.
Por eso cuando leas esto, (espero que lo leas Kiko), tienes que empezar a rebuscar todo lo que tienes escrito y comenzar sin perder un minuto de tiempo a publicarlo todo, por que merece la pena que todos podamos disfrutar de todo lo bueno que a lo largo de tus años tienes escrito.
Un abrazo, amigo .



