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Sufridores del blog.

sábado, 6 de agosto de 2011

Capitulo 195: Consejos vendo, que para mi no tengo.






El titulo viene que ni pintado al capítulo de hoy, el cual empecé a escribir ayer después de leer lo que me escribió mi amiga María.

María es  fumadora actualmente, ella está en el proceso de querer dejarlo, para empezar eso es muy importante, porque si no hay voluntad propia, no podrás ni siquiera intentarlo.

Te voy a contar mi experiencia por si te puede ayudar algo, aunque lo principal sabes que es tener voluntad, sin eso, te sobraran todo tipo de consejos.

Nací en casa de un fumador empedernido, mi padre, el cual se fumaba todos los días tres paquetes de tabaco, fumaba él y fumábamos todos, por aquellos años ni se respetaban a los niños, ni a las personas que no fumaran, se fumaba en el salón, se fumaba en la cocina, se fumaba en la cama, la verdad que ahora que lo pienso, no sé cómo no saldríamos ardiendo más de una vez, porque recuerdo aquellas sabanas con más de un agujero por culpa de algún cigarrillo.

Con ocho o nueve años ya éramos todos fumadores pasivos, nos hacía falta oler el tabaco asiduamente y en vez de molestarnos el que fumaran nuestros padres en casa, era una necesidad el que lo hicieran. ¿Cómo no íbamos a ser fumadores nosotros? Ahora, cuando veo alguna mujer embarazada que sigue fumando me da en el alma, mi mujer también fuma y en sus dos embarazos fue toda una madraza y fue capaz de no fumar nada hasta que los peques tuvieron 4 o 5 meses cada uno, para mí fue todo un ejemplo a seguir, porque  yo aunque me estuve mentalizando para dejarlo también cuando ella, no fui capaz, aunque sí es cierto, que cuando nació Daniel, nuestro segundo hijo, se acabo el fumar en casa, el que quería fumar se tenía que salir fuera, hiciera frio, calor, viento o marea, vinieran amigos, primos o hermanos, en mi casa estaba prohibido fumar, te digo esto porque es uno de los primeros pasos para dejarlo, ir acortándote espacios y tiempo. 

Tiempo es lo que tienes que ir ganándole a este vicio, cuando de verdad empecé a dejarlo fue tres meses atrás antes de dejarlo definitivamente, cuando me empecé yo solo a poner horas y cantidades de tabaco; el primer cigarro a los ocho de la mañana, cuando llegaba a la obra, el segundo a las nueve, el tercero a las diez y así hasta la una del mediodía, ya me había fumado seis cigarros; el siguiente me le fumaba a las tres de la tarde, como solo me quedaban tres para llegar a los diez cigarros, que fue el tope que me puse, me los repartía como yo iba pudiendo, algunas noches el de después de cenar, ya me le había fumado a las siete de la tarde, por lo tanto esa noche tocaba acostarse con un “monazo” impresionante, pero poco a poco fui capaz de disfrutar con el mono e incluso ir ganándole espacio y tiempo, unas noches me levantaba a beber agua haciéndome creer yo solo que eran cigarros, otras noches me habían sobrado cigarros de los diez correspondientes y me daba un festín fumándome un par de ellos que fue lo máximo que me llegaron a sobrar, así poco a poco hasta que ya por arte de magia, me di cuenta que de los veinte o treinta cigarros que me fumaba diariamente, solo disfrutaba fumándome a gusto seis o siete, los otros me los fumaba por vicio, me sentía mal, me asfixiaba mucho trabajando, los catarros eran durísimos, las toses que tenia no eran buenas, mis condiciones físicas se iban deteriorando poco a poco y lo malo encima, es que te vas dando cuenta tu del daño que te está haciendo y a pesar de ello, no poníamos remedio.

Tengo compañeros de trabajo que siguen fumando, por las mañanas son puro espectáculo el oírlos toser, parecen que en alguna tos de esas se van a quedar y sin embargo tienen el cigarro en las manos, les digo día si y día también, que jóvenes vais a morir!!!, ellos se ríen pero por dentro saben que mis palabras son ciertas, es verdad que después de dejar de fumar te vuelves mas “medico” diría yo, pones pegas a cualquier fumador y eso que de vez en cuando me hace falta que alguien se encienda un cigarro al lado mío, no me molesta el humo, al contrario, me gusta recordar viejos tiempos.

El tema económico es otro al cual te puedes agarrar, como bien me decías si echas cuenta del dinero que te “fundes” en irte matando poco a poco es una pasada, pero yo más que eso que también se nota por supuesto, voy al descanso que es el no tener que estar pendiente del tabaco que te queda, de si vas a tener bastante para el día siguiente, de si te tienes que levantar un poco antes e ir a un bar que este abierto a esas horas de la mañana para poder llevarte tabaco al curro, mas aun si estás trabajando en algún campo y hasta por la noche no llegas a casa, eso para mí es un descanso, aparte claro esta de que ahora siempre tengo dinero suelto en el bolsillo, luego te lo podrás gastar en otras cosas, pero por lo menos en tabaco no.

Me dices que cada persona es un mundo, es verdad, nadie tendrá los mismos síntomas ni la misma fuerza de voluntad, si te digo la verdad, yo me fije en mi padre, después de ser un fumador empedernido durante más de cuarenta años, un día de buenas a primeras dejó de fumar, ese hombre que vivía para y por el tabaco, un día acabó con aquel vicio, el dice siempre que no, pero lo dejó a raíz de un catarro de estos que te pillas cuando fumas y que parece que se te va a partir el pecho por la mitad, estas en cama dos o tres días y con unas fiebres altísimas, lo mismo no tiene nada que ver con el tabaco, pero el que no fuma no tiene los mismos síntomas, ni los mismos dolores al toser; el caso que él lo dejó, aquel hombre que se fumaba tres paquetes de tabaco, que fumaba donde le apetecía, que tenia los dedos mas amarillos que los limones, que olía a tabaco a pesar de ducharse, que le entraba la tos y para que se le quitara, encendía otro cigarro, pudo con todo y ya no sé ni los años que hace de eso.

¿Qué si lo pasó mal?? Pues seguramente, ningún ex fumador te podrá decir que le ha sido fácil dejarlo y si alguno te lo dice, miente. A unos les costará más a otros menos, pero bien no se pasa, es tanto el grado de adicción que te provoca el tabaco, que seguramente tiene que ser la droga más difícil de dejar, eso no lo puedo asegurar, puesto que no soy adicto a ninguna otra droga, bueno, miento, el alcohol también es otra droga difícil de dejar, pero eso es otro tema.

Recuerdo el primer día de dejarlo lo mal que lo pasé, se me hizo el día eterno y lo que más miedo me daba, era al día siguiente tener que ir a trabajar, para mí el tabaco en el trabajo me relajaba bastante, cuando dudaba a la hora de empezar algún trabajo, me encendía un cigarro y lo veía todo más claro, (que estupidez) ahora que no fumo se que aquello era una “pantomima” y que el trabajo se puede realizar igual con el cigarro en la mano que sin él.

Pasaras días malos, otros malísimos, pero cada día será un triunfo, te levantaras diciendo ya van dos días, ya van tres días, ya va una semana….. y cuando menos mires tu “mono” ira a menos, aprenderás a vivir con él, a reírte de él, a hablarle cuando más te apriete, fíjate que a mí el escribir me venía de lujo, me relajaba el leer mis historias, muchas de las cuales acababa borrando al día siguiente, cuando las leía y me daba cuenta de las tonterías que había escrito, quizás porque era el “mono” quien escribía y no yo.

Otros días me ayudaba el no defraudar a quien leía mi blog, ¿Cómo voy a fumar y escribirlo en el blog?? ¿Cómo voy a poner triste a la gente que esta confiando en mis posibilidades?? Eran preguntas que me hacía cada vez que tenía ganas de fumar, los chicles me han ayudado mucho, todavía a día de hoy los llevo encima, chicles normales y corrientes, nada de nicotina, ni parches, ni pastillas de nada, todos sabemos que es cuestión de “coco”, no estoy en contra de todo lo que pueda ayudar, ni mucho menos, pero si tu no pones de tu parte nada de lo que te den te servirá.

Ya no te doy más charla que bastante me he explayado hoy, sabes que aquí siempre tendrás un amigo a pesar de no conocernos en persona, (manda huevos) que hagas lo que hagas siempre tendrás mi apoyo y tienes que tener una cosa clara, si al final lo consigues, tendrás en mi a tu fans numero uno y seguramente, a la persona más contenta de todo el mundo detrás de ti, claro está.

Mucho ánimo y mucha fuerza de voluntad y ten una cosa clara, “tu puedes”, quédate con esa frase.

2 comentarios:

  1. Gracias por la entrada del blog! Solía fumar 12 diarios, y gracias a las pastillas lo he reducido a 8. Por la mañana y justo antes de acostarme es lo más jodido! :O) La semana que entra tengo que ir al médico y tratamiento empezará en dos semanas, a la segunda visita. Espero poder reducir el número en estas dos semanas, pero como dije, el de camino al trabajo, durante la mañana en el trabajo y el de antes de acostarme van a ser los más jodidos. Chicles no puedo tomar en el trabajo, pero si son para dejar de fumar, hablaré con mi jefa, que seguro que siendo así no pone pegas. Sobre todo porque ella esta tambien con parches y un spray, y sabe qué se pasa mal al dejarlo. Muchas gracias y ya te contaré cómo voy!

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  2. Pues ya tienes una parte importante andada, mucho ànimo y tu puedes!!!!

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