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Sufridores del blog.

lunes, 1 de octubre de 2012

Capitulo 366: Peinando canas.





Hacia algunos años que se peleaba con ellas, entre tintes y tintes las lograba camuflar como buena mente podía, para ella no había llegado el momento de enseñarlas todavía. Tras una vida dedicada por completo a su familia había llegado la hora de poder descansar como se merecía. A su marido le había llegado la hora de la ansiada jubilación. Una vida dedicada enteramente a su trabajo para que a su familia no le faltara el pan. Muchas veces había renegado de su mala suerte al comprobar que muchos quintos suyos, hacia años que se habían jubilado. Su situación laboral no le había permitido hacerlo antes. Con todo eso, la pensión que le quedaba era ridícula, pero con los sesenta y cinco años recién cumplidos, mas dos meses que el estado le había mandado hacer mas, (como si fueran pocos los años que llevaba trabajando) ya le parecían suficientes como para tomarse la jubilación.

Habían sido tan felices en su pueblo junto a sus hijos y ahora nietos, que jamás se habían planteado el viajar fuera de él. Sus hijos les animaban a que lo hicieran, pero ellos preferían quedarse al cargo de sus nietos para que sus hijos no perdieran su trabajo.

Ernesto, que así se llamaba el hombre, tenia bien planeado lo que iba a hacer a partir de ese día. Lo primero una comida para toda la familia, no tenían muchos ahorros pero lo quería invertir en algo que a él le enorgullecía. Después de eso había visto una cerca que arrendaban donde tenia previsto echar unas gallinas y quizás con el tiempo, alguna oveja o cabra, ya vería lo que le rendiría mas. Tenia previsto disfrutar todo lo que pudiera de su tiempo libre, para eso había estado trabajando desde los diez años hasta ahora. Siempre pensó en tomarse los vinos antes de comer con sus amigos de toda la vida, en el club del pensionista de donde ahora era socio. La verdad que con poca cosa era feliz.

Mirian su mujer, miraba a su marido con ojos de felicidad, sabia que su vida había estado dedicada siempre a trabajar, jamás le oyó quejarse nunca de que era mucho trabajo el que tenia siempre y pocos días de descanso, aquel trabajo de pastor en aquel campo no le había dejado tiempo para mucho mas. Ahora disfrutaba al ver a su marido emplear su tiempo libre en cosas que a él le gustaba hacer.
Aquel día de aquella rutinaria revisión con sus correspondientes análisis puso cerco al disfrute que tenían planeado, a Mirian le habían diagnosticado un tumor en un pecho, cosa que lejos de amilanarla, la hizo ser más fuerte de lo que ya era. Ernesto sin embargo se agobió mucho, a pesar de ser un hombre grande y corpulento, era muy cobarde ante este tipo de situaciones, su mujer para él era algo más que su mano derecha, era su vida, su camino, sus piernas, lo era todo. Desde los trece años que empezaron a “tontear” habían estado siempre juntos y no imaginaba una vida sin Mirian a su lado.
Lentamente entre toda la familia lograron ayudarla a salir de aquel aviso que la vida le había dado, durante aquellos meses todos estuvieron muy unidos, aunque siempre podían presumir de haber sido una familia muy unida.

Ernesto tenía por entonces mucho tiempo para pensar, fueron muchas noches en vela las cuales la cabeza iba haciendo un recorrido por todo lo que había sido su vida. El nacimiento de sus hijos, el nacimiento de sus nietos, las bodas, bautizos, alguna que otra enfermedad de algún familiar, lo normal en cualquier familia. Lo que le enseñó aquella situación fue a plantearse lo que cualquier día podía pasar, lo que siempre había dicho, que si tenia que irse alguien antes, que fuera el, no imaginaba una vida sin su mujer.

Después de casi cinco años de enfermedad, su mujer esta totalmente curada y él ha aprendido una lección muy importante en esta vida, a partir de x años, no se pueden hacer planes en la  vida, mejor es ir sobre la marcha y aprovechar cada momento de vida, cada pequeña alegría que te lleves hacerla grande y cada momento familiar aprovecharle a tope.

Mirian hoy presume de canas, prefiere eso que no tener nada, por desgracia lo pudo comprobar varias veces……

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