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Sufridores del blog.

lunes, 29 de mayo de 2017

Capitulo 836: La negra flor.



Quien podía asegurar que de pequeña su sino iba a ser el de una negra flor. Justo la mas bonita y bella del jardín que tanto costó a sus padres de regar.

Sin despilfarro pronto supo que la única manera de ayudar en casa para no pasar calamidades, era ponerse a trabajar. Nunca se le cayeron los anillos y prefirió ser ella la sacrificada antes de sus hermanas de jardín a las cuales mientras ella pudiera, no les iba a faltar de nada.

Cansada, agotada, exhausta y todos los sinónimos que esta palabra pueda tener. Ni ganas de ir al baile la quedaban cuando regresaba a casa bien entrada la tarde. No salgo madre, mañana tengo que madrugar y la plancha me cansa mucho. Tienes que salir, conocer a alguien que te haga feliz y concebir una familia, que el tiempo vuela y te puedes quedar para vestir santos. Las palabras de su madre golpeaban la cabeza de la bendita Flor que con el paso del tiempo, comenzó a hacer caso a su madre.

Y creyendo que había elegido un gladiolo que la haría feliz, lo suyo fue tan solo mala hierba la que vino a estercolar su jardín bendito e impoluto de malas hierbas hasta entonces.
Con el paso del tiempo aprendió a convivir con la mala hierba la cual se fue encargando poco a poco de que nuestra preciosa Flor cambiara poco a poco de color. La vergüenza de contar a sus jardineros dicha experiencia la hizo tragárselas como puños sin saber como ni cuando le habían implantado esta penitencia. ¿Por boba, por tonta o por ser demasiado buena?

En su cabeza el único pensamiento que existía era regar a sus capullos que poco a poco iban creciendo. Ni un triste vestido por delante de la comida de sus descendientes. Ni un colorete, ni una barra de labios, todo para ellos siempre.

La mala hierba se apoderó de todo el jardín y nuestra Flor se hizo negra. Pero la mala hierba también se seca y fue entonces cuando la Flor renació por encima de todo el jardín. Su color iba cambiando e incluso algunos la vieron reír y por momentos ser feliz en medio de aquel jardín.
Pero el destino caprichoso se enamoró de su olor y belleza y quiso apoderarse de ella cortando a nuestro Flor una tarde de primavera.
Sin apenas avisar a nadie nuestro jardín se quedó triste y solitario porque la Flor mas bonita que poseíamos fue apartada de entre nosotros.

Ninguna flor merece un final así y mucho menos esta.
En tu jardín siempre te recordaran por ser la mas bonita y bella de todas las flores que un día por aquellos años, sembraron tus padres.






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