Páginas vistas en total

Sufridores del blog.

jueves, 25 de junio de 2015

Capitulo 662: 50 Sombras de un albañil; Tiene "Wasa" la cosa.




Haciendo un acto de amistad y compañerismo, me dispuse a través de las redes sociales y todos los artefactos que hoy día existen tecnológicamente hablando, a mostrar a un buen amigo, (hasta ese día) una foto un poco comprometida, mía y de otra persona, la cual había tenido un romance conmigo o mejor dicho, yo con ella.

Mi amigo lo era desde la infancia y mas de dos juergas nos habíamos corrido juntos, incluso mas de dos veces, le vi tonteando con mujeres a pesar de estar "felizmente" casado. Yo era su amigo para todo, para fiestas y para saber hacerme el mudo. Tonto de mi que siempre creí que esta persona obraría de igual modo con respecto a mi persona.

Aquel desliz que tuve aquella vez no pensé que me iba a costar tan caro, como una vez visto, así ha sido. Lo que mas me duele es el haber confiado en la persona equivocada tanto tiempo, creyendo que nuestra amistad era eterna.

Es cierto que la acción por mi parte de mandar la foto no es excusa para decir que yo no hice aquello bien y que quizás pequé un poco de ego o mejor dicho, de vacilòn. Siempre hay cosas y fotos y alguna que otra historia que deben de morir el mismo día que se producen, sino quieres que al final vean la luz como así ha sido.

Intenté defenderme desacreditando a mi amigo el primero por desvelar mi secreto y después cargué con todos mis enemigos ficticios que yo mismo me cree, aun no siendo cierto. Pensé de esa manera que la culpa que me pertenecía a mi por haber hecho aquello, me la podría descargar de encima arremetiendo contra diestro y siniestro. Y la verdad que fue mucha la gente que me apoyó, bien es cierto que la mayoria no sabían por donde venían los tiros y ni siquiera habían visto la foto.
Otras amistades corrieron el bulo de que me habían pirateado el móvil y me habían mangado todas las fotos, "esa" incluida.

Yo me sentía mejor, mi ego seguía impune y me daba un poco de menos vergüenza salir a la calle y frecuentar los mismos sitios de siempre. Pero de vez en cuando en las malditas redes sociales, siempre tenia que leer algo con respecto al tema de la puñetera foto, haciendo imposible olvidarme de ella. Y mucho menos de aquella morena con rasgos africanos, a la que conquisté en mi pueblo, sin hacerme falta embarcar para ningún lugar extranjero.

Y ahora aquí ando, en medio de mis amistades y de mis enemigos, unos me defienden y otros me siguen atacando. Y todo por ser altivo, engreído, arrogante, presumido, soberbio y desdeñoso. Aunque yo estoy harto y voy a decir bien alto, que lo hice para dar celos a la mujer que de verdad me gusta y me tiene loco. Pero coño, esto se me ha ido de las manos y ya no puedo hacer nada.
Aunque he de decir a mi favor, que en la foto no se ve nada raro, lo que pasa es que la gente tiene una imaginación de la ostia...

Vuelvo para la obra.

Vaya puta sombra...










No hay comentarios:

Publicar un comentario