Páginas vistas en total

Sufridores del blog.

martes, 24 de septiembre de 2013

Capitulo 525:Si esto es el progreso...




El ruido de unos campanillos me sacó de la rutina de poner piedras, trabajo que me gusta hacer a pesar de ser duro. Allí venia él, detrás de unas cuantas de cabras y alguna oveja. Todavía años después de jubilarse y venirse del campo donde estaba, no había logrado amoldarse a la vida nuestra y como muestra de ello era el verle a diario por los cordeles con sus cabras, a las cuales trataba como si fueran hijas suyas. De esa manera mataba el gusanillo que todavía le rondaba por su cuerpo, al fin y al cabo, no había hecho otra cosa en su vida, que no fuera el ser pastor, oficio que como tantos otros se ha perdido casi.

Al llegar a mi lado siempre se para y me saluda. Unos días hablamos del tiempo, otros de la gente que pasea por el cordel. Ahora últimamente hablamos de las obras que van hacer en dicho cordel. Tío Domingo siempre habla con mucho conocimiento de causa y me cuenta que desde hace algunos años, mientras en otros ayuntamientos de otras provincias buscan pastores para que saquen a su ganado a los cordeles, para de ese modo evitar en verano incendios, aquí por lo visto tienen que pagar para poder sacar sus cabras por dichos cordeles. Parece un chiste el hecho, pero es cierto como la vida misma.

Ahora el treinta de septiembre se acaba dicho permiso, y ya no podemos pastorear por las callejas y cordeles, como si eso hiciera daño al campo, me dice con la voz entre cortada, porque sabe que ese edicto no hace ningún bien a ninguno de los que aprovechan los pastos de los cordeles, para dar de comer a su ganado.

De las obras y las maquinas que pululan por el cordel, tío Domingo echa pestes por su boca. ¿Y este dineral aquí gastado tiene algún sentido? Me pregunta como si yo tuviera la respuesta que él busca. Si esto es un cordel por donde puede y debe pasar el ganado, estos señores no tienen por qué hacer de el, una autovía. Bastante se comieron los anteriores mandatarios, construyendo dentro del, el parque del resbaladero, donde toda la vida estuvo el corral del concejo, para meter el ganado extraviado. Seguramente que no había otro sitio en todo el pueblo para construirle, nada más que ahí.

Con el dinero que nos cobran a nosotros por pastar con las cabras en el cordel, preparan estas inútiles obras, que serán aprovechadas por los dueños de motos y los “bichos” esos grandes de cuatro ruedas, que algún día se llevan por delante alguna cabra de las mías. Porque no veas la velocidad que traen algunos, parece que vienen echando una carrera.

En esta conversación estábamos cuando se quedó mirando el cielo, aquella nube de allí lejos no me gusta un pelo, voy a por el paraguas que seguro que tira agua. Yo le miraba extrañado y solo me atreví a decirle que aquella nube, la que el señalaba, estaba muy lejos. Cinco minutos después, venia tío Domingo con el paraguas abierto, la nube había llegado rápidamente empujada por un aire inmenso que empezó a soplar de la nada. Al llegar junto a mí, comenzó a reírse, y me volvió a señalar al cielo diciéndome que las nubes siguientes tirarían más agua aun.

De aquel día saqué varias conclusiones, después de llegar a casa como una sopa, fruto del agua que me cayó encima, mientras tío Domingo recostado a una pared, metido debajo de su inmenso paraguas, me miraba y se reía. La gente de campo es sabia, creo que nos iría a todos mejor si les consultáramos más veces de lo que lo hacemos. Que no es justo que un bien que hacen los pastores con sus rebaños, tenga que ser remunerado por los mismos, cuando por ejemplo en Arroyo de la Luz, el propio ayuntamiento posee ganado para pastar por los cordeles y callejas y así evitar posibles incendios veraniegos.

Y como dice una pintada que existe en uno de los puentes que existe sobre la autovía de Cáceres, esa que costó una burrada y que se cargó más de la mitad de la dehesilla, aparte de varias callejas e incluso la fuente mítica de “el caño”, la cual se seca todos los veranos desde dicha construcción, para llegar diez minutos antes a la capital, los cuatro que la usan.


“Si esto es el progreso, que vuelvan los carros”

1 comentario:

  1. Ya poco debería sorprendernos de todo aquello donde haya puesto su mano un político. Lo que nos expones, no es sino otro ejemplo más de su mala gestión y contrario a toda lógica, ya sea en el ámbito local, autonómico o nacional. Es lo mismo y hasta casi indiferente, el partido al que pertenezcan.
    Nos queda por saber si lo hacen así de mal por incompetencia genética, o quizás y más probable, por oscuros intereses que sólo ellos saben.
    ¡¡¡ Qué ganas tengo ya de que vengan las próximas elecciones, para al menos y de momento, echar a "este ganado" a tomar por c.....!!!, porque tengo tan claro como ellos, que los vamos a poner en su sitio, es decir, con su "¡%3#(@ &@~%&!".

    ResponderEliminar