miércoles, 26 de octubre de 2016

Capitulo 773: Fin de semana en Asturias, (Ruta del Cares)



Una vez recapitulados todos y cada uno de los momentos vividos durante el último fin de semana, voy a intentar describir nuestras vivencias por tierras asturianas, donde sin duda merece mucho la pena ir.







Gracias a nuestra agencia de viajes favorita, con nuestra amiga Paqui al frente, decidimos organizar con bastante tiempo de antelación, una excursión para realizar la famosa ruta del Cares. Con mucho éxito de acogida fuimos rellenando las plazas del autobús y como suele pasar siempre, hubo gente que se quedó sin ir por esperar hasta última hora. No es nada fácil conseguir que cincuenta y cinco personas cada uno de su padre y de su madre, con sus manías y con sus defectos, logren estar tantas horas juntos en un espacio tan pequeño. Pero una vez acabada la excursión, podemos decir bien alto que lo logramos y que hemos pasado un fin de semana espectacular.










A las doce de la noche del viernes, una fina lluvia nos despedía en la avenida. Parecía un síntoma premonitorio de lo que nos podía pasar en tierras asturianas, pero nada mas lejos de la realidad y como si el tiempo quisiera estar cambiado, no volvimos a ver llover apenas nada, hasta que no estábamos de vuelta.








Los viajes largos hay que tomárselos con mucha filosofía, intentando lograr que no se te hagan demasiado duros y matando el tiempo de cualquier forma posible. La realidad es que quien logre dormirse en el bus, será el que mejor viaje haga, pero somos muchos los que el sueño nos abandona una vez estamos sentados en nuestro asiento. Hablar, reír, compartir, callar, cerrar los ojos, leer carteles. Un bache, un frenazo, adelantamientos, algún ronquido (que envidia). Y tres horas después, primera parada. ¿Que tomar a esas horas?. Café te espabila. Cerveza, te espabila las ganas de mear y ante la duda cada uno se toma lo que le apetece. Algunos ni siquiera se bajan del bus, que suerte viajar así....




Una vez en nuestros asientos una triste película nos adormece un poco, pero sigo sin conciliar ni un minuto de sueño.
Y cuando parece que voy a ser capaz de dormir algo, los que llevan bastante tiempo conciliando el sueño, comienzan a despertarse, logrando que los demás los acompañemos en su desvelo.
Pronto toca hacer otra parada y ya vamos viendo carteles que nos anuncian que vamos avanzando en nuestro camino. Las primeras luces del alba nos llegan estando en el bonito y limpio pueblo de Riaño, donde paramos a desayunar.
Aunque no vamos cumpliendo con los horarios establecidos, el desayuno le hacemos tranquilamente, no es cuestión de que las prisas nos agobien y a la vez, nos fastidien el fin de semana que tenemos por delante.

A eso de las nueve y media estábamos en el pueblo de Posadas de Valdeón, el cual pertenece a la comunidad de Castilla y León, encuadrado dentro de los picos de Europa. Desde allí los mas valientes comenzábamos la ruta. Casi todo el autobús lo hicimos. Fueron pocos los que se desplazaron en furgonetas hasta Caín, para esperar nuestra llegada y comenzar todos la famosa ruta del Cares.







Desde Posadas a Caín ruta ,pudimos disfrutar de una ruta cómoda y bonita, llena de unas vistas espectaculares, donde el color verde predominaba por encima del resto. Con una temperatura excelente, nos fuimos quitando ropa del cuerpo y unos nueve kilómetros después, estábamos llegando al pequeño pueblo de Caín, donde nos esperaban los demás compañeros de viaje.
Charlando con nuestro guía, decidimos de comernos el muerdino justo allí, para no perder la costumbre, aunque la verdad que era un poco tarde.



De este rato la fotografía lo dice todo, viandas de nuestra tierra que están igual de ricas en cualquier sitio que te las comas.












Y una vez recogido el campamento, comenzamos la impresionante y famosa ruta del Cares, donde el terreno que nos va saliendo al paso nos va quedando mas de una vez con la boca abierta. Y es que si una zona te impresiona, la siguiente que vas andando te impresiona aun mas y la cantidad de gente que te vas encontrando por el camino nos indica que debe de ser la ruta mas transitada de todas las que existen en España.
En ambos sentidos la gente de aquí para allá. Unos hacen ida y vuelta, otros por el contrario negocian con otros senderistas y optan por intercambiarse las llaves de los coches, para de esta forma ahorrarte unos cuantos de euros o unos cuantos de kilómetros. Me pareció una idea estupenda aunque muchos no se fíen a la hora de realizarla.


















Alguna cuesta que otra nos va haciendo entrar en calor y aunque a veces algún nublado nos acojone un poco, no nos llega a llover apenas nada, por lo que en manga corta hacemos todo el trayecto.
Unos mas deprisa, otros no tanto y los mas rezagados van llegando poco a poco a Poncebos, donde en una cafetería, nos refrescamos las gargantas esperando a todo el grupo.
Sin duda que podía describir mucho mas la ruta en cuestión, pero me resulta mas impactante poner todas las fotos del lugar. Y no están todas, puesto que al regreso pude comprobar como la cámara echaba humo y unas cuatrocientas fotografías andan pululando por mi ordenador. Una verdadera pasada el lugar. Por mucho que te cuenten jamás te puedes imaginar lo que uno siente caminando por los picos de Europa.























Una vez todos en el autobús vamos comentando nuestra experiencia y es verdad que para algunos la ruta se hace un poco dura. puesto que a todos los kilómetros andados, debes de añadir la paliza de viaje y las horas sin dormir. Pero eso no es impedimento para una vez en el hotel, situado en el bonito pueblo de Cangas de Onis, las penas nos las quitemos con unas deliciosas "fabes" que nos saben a gloria. Una ducha y algo de descanso, aunque algunos prefieren salir a conocer el turístico pueblo y degustar lo típico del lugar, la sidra que no podemos dejarla atrás.
Y a las diez menos cuarto estábamos cenando. Después algunos optan por irse a dormir, cansados de la ruta y otros salen a conocer la noche de Cangas....


































El domingo por la mañana una vez desayunados, nos vamos a conocer el santuario de Covadonga, un lugar precioso y muy turístico. Con otro día espectacular que nos ha salido la gente va de aquí para allá y algunos se acercan a conocer los famosos lagos. Con mucha suerte logran verlos a la perfección.

Llegada al hotel para retirar las maletas y de nuevo nos pateamos Cangas, con la suerte de que se celebra un curioso mercadillo que logra entretener a muchos, otros matan el tiempo despidiéndose de la sidra, hasta que nos da la hora de comer, lo cual hay que hacer rápidos que a las tres de la tarde hay que volver a montarse en el autobús, para retornar a nuestra tierra.

El viaje de vuelta es mucho mas entretenido. Ya hemos cogido todos confianza y nos reímos de esto y aquello, de aquel resbalón en la ruta o de aquel muñeco que escancia la sidra como nadie. Y vamos recortando kilómetros a nuestro viaje y parando un par de veces, llegamos antes de la media noche al pueblo, donde de nuevo y aunque no se lo crean ustedes, nos recibe la lluvia...

Cansados pero contentos, con sueño y agujetas pero encantados con lo vivido y deseando de preparar pronto otra ruta, para de esta manera conocer otro lugar, otras gentes y otros compañeros de viaje y senderismo, puesto que es lo que nos gusta y hay que luchar por ello.














Nos vemos por las callejas, aunque sean asturianas también.
Gracias a todos los que os montasteis en ese autobús.















domingo, 16 de octubre de 2016

Capitulo 772: Ruta en Casatejada. ( Charco salao y de las Mestas)



Ya había ganas de volver a ponernos en ruta, demasiado tiempo parados por culpa del terrible verano que hemos sufrido y que quitaba las ganas de salir a cualquier lado; y eso que hubo rutas que hicimos con temperaturas extremas, pero lo mejor es esperar a que el otoño estuviera entre nosotros y así poder salir a seguir conociendo pueblos y rutas de nuestra comunidad.

Hoy la ruta elegida transcurría en paralelo a la IV ruta BTT Reserva de la Biosfera, por lo que bien temprano la localidad de Casatejada se llenaba de ciclistas de varios pueblos y distintas provincias. Ver una carrera con mas de mil cien ciclistas inscritos impresiona y mucho. Los diversos colores de los malliot son un espectáculo en la salida que a las nueve y media comenzaba.

Media hora mas tarde, unos ciento veinte senderistas nos poníamos en marcha y con buen ritmo inicial comenzamos a descontar kilómetros de los veinte que había previsto hacer.
A diferencia de otras rutas la gente andaba al ritmo que quería y la perfecta organización iba ocupando los lugares entre grupos de senderistas que caminábamos a diferentes ritmos.

La ruta de dificultad baja, no tenia mucho que enseñarnos, lo único que hemos podido ver han sido varios cortijos de las fincas por donde hemos pasado y varios enormes alcornoques a los cuales hacia poco tiempo que los habían despojado del corcho. Varias grullas recién venidas nos han despertado de nuestro letargo y cuando llevábamos unos once kilómetros andados, alcanzábamos la localidad de Toril, donde se encontraba el avituallamiento.

Después de haber pagado cinco euros de inscripción esta mañana uno se esperaba otro avituallamiento y no lo que nos hemos encontrado. Hemos tenido que caminar por un montón de rutas y de pueblos para ver lo que hemos visto hoy. Naranjas partidas en cuatro trozos, plátanos hechos rodajas y barritas energéticas partidas por la mitad nos esperaban junto a un vaso de coca-cola de dos litros o bien agua o acuarius. Nosotros no vamos a hacer senderismo por lo que nos den, pero creo que hoy el trato con los senderistas no ha sido el adecuado. Entiendo que los protagonistas son los ciclistas, pero si organizas algo lo haces bien y si no , pues no se hace y todos tan contentos.

Menos mal que a nosotros en este aspecto nunca nos dejaran con hambre y pronto hemos buscado asiento para abrir nuestras mochilas y sacar nuestras viandas. Los cuatro que nos hemos animado hoy nos hemos quitado el hambre mas bien tarde, eran las doce y algo cuando los compañeros senderistas miraban nuestra improvisada mesa con caras de hambre....

Y media hora mas tarde y con algún que otro dolor de pies nuevo, nos hemos vuelto a poner en camino para seguir por las dehesas en busca del palacio de las Cabezas el cual hemos visto demasiado lejos. La verdad que dicha construcción es impresionante y aunque haya sido desde lejos, hemos podido observar tal lugar desde un lugar nuevo.

Y cuando pasábamos los veinte kilómetros llegábamos de nuevo al lugar de salida, donde casi todos los ciclistas habían llegado ya. Otra vez el pueblo lleno de bicicletas y buen ambiente entre toda la gente.
Solo nos quedaba echar un trago de agua y montarnos en el coche para volver a casa. Cansados pero contentos de haber puesto la primera piedra al nuevo año senderista.

Próxima parada ASTURIAS!!!!!












sábado, 15 de octubre de 2016

Capitulo 771: La tercera capea.


Probablemente muchos de los que no estáis en edad de estar criando, no sabéis que una vez se escucha el cohete que da por recogido el ganado toreado por la tarde, comienza en el ruedo de la plaza la tercera capea. Los peques que deben de esperar al ruido del cohete para bajarse (no todos lo hacen), llaman a los padres para que los bajen de la grada, esto el que no sabe, que muchos de ellos tienen una especial agilidad adquirida con el breve paso de los años y se deslizan por los barrotes como verdaderos profesionales.

Es en este momento donde se reparten los puestos que hay que ocupar. Unos son los que sueltan las vacas, otros hacen de recortadores y normalmente los peques que no son del pueblo, les toca hacer de vacas o de toros. Otros se dedican a jugar con la abundante arena de la plaza y el agua del pilar, estos suelen ser "los pequeños anti taurinos"...

Una de estas capeas, sentado en una de las farolas esperando a que mi peque se cansara de jugar, puede asistir a una conversación muy emocionante entre dos niños. Uno de ellos es del pueblo y el otro había venido a pasar el fin de semana y disfrutar de las fiestas junto a sus padres. El niño local le explicaba al de fuera que debía de ser vaca y meterse dentro de los "cuasiles", para que los del pueblo torearan. El niño de fuera se negaba a aceptar el puesto que le ofrecían dentro de dicha capea y a voces decía que el era recortador. El niño nativo de Huertas le explicaba de la mejor manera posible a su amigo que el puesto de recortador se iba ganando con la cantidad de veces que uno asistía a estas capeas y que si al día siguiente volvía, seria ya otro recortador mas en la plaza, pero ese día tenia que ser vaca.

A regañadientes el niño forastero se metió dentro de los chiqueros, no sin antes decir que mas que vaca, el sería uno de los toros que ese día habían subido a la plaza....
En eso quedaron justo antes de que el encargado de abrir la puerta, diera un par de golpes en la chapa para que los recortadores estuvieran al loro para cuando saliera el toro de los cuasiles.

Yo, encima de la farola asistía entretenido a esta capea y la verdad que el tiempo se me pasó volando cuando mi peque de forma voluntaria, vino a decirme que nos íbamos para la carpa.
Cuando me disponía a bajar de mi asiento para alcanzar el ruedo, los niños que anteriormente me habían entretenido con su conversación, habían vuelto a entablar otra. Yo frené en seco mi huida y volví a prestar atención a lo que estos hablaban de nuevo.

El niño local le estaba prometiendo al visitante que al día siguiente, este seria otro de los recortadores en el ruedo. Contento con la noticia nuestro pequeño amigo alzó la voz para preguntar al niño autóctono, que a cuantas capeas debía de asistir para ser uno de los que abrían las puertas de los cuasiles. Para eso debes de quedarte las fiestas enteras, le contestaba el niño local.
Buff, le diré a mis padres, que al año que viene quiero estar en las fiestas desde el primer día hasta el ultimo, para de esta manera ser un Huerteño más. No creo que me dejen, ni quieran, y eso que los he escuchado decir que quieren arreglar la casa de los abuelos, que está muy vieja y no podemos quedarnos en ella.
Les diré que cuando rompa mi hucha, el dinero no lo querré para ningún capricho y si para arreglar mi habitación y de esta manera, poder venir toda la semana.

Con un emotivo abrazo estos dos amigos se despedían hasta el día siguiente, donde el niño de fuera sería un poco mas huerteño que el día anterior, gracias a la experiencia del primer día.
Y yo, agarrando fuerte la mano de mi pequeño, me fui caminando despacio a la vez que me vinieron a la memoria recuerdos exquisitos de cuando el niño que toreaba, repartía los puestos o abría los cuasiles, era yo...

Pequeños detalles que a uno le emocionan el doble cuando los protagonistas, son los niños.


Fotografias: Miguel Villa.
Todas las fotos de las fiestas aqui.






viernes, 14 de octubre de 2016

Capitulo 770: A la una y media en punto.



Miro el reloj y a continuación, miro hacia arriba y hacia abajo de la calle y no te veo. Que raro se me hace no verte venir con tu peculiar andar de hombre de campo. De hombre curtido en mil batallas y en mil historias. De hombre que pasó junto a su familia mil penurias para salir adelante. De hombre que sabía mas por viejo que por diablo. De hombre que lo daría todo si un necesitado se lo pidiera.

Así eras tu, un fiel servidor de nuestro párroco en tu lucha diaria por ir hasta la ermita, aprovechando el paseo para enseñar a quien allí estuviera, el espectacular museo que el pueblo de Huertas posee. Recostado al palo que nunca abandonabas, se te veía muchas veces por la carretera de los perales, la cual tanto revindicaste su arreglo. Es un peligro te comentaba yo mas de una vez. Ten cuidado que con el sol de cara no se ve y cualquier día te quitan del medio. Tu riéndote me decías que para que me creía yo que tu llevabas el palo, para parar a los coches si se pasan de la raya. me decías tu...

Te has ido tan sigilosamente, que preferiste cantar la Salve este año desde un lugar privilegiado y único. Desde allí habrás visto a mucha gente, la cual mezclaba la emoción del momento junto a tu perdida. Y es que no has querido ni avisar de que nos dejabas...

Tus preguntas acerca de mi trabajo me reconfortaban. Hay mucho? a lo que yo te contestaba que no me podía quejar. Tu rematabas la conversación diciendo !cuanto me alegro! y te encaminabas a la rutina de tu chato de vino diario, el cual sentado al lado de tu hermano Joaquin, disfrutabas como el que mas. A veces me gustaba sentarme entre vosotros para adquirir cultura. Fueron tantos años viviendo en los campos, que solo con poner el oído pegado a vosotros, me enriquecía de manera sublime.

Y acabado el chato nunca querías otro. Yo, uno y me voy a comer. Y al igual que a la una y media en punto entrabas por la puerta del Bar Vizcaíno, a las dos en punto estabas saliendo del bar. Esas manías que uno va adquiriendo con el paso de los años y que nunca abandona ya hasta el final.

Seguro que ahora estarás sentado, tomándote tu chato de vino con todos los que aquí abajo faltan. Cada vez sois mas allí arriba, una lastima y a la vez un orgullo, el haberos conocido.

Descansa en paz tío Antonio Quintín.

Fotografias: J. Fabregat

miércoles, 12 de octubre de 2016

Capitulo 769: Saldremos a la lluvia.



Que ya va siendo hora de volver a pisar charcos. Que ya va siendo hora de mojarse los pies.
Que el campo quiere cambiar de color, que uno se aburre del dorado tantos meses seguidos.
Que nos encanta ver bañarse a los gurriatos, nos encanta ver correr a los corderos y terneros, todos ellos contentos con esta agua.

Que el olor a pasto mojado inunde todos nuestros sentidos, que el agua resbale por nuestras mejillas. Que un paraguas no sea un escudo frente a la deseada lluvia.
Que el agua nos entre por arriba y nos salga por abajo, que los primeros mocos asomen por nuestras narices.

 Que mi perro se sacuda y me mire tiritando, que corra mas deprisa que nunca.
Que no me encuentre con nadie en mi camino, que el campo sea solamente mio. Que con una goma de borrar ficticia pueda borrar de la dehesilla todo el asfalto impuesto a base de bien.

Que un conejo le haga un caño a un cazador mojado. Que sus perros se vuelvan locos corriendo de cancho en cancho tras el.

Que alguien mire algún día por nuestros monumentos y se vuelque en su restauración, sin importarle el coste y si la satisfacción de hacer el bien.
Que las tarjetas black se usen en limpiar nuestras callejas y llenar nuestras dehesas de encinas. Que las bellotas nos caigan en nuestras cabezas y se las coman nuestros "guarros" de pata negra.

Que el agua que llevamos encima no nos cueste un resfriado, aunque tengamos puesta la vacuna de autónomo.
Que no esperemos tanto para bailar la danza de la lluvia y los albañiles tengan trabajo....

martes, 11 de octubre de 2016

Capitulo 768: Que cada peña aporte el suyo.



Como buen cazador que es, comienza su ritual observando a su próxima presa. Estamos en fiestas y es mucho mas fácil apresar alguna. Mucho mas que cualquier día normal.

Su primer paso será observar pausadamente y sin cometer ningún fallo, quien de los componentes de la peña se dispone a pagar lo consumido. Si por cualquier casualidad dichos componentes han puesto un fondo con anterioridad, lo mejor será retirarse disimuladamente de la escena del crimen, antes de que los miembros de la peña se den cuenta de él, e intentar buscar algún aliado descarriado de la peña, que se parezca un poco a él mismo; osea, que también ande al acecho de alguna victima.
Si lo encuentra la escena es dantesca. Verles arrimarse a la barra sin apenas ganas con el fin de llegar el ultimo a la misma, y de ese modo no tener que pedir la consumición. Puesto que será mas fácil que le toque abonar ambas. Como si ambos sintieran calambres en los pies caminan, eso si, entreteniéndose y saludando a to dios que se encuentran en el trayecto que les conduce a la bendita barra del bar. De este modo intentan no ser el primero. !Que solidarios! prefieren que gane la carrera su amigo antes de lograrlo ellos...

Si por el contrario perciben que no hay fondo puesto en el grupo de sus amigos y el que pide paga, rápidamente entran en escena esquivando cuantas cosas le salen al paso, incluidas personas, como si de un buen jugador de fútbol se tratara. A continuación sigilosamente se colocan detrás de uno de los integrantes del grupo que no va a pedir; saludan a varios de ellos menos al que anda pegándose con la gente para que el camarero le haga caso. Nuestro cazador sabe que el siguiente paso debe ser muy rápido, casi sin que al que reparte las consumiciones, le de tiempo a soltar la primera de ellas en alguna de las manos de sus amigos, debe de dar el zarpazo mas importante y sin apenas disimulo y dándole igual si la bebida en cuestión es de su agrado, agarra con todas sus fuerzas el botellin de cerveza en este caso. Aunque a lo mejor le guste mas el tinto de verano. La presa jamas se suelta, les tienen enseñados desde bien pequeños a todos ellos...

Sabiendo por boca de varios componentes de diversas peñas del pueblo con los que hablo con frecuencia, este espécimen existe en todas ellas, se llame como se llame y tengan la edad que tengan.
Por lo que este hecho me ha dado una gran idea para organizar uno de los juegos que se realizan durante las mañanas de capeas.
Dicho juego consistirá en la presentación por parte de la peña correspondiente, al que ellos crean que es el mejor cazador de la misma. Se subirán en el pilar cada uno de ellos ante la atenta mirada del respetable público, el cual tomará buena nota de quienes son estos cazadores para no cruzarse en sus caminos. El siguiente paso será colocar estrategicamente diversos tipos de consumiciones por todo el coso, los cuales deberán de cazar los concursantes y llevarlos hasta el lugar que se les indique. Eso si, todo esto con la vaca en el ruedo, porque si no es así, el juego duraría muy poco, aunque conociendo a varios posibles concursantes, creo que perderían el miedo incluso al astado y seguirían cazando de la misma manera.

El ganador del juego se llevará ademas de las consumiciones anteriores cazadas, un buen abucheo por parte del respetable que andará todavía memorizando las caras de todos los concursantes que han sido presentado por parte de sus respectivas peñas.

Pues nada, para el año que viene que cada peña aporte el suyo y le vaya entrenando, aunque esto creo que ellos lo saben hacer solos.

Gorrón: Que tiene por hábito comervivirregalarse o divertirse acosta ajena 

P.D: La foto del encabezado no tiene nada que ver con lo escrito, son los concursantes de este año del juego de Don Tan credo.





lunes, 10 de octubre de 2016

Capitulo 767: Un japones en los encierros.


Una vez concluidas las fiestas y con los dedos de mis manos, mejor que mi garganta, quiero comentar algunas de las cosas en las que me he podido fijar estas fiestas y a las que he prestado mas atención que otros años.
Sabiendo como todos, que el buen tiempo nos ha acompañado todos los días, esto ha hecho sin duda que venga mas gente que otros años en los que la climatología, hace echarse para atrás a los visitantes. El ultimo fin de semana ha sido espectacular y cuentan los mas viejos del lugar, que nunca antes vieron la plaza tan llena como este año, y no me refiero solo a la parte de arriba, sino que abajo los allí habituales, nos vimos sorprendidos ante la magnitud del personal que poco a poco se fue acumulando.

La catedral de la capea como bien ha sido nombrada este año en su cartel anunciador de los eventos taurinos, recibió gente de todos los pueblos de alrededor. A los ya habituales amigos y algunos familiares de Almaraz y Miajadas, se han ido uniendo gente de Cañamero, Zorita, Herguijuela, Madroñera, Moraleja, Coria y a lo largo de las fiestas hemos tenido la suerte de acoger a visitantes internacionales, como ingleses, alemanes y ayer un Japones nos sorprendió a varios huerteños en la subida, con la suerte de poder hablar algunas palabras con él.

Fue por pura casualidad su presencia y no pudo evitar las ganas de correr el encierro para sentir, según palabras suyas, la sensación de estar delante de un animal bravo, aunque bien es cierto que corriendo a mi lado, poco cerca estuvo en todo el recorrido.
Nos preguntaba que si no teníamos nervios justo antes de escuchar el ultimo cohete que tiran, para anunciar la salida de los astados. Al contestarle que si, el Japones (tac) o algo así, se quedó mucho mas tranquilo. Sin perder su sonrisa en ningún momento, corrió todo lo deprisa que pudo e incluso antes de entrar en la plaza, dio las voces que todos damos fruto del miedo que llevamos, diciendo la típica frase de que ya están aquí, o corre y no mires atrás que nos pillan. Eso si, sus palabras no había dios que las entendiera y eso que hablaba el español de manera admirada por todos los que pudimos hablar con él, ese breve espacio de tiempo.

El encierro

Me hubiera gustado poder verle después de la subida, pero no lo conseguí. Me preguntó que si podía torear conmigo alguna de las vacas que subieron, aunque pronto me quité el marrón de encima al ver a mi amigo Gustavo, el cual se ofreció encantado en poder ayudarle a lograr algún pase.
Lastima que no pudiera cumplir su sueño....

Pues otra anécdota mas para contar a nuestros nietos.

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...