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Sufridores del blog.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Capitulo 212: La ceguera familiar.






Estaba a punto de cumplir los  45 y no se había parado nunca a pensar en ello, pero una discusión llevada a cabo con un tío suyo le hizo meditar sobre la familia y la importancia que tenía en su vida.

La verdad que fue un tío muy afortunado, con sus pros y sus contras como todos los mortales, había conseguido formar una familia y un hogar, sus tres hijos eran la alegría que le hacía falta para vivir en días de mal ambiente, la maldita crisis había llegado a su empresa también y lo que era ir a trabajar contento y animado, se había convertido en un calvario, su jefe le exigía cada vez mas y día tras día los recordaba a todos los trabajadores que le sobraba gente y que de un día para otro tenía que empezar a despedir a algún obrero, le era imposible sobre vivir a la crisis con tanta gente a su cargo, podía parecer normal si a él se le viera pasándolo mal, pero todos sabían que estaba montado en el “dólar”, y de momento no se había privado de ningún capricho de los que habitualmente tenia.

El caso que sin darse cuenta se había ido separando un poco de sus padres, quizás pensándolo fríamente, habían sido los padres los que le estaban dando un poco de lado, el porqué estaba claro, su hermano menor necesitaba más el cobijo de sus padres, el no había tenido nunca la fortuna de su hermano mayor, siempre había estado a su sombra, la envidia que le había tenido toda la vida no le había dejado vivir y sin darse cuenta se encontraba con su matrimonio roto, su hermano mayor siempre supo que se había casado con aquella mujer solo porque era amiga de el, y de esa forma, siempre estaría integrado en la “pandilla” de su hermano mayor, el amor nunca existió por parte de el hacia esa mujer, “una pena”, pensaba su hermano mayor, el cual había congeniado siempre muy bien con esa chica, desde pequeños se habían llevado casi como hermanos y no era justo que su hermano la hiciera eso a su amiga.

A raíz de la ruptura se fue a vivir a casa de sus padres, los cuales engañados por él, solo sabían poner defectos a su ex, a pesar de que el culpable claro de que aquel matrimonio no siguiera hacia delante, había sido solamente su hijo, pero aquellos padres solo sabían mirar por los ojos de su primogénito y aunque alguna vez el hermano mayor había intentado abrir los ojos de aquellos padres, le había sido imposible, es más, ya desistía de entrar en discusiones cada vez que nombraban a su hermano menor, el cual vivía como un marques en aquella casa. Encima llevaba más de un año en el paro y no daba signo ninguno de querer buscar trabajo, ¿para qué? Si de esa manera vivía como un rey, a mesa puesta todos los días y de vez  en cuando su madre, a espaldas de su padre siempre le daba algo de dinero los fines de semana para que saliera por ahí.

Con su padre había tenido más conversaciones que con su madre, pero cuando alguna frase no le convenía escucharla, cambiaba rápidamente la conversación y agachaba la cabeza, como diciendo, no me digas más cosas que no quiero saberlo, quizás el frecuentar mas los bares en los cuales siempre se cotillea más que en los comercios, aunque la gente crea lo contrario, le hacía de vez en cuando plantearse la idea de que su hijo menor no era perfecto y que si había llegado a ese extremo, en general había sido porque él lo había buscado; pero veía ahora tan feliz a su esposa, que prefería mirar por los mismos ojos que ella antes de salirse del guión previsto y así día a día, su hijo mayor era para ellos un estorbo en aquella casa cuando tocaba el tema de su hermano, les incomodaba tanto la situación que lo único que le decían sus padres era; “ Parece que le has cogido manía a tu hermano”, esa era la típica frase defensiva que su madre le soltaba cada noche que salía la conversación, así era imposible poder hablar nada del tema, cuando en realidad la historia era todo lo contrario, quien no podía ver a quien era el hermano pequeño al mayor, como había sido toda la vida, desde que tuvieron uso de razón.

Ahora el hermano mayor es mas amigo de sus amigos que antes, quizás porque a ellos les cuenta todas las cosas que no puede contar a su familia y que tan necesario es el poder hacerlo, los conserva mucho mas y los tiene repartidos por toda la península, cada vez que se acerca uno por su pueblo, deja todo lo que tenga que hacer y se va con ellos a pasar el día, a ofrecerles su casa y todo lo que posee, aunque sea poco, pero sabe que el mantener a los amigos le puede hacer más feliz que tener un padre o una madre ciegos, aunque sea triste el decirlo y le duela el corazón cada vez que lo piensa, es la pura verdad.

Siempre le quedara su mujer y sus tres hijos, los cuales el mayor de ellos ya se va dando cuenta de muchas cosas y sabe que su padre en casa de sus abuelos no es todo lo feliz que podía ser, su mujer sufre por su marido y aunque intenta mantenerse al margen de muchas cosas, le es imposible también, solamente sabe decir, “tus padres están ciegos por tu hermano.”


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