domingo, 24 de febrero de 2013

Capitulo 440: Ruta en Zarza de Montanchez.




Como por arte de magia o como si en algún lugar del firmamento estuviera escrito, hoy nos pasó una cosa extrañísima.

Después de tener preparada y descargada una bonita ruta por el entorno del pueblo de Almoharin, montarnos en los coches y llegarnos hasta el lugar donde comenzaba dicha ruta, hemos escuchado bastante alboroto que había en el pueblo. Nos ha extrañado que a horas tan tempranas hubiera tanta gente junta. Al principio hemos pensado en que podían ser cazadores, puesto que en muchos pueblos hoy se daban batidas para el desecaste de zorras y tal.

El caso que todo ha sido por querer hacernos una foto en el lugar de partida, justo en la bonita plaza de Almoharin. Buscando los soportales de su iglesia hemos encontrado a gente con palos y mochilas, como si fueran a hacer lo mismo que nosotros, es decir, andar.

Acercándonos hasta donde estaba la mayoría, les hemos preguntado si se disponían a realizar alguna ruta senderista, por si era la misma que la que teníamos pensado hacer nosotros. Muy amablemente nos han estado explicando cual era la ruta que teníamos descargada y los peligros que podía haber hoy al realizarla. Dichos peligros eran los cazadores que anteriormente he comentado (como casi siempre). El caso que la presidenta del grupo de senderismo de Almoharin, Paqui, nos ha invitado a ir con ellos hasta la localidad de Zarza de Montánchez, donde ellos comenzaban la ruta de hoy.


Allí les esperaban varios miembros de su grupo de origen Zarzeño. Los cuales habían preparado la ruta de hoy por su pueblo. Hay que decir que el grupo de senderismo de Almoharin, llamado “Almojarin”, tiene más de un ciento de integrantes, de todos los pueblos de alrededor, por lo que tienen un punto a su favor a la hora de organizar distintas rutas. Puesto que los mismos integrantes del grupo, pueden hacer de guías de todos los demás.

No han tardado mucho en convencernos a los nueve integrantes de nuestro grupo, que hoy nos habíamos juntado para andar. Y después de consensuarlo entre nosotros, hemos decidido hacer su ruta y así disfrutar de una experiencia nueva para nosotros, puesto que nunca antes, en casi nuestro año de existencia, habíamos salido a andar con tanta gente a la vez.

Montándonos de nuevo en los coches hemos partido hasta Zarza, donde en una cochera nos esperaban los citados integrantes del grupo, con una mesa llena de roscas y demás dulces, con su café o chocolate, como la gente prefiriera de tomar.




Nuestro grupo rápidamente integrado en el tema, ha aprovechado para tomarse su café y dulce correspondiente, (si no lo hacías se enfadaban con nosotros, jejeje), así que amablemente hemos degustado dichos dulces, los cuales estaban deliciosos.

Una vez que todos los integrantes de la ruta estábamos en el lugar de partida, hemos comenzado dicha ruta, bajo un gran manto blanco debido a la gran helada caída en el día de hoy. Andar tanta gente a la vez y muchos de ellos desconocidos, (para nosotros casi todos) es muy gratificante, puesto que en el camino te da para ir conociendo poco a poco a muchos de los senderistas. Hablar de las costumbres suyas, saber lo que se come por allí del campo, que hay que decir, que varía poco de nuestras comidas y costumbres. También comentamos nuestras últimas rutas, para ver si habíamos compaginado a la hora de hacer alguna y cuando así ha sido, hemos opinado sobre ellas. La verdad que todos decimos lo mismo siempre, que hay mucho abandono en la mayoría de rutas y que con muy poco dinero que se invirtiera, podíamos tener muchas más rutas marcadas y preparadas de las que existen. Ellos quieren marcar una que discurre por su localidad, y que tiene el nombre de la “Ruta del garbanzo”. Se debe su nombre a que una vez acabada se ofrece a los senderistas una “garbanzada” en su plaza mayor. A la cual como podéis imaginar estamos invitados desde hoy. Lo más probable como decía una canción del grupo “mecano”, “La fuerza del destino, nos hizo repetir…” Pues eso, que nos haga repetir a nosotros experiencia.




 Es fácil que la incluyamos en nuestro calendario ficticio, puesto que nosotros vamos sobre la marcha domingo a domingo. Que visto el resultado no nos va mal, puesto que lo que nos ha ocurrido hoy estaba totalmente fuera de nuestra lógica. Quizás planeando las cosas con más tiempo, no nos salgan igual, quien sabe.

De la ruta de hoy hay que decir que es bonita. Discurre casi toda ella por callejas bastante anchas y muy transitables. Lo peor era la cantidad de agua que había por todas ellas, aunque eso le dé un aspecto mucho más bonito a todo el campo.

Las vistas muy parecidas a las rutas de nuestro entorno. Mucha encina y grandes alcornoques. Algunos almendros en flor. Muchas esparragueras con las que más de uno han disfrutado cogiendo sus frutos. Mucha jara que desprendía un fuerte olor, a punto de florecer.




Una fuente natural con su ermita destruida y muy antigua, nos ha sorprendido por el aspecto de su agua. La cual posee un alto contenido en hierro y según nos decían los autóctonos del lugar, mucha gente bebe de ella porque les va bien a su organismo. Algunos de nuestros compañeros se han atrevido a probarla. Yo, en ese momento estaba probando el fruto típico de Almoharin, el cual uno de los integrantes del grupo, nos ha dado a probar. Los higos pasos, que estaban deliciosos.



Después de comernos el bocadillo más rápido de lo normal, dado que nosotros tenemos otras costumbres a la hora de dicho tente en pie. Y en lugar de llevar una pieza de fruta o alguna barrita energética, como llevaba la mayoría de senderistas, hemos sacado nuestras viandas y alguna tortilla de cardillos que gentilmente nos había hecho mi mujer para todo el grupo. Además de nuestro pan autóctono del cual siempre podemos vacilar de ser pan autentico de leña. Así lo que era un bocadillo entre nosotros solos, se ha ido convirtiendo en un bocadillo concurrido, puesto que muchos de los senderistas se han animado a probar nuestros productos. ¿Quién se puede negar a probar un “cacho” de pan untado de patatera algo picante, regado con un trago de vino de nuestra tierra? Ya te lo digo yo, nadie.

Una vez recogido todos los bártulos hemos seguido andando. Sin duda ha sido el trozo más bonito de la ruta, una subida por una pendiente elevada la cual tenía unas vistas preciosas.
Por una carretera asfaltada, lo cual sigue sin gustarnos a la hora de andar, hemos alcanzado de nuevo el pueblo de la Zarza. Catorce kilómetros recorridos en una compañía entrañable y amena. Casi setenta personas nos hacíamos la foto de recuerdo y nos despedíamos hasta otra ocasión, que seguro que viendo el trato recibido, no tardara en producirse de nuevo.









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Muchas gracias a Paqui y Julián, presidente y vicepresidente de la Asociación. Y en definitiva a todos y cada uno de los senderistas que hoy nos han acogido como si fuéramos familia suya. Así da gusto ir con tu mochila por la larga y vieja Extremadura, la cual nunca me cansare de escribir, es una gran desconocida por todos, incluidos sus propios habitantes.
Hasta otra.


viernes, 22 de febrero de 2013

Capitulo 439: Ayer no más. (Andrés Trapiello)




 “Ayer no más” no es una novela más sobre la guerra civil española, es un libro que no te dejara indiferente y que (por lo menos a mí) te hará cambiar tu parecer sobre dicha guerra.

Es un libro en el que debes de estar muy atento a su lectura para no perder comba a la hora de cambiar el narrador del mismo. Cosa que por otro lado para mi es novedosa. Nunca antes que yo recuerde, había caído en mis manos un libro narrado de esta manera. Quizás ese sea el motivo de que una vez empezada la novela, no seas capaz de dejarla aparcada en ningún rincón de tu casa.

Su autor, Andrés Trapiello ha sabido de forma brillante narrar dicha guerra desde otro punto de vista, en el que no hay ganadores ni vencidos, porque una cosa esta clara, en la guerra civil, todos perdieron. Unos dejando su vida en ella y otros, dejándosela recordando a sus seres queridos perdidos en dicha guerra.

El autor deja bien claro que la memoria histórica debe ser para todos y cada uno de los caídos, dependiendo del bando en que lucharan, cosa que hasta ahora según mi parecer, no se está produciendo.
Solo espero que nunca nadie más de nuestro país, tenga que pasar por ninguna guerra y que en medida de lo posible, las huellas de esta, se vayan borrando con el paso de los años, (cosa impensable a día de hoy) y si puede ser, dando digna sepultura a cada una de las miles de víctimas desaparecidas en cientos de cunetas y fosas comunes.

Sin duda alguna, este humilde lector desde su humilde blog no puede hacer otra cosa que no sea recomendar su lectura, seguro que me daréis la razón una vez la hayáis leído y por supuesto, seguro que no os deja indiferente.


Sinopsis:
Un niño presencia el asesinato a sangre fría de su padre en los primeros días de la guerra. Setenta años después reconoce de forma fortuita en una calle de León a uno de los que participó en aquel desmán, un empresario conocido que se niega a confesar dónde lo enterraron. Testigo del encuentro es el hijo de este, José Pestaña, profesor universitario y miembro de una agrupación de la memoria histórica; este enfrentamiento entre víctima y victimario, y el deseo de Pestaña de conocer los hechos tanto como de que se haga justicia le enfrentará a su padre, pero también a quienes tratan de falsear el pasado con tal de justificar sus propios deseos de revancha.

Audaz e implacable con los lugares comunes que existen aún sobre la Guerra Civil, el relato avanza sin tregua en busca de una verdad que paradójicamente desquicia a buena parte de los personajes, pero no a sus principales protagonistas. Estos hallan, en medio de todo, la manera de enamorarse y de celebrar la vida, precisamente porque son libres y no temen llegar hasta el final.


Datos del autor:

Andrés Trapiello nació en Manzaneda de Torío, León, en 1953, y desde 1975 vive en Madrid. Es autor de ocho novelas, entre ellas El buque fantasma (Premio Internacional de Novela Plaza&Janés 1992), Los amigos del crimen perfecto (Premio Nadal 2003; Premio Nacional 2005 a la mejor novela extranjera, Pekín), Al morir don Quijote (2004; Premio de Novela Fundación José Manuel Lara 2005; Prix Littéraire Européen Madeleine Zepter, París, 2005, a la mejor novela extranjera) y Los confines (2009); de un libro sobre el maquis en Madrid, La noche de los Cuatro Caminos(2001), y de un diario titulado Salón de pasos perdidos, del que han aparecido diecisiete entregas. Como ensayista ha publicado, entre otros, Las vidas de Miguel de Cervantes (1993), El arca de las palabras (2006), Imprenta moderna(1874-2005) (2006) y Las armas y las letras (1994), revisado en 2010. Sus primeros cuatro libros de poemas se han reunido en Las tradiciones (1991), volumen al que siguieron Acaso una verdad (Premio Nacional de la Crítica 1993) y Segunda oscuridad (2012). Ha recibido, entre otros, el premio de las Letras de la Comunidad de Madrid (2003) y el de Castilla y León (2011) al conjunto de su obra.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Capitulo 438: El saber no ocupa lugar.

Aunque algunos se empeñan en hacer sentirnos mal a las personas que perdimos el trabajo hace algún tiempo atrás, (no todos por suerte) nosotros seguimos luchando por intentar reinsertarnos en dicho mercado laboral. Aunque para ello debas de abandonar el trabajo que toda tu vida has ido realizando desde muy jovencito. No es fácil, es cierto. Pero quizás en el oficio de la construcción no haya sitio para todos y así lo podemos comprobar todos y cada uno de los que por desgracia, nos hemos quedado fuera del gremio.

 Estos días atrás asistía a un curso para obtener la tarjeta de la construcción, la cual no poseía, dado que jamás anteriormente, me la habían pedido en ningún lugar para poder trabajar. Como todo, las leyes han cambiado y para poder trabajar en cualquier obra, por muy pequeña que sea esta, tienes que acreditar dicha tarjeta que obtienes después de realizar un curso. Hay varios de distintas horas de duración y por supuesto, de distintos precios. Por desgracia es muy raro que se realice alguno gratuito y que sea cerca de tu lugar de residencia. Aunque parezca una tontería es así. Si quieres dicho curso tienes que pagar. Pues bien, en este que hemos realizado, los 25 alumnos estábamos parados. Unos cobrando alguna prestación y otros muchos, sin ningún tipo de ingreso, con lo que el dinero que hacía falta para pagar el curso, se han tenido que buscar la vida para conseguirlo.

 No me voy a parar en esto, pero si me gustaría decir que si estos cursos son obligatorios y necesarios para acceder a un puesto de trabajo, deberían de estar subvencionados en su totalidad, cosa que hasta hace algunos años atrás existía. Qué casualidad que cuando es obligatoria dicha tarjeta, el curso deja de estar subvencionado… Nuestro profesor ha sido un “tío” muy enrollado, y digo esto porque con su actitud no has hecho mucho más amena la asistencia a dicho curso. Aparte de “enseñarnos” (poco o nada nos van a enseñar en temas de obras y prevenciones en el trabajo, a obreros con más de veinte años en dicho sector) alguna técnica nueva en prevención y riesgos laborales, ha hecho mucho hincapié en que debemos de abrir nuestro mercado. No podemos quedarnos en casa de brazos cruzados, siempre es mejor para todos (incluida la familia), que tengamos siempre algo que hacer. Aunque sea solo el hecho de ir a un aula y que un profesor te vuelva a instruir en temas que con el paso del tiempo, has olvidado. Seguro que durante el tiempo que dure dicho curso, tu salud lo va agradecer. Y es verdad, entre los asistentes hablamos y contestábamos a preguntas del profesor, y en la mayoría todos coincidíamos en las respuestas.

 Debemos de averiguar todos y cada uno de los cursos que se realicen a nuestro alrededor. Comprobar si nuestro perfil es el adecuado para alguno de dichos cursos y si es así, apuntarnos y esperar a tener suerte de que nos llamen. Si es gratis mucho mejor y si cuesta algo de dinero, intentar sacar el dinero de donde sea para apuntarnos, siempre y cuando no nos suponga mucho trastorno, que eso a día de hoy puede ser difícil, pero por lo menos luchar por aprender. Es cierto que se deberían de organizar más cursos para enseñar a parados hacia donde debemos de tirar. Que pasos seguir y en qué sector formarnos. Somos muchos los que andamos perdidos a la hora de formarnos y no estaría demás que nos ayudaran a ello. Siempre y cuando no se molesten mucho los que dicen ser tus “amigos”, que en vez de compadecerte, te dicen que te estas pegando una vida de puta madre tirado todo el día en el sillón. Como decía nuestro profesor de este curso y yo le doy toda la razón, apártate de ese amigo que te diga eso, aunque lo diga de cachondeo. No sabe lo que puede llegar a doler que te digan esa frase que ya de por sí, siempre ha sido típica a la hora de echar por tierra a alguien que por desgracia, no puede seguir currando.

 Y a mis compañeros de situación, ánimo y apuntaros e informaros de todos los cursos e historias que se organicen. Ir al ayuntamiento cada pocos días. Ser constantes en vuestra búsqueda. Ir al SEXPE cada semana, por lo visto hay mogollón de cursos de los que nadie somos informados como deberíamos de serlo. Como si mandarnos un correo les supusiera un trastorno grandísimo. Tened cuidado también a la hora de arreglar papeles. Ellos, siempre intentaran darte a escoger la opción que mejor le venga al gobierno. Cosa que todavía después de haberlo comentado en dicho curso varias veces, no me cabe en la cabeza. Funcionarios puteados por recortes y bajadas de sueldo y siguen fieles a los autores de dicha fechoría, pero eso es otra historia que quizás yo no esté preparado para opinar ni en situación de hacerlo, aunque quien sabe, si después de hacer varios cursos más, no pueda hacer una tesis sobre ello.

domingo, 17 de febrero de 2013

Capitulo 437:RUTA RIBEROS Y CASTRO VETTON VILLASVIEJAS DEL TAMUJA





Un domingo más, a las ocho de la mañana como manda la tradición impuesta por los miembros del grupo de senderismo, Huertas anda ya, salíamos de la plaza de Huertas. En esta ocasión, éramos trece los integrantes dispuestos a recorrer la ruta marcada para hoy, la cual transcurre por el pueblo de Botija, lugar que se encuentra a unos treinta kilómetros de nuestro pueblo.

Hasta Botija nos hemos desplazado en los coches y desde su plaza, hemos comenzado dicha ruta, la cual y gracias a las tecnologías, hemos podido seguir mediante GPS, hasta que ha durado la batería, después, ha tenido que ser por pura orientación, dado que dicha ruta no está homologada y por lo tanto, no está lo suficientemente marcada para que la pueda hacer cualquiera sin necesidad de usar las tecnologías. Una pena que una ruta tan bonita y tan poco conocida, no esté preparada para el uso de senderistas.



Alcanzando la dehesa del pueblo, comenzábamos nuestra aventura, por la cual íbamos viendo las primeras zahúrdas, destrozadas por el paso del tiempo. Las cuales nos indicaban a lo que estaban dedicadas dichas dehesas, a la cría de cerdos y demás animales. Una vez andados casi cinco kilómetros, hemos alcanzado el rio Tamuja en el que se puede disfrutar de su joya más importante y casi única en toda España, como es el poblado Vetón. Este poblado puede tener más años que cualquier cosa que queramos comparar, si sabemos que habitaron nuestro entorno por el año 400  a.C. 





El poblado, con bastantes signos de haber realizado obras en el, hoy en día está un poco abandonado a su suerte. Los límites que posee, que son unas cuerdas atadas a unos postes de madera, están en el suelo y las vacas que habitan en dicha dehesa pueden campar a sus anchas en el poblado, con el peligro que conlleva el que dicho ganado se pueda rascar en las paredes antiguas y caer sus piedras al suelo. Está claro que en época de crisis estas excavaciones y descubrimientos, pasan a un segundo plano y cuando quieren volver a ponerlas al día, en lugar de costar su arreglo “cuatro gordas”, se tienen que gastar ocho.

Después de visitar el poblado en su totalidad y dejar que nuestra mente volviera miles de años atrás en el tiempo durante la visita, hemos seguido nuestro camino, el cual iba asociado a la vera del rio Tamuja. El cual hoy en día, lleva bastante agua y cruzarle por algunos tramos, es imposible.


Buscando un lugar cómodo para degustar las viandas y alguna tortilla con productos de la tierra, nos hemos topado con un cazador, el cual aguardaba el paso de palomas, perdices o sabe dios que. El caso que nuevamente hemos tenido que desviar nuestra ruta, parece ser que el enemigo número uno de un senderista, es el cazador. Con los cuales no nos queda más remedio que toparnos e intentar convivir, aunque más de uno lo arregle por la tremenda y para “espantarnos”, pegue un tiro cerca de nosotros, como nos ha ocurrido hoy. ¡Qué ganas de que se acabe la temporada de caza!

Una vez repuesto nuestros estómagos, hemos continuado la ruta y sin apenas batería en nuestro GPS, nos hemos apresurado a memorizar por donde debíamos de continuar antes de hacerlo a nuestro propio albedrío.

Rio abajo hemos continuado por entre un precioso jaral. El cual y a pesar de no estar todavía en flor, nos dejaba oler plácidamente ese olor tan característico y tan suyo. También el olor del hinojo se mezclaba con las jaras y el resultado era espectacular, daban ganas de sentarse allí y quedarse para siempre.

Unos kilómetros más abajo hemos llegado a uno de los muchos molinos que hay en el rio Tamuja, pero este ha corrido más suerte que sus hermanos y ha sido “parcialmente” restaurado. Y digo esto porque parece a simple vista que dicha obra no está acabada, aunque es verdad que no queda mucho trabajo por hacer. Sin duda es un lugar espectacular donde puedes pasar el rato que quieras disfrutando del agua, que en una antigua presa, sale por varias grietas. Grietas producidas por el paso del tiempo que dan al lugar una magia singular y digna de ser visitada. Nosotros, los miembros del grupo, hablábamos de las posibilidades que existen para dicho lugar. Desde un centro de interpretación para enseñar a los más pequeños el funcionamiento de un molino, hasta un albergue juvenil para acoger acampadas de fines de semana o de cualquier otro tiempo. Allí hemos hecho multitud de fotos y hemos parado un rato a echar un trago de agua, dado que el promedio que llevábamos andado, era bueno.




Una vez levantado el campamento, nos hemos puesto de nuevo en ruta, pero esta vez ya no teníamos quien nos guiara. Así que, gracias a la intuición de uno de los miembros del grupo y quitándonos la idea a los demás de tirar por otro lado, ha hecho que diéramos con la ruta señalada. Lugar donde únicamente hemos apreciado alguna marca que dijera que estábamos en la ruta correcta.

A pesar de que más o menos sabíamos que estábamos en lo cierto, al pasar por una nave ganadera y visto que había un hombre allí, le hemos preguntado si ese era el camino correcto. A lo que el gentilmente, nos ha dicho que si y nos ha indicado por donde debíamos de continuar hasta el pueblo.
Pasando por la ermita de Botija y disfrutando de nuevo de varias zahúrdas antiguas, hemos dado con el camino de regreso, que nos ha llevado de vuelta hasta la plaza de Botija, donde después de acabar de bebernos el agua de las cantimploras y de habernos hecho las fotos de rigor, hemos dado por finalizada dicha ruta. 

La cual a título personal he de decir que me ha encantado y que es sin duda una de las más bonitas de por aquí. Lo único malo es lo poco o nada marcada que está. Así que de momento sin un GPS, es imposible de realizar sin perderse. Esperemos que con el tiempo dicha ruta pase a estar homologada y la marquen como es debido, sin duda alguna que, merece mucho la pena de realizar para cualquier persona, puesto que no es muy larga, consta de unos quince kilómetros más o menos. Los cuales andas sin darte cuenta.

Los valientes de hoy:
 

jueves, 14 de febrero de 2013

Capitulo 436: Reinsercciòn laboral.





Esta frase que a muchos le suena a chino, a otros por desgracia, cada día que pasa, la tenemos más presente en nuestro diccionario. Hoy ha sido el último día en que he tenido la suerte o desgracia de volverla a escuchar. ¿El lugar?, un teatro. Concretamente el teatro de Trujillo, donde esta mañana nos han dado una charla informativa, dándonos dicha información sobre los cursos que la Mancomunidad integral comarca de Trujillo pondrá en funcionamiento los próximos meses.

Allí podríamos estar reunidas unas cien personas. La mayoría más jóvenes que yo. Algunos de mi edad o parecida y alguna otra persona algo mas mayor, Pero esos eran los menos. La procedencia de los allí presentes, pues de toda la mancomunidad. Pero de Trujillo había bastantes personas. Los cursos que se van a impartir son tres.

 El primero que empezará será el de: “Operaciones Básicas de restaurante y bar”, que será impartido en la localidad de Garciaz y tendrá una duración de 355 horas. Comenzará el mes de mayo y su horario será de lunes a viernes de 9:00 a 14:00.

El segundo será el de “Atención especializada a personas dependientes en instituciones sociales”. Y será impartido en la pedanía de Belén (Trujillo). Comenzará en junio y durara 515 horas, en el horario de 9:00 a 14:00.

El tercero será el de “Atención especializada para enfermos de alzhéimer”. Este se realizara en la localidad de Madroñera. Comenzará en mayo y tendrá una duración de 435 horas. Con el mismo horario que los anteriores de 9:00 a 14:00. 

Bien, pues después de exponer dichos cursos a los allí presentes, nos han empezado a explicar un poco por encima, los papeles necesarios para poder optar a dichos cursos. He de decir que las que impartían dichas explicaciones han sido unas profesionales en todo momento y han atendido gustosas (eran tres mujeres), todas y cada una de las preguntas que los allí presentes, han formulado. Que en alguna de las ocasiones, no han sido formuladas con mucho respeto. Creo que aquí todos estamos confundidos. Lo mejor cuando se convocan dichos cursos es empezar por explicar y poner bien clarito, que dichos cursos no son remunerados. Puesto que mucha gente iba con la creencia de que podía obtener unos ingresos para subsistir de ellos y esto no es así. Además de poner eso bien claro, hay que decir que los papeles o requisitos, como queramos llamarlos que te piden, son excesivos, incluso abusivos diría yo. Puesto que de esta forma muchos de los que están algo interesados en hacer algunos de los tres cursos, se acobardan ante tal petición. Aunque creo que la finalidad de pedir tanto papel sin duda es esa, recortar interesados.

Por lo visto puedes optar a una beca si tus ganancias no superan los trescientos euros (más o menos). Muchos de los allí presentes según iban escuchando todo esto, se han ido levantando y abandonando el teatro. Estaba claro que sus expectativas eran otras, sobre todo los que decían allí que no tenían ningún tipo de ingresos. Estos preguntaban cómo podían ir ellos a realizar dicho curso a una localidad que dista de su lugar de residencia en más de cuarenta kilómetros, sin tener dinero ninguno para costearse dichos viajes. Aquí las que daban la charla no sabían muy bien que explicar, puesto que estaba fuera de su alcance dichas explicaciones, en especial porque no existe ninguna explicación convincente a estas personas.

 La subvención seria de unos 13 euros al día (una millonada), pero empezarías a cobrarla quien sabe si dos meses después de empezar el curso, con lo que esos dos meses anteriores a cobrar, tendrías que buscarte la vida (palabras textuales de las que daban la charla). La gente se iba levantando, unos, de dos en dos, otros, de cuatro en cuatro y de los cien o más que hemos empezado la charla, hemos quedado como mucho quince. Yo sin duda que he aguantado por respeto a las trabajadoras que nos daban la charla, puesto que ninguno de los tres cursos, ni sus formas de realizarse me pueden interesar.

Viendo el agobio que mucha gente tiene por no generar ganancias ninguna, ni mucho menos trabajo, creo que habría que replantearse estos cursos y su finalidad. Yo, según mi forma de ver, gastaría el dinero en dos o tres personas, para las que diera dicho dinero que se va a gastar en los cursos, y los emplearía en lo que fuera. Pero de ese modo, tres personas, con sus respectivas familias, saldrían durante seis meses de la crítica situación que están viviendo. Allí, en el teatro, había esta mañana verdaderos dramas que muchos de los que estáis leyendo este blog no conocéis. Muchas personas se habían hecho unas ilusiones falsas y se pensaban que hoy encontrarían un trabajo para seis meses más o menos, que les iba a “resolver” de alguna manera temporal, su drama. Por eso estas cosas hay que explicarlas bien claritas y no dejar que llegue la gente a formarse en sus cabezas, estas falsas ilusiones. Porque daba verdaderamente pena, verles salir del teatro con las lágrimas a punto de florecer de sus ojos.

Para quien le interese alguno de los cursos, hay de plazo, desde el día 15 de febrero hasta el 25 de dicho mes para entregar todo lo que piden. Dicha solicitud se puede recoger en los ayuntamientos de la Mancomunidad o en su sede que está en Trujillo. Allí os explicaran bien explicado lo que os hace falta y los que podéis optar a dichos cursos.

 Los demás, seguiremos esperando a reinsertarnos laboralmente de otra manera, si es que existe otra manera y aguantando de nuevo los mismos dramas, de cada vez más personas de nuestro alrededor. Y mientras, los que nos gobiernan nos enseñan lo que cobran, como si eso nos bastara a los que seguimos desesperadamente buscando un trabajo, que ya le sobra hasta la palabra “digno” al lado. Una pena.

P.D: Espero que a alguno de mis lectores, esta información les sea útil.

Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...