martes, 26 de abril de 2016

Capitulo 731: Objetivo; adecentar el Espino.

Razón: por decencia sobre todo y por amor al lugar entre otras cosas.

Empresa ejecutora: De momento yo y nada mas que yo.

Horario: Cuando acabo mis tareas y me quedan ganas.

Hora de salida: Cuando me parezca escondo las tijeras y me vengo dando un paseo.

Fecha de ejecución de la obra: Bufff, no hay zarzales que quitar...pa las fiestas del Rosario.

Subvenciones: Aquí a mis cojones.

Riesgos laborales: Clavarte mas espinas que las que tiene la corona del Señor.

Que se pretende: Ir adecentando poco a poco las cuatro fuentes que poseemos en el pueblo y que son parte de nuestra historia.

Presupuesto: 7 euros (Una tijera de podar)

Posibilidad de aumentar la empresa: En vosotros queda.

Fotografías del primer día:








miércoles, 20 de abril de 2016

Capitulo 730: Papà, lo dejo.




Hacia varios días que su conducta no era la misma en casa. Empezaba con su mal humor cada vez mas temprano y ni si quiera el oír hablar de su deporte favorito, el fútbol, le alegraba la cara.
Estaba apuntado desde hace algunos años al equipo de fútbol sala de su pueblo, donde estaban también sus compañeros de colegio. A simple vista, parecía que disfrutaban con este deporte y deseaban que llegara el miércoles para ir a entrenar. Si a sus padres se le olvidaba el entrenamiento, ya estaba él para recordarlo un par de horas antes. También sin que nadie le mandara, hacia los deberes mas rápido que los demás días.

Pero los últimos miércoles le daba igual ir a su entrenamiento. Dejaba los deberes para un rato antes de la hora de entrenar, para ver si sus padres le castigaban sin dejarle ir. No era normal esta situación y su padre comenzó a sospechar de que algo no iba bien. Por eso decidió acercarse un día a verles jugar, para comprobar si durante el partido, algo no funcionaba bien.
 Pronto se dio cuenta de lo que le pasaba a su hijo. En un equipo con once o doce jugadores, dos de ellos no fueron cambiados en todo lo que duro el choque y a consecuencia de ello, los demás jugadores y amigos, pues intervinieron tres o cuatro minutos cada uno.

Sè que es un marrón hacerse cargo de un equipo, no lo voy a criticar. Pero en un grupo de niños de los que ninguno va a ser un profesional de este deporte, hay que tratar de eso, hacer equipo y que todos se diviertan. Seguramente que se ganaran menos partidos jugando todos el mismo tiempo, pero si ganan tan solo un partido se perfectamente que les sabrá a todos como si hubieran ganando un mundial.

Y uno que ha jugado al fútbol desde que tiene uso de razón, sabe perfectamente lo que escribe, pues fui de aquellos niños suplentes que se aburría sentado siempre en el banquillo y no por jugar mal, sino porque siempre los había mejores. Hasta que se nos cruzò un buen entrenador por el camino y cambiò la competitividad por el divertimiento. Y claro, dejamos de ganar partidos, pero todos los que íbamos a jugar cada fin de semana jugábamos por igual. No había titulares ni suplentes, ninguna mala cara y todos deseábamos que llegara el día de entrenar para hacer grupo y estar todos los amigos juntos.

Podéis imaginaros la alegría de todos el día que ganamos nuestro primer partido, íbamos tan anchos por la calle andando que cualquiera que sin preguntarnos nos saludaba, nuestra respuesta era la misma, hemos ganado.

No había ninguna estrella dentro del grupo y no porque no hubieran podido brillar, sino que eligieron jugar menos para que sus amigos pudieran jugar igual.
Y así fuimos haciéndonos mayores y el que mas y el que menos fue dejando el deporte, pero los que optamos por seguir, una de las veces tuvimos la ocasión de demostrar que no eramos tan malos y eso se vio reflejado el día que jugando de portero, fui campeón de liga en Trujillo. Jamas olvidare aquel partido el cual ganamos en la tanda de penaltis, siendo uno el protagonista al parar dos  de ellos.
Enseguida me vinieron a la cabeza todos aquellos años de fútbol con mis amigos, en los que elegimos ganar menos, para divertirnos mas.

No obliguéis a los chavales a hacer un deporte que a lo mejor no les gusta y si van a jugar, los entrenadores deben de intentar hacer piña y un buen grupo donde no existan titulares ni suplentes y solo haya amigos y diversión. Que con estas edades solo puedes aspirar a esto. Y de esta manera los miércoles y los día de partido nuestros pequeños serán los mas felices sobre la faz de la tierra y sus padres verán reflejados en sus rostros, la alegría de sus hijos.











lunes, 18 de abril de 2016

Capitulo 729: Ruta por el Rio Almonte, IV etapa.



Algo mas de un año después de comenzar la aventura de conocer nuestro querido río Almonte, hemos ido a realizar la cuarta etapa que por sus orillas decidimos hacer los tres amigos que la empezamos. No se si como forma de homenaje o solo porque nos encanta el caminar justo al lado del río mas emblemático que tenemos a nuestro alcance, a pesar de que en mas de una ocasión, nos han querido vender la burra de que lo mejor para todos era actuar contra el y que dejara de ser libre como hasta ahora. El caso es que a las siete de la mañana nos volvíamos a dar cita en la plaza de Huertas.



En una mañana relativamente tranquila, lo cual nos asustaba un poco, puesto que preveíamos que hoy fuera día de agua general, y seguramente nos tocara caminar con trajes de agua puestos. Hemos puesto rumbo a la panadería del motor, donde cada domingo que llegamos en busca del pan, nos preguntan por la ruta que realizaremos esa mañana, sin duda que son muchos los lectores y amigos del blog que desean ver y leer lo acaecido cada domingo, por lo que debemos de seguir con ello para no defraudaros y a la vez enseñar pequeños lugares de nuestra tierra la cual es desconocida para muchos de vosotros.



Al llegar a Trujillo la niebla apenas dejaba ver y nos sorprendía que fuera tan espesa. Luego hemos podido comprobar que solo estaba instalada en la ciudad. Según nos íbamos acercando hasta la linea de salida, la cual estaba instalada justo donde acabamos la tercera etapa, en el famoso puente del Conde que data de 1.460, y que se encuentra en muy buen estado de conservación.



Al bajarnos del coche nos quedábamos los tres amigos gratamente sorprendidos al comprobar la cantidad de agua que llevaba el río, nada que ver con la que corría por el mismo, hace apenas cuatro meses atrás, cuando terminábamos la tercera etapa.
Nada mas comenzar a andar nos dábamos cuenta de que la ruta iba a ser un poco mas dura, puesto que las orillas apenas se veían y en muchos sitios nos obligaría el río a subir un poco, dejando el agua a unos metros de distancia. No nos importa este hecho si es por la cantidad de agua que, de forma salvaje, traía este río.



Como las anteriores etapas cada pocos metros existen diversos molinos, eso si, todos en ruinas. Solo se mantienen las paredes de pizarra que cientos de años atrás, levantarían con gran entusiasmo los moradores de los mismos. Y nos volvemos a preguntar los tres cuantas familias vivirían de este río y sus aguas. Porque no hemos contado todos y cada uno de los molinos que existen en los kilometros que llevamos andados, pero decir que por lo menos hay cincuenta entre las dos orillas podemos quedarnos cortos incluso. Nos imaginamos aquellas orillas llenas de veredas de un molino a otro, de los pueblos a los molinos y todas ellas llenas siempre de gente. Tendría que ser muy bonito el buen rollo que existiría en este precioso lugar.



El río Garciaz nos sale a la derecha y viene con mas agua que el propio Almonte, menos mal que no hay que cruzarle pues nos hubiera costado meternos de patas o incluso mojarnos algo mas para seguir caminando.
El ruido es ensordecedor y no nos cansamos de pararnos cada poco a hacer cientos de fotos que merece la pena de hacer en dicho lugar.


Sobre las diez y media nos topamos con un pequeño puente antiguo y en peligro de derrumbe, nos entristece mucho que no se actúe en el y como homenaje decidimos comernos el muerdino sentados en lo que queda de su barandilla de piedra. Allí degustando nuestras viandas y después de llevar los pies y pantalones mojados debido a la alta yerba que existe y la inminente agua caída la noche anterior, los rayos de un triste sol nos acompañan mientras dura el popular muerdino. Sin duda que lo agradecemos y a la vez aprovechamos para ponernos en contacto con nuestro ángel de la guarda que es nuestro amigo Darta, sin el que no hubiéramos podido realizar estas rutas.
Nos comenta que anda por el puente de la carretera de Roturas y hasta allí caminamos con buen paso y esquivando en varias ocasiones grandes jarales que hacen la ruta un poco mas dura pero a la vez, muy gratificante.


El río Berzocana nos vuelve a sorprender al ver el caudal que lleva y volvemos a resoplar al ver que también nos sale por la derecha y no debemos de cruzarle.
Al llegar hasta donde esta nuestro amigo los pies notan el cansancio del terreno abrupto que llevamos andado, pero los tres sabemos que nos queda lo mejor hasta llegar al pueblo de Roturas.

Para poder seguir caminando al lado del río debemos de cambiarnos de orilla, puesto que una especie de cañón se estrecha ante nosotros y no estamos seguros al ver la cantidad de agua que lleva el río, si podremos pasar. Pero un vecino que anda por allí pescando nos enseña el camino y después de saludarle seguimos hacia adelante. Sin duda que ese espacio es el mas bonito con diferencia de toda la ruta y nos da pena dejarle atrás, pero nos queda bastante hasta llegar a la meta.

Un molino restaurado nos sale al paso y también una huerta llena de olivos, justo antes de llegar al encuentro de la garganta de Santa Lucia con el río Almonte. Ver el agua que arrastra su cauce nos ayuda a hacernos una idea de que nuestro pantano debe de estar tirando el agua por los aliviaderos.

Y cruzamos el puente sobre la garganta de Santa Lucia para llegar al vecino puente del Almonte, el cual nos enseña que desde ahí, hasta el pueblo de Roturas es imposible andar por sus orillas. Necesita una buena limpieza de arbustos innecesarios y zarzales que se han apoderado de todo el cauce. Así no nos queda mas remedio que subirnos hasta la carretera y hacer los tres últimos kilometros hasta el pueblo por la misma, con lo que cuando llegamos a la meta lo que mas nos apetece es bebernos algo frío en el primer bar que vemos en Roturas, donde charlamos amablemente con la dueña del mismo, la cual nos pregunta que de donde venimos y nos insta a seguir caminando por sus tierras, de las cuales esta verdaderamente orgullosa, como todos los vecinos del pueblo que arrimados a una pequeña barra, comparten el buen vino que por aquellas tierras se elabora...


Y nos queda la ultima etapa hasta el nacimiento de este nuestro río, el cual nos tiene enamorados. Pronto iremos a culminar la aventura que tres locos y un ángel, decidimos iniciar un domingo cualquiera del año pasado.

Nos vemos por las callejas.

La ruta








lunes, 11 de abril de 2016

Capitulo 728: Las Nogaledas en flor.



Y volvimos al Jerte, a lo que uno considera su segunda casa. El que sigue a menudo el blog sabe que las rutas que hago por las tierras del Jerte son especiales para mi, y es que cada vez que me acerco hasta allí mas sorprendido vengo de este regalo de la naturaleza, el cual da igual ir en cualquier estación del año. Siempre te ofrece algo el Valle aunque creas que lo has visto todo.



Ayer tocaba contemplar los cerezos en flor y tomamos la decisión de hacerlo desde las famosas Nogaledas, las cuales iban de agua a tope. Uno se queda sin palabras ante tal joya extremeña y lo único que se me ocurre es mirar hacia todos lados, escuchar el ensordecedor ruido de sus varias cascadas.




Los cinco amigos que ayer nos desplazamos hasta la localidad de Navaconcejo, disfrutamos de un espectacular domingo el cual pienso que la mejor manera de resumirlo es poniendo alguna de las cientos de fotografías que ayer pudimos hacer.




Si no conocéis esta preciosidad, no dudéis en ir hasta allí y dejaros llevar por esta magnifica ruta, en la cual siguen invirtiendo año tras año para que cada vez sea mas cómoda de hacer. Un aplauso a la comunidad Jerteña que ha sido pionera en luchar por el turismo y en recoger sus frutos.












Nos vemos por las callejas llenas de flores y agua.



La ruta.

sábado, 2 de abril de 2016

Capitulo 727: Y Goro, cambió la letra.



Después de alguna que otra conversación con algunos amigos foráneos que tenían ganas de venir a conocer la popular fiesta del Chiviri que se celebra en Trujillo, fui acosado por ellos a preguntas antes de dicha visita.
La verdad que muchas de ellas no fui capaz de contestarles, por lo que les remplacé a que lo vieran ellos mismos con sus propios ojos.
Uno de los huéspedes me comentó que su familia extremeña había venido hace muchos años hasta Trujillo, el domingo de Resurrección. Le explicaron que en su plaza mayor se juntaban los vecinos para celebrar este día. Con típicos cantes, algún muerdo a los productos locales de la tierra arrimado a un buen trago de buen vino en bota, pasaban varias horas en dicho lugar. Las mujeres lucían el traje típico del lugar al que llamaban refajo, y los hombres vestían con una especie de chambra y sus habituales gorras. La plaza estaba super colorida pues quien no llevaba puesto los trajes regionales, al menos llevaba un pañuelo rojo al cuello.

Me comentaba mi amigo que sus padres recordaban algunos trozos de aquellas canciones que allí se cantaban. "que vienen los forasteros y se cuelan como peces" o Trujillo es el pueblo mas bello de España, y aquel que lo dude que pase por el..."
Hoy podre comprobarlo en directo y cuando vuelva a ver a mis padres, podré contarles que yo también canté el chiviri en la plaza mayor de Trujillo.

No pude acompañarles el domingo, había quedado para hacer turismo por algún pueblo extremeño que aun me quedaba por conocer. Quizás porque los que ya hemos bailado tantas veces el "nuevo chiviri", no nos gusta mucho y aunque nos duela, preferimos otras celebraciones.

Cuando volví de mi travesía turística, no me quedó mas remedio que subir a buscar a mi hija, la cual como cosa natural, empieza a volar sola. A eso de las nueve de la noche uno sabe lo que se va a encontrar en la plaza y los alrededores, pero no por eso me sigue dando la misma pena, el mismo asco y me sigue entrando la misma mala leche cada vez que tengo que soportar estas escenas.
Que no es justo que por vivir en las calles aledañas a la plaza mayor, sus vecinos tengan que aguantar sus puertas meadas y cagadas, otras veces vomitadas y sobre todo el no poder muchas veces ni siquiera entrar, no vaya a ser que el borracho de turno que la ocupa, se moleste y encima te meta algún mamporro para que la celebración del día de resurrección, sea totalmente completa.

Que no es justo que una ciudad tan bella y que quiere optar a patrimonio de la humanidad, se la carguen cuatro niñatos de sabe dios que pueblo, que vienen a celebrar un botellón permitido en plena plaza mayor, como si cualquier fiesta estudiantil se tratara.
Que no cabe en cabeza humana que para tal día se instalen veinte servicios públicos y la gente prefiera hacer sus necesidades alrededor de ellos y no entrar dentro. Nosotros, por poner un ejemplo, tuvimos que aguantar las chulerías de un baboso que pasó de ponerse contra la pared y quiso enseñarnos su minúsculo miembro que prácticamente no fuimos capaz de ver. Y eso que velaban por nuestra seguridad unos cuarenta agentes del orden, que no dudo que hicieran fenomenal mente su trabajo, pero que muchos de los asistentes se burlaron de ellos esquivándoles y siguieron practicando sus guarradas que tanto daño hacen al patrimonio de la ciudad. Como si se hubiera puesto de moda de nuevo, el vaciar los orinales por las ventanas, sin avisar y mojando a los peatones que circulaban por las calles.

Que no es buena idea empezar esta fiesta a las doce de la noche porque muchos de los que la empiezan, todavía a las doce del mediodía no han desalojado la plaza. Que los niños pequeños no tienen porque aguantar estas clases de como emborracharse en la plaza mayor, pasando sus padres mucha vergüenza a la hora de explicarles que les pasa a tanta gente.
Que lo de no entrar vidrio muchos se lo pasan por el forro y usan artimañas para entrarlo, muchas veces ayudados por los propios vecinos.

Que es absurdo que los contenedores instalados en la plaza para depositar la basura,, estuvieran vacíos, como si dieran pequeñas descargas eléctricas a quien se le ocurriera echar dentro de ellos alguna que otra botella vacía.

Y al ver a mis amigos foráneos, el que había oído hablar del chiviri por parte de sus padres me dijo con cara de preocupación: "Mis padres vinieron a otra fiesta"

¿Me puedes explicar que lineas se siguen para declarar una fiesta de interés turístico regional?
Y uno agacha la cabeza y se acuerda de Goro y todos nuestros antepasados que también se lo pasaron todos juntos y en buena armonía este señalado día. Y pienso que si levantaran la cabeza no hubieran consentido esto, no se que remedios hubieran puesto, pero no veo yo a Goro cambiando aquellas letras de las famosas canciones que allí cantaron entre corros de amigos, vacilando de buen vino y de mejor chorizo y patatera.

Y lo que mas pena me da cuando toco este tema entre los autóctonos del lugar, es que muchos de ellos defienden esta fiesta diciéndome: que si no te gusta no vayas. O esta otra frase que mas me cabrea todavía: Esto deja mucho dinero en la ciudad... Del dinero que nos cuesta volver a adecentarla no hablamos...

Lo siento pero para mi el chiviri de hoy en día, no merece ser de interés turístico. A no ser que empecemos a exportarlo a Inglaterra y comencemos a recibir a los borrachos que encantados de la vida y de los precios, viajan a ciudades españolas a practicar este "deporte".

Que pena.









Capítulo 1036: Finde en Peniche y Las Islas Berlengas.

  A pesar de que el calendario marcara el mes de julio, saliéndonos de nuestros meses de viaje, nos animamos a ir a tierras portuguesas dond...