martes, 29 de marzo de 2016
Capitulo 726: De turismo por Alcántara y Marvao.
Aprovechando un domingo espectacular que nos amaneció y sin ganas de agobios y aglomeraciones, ademas de lo que ello acarrea, decidimos hacer un poco de turismo por algunos de los lugares que teníamos marcado en rojo en nuestra agenda de sitios por conocer o explorar.
El primero de los lugares que teníamos pensado visitar era el famoso puente de Alcántara, el cual hacia demasiados años que no pisábamos. Esta majestuosa joya que heredamos de los romanos en el siglo segundo, hemos sido capaz de conservarla en muy buen estado hasta nuestros días. Fruto de ello se puede decir que la localidad de Alcántara vive gracias en parte al turismo que su puente a la cabeza, genera.
Alcántara cuenta con una población de unos mil quinientos habitantes, y como todos los pueblos extremeños, siguen perdiendo población según van pasando los años.
Pero volviendo al puente podemos contar que dicho monumento cuenta con seis arcos y mide de largo 194 metros, por 8 metros de ancho y casi los 64 metros de alto. Impresiona mirar desde su alta barandilla de piedra hacia el río tajo, el cual unos metros mas arriba, nos muestra el embalse de Jose Maria Oriol. el mayor pantano de España por longitud y el segundo mas grande por capacidad.
Hace un par de años que este puente fue reconocido como el mejor rincón de España en un concurso de la guía Repsol, compartiendo premio con la Ermita de San Felices en la Rioja.
Disfrutado este lugar, nuestro próximo objetivo era la coqueta y preciosa villa portuguesa de Marvao, la cual nos separaba una hora mas o menos desde el pueblo extremeño de Alcántara. Tomándonos el camino como debe de hacerse cuando uno va sin prisas y haciendo turismo, pusimos rumbo hasta la localidad de Membrio, donde en una poblada cafetería optamos por refrescarnos un poco y hacer una parada. Desde este pueblo hasta coger la nacional quinientos veintiuno el paisaje es precioso, unos llanos verdes y abundantes flores, con poco síntoma de haber mucho ganado por las inmediaciones. Hasta tuvimos la suerte de poder ver un bando de Avutardas con un impresionante macho a la cabeza.
Una vez en la nacional 521 el siguiente pueblo en alcanzar es Valencia de Alcántara, donde decidimos parar a la vuelta mas tranquilos. De momento seguimos camino hasta la frontera, donde quedan restos de una especie de poblado el cual seguramente habitaban los trabajadores de dicho lugar. El sitio es ideal para rodar una película de zombis dado su abandono.
Antes de llegar a la frontera nos reímos al pasar por el pueblo de Huertas de Cansa, al recordarnos su cartel a nuestro pueblo. Esta pedania pertenece a Valencia de Alcántara y cuenta con poco mas de doscientos habitantes. Es el ultimo pueblo español por esta zona, antes de alcanzar Portugal.
Pasada la frontera, la carretera cambia por completo y es aquí donde uno se da cuenta de que en Extremadura las carreteras son perfectas y con buenos firmes y si alguien protesta alguna vez, que cruce la raya y juegue a esquivar baches cada pocos metros.
Pronto mirando al frente descubrimos en lo alto el castillo de Marvao y nos empieza a emocionar alcanzar pronto el lugar, con muchas ganas de andar sus calles. Los turistas somos tantos que la pequeña villa se ve invadida por todos nosotros y distinguiendo acentos nos damos cuenta que muchos de los que por allí andamos, somos españoles, quizás algunos mas que los propios portugueses.
Desde que aparcas y empiezas a caminar, la villa esta totalmente amurallada y existen antiguas garitas donde aun se conservan aquellos cañones que apuntaban hacia España, para defender la fortaleza de tantos guerreros que intentaron conquistarla.
Entrar al castillo vale un euro y veinte céntimos y los niños gratis. Según comienzas a caminar por el a uno le dan ganas de cerrar los ojos y retroceder en el tiempo, para de esta forma imaginarte allí metido viviendo de otra manera.
El aljibe típico de esta fortaleza nos impresiona al saber que contaban con agua para seis meses, por lo que era muy difícil que aunque les sitiaran, pasaran sed.
Y allí entre murallas y garitas vamos andando de allí para acá. Subimos escaleras sinuosas, bajamos por otro lado y las vistas desde lo mas alto de la torre, son impresionantes, ademas del aire que allí arriba sopla.
Y caminar por las calles de la villa es impresionante. Las puertas de las casas nos muestran que antiguamente las gentes eran de muy baja estatura y las ventanas de sus fachadas tampoco las construían muy anchas. Nos reímos al ver las tapaderas de los contadores de agua y la mayoria de los buzones están construidos en los mismos muros de las fachadas.
Sin poder encontrar ningún lugar para comer, por lo visto era necesario en todos los restaurantes de la villa, encargar la comida por lo que optamos por volvernos hasta Valencia de Alcántara y comer allí en uno de los restaurantes que me habían recomendado y que no fuimos capaz de encontrar, por lo que nos metimos ya algo tarde en uno llamado "Tabú". Sin duda que acertamos porque nos pusimos hasta arriba de comer por muy poco dinero, aunque es verdad que los camareros estaban desbordados ante tanto comensal, por lo que tuvimos que esperar algo mas de lo normal para comer.
Y ya de vuelta con el estomago repleto y la mochila turística contenta, vinimos charlando de lo que habíamos visitado y de lo que el día nos había cundido casi sin quererlo, porque tenemos demasiados sitios cercas desconocidos y antes de que sea demasiado tarde, debemos de visitar todos los que podamos.
Nos vemos por las callejas, portuguesas también porque no, si lo tenemos a un paso de nosotros.
jueves, 24 de marzo de 2016
Capitulo 725: En primavera, junquillos.
Y aunque este año para no ser menos que los anteriores, las temperaturas invernales tienen confundida a la naturaleza, en mi casa entra la primavera en el mismo instante que por la puerta entran estas peculiares flores amarillas conocidas por aquí como junquillos, aunque por otros pueblos se les conoce por diferentes nombres.
El caso es que teniendo la suerte de tener a pocos kilometros de casa varios ríos, uno no puede dejar hacer esta peregrinación a cualquiera de ellos, en busca de estas olorosas flores. He pensado muchas veces que este ritual podía ser considerado fiesta de interés turístico, como otras muchas que hay declaradas y que empezaron nuestros ancestros como cosa normal, y ahora sus descendientes siguen celebrando.
Aunque pensándolo bien, tanta gente en mitad del campo al lado de un rio puede convertirse en un estercolero dicha fiesta, como otras tantas que hay.
Saliendo bien tempranito para que el amanecer nos pille andando, ponemos rumbo hasta la dehesilla, donde después de echar paja a los novillos, continuamos en busca de la fuente del Caño, la cual luce sin sus zarzales alrededor, los cuales se ha tomado la molestia de limpiar un vecino del pueblo. Cuantos gestos de estos se pueden hacer y que pocos hacemos.
Una vez echado el correspondiente trago de agua de dicha fuente seguimos peregrinando dirección hasta el río Merlinejo, donde nos recibe desperezándose, un grupo de vacas que pastan en mitad del cordel. Sueltas por el amo o escapadas a su libre albedrío, vete tu a saber. Mi compañero de rutas las espanta y alguna le hace retroceder hasta mis pantalones, como si yo fuera mas valiente que el.
El puente sin barandilla que cruza este río es precioso, no me canso de fotografiarlo cada vez que delante suya me encuentro. Sin duda es un buen lugar para ir cualquier tarde primaveral dando un paseo y si te llevas un muerdino, pues haces la tarde completa.
Rio abajo alcanzamos la finca del Barranco, celebre en el pueblo de Huertas dado que antiguamente eran varias familias las que allí vivan y trabajaban. Hoy los cortijos aquellos que en su interior albergaron tanta fatiga, a la vez que penas y alegrías, han dado con sus maderas en los suelos, sin que el amo haya puesto nada de su parte por mantenerlos en pie. Debe ser muy triste ver tu infancia destruida en un momento cuando vuelves al sitio donde te criaste. Donde jugabas con tus vecinos linderos y donde tus padres te enseñaron a dar tus primeros pasos, mientras ellos se dejaban la piel para poder tener un cuscurro de pan que llevarse a la boca.
Y desde allí comienza la procesión de los junquillos, los tres primeros que veo ya me huelen de manera primaveral y me hacen retroceder en el tiempo un montón de años atrás, justo cuando iba con mis padres a por ellos. Aquellas tardes primaverales donde mas de una vez acabábamos metidos de patas en el río, por culpa de algún inoportuno resbalón o quien sabe si de manera voluntaria.
Cuando creo que los que he cogido llenaran mi casa de su fragancia, me descuelgo la mochila y con mi compañero inseparable nos comemos el muerdino. Que mejor lugar que este para llevar a cabo otra buena tradición que no debemos de perder nunca, a pesar de que, con tanto anuncio de acoso y derribo contra las carnes encerradas, metiendo el miedo en el cuerpo al personal con la palabra colesterol, muchas personas ni prueban ya los embutidos. Pues no sabéis lo que os perdéis!!
Y toca volver por otro camino distinto. Que suerte tenemos de poseer tantos cientos de kilometros de caminos y callejas a nuestros alrededores, aunque siempre haya algún caradura que quiera apoderarse de ellas poniendo puertas al campo, las cuales sintiéndolo muy poco, "quito y jondeo".
Alcanzando de nuevo la dehesilla el cielo luce espectacular y son numerosas las nubes que apetecen guardar en la memoria de mi cámara, la cual he estrenado en esta ruta. Espero hacer "taitantas miles de fotos con ella".
Y unos diez y pocos kilometros después, doy por terminada la procesión de los junquillos, la cual toca a su fin cuando en la cocina de mi casa, estas flores lucen en la encimera desprendiendo su característico olor por todas las habitaciones de la vivienda.
Qué, ¿la declaramos fiesta de interés aromático regional?
Nos vemos por las callejas.
El caso es que teniendo la suerte de tener a pocos kilometros de casa varios ríos, uno no puede dejar hacer esta peregrinación a cualquiera de ellos, en busca de estas olorosas flores. He pensado muchas veces que este ritual podía ser considerado fiesta de interés turístico, como otras muchas que hay declaradas y que empezaron nuestros ancestros como cosa normal, y ahora sus descendientes siguen celebrando.
Aunque pensándolo bien, tanta gente en mitad del campo al lado de un rio puede convertirse en un estercolero dicha fiesta, como otras tantas que hay.
Saliendo bien tempranito para que el amanecer nos pille andando, ponemos rumbo hasta la dehesilla, donde después de echar paja a los novillos, continuamos en busca de la fuente del Caño, la cual luce sin sus zarzales alrededor, los cuales se ha tomado la molestia de limpiar un vecino del pueblo. Cuantos gestos de estos se pueden hacer y que pocos hacemos.
Una vez echado el correspondiente trago de agua de dicha fuente seguimos peregrinando dirección hasta el río Merlinejo, donde nos recibe desperezándose, un grupo de vacas que pastan en mitad del cordel. Sueltas por el amo o escapadas a su libre albedrío, vete tu a saber. Mi compañero de rutas las espanta y alguna le hace retroceder hasta mis pantalones, como si yo fuera mas valiente que el.
El puente sin barandilla que cruza este río es precioso, no me canso de fotografiarlo cada vez que delante suya me encuentro. Sin duda es un buen lugar para ir cualquier tarde primaveral dando un paseo y si te llevas un muerdino, pues haces la tarde completa.
Rio abajo alcanzamos la finca del Barranco, celebre en el pueblo de Huertas dado que antiguamente eran varias familias las que allí vivan y trabajaban. Hoy los cortijos aquellos que en su interior albergaron tanta fatiga, a la vez que penas y alegrías, han dado con sus maderas en los suelos, sin que el amo haya puesto nada de su parte por mantenerlos en pie. Debe ser muy triste ver tu infancia destruida en un momento cuando vuelves al sitio donde te criaste. Donde jugabas con tus vecinos linderos y donde tus padres te enseñaron a dar tus primeros pasos, mientras ellos se dejaban la piel para poder tener un cuscurro de pan que llevarse a la boca.
Y desde allí comienza la procesión de los junquillos, los tres primeros que veo ya me huelen de manera primaveral y me hacen retroceder en el tiempo un montón de años atrás, justo cuando iba con mis padres a por ellos. Aquellas tardes primaverales donde mas de una vez acabábamos metidos de patas en el río, por culpa de algún inoportuno resbalón o quien sabe si de manera voluntaria.
Cuando creo que los que he cogido llenaran mi casa de su fragancia, me descuelgo la mochila y con mi compañero inseparable nos comemos el muerdino. Que mejor lugar que este para llevar a cabo otra buena tradición que no debemos de perder nunca, a pesar de que, con tanto anuncio de acoso y derribo contra las carnes encerradas, metiendo el miedo en el cuerpo al personal con la palabra colesterol, muchas personas ni prueban ya los embutidos. Pues no sabéis lo que os perdéis!!
Y toca volver por otro camino distinto. Que suerte tenemos de poseer tantos cientos de kilometros de caminos y callejas a nuestros alrededores, aunque siempre haya algún caradura que quiera apoderarse de ellas poniendo puertas al campo, las cuales sintiéndolo muy poco, "quito y jondeo".
Alcanzando de nuevo la dehesilla el cielo luce espectacular y son numerosas las nubes que apetecen guardar en la memoria de mi cámara, la cual he estrenado en esta ruta. Espero hacer "taitantas miles de fotos con ella".
Y unos diez y pocos kilometros después, doy por terminada la procesión de los junquillos, la cual toca a su fin cuando en la cocina de mi casa, estas flores lucen en la encimera desprendiendo su característico olor por todas las habitaciones de la vivienda.
Qué, ¿la declaramos fiesta de interés aromático regional?
Nos vemos por las callejas.
lunes, 21 de marzo de 2016
Capitulo 724: Desmontando historias inciertas.
El pasado sábado día del padre, tuve la oportunidad de acercarme hasta el estadio Julian Garcia De Guadiana para presenciar el partido entre el equipo local, el Trujillo y el equipo del Navalmoral el cual hacia de visitante. Este partido pertenecía a la jornada numero veinticuatro del grupo primero de la Regional Preferente. Hasta la fecha el Trujillo comparte liderato junto con el Plasencia, ambos conjuntos con cincuenta y un punto, gracias a la victoria por dos goles a uno conseguida dicho día sobre el Navalmoral.
Hasta aquí todo seria mas o menos normal, el partido se desarrollò como los últimos que viene jugando el Trujillo en su feudo. Rivales inferiores cerrados atrás esperando alguna contra o alguna jugada de estrategia. Ademas de perder todo el tiempo que los nefastos árbitros que existen en esta categoría, les dejan hacer. Al filo del final del primer tiempo se adelantò el Trujillo y nada mas comenzar la segunda parte, volvió a perforar la meta Morala con un extraño gol que a todos nos pareció desde nuestra posición, un autentico golazo del nueve Trujillano Wily, y que vistas las imágenes después parece que tocò en algún defensa antes de coger una extraña parábola e introducirse en la meta rival, ante el asombro del portero visitante el cual cuajò un buen partido.
Cuando quedaban unos veinte minutos mas o menos se empezaron a mover los banquillos y en uno de esos cambios del equipo visitante, salto al campo un jugador de raza magrebì, el cual desde el primer minuto de estancia en el campo se le vio demasiado acelerado, corriendo como pollo sin cabeza detrás de cada uno de los balones que se perdían fuera del terreno de juego. Que curioso es ver como cuando un equipo va perdiendo, no se acuerda de todo el tiempo que con el marcador empatado, habían estado perdiendo.
Sentado a mi lado un aficionado del equipo Trujillano me puso al tanto de quien era dicho jugador. Le recordaba porque este buen amante del fútbol y de origen Cumbreño, recordaba aquel nefasto episodio vivido en el campo del pueblo de La cumbre, hace ya casi cinco años.
La noticia
Otro periodico
Os pongo el enlace de lo que fue aquel triste episodio que se dio a conocer en medios nacionales en los que estaba involucrado el jugador llamado Mohamed, que fue el que jugó el sábado contra el equipo Trujillano y su hermano, que no se si seguirá jugando al fútbol o no.
Desde que este chico salto al campo el sábado, comenzó a hacer gestos groseros a los pocos aficionados que nos damos cita para ver al Trujillo. Sin que nadie le dijera nada de insultos racistas, este jugador se agarrò varias veces los genitales a la vez que sin que le viera el arbitro o no le quisiera ver, nos hacia cortes de mangas a todo el publico.
Puestos todos al corriente de quien era este jugador y que clase de persona es, nos dedicamos en cada gesto suyo a señalarle el marcador, para de esa forma responderle sin proferir ninguna palabra malsonante que pudiera aprovechar este tipo como hicieron aquel día en la Cumbre, para tacharnos de racistas al publico asistente, Recuerdo como me decían alguno de los jugadores que por aquella fecha vestían los colores del cumbreño, como dichos tipos se dedicaron aquel día a hacer los mismos gestos a la grada, esperando la respuesta de esta para denunciar luego que les trataban de distinta manera por su color de piel. Recuerdo al presidente del Cumbreño defender a su afición diciendo que en varios campos les conocían a estos jugadores por hacer siempre lo mismo, y que normalmente solo salían al campo para este fin. Quien me iba a decir a mi que el sábado iba a comprobar en carne y hueso, el mal tipo de persona que dicho jugador es, puesto que un servidor que siempre he jugado de portero, he tenido que aguantar siempre lo que no esta escrito, mordiéndome la lengua muchos días, pero siempre respetando al publico que paga, aunque es verdad que muchas veces algunos ceporros cruzaban la raya del esperpento y daban ganas de reprocharles su comportamiento. Jamas lo hice.
Tenia que escribir sobre esto porque no me parece justo que el pueblo de La cumbre y su afición, quedaran encuadrada como racistas y xenofobos sin ni siquiera escucharles y tan solo dando la razón a estos dos individuos que cinco años después uno de ellos, sigue provocando por los campos de la provincia a los espectadores que sin razón alguna puedan llamarle algún tipo de insulto que les sirva para, como aquel día de hace cinco años, ganar en los despachos un partido que en el minuto que se suspendió perdían por tres goles a cero y que a la larga les concedieron como ganado por cero goles a tres, ademas de una multa para el equipo rojo y negro de trescientos euros.
Siempre estaré en contra del racismo de cualquier tipo, faltaría mas, pero que no vengan de buenas personas quienes incitan a la violencia con sus gestos repugnantes dentro del terreno de juego sean blancos, negros, cristianos o magrebies.
Y como dijo aquel día el presidente del equipo moralo cinco años atras en el tiempo: "hemos tenido ya varias veces problemas, esta no es la primera vez ni creo que vaya a ser la última, deber ser ya como la sexta o la séptima vez que tenemos este problema".
Quizás el problema le tenéis en casa y todavía no os habéis dado cuenta.
Me gusta el fútbol del barro y de las buenas personas, que cuando finaliza el partido son capaces de dar la enhorabuena al conjunto rival a pesar de haberles vencido. Suerte al Trujillo y porque no, suerte al Navalmoral también, a pesar de contar en sus filas con este sujeto.
domingo, 13 de marzo de 2016
Capitulo 723: El novio de mi amiga Lucia.
Mentiría si dijera que cuando mi amiga Lucia se "echò" novio, dentro de mi notè una verdadera tristeza. Quizás porque sin que ella lo supiera, estaba locamente enamorado. No se lo dije nunca, era tal el miedo que tenia a que ella se disgustara y me dijera que no, que para mi era mas importante su amistad y su cariño, que cualquier otra cosa.
El caso es que de la noche a la mañana esos amigos inseparables que eramos nosotros, comenzamos a distanciarnos. Dejamos de estudiar juntos y de pasarnos apuntes y preguntas que tantas veces nos ayudaron mutuamente a ir pasando cursos. Nunca fuimos buenos estudiantes, pero siempre lo contrarrestamos con trabajo y mas trabajo. Cada nota, cada control que aprobábamos, lo celebrábamos siempre entre abrazos y saltos de felicidad. Los compañeros decían que estábamos tontos y que no era para tanto, pero solo nosotros dos sabíamos el enorme esfuerzo que nos había costado llegar a esas notas.
Todo esto se fue yendo al garete a pasos agigantados y como el que no quiere la cosa, Lucia y yo dejamos de estudiar juntos, de ir acompañados al instituto, incluso apenas nos hablábamos en los recreos o cambios de clase, cosa que nos era imprescindible a los dos cuando todo era normal.
Su novio era unos cuantos años mayor que ella y aunque yo no le conocía de nada, logre informarme de su vida por medio de amigos comunes o compañeros de instituto. Unos lo veían como un tío normal, otros me avisaban de que era un tío curtido en mil batallas y que se le conocían en su historial, el haber tenido varias novias mas. Yo no podía ser imparcial ante este noviazgo, el amor y cariño que sentía por mi amiga Lucia no me dejaban ver con buenos ojos aquella relación.
Intente quedar varias veces con ella para estudiar juntos, cosa que ella fue evitando con excusas absurdas al principio y después de varias peticiones mías, optò por no poner peros y decirme directamente que había quedado con su novio, el cual según ella, la ayudaba mejor que yo a estudiar y sacar mejores notas.
No era cierto, en los últimos exámenes antes de las vacaciones pastoriles cada nota que íbamos conociendo nos decían que ni ella ni yo, estábamos finos con los estudios. Por mi parte estaba claro que sin ella a mi lado, se me hacia sumamente difícil el concentrarme y poder aprenderme todas y cada una de las lecciones que dábamos en cada asignatura.
A ella no la iba mejor que a mi, y donde antes eran notables y algún sobresaliente, se habían vuelto suspensos o aprobados por los pelos.
El jefe de estudio ante nuestras notas, decidió reunirse con nosotros y esa fue la primera vez desde que Lucia tenia novio, que pude estar a solas con ella. Me preguntò que porque había sacado yo tan malas notas, con lo bien que se me daba estudiar, a lo que yo solo pude responderla, que las suyas eran bastante peores que las mías. Mi respuesta la sentó muy mal y pronto comenzó a llorar y a insultarme. Justo cuando la pedía perdón, entrò el jefe de estudio el cual después de echarnos un buen sermón y una buena bronca, nos mando de nuevo a clase. Por el pasillo la dije a Lucia que si quería que quedáramos para comenzar de nuevo a estudiar juntos e intentar revertir la situación, a lo que ella solo supo contestarme que no podía.
Desde aquel día puse mas interés en averiguar quien era ese tío y que la estaba haciendo a mi amiga, dejando a un lado mis estudios y llevándome una gran bronca de mis padres, a los cuales reuní un día para ponerles al corriente de lo que me pasaba. Sin duda que aquella decisión fue la mejor que pude tomar, dado que mis padres decidieron también hacer todo lo que estuviera en sus manos, con tal de ayudar a mi amiga y de ese modo, ayudarme a mi también.
Mi padre conocía a un tío de este chaval, con el cual había trabajado bastantes años atrás. Ese fue el hilo que comenzamos a mover. Gracias a ello nos fuimos enterando que aquel muchacho no era trigo limpio y nos dijeron que a sus anteriores novias, las tratò siempre de forma autoritaria, como si en lugar de tener novia, deseara tener una esclava.
Mi madre por su parte se reunió varias veces con la madre de Lucia, a la que poco a poco fue contando nuestras sospechas. No fue fácil abrir los ojos de aquella mujer, lógico por otro lado. Dicen que siempre los padres son los últimos en enterarse o quererse enterar, de las cosas que a sus hijos le pasan.
Un día en clase me di cuenta mirando a mi amiga que sus ojeras eran muy pronunciadas y en su brazo derecho, se podían ver algunos moratones propios de algún "agarròn" involuntario y forzoso. No la dije nada a ella, pensé que lo mejor seria pedir hora con el jefe de estudios y ponerle al corriente de todo. No fue fácil involucrarlo en el tema, puesto que me dijo que esos temas eran muy delicados y había que andarse con mucho ojo, antes de culpar a una persona.
El padre de mi amiga Lucia una vez al corriente de todo y haciendo de tripas corazón, quiso ir un poco mas lejos y reunirse con el chaval que tanto daño estaba causando a su hija. Estaba claro que lo negaría todo y que de su boca solo saldrían buenas palabras para describir a Lucia.
Su madre aun sabiendo que no estaba bien visto lo que iba a hacer, se apodero una mañana del móvil de su hija y averiguando la contraseña, pudo leer todos los whatsapp que este individuo la mandaba a su hija a todas horas. Pudo comprobar como la tenia de controlada, debía de estar en su casa a la hora que el la dijera. Debía enviarle fotos de su dormitorio para que el estuviera tranquilo al verla allí. La mandaba poner o quitarse ropa según fuera de "provocativa"y bastante cosas mas que la madre de Lucia entre lagrimas, no fue capaz de contarnos.
Se sentía culpable de no haberse dado cuenta antes y de ese modo haber impedido que su hija hubiera caído en manos de este desalmado al cual el cerco se le iba estrechando.
Solo nos quedaba poner en conocimiento de la policía el hecho y que ellos nos aconsejaran por donde seguir. Evitamos que el padre de Lucia se enterara de aquellos mensajes puesto que todos podíamos imaginar que su reacción no seria buena para poder acabar con este caso.
De nuevo acertamos de lleno y dos policías de paisano estuvieron varios días espiando a mi amiga y su novio. Sin duda que su rápida actuación fue vital, puesto que este malnacido cada vez iba a hacer mas daño a mi amiga y en uno de esos espectáculos que la montaba cada día a mi amiga la puso la mano encima. No tardaron las fuerzas del orden en apresarle y esposarle, dando por finalizado uno de los casos mas dolorosos que una adolescente puede tener en su juventud.
Hoy a mi amiga Lucia la cuesta salir de casa y eso que somos muchos los amigos que la rodeamos y protegemos, pero sabemos que tiene que ir despacio y no podemos agobiarla mucho. Al canalla este le han puesto orden de alejamiento durante un par de años, pero lo peor que le puede pasar es que le hemos desenmascarado y ya todo el instituto le conoce y sabe como es.
Sabemos que mi amiga Lucia no es la única que ha pasado por este trance y que sin darnos cuenta son muchas las adolescentes que se sienten dominadas y maltratada por esta clase de personas las cuales entre todos debemos de sacar a la luz. Nadie merece ser menos que nadie y mucho menos que se aprovechen de ellas como si les pertenecieran para toda la vida.
Hay muchas Lucias repartidas por todos y cada uno de los institutos de España y aunque creas que no puedes hacer nada por evitarlo no es así. Cualquier ayuda es buena. No seas un acomodado de los que dejan pasar las cosas a tu alrededor sin mover un dedo. Ante la mas mínima sospecha cuéntalo, pregúntalo, comentalo. Lucia se merece un chaval que la quiera y que la haga sentirse la niña mas feliz del mundo....
lunes, 7 de marzo de 2016
Capitulo 722: Ruta en Botija 2016.
El caso es que a las siete de la mañana volvíamos a quedar en la plaza de Huertas, donde nos dábamos cita seis senderistas, alguno de ellos le empezábamos a echar de menos dentro del grupo, puesto que por motivos personales no lograba emparejar un domingo con nosotros. No fue el caso de ayer y juntos montados en los coches, nos pasamos por la panadería del motor donde nos vendieron el pan recién hecho, por lo que el camino fue amenizado por este inconfundible olor a pan.
Tres cuarto después estábamos colgándonos las mochilas delante del principio de la ruta, apunto de amanecer. El día parecía que iba a ser soleado, pero la noche anterior había helado algo y hacia frío. Todos rezábamos para que no nos acompañara el aire según saliera el sol.
La mejor manera de entrar en calor es comenzar a caminar y dudando de las otras dos veces que habíamos ido a realizar la ruta, esta vez decidimos hacerla al revés. Al ser circular no hay problema de hacerla por un lado o por otro.
Pronto los primeros rayos de sol comenzaban a salir entre las enormes encinas que existen en la dehesa del pueblo, y con el sol también aparecía el molesto aire que ya no nos dejaría solos en toda la mañana. Poco después de comenzar la ruta estábamos delante del yacimiento arqueológico de "Villasviejas del Tamuja" donde pudimos comprobar como han vuelto a invertir algo de dinero en su cercado, poco a poco parece que este tipo de cosas van teniendo importancia entre nuestros gobernantes, aunque todavía es insuficiente.
El poblado te hace retroceder en el tiempo millones de años y uno se imagina a los primeros moradores de aquella zona y lo bonito del paisaje y lugar.
Una vez recorrido palmo a palmo seguimos caminando en busca del lugar donde siempre nos comemos el muerdino en esta ruta. La verdad que ante la poca agua caída uno se desilusiona un poco al llegar a el y recordamos años anteriores cuando no fuimos capaces de cruzar el muro y tuvimos que dar un rodeo hasta el puente para llegar al lugar. Ayer no hizo falta y por ese motivo la ruta se acorto por lo menos tres kilometros menos que las anteriores veces.
El muerdino de ayer fue especial, nuestro compañero Carlos siempre nos sorprende con su cecina curada y ayer de nuevo pudimos degustar su riquísima patatera y chorizo blanco, simplemente un lujo al alcance de muy pocos.
Una vez recogido el campamento y mu relajadamente al saber que nos quedaba poco que andar, fuimos recortando la distancia que nos separaba de los coches, entre historias y cuentos que después de tanto tiempo algunos sin vernos, hay que contarse mientras caminamos en nuestras rutas. Un ejercicio totalmente recomendable para desconectar de nuestras rutinas y no caer en peligrosas monotonías, que al final acaban con las mentes de todos nosotros.
Antes de concluir debemos de pasar por la ermita del pueblo, donde paramos tranquilamente a disfrutar del río Tamuja que en ese lugar parece algo mas crecido. El aire en este sitio parece soplar menos y los que fuman aprovechan para hacerlo relajadamente y los que no seguimos con nuestras batallas de otras rutas que nos vienen a la cabeza allí sentados.
Uno de los lugares mas bonitos por los que transcurre la ruta es el puente que cruza este río y que se conserva en bastante buen estado. Allí aprovechamos para fotografiar el momento justo antes de volver al pueblo, donde montándonos en nuestros coches ponemos fin a otro domingo senderista.
Encantado de volver a caminar con la gente de siempre y esperando que poco a poco se sigan incorporando nuevos senderistas que por causas del destino nos tenian a todos un poco abandonados.
Nos vemos por las callejas.
La ruta
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