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domingo, 25 de enero de 2015

Capitulo 630: Ruta en el Arenal (Ávila)




Como uno puede presumir de tener amigos hasta en el infierno, el día de hoy nos volvimos a poner en ruta y el lugar escogido, saliendo nos de lo habitual, ha sido una preciosa ruta por tierras Abulenses. Allí, en un precioso pueblo llamado el Arenal, conocemos a nuestro amigo Javi, el cual amablemente nos ha preparado una ruta por su pueblo. Creyendo que la ruta iba a despertar mas expectativas dentro del grupo, pensamos a principios de semana hasta en poner un bus, puesto que el lugar, cubierto de nieve en gran parte, podía ser una bonita manera de pasar un domingo. Nada mas lejos de la realidad y de nuevo casi los de siempre, nos montábamos en un par de coches y poníamos rumbo hasta este bonito pueblo.
Llegar al pueblo y que te reciba una ardilla subida en un pino no tiene precio. Que escena mas curiosa y poco vista por nuestra parte la vivida hoy.




Las expectativas de hacer una ruta por la nieve parecían esfumarse durante los primeros metros de la ruta, dado que estas montañas son castigadas por el sol mas horas que por el lado opuesto, donde la nieve abunda mucho mas.




Después de partir de Extremadura, pasar por Castilla la Mancha y cruzar hasta Castilla León, hemos alcanzado el pueblo, que dista del nuestro en una hora y tres cuartos, por lo que antes de las nueve andábamos ya en su plaza, buscando a nuestro anfitrión, el cual ha hecho un esfuerzo sobrehumano para poder realizar la ruta junto a nosotros, puesto que sigue convaleciente de una operación de hernia, las cuales dan bastante lata.




Una vez hechas las presentaciones nos hemos colgado las mochilas y hemos comenzado a patear las primeras rampas de esta ruta, la cual creíamos que iba a ser mas dura de lo que al final ha sido. Gracias sobre todo al empeño de nuestro amigo en buscar una ruta asequible para todos.
En los primeros metros la "desgracia" se cebaba con mi botella de vino, la cual me ha abandonado para siempre al sufrir un accidente. Por ello creo que ha sido la primera vez en lo que llevamos andando, la cual he tenido que beber un liquido negro, con una etiqueta roja, la cual llaman coca-cola o algo parecido. !Que malo estaba!




Bromas aparte, seguíamos caminando por un amplio sendero que cruza un impresionante bosque de enormes pinos, los cuales ante las rachas de viento que soplaban algunos ratos, se doblaban bastante. Las piñas en el suelo se mezclaban con los restos de alguna que otra castaña que aun quedaban por el suelo. Este bosque nos explicaba Javi, que intentan reforestar le con otras especies de arboles como son los castaños y robles. Los cuales se van mezclando con estos impresionantes pinos que existen hoy en día por la zona.




Los primeros restos de nieve caída el domingo anterior nos salían al paso y aunque al principio parecía que íbamos a ver poca, durante la ascensión hemos podido disfrutar bastante con buenos neveros, ademas de andar algunos kilómetros pisando la misma. Entre lanzamiento de bolas y risas, seguíamos caminando a buen ritmo, sin forzar mucho la máquina para que nuestro anfitrión sufriera poco.
Los resbalones eran habituales y alguna que otra vez hemos podido aterrizar alguno que otro de los senderistas del grupo.




El bocata ha sido hoy mas fresco que otras veces, el lugar y el aire que se ha levantado nos ha hecho aligerar un poco dicha merendola. Pero la buena cecina, algo de café y bastante chocolate, nos ha hecho volver pronto a entrar en calor.




La ruta seguía deparando nos vistas impresionantes, acompañadas de las precisas explicaciones de nuestro amigo, el cual se nota a la legua que ama a su pueblo y la verdad es que una vez conocida la zona, es normal esta unión y este amor.
Cada regato, cada fuente, cada pico de las montañas, todo tiene su nombre y su explicación del porqué. Y todo nos lo ha ido contando con toda la ilusión del mundo nuestro amigo Javi.




Preguntándonos en todo momento si queríamos tirar por un lado o por otro, hemos ido acortando los metros que nos separaban del pueblo.
Unos trece kilómetros después llegábamos al lugar de salida con la sonrisa en la cara después de lo vivido hoy.




Pero nos quedaba una visita obligatoria hasta el charco de la culebra, el cual es un lugar espectacular que los moradores del Arenal, aprovechan para refrescarse en los veranos. Un lugar precioso que desprende una paz y tranquilidad, que unido al aire respirado hoy nos sirve para poder aguantar toda la semana antes de que vuelva a llegar el domingo, día obligatorio de salir a conocer mundo y lugares entrañables como el de hoy.




Nos vemos por las callejas, que unas veces tienen agua, otras barro y otras nieve, como hoy.

La ruta
P.D: Muchas gracias Javi por tu atención prestada. Un abrazo.

















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